martes, octubre 20, 2009

just a break... entre lectura y danza

Aullido
photo by Mark Álvarez
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Receso. Sombra. Agua. Entramos a Vesuvio. Amigos. Desconocidos. No tan desconocidos. De rato en rato alguien acercándose con mi libro. Miguