domingo, diciembre 30, 2012

Marguerite Yourcenar



1943. Es demasiado pronto para hablar, para escribir, para pensar quizá, y durante algún tiempo nuestro lenguaje se parecerá al tartamudeo del herido grave a quien se reeduca. Aprovechemos este silencio como si fuese un aprendizaje místico.

(Peregrina y Extranjera. Ed. Alfaguara, Madrid, 1992.)