domingo, junio 28, 2015

Nick Cave & PJ Harvey - Henry Lee



He cantado 40 veces esta canción en mi cabeza. Cuando dos grandes se juntan este es el resultado. (el video fue grabado en una sola escena y sin ningún libreto previo). La letra encierra una historia triste y macabra que —junto a la sensualidad y fuerza con que la interpretan— me produce sensaciones casi hipnóticas. Con ustedes 'Henry Lee', en la voz de Nick Cave y PJ Harvey. Escúchenla con lluvia.


jueves, junio 25, 2015

Rafael Argullol



Ninguna odisea puede puede equipararse con el retorno al cuerpo amado. Cuando nos aproximamos a él sentimos la huida de la muerte. Una vez llegados, somos inmortales.

El cazador de instantes. Cuaderno de travesía (1990-1995). Ed. Acantilado. Barcelona, 2007

miércoles, junio 24, 2015

Manuscrito de las obras de Petrarca



Escuela florentina, realizado para el primer duque de Urbino Federico III de (1444-1482). Contiene las Rimas y los Triunfos. Cancionero (Canzionere en italiano) es el nombre con que popularmente se conoce la obra lírica en "vulgar" toscano de Franceso Petrarca Rerum vulgarium fragmenta (Fragmentos de cosas en vulgar), compuesta en el siglo XIV, y publicada por primera vez en Venecia en 1470 por el editor Vindelino da Spira.

martes, junio 23, 2015

Antonio Gramsci - Cartas desde la cárcel



(…) Me he encontrado en condiciones terribles otras veces, sin desesperarme por ello. Toda esa vida me ha consolidado el carácter. Estoy convencido de que incluso cuando todo está o parece perdido hay que volver a ponerse a trabajar tranquilamente, volviendo a empezar por el principio. Estoy convencido de que, no hay que contar nunca más que consigo mismo y con sus propias fuerzas, sin esperar nada de nadie y sin procurarse, por tanto, desilusiones. Que no hay que proponerse hacer más que lo que se sabe y se puede hacer, y que hay que andar por el propio camino. Mi posición moral es excelente: hay quien me considera un demonio y quien me cree un santo. Yo no quiero representar ni al mártir ni al héroe. Creo ser simplemente un hombre medio que tiene sus convicciones profundas y no las vende por nada del mundo.


lunes, junio 22, 2015

***


Un poeta encarna la poesía, pero si su su vida no es poética, para mí es un poeta estéril.


domingo, junio 21, 2015

Pequeño paseo - Robert Walser



He caminado hoy por las montañas. Hacía un tiempo húmedo y toda la región estaba gris. Pero el camino era suave y, a trechos, muy limpio. Al principio llevaba mi abrigo puesto, pero pronto me lo quité, lo doblé y me lo colgué del brazo. Andar por aquel maravilloso camino me producía cada vez más placer; tan pronto echaba cuesta arriba como volvía a bajar bruscamente. Las montañas eran enormes y parecían girar sobre sí mismas. Todo aquel mundo montañoso se me antojaba un gigantesco teatro. El camino se iba amoldando espléndidamente a las laderas. De pronto bajé a un profundo desfiladero, a mis pies murmuraba un río, un tren pasó volando a mi lado, entre una magnífica nube de humo blanco. Como una corriente lisa y blanca avanzaba el camino por la garganta, y al caminar crecía en mí la impresión de que el angosto valle serpenteaba y se enroscaba en torno a sí mismo. Nubes grises se habían posado sobre las montañas, como si fuera aquel su lugar de reposo. Me crucé con un joven excursionista que llevaba una mochila a la espalda y me preguntó si había visto a otros dos muchachos. No, le dije. Que si venía de muy lejos. Sí, dije, y seguí mi camino. Al poco rato vi y oí pasar a los dos jóvenes excursionistas, que iban con música. Una aldea se veía particularmente hermosa con sus casitas bajas justo al pie de las blancas paredes de roca. Me crucé con unos cuantos carruajes, nada más, y en el camino comarcal vi algunos niños. No hace falta ver nada extraordinario. Ya es mucho lo que se ve.

