sábado, diciembre 01, 2012

Cosmos reconciliador - Harry Martinson



En un pueblo donde viví había un campesino al que odiaba. Había decidido que antes de abandonar el pueblo le tiraría una piedra a la cara. Una tarde lo vi volver a casa del trabajo en su carro. Yo estaba entre unos árboles y no me vio. Pero de pronto detuvo el caballo y paró el desvencijado carro del trabajo.
Se quedó un buen rato totalmente inmóvil. Y poco a poco me fui dando cuenta de que estaba escuchando el silencio de la tarde que lo envolvía; la paz que únicamente puede oír el hombre solitario. Entonces me fui sigiloso.
  
(Harry Martinson. Entre luz y oscuridad)