sábado, junio 20, 2015

viernes, junio 19, 2015

Pina Bausch


Abro una de las tantas puertas al interior de mi cerebro y encuentro a la bella Pina, mi Pina, hablando sobre su futuro. La escucho y la abrazo y la beso porque también es eso lo que deseo para el mío.


miércoles, junio 17, 2015

César Aira - Sobre el insomnio



El insomnio es como hacer un largo viaje nocturno en avión: uno está encerrado en la oscuridad (puede encender la luz, pero de que serviría?), y lo único que queda por hacer es esperar a que pasen las horas.

La comparación es más elocuente puesta al revés: viajar en avión es como el insomnio. Salvo que en el avión uno se está desplazando, cruzando el Atlántico, el Pacífico, el Polo… Y está cruzando las horas, adelantándose a ellas o volviendo atrás.  Las horas del insomnio se mantienen inmóviles sobre las horas de la superficie terrestre, que se van desplazando en una dirección u otra.


(Continuación de Ideas diversas. Ed. Universidad Diego Portales. Santiago, 2014)

lunes, junio 15, 2015

Un poema de Raúl Gómez Jattin



Oh Dios
Tú que no existes
eres afortunado
de no tener que cuidar
todo el género humano
En cambio yo
muero cada día
Con el dolor del loco
que destruyen los otros
Con el mendigo muero
Con el enamorado sufro
Sufro
Con la mujer confinada
en un bar musical
Lloro
Y vuelvo a estar solo
a comer el agrio pan del exilio
entre tanta gente
que a veces amo.


(Amanecer en el Valle del Sinú. Antología poética. Ed. pre-textos. Valencia, 2006)

sábado, junio 13, 2015

Joan Brossa



Me tengo por poco práctico, pero en cambio, soy un espíritu curioso. El verdadero poeta de nuestro tiempo (no el constructor de versos estériles y paralizadores) dispone hoy de una amplia paleta con muchos colores, que puede utilizar según sus necesidades y la sutileza de su antena. Yo no llamaría desviaciones a esta diversidad, sino registros. A cada época le corresponde su clasicismo. La imagen tiene gran importancia en nuestra sociedad. ¿Qué impide al poeta utilizar códigos nuevos y darles un contenido ético que no les da la sociedad de consumo? El reto está lanzado. No sé qué serían la literatura y el arte si faltara ese sentido de aventura. Me parece algo así como imaginar una forma sin espacio. 

(Joan Brossa. Añafil2. Ed. Huerga y fierro. Madrid 1995)

jueves, junio 11, 2015

martes, junio 09, 2015

Veracruz





En Veracruz me cuesta distinguir las olas de las nubes. En ambas nado y vuelo; en ambas soy feliz.

(secuencia Boca del Río; luego de visitar la casa del maestro Agustín Lara. Tras el lente: mi madre)

lunes, junio 08, 2015

James L. Stanfield



The Mississippi river meanders through a marsh in Minnesota en route to the gulf
(National Geographic, June 1971)

domingo, junio 07, 2015

Virginia Woolf
 - ¿Qué es una buena novela?



Una buena novela es cualquier novela que le hace a uno pensar o sentir. Tiene que meter el cuchillo entre junturas del cuero con el que la mayoría de nosotros estamos recubiertos. Tiene que ponernos quizás incómodos y ciertamente alerta. El sentimiento que nos produce no tiene que ser puramente dramático y por tanto propenso a desaparecer en cuanto sabemos cómo termina la historia. Tiene que ser un sentimiento duradero, sobre asuntos que nos importan de una forma u otra. Una buena novela no necesita tener trama; no necesita tener final feliz; no necesita tratar sobre gente simpática o respetable; no necesita ser lo más mínimo como la vida tal como la conocemos. Pero tiene que representar alguna convicción por parte del escritor. Tiene que estar escrita de modo que transmita la idea del escritor, ya sea simple o compleja, tan fielmente como sea posible. No tiene que repetir aquello que es falso o trillado simplemente porque al público le resulta fácil mascullar una y otra vez sobre lo falso y lo trillado.
Todo esto se refiere a las novelas escritas en el pasado. Es imposible estar seguro de cuáles serán las características de una buena novela en el futuro. Las novelas contemporáneas nos sorprenden a menudo por ser muy distintas de aquello que hemos aprendido a admirar y crean una belleza que, al ser tan distinta de la antigua, resulta mucho más difícil de apreciar. Pero lo contrario también es cierto; algunas de las mejores novelas también se han hecho inmediatamente populares y del todo fáciles de entender. El único método seguro de decidir si una novela es buena o mala es simplemente observar nuestras propias sensaciones al llegar a la última página. Si nos sentimos vivos, frescos y llenos de ideas, entonces es buena; si quedamos hartos, indiferentes y con poca vitalidad, entonces es mala. Pero estar seguro de lo buena que es una novela y el tipo de virtud que tiene resulta extremadamente difícil. El mejor método es leer lo antiguo y lo nuevo uno al lado del otro, compararlos y así desarrollar poco a poco un criterio propio.

(Virginia Woolf 
“¿Qué es una buena novela?”, 1924)



viernes, junio 05, 2015

Henri Michaux - En otros lugares



Los Emanglones

(fragmento)

El trabajo está muy mal visto entre los emanglones y si es prolongado les suele acarrear accidente.
Tras varios días de intenso trabajo puede ocurrir que un emanglón no consiga dormir.
Le tienden boca abajo, le meten en un saco, pero es en vano. Ese hombre está agotado. No tiene fuerzas ni para dormir. Porque dormir es una reacción. Hay que ser capaz de realizar ese esfuerzo y además estando cansado. Así pues, ese pobre emanglón languidece. ¡Cómo no va a languidecer, si permanece insomne entre personas que duermen cuanto quieren! Pero algunos, si viven junto a un lago reposan algo a la vista del agua y de los dibujos sinsentido trazados por la luna y consiguen vivir algunos meses, aunque mortalmente arrastrado por la nostalgia del sueño total.
Se les puede reconocer fácilmente por sus miradas a un tiempo errabundas e insistentes, miradas que absorben el día y la noche.
¡Insensatos que han querido trabajar! Ahora es demasiado tarde.

(De 'En otros lugares'. Ed. Alianza. Madrid, 1983)

martes, junio 02, 2015

Prólogo de David Rieff para los Diarios de madurez (1964-1980) de Susan Sontag


 (photo by Annie Leibovitz)

(fragmento)

El corazón de mi madre se rompió a menudo, y buena parte de este tomo es la elaboración de la pérdida amorosa. En cierto sentido, ello implica que se tenga una impresión falsa de su vida, pues propendía a escribir mucho más cuando lo era amargamente, y menos cuando se encontraba bien. Pero aunque las proporciones no sean las justas me parece que su infelicidad en el amor fue tan suya como el sentimiento de realización suya que derivaba de su escritura, y la pasión que aportaba, sobre todo cuando no estaba escribiendo algo, a su vida de estudiante perpetua, como una suerte de lectora ideal de la gran literatura, de crítica ideal del gran arte, de espectadora ideal del gran teatro, el cine y la música. Y así, fiel así misma, es decir, a su vida tal como la vivió, los diarios van de la pérdida a la erudición y de nuevo a la inversa. Que esa no haya sido la vida que yo hubiera deseado para ella es irrelevante. 


(De 'La conciencia uncida a la carne. Diarios de madurez, 1964-1980' Ed. Random House. Barcelona, 2012)


domingo, mayo 31, 2015

Encuentro


(México. DF. 2015)

Supe de lejos —movida por la intuición— que fueron sus manos quienes labraron esa escultura: The Palmist (cera perdida, bronce / 2011). ¿Quién más que Leonora Carrington pudo haber incrustado un par de ojos profundos en las manos de un ave antropomorfa? Ella, quien alguna vez sentencio: "¿El mundo que pinto? No sé si lo invento; yo creo que más bien es ese mundo el que me inventó a mí.”
Lo mismo me ocurre con la poesía. Luces y sombras confluyen en este espacio, pero los colores se me revelan como son.

La foto fue tomada por mi madre, otra rara avis en esta intensa travesía. Hace poco vimos juntas, en medio de las pirámides de Teotihuacan, un enorme arcoíris redondo. ¡Estaba entero! ¡Totalmente entero! y lo seguí con la mirada un buen rato sin temor a quedar ciega de tanta belleza. Fue un milagro que, personalmente, jamás había presenciado; entonces fui feliz, como lo soy ahorita escribiendo estas letras desde este pequeño cuarto de hotel en el corazón de Veracruz (porque nos vinimos del DF para conocer al menos un pedacito de la costa mexicana). De manera que por ahora, sólo sé que quiero seguir viendo este tipo de manifestaciones simples y fantásticas por el mundo; quiero seguir creyendo en los milagros.

sábado, mayo 30, 2015

Felipe Polleri - Hay que dejar todo en la cancha



¿Y ese tal Polleri está presente en las tres novelas cortas?

Sí, en la primera me reconozco en toda mi adolescencia un poco loquita. En la segunda, ese personaje grandote y tartamudo también soy yo con mis inhibiciones. En la tercera, lo que más noto es el sentimiento de orfandad. Por más que mi madre, que fue muy cariñosa, y mi padre, un tipo totalmente muy ido, me dieron mucho amor, desarrollé “capacidades diferentes”, como dicen mis hijos para joderme. Digamos, hubo muchas cosas que las aprendí a las patadas. Y yo creo mucho en aprender a las patadas. Pienso que, al fin y al cabo, todo en la vida es una cosa de huevos, de si tuviste huevos o no para hacer esto o lo otro. Es la filosofía según Polleri. Esa es mi máxima para hoy. Tenés huevo o no tenés huevo. Me gustaría estar nombrando a Heidegger, pero mi filosofía se basa en que hay que dejar todo en la cancha. En la calle, no hay bibliotecas, nadie te habla del ser y la nada antes de clavarte un puñal…

La entrevista completa aquí

jueves, mayo 28, 2015

David Eagleman - Incógnito (las vidas secretas del cerebro)



(fragmento)

La nuestra es una historia increíble. Que sepamos, somos el único sistema del planeta tan complejo que ha emprendido la tarea de descifrar su propio lenguaje de programación. Imagínese que su ordenador de mesa comenzara a controlar sus propios dispositivos periféricos, se quitara la tapa y dirigiera su web cam hacia su propio sistema de circuitos. Eso somos nosotros. Y lo que hemos descubierto escrutando el interior del cráneo figura entre los logros intelectuales más importantes de nuestra especie: el reconocimiento de que las innumerables facetas de nuestro  comportamiento, pensamiento y experiencias van inseparablemente ligadas a una inmensa y húmeda red electroquímica denominada sistema nervioso. La maquinaria es algo totalmente ajeno a nosotros, y sin embargo, de algún modo, es nosotros. 


(Ed. Anagrama. Barcelona, 2013)

martes, mayo 26, 2015

Pura magia

(Museo Estatal de Etnología, Leiden, Países Bajos)


Libro mágico, utilizado por los hechiceros de la tribu Batak Toba, Sumatra del Norte, Indonesia. 

domingo, mayo 24, 2015

Angélica Liddell



¿Crees que para el hombre de hoy sigue teniendo algún atractivo esa condición efímera de lo escénico? 



El teatro hace patente un amor por la muerte, un culto por lo efímero, como una especie de impulso de aniquilación, la sensación de que algo muere. Como actriz yo lo he sentido así, hay una atracción por lo fatal, da igual el género dramático, es algo que está sucediendo y que puede fallar. Algo que está ocurriendo sobre la cuerda floja y en cualquier momento se puede caer la trapecista (y todo el mundo empieza a aplaudir). El actor se puede equivocar, puede incluso abandonar la escena. Eso no existe en la literatura, ni en el cine, por ejemplo. Tal vez es esa especie de tanatofilia lo que hace que siga existiendo público para el teatro. Y eso debemos tenerlo muy en cuenta también los autores, quiero decir, responder a la expectativa de riesgo con la que el público se enfrenta al escenario, volver a poner la escena sobre esa cuerda floja, sobre la caída y muerte del trapecista. 

Además está la cuestión de lo compartido, eso es importantísimo. Los gestos de los que están a tu alrededor como espectadores construyen la obra contigo. Si escuchas un comentario negativo durante la función, esto también está construyendo la obra contigo. La congregación no es solo entre el espectador y la obra, sino entre los espectadores. El público entre sí construye ese rito, lo construyen entre todos. 



(Entrevista completa aquí)

viernes, mayo 22, 2015

Los ingrávidos - Valeria Luiselli



(fragmento)

Supongo que la diferencia entre ser joven y viejo radica en el grado de frivolidad con el que nos relacionamos con la muerte. De joven, era tal mi desprecio por la vida que me iba provocando muertes cada vez más opulentas. Lo jodido es que ahora, que preferiría estar vivo nomás, me he provocado una muerte lenta, humillante y aburrida. Mis muertes en Manhattan eran rápidas y venían de fuera: un subway me partía los huesos del cráneo: un negro me enterraba un cuchillo a la salida de un bar; me estallaba el apéndice a media noche; me dejaba caer a una calle desde el último piso de un edificio del Distrito Financiero. Pero la muerte en Filadelfia se me acerca como un gato mustio, me embarra el culo contra la pantorrilla, me lame las manos, me araña la cara, me pide de comer; y yo le doy de comer.

(De 'Los ingrávidos'. Valeria Luiselli. Ed. Sexto Piso. Madrid, 2014)

martes, mayo 19, 2015

Y cuando despertó, México todavía estaba allí


(photo by Chío. México DF. 2015)


No, no es una alucinación, estoy vibrando en medio de esta caótica e interesante ciudad. Me vine con mi madre (sonrío en la foto para ella). Ahora, camino a Coyoacán, a la Casa Azul, habitada en su momento por Frida Kahlo.

sábado, mayo 16, 2015

Todos los perros son azules - Rodrigo de Souza Leão



(fragmento)

Detesto el espejo. El espejo sólo sirve para mostrar cómo empeoramos con el tiempo. La primera cosa que quebré allá en casa fue el espejo. Ni siquiera me importó lo de los siete años de mala suerte. Después fui a las bebidas y, poseído por una locura irrefutable, fui tirando, una a una, la botellas de whisky en el suelo. Quedó un lugar muy peligroso. Un mar de trozos de vidrio. Algunas cosas no se quebraron, como el vidrio de la mesa grande de la sala, que se mostró indestructible. Un adorno de la mesa también era irrompible. Había cosas que se derretían con sólo tocarla, que se autodestruían con una caricia, y otras que se mantenían impávidas. Mi papá vino y me pidió que parara. Yo no paraba. mi sobrina pequeña gritaba. Mi hermano gritaba. Mi mamá gritaba. Mi hermana gritaba. 
¡No eso, no!
Eso lo rompo y voy a romper más. Lo rompo. Lo rompo. lo rompo. 
Llegó la policía y me esposó.
Me llevaron a urgencias al Pinel.
¿Por qué lo rompiste?
Lo rompí porque estoy hecho de trozos de vidrio, y cuando los trozos de vidrio me invitan, desordeno todo. 
  
(Ed. Sexto Piso. México DF, 2013)

martes, mayo 12, 2015

Neil Gaiman




Cuando comienzas tienes que lidiar con los problemas del fracaso. Necesitas entereza, presencia de ánimo, para aprender que no todos los proyectos sobreviven. La vida freelance, la vida en el arte, es a veces la del náufrago que arroja al mar mensajes embotellados con la esperanza de que alguien encuentre uno, lo lea y meta en la botella algo que navegue hasta la orilla de su isla desierta: comprensión, un encargo, dinero o amor. Y deberás resignarte a la molestia de que quizás mandes cien mensajes antes de que te llegue la respuesta.


(Gaiman, Neil. Errores infalibles para (y por) el arte)

lunes, mayo 11, 2015

Un poema de Fabio Morabito




No sé si volveré a escribir,
tan lejos me queda el poema de ayer,
adió s al que escribió esos versos,
al clásico que fui,
hoy le saco punta a un lápiz,
este es mi clasicismo,
dejar el lápiz listo con su punta,
la lengua lista con su lápiz,
todo en la punta de la lengua,
la vida lista pero no vivida,
como una caja nueva con sus lápices
de inigualables puntas,
obras de un genio afilador.
Misterio de la infancia y de la vida:
¿quién le sacaba pinta a esos lápices?,
¿quién, dónde, cómo vive
quien saca punta a los lápices de otros,
el que sin escribir lo sabe todo,,
que saca las virutas del camino,
que afila sin decir una palabra
y no se embarca en ningún ritmo?
¿Dónde el poeta que no escribe,
desde la punta que se niega a ser usada,
dónde la lengua aun guardada en una caja?

domingo, mayo 10, 2015

La gran ventana de los sueños - Rodolfo Fogwill



Prólogo (Fragmento)


Había una vez que yo soñé algo y lo olvidé. Ese sueño y sus no imágenes me siguen hasta hoy, cuando han pasado casi treinta y nueve años. A eso se llama vivir, o haber vivido, pendiente de un olvido. Es natural ahora, cuando el olvido roe las neuronas, pero aún recuerdo que aquella vez, hace casi cuarenta años, soñé y olvidé y desde entonces pienso que el grueso de la memoria se compone de cosas negras hechas de puro olvido. La memoria está llena de olvido, llena de olvido, vacía de sí, llena de olvido, casi hecha de puro olvido. Uno mismo termina hecho de puro olvido. La idea era recordar los sueños. (...) Joven, pronto imaginé que bastaba tomarlos en serio y recordarlos al despertar y evocarlos un par de veces rato después de despertar, para fijarlos en la memoria. Por un tiempo. Parece que el sueño sucede en un espacio (¿será la mente, la conciencia, el interior..?) al que vendrían a caer los sueños siguientes para desplazarlos a otro lado. La nada oscura. A veces pienso, –y es como un sueño ese pensar–, que si realmente uno tomase con toda seriedad el propósito de recordar los sueños y se aplicase a ello y se esforzase, podría llegar a recordarlos a todos. Es decir, recordaría incluso a los que fueron olvidados. Al menos su nombre, “sueño del pato que habla”, “sueño del zapatito de la bailarina”, etc. Pero venimos hechos de una materia incapaz de esforzarse mucho y muy poco propensa a tomarse alguna cosa con seriedad. Por eso, si uno quisiera recordar los sueños, podría anotarlos al despertar y ejercitarse en aprender a despertar en el momento justo de haberlos soñado: abrir esa ventana. Alguien se estará preguntando porque este relato de una muestra de cosas soñadas se llama “la gran ventana de los sueños”. (...) Es cierto que me gustó usar la palabra “ventana” y después de elegirla veo que alude a una ventana rara, que no se abre a ninguna parte. Es decir, se abre al sueño: pura imagen y tiempo que no suceden en lugar alguno. Y que ahora, malamente, se reproducen sobre papel como simulando una obra.
Y tal vez sean una obra. Obra del sueño u obra del dueño, siempre será más original que cualquier intento de ficción. Cualquiera –y a mí me ha sucedido– puede volver a escribir o a reescribir la obra de otro, pero nadie podrá resoñar tus sueños ni soñar los suyos con tu propio estilo de soñar, o de escuchar tus sueños.

(fragmento tomado del Clarín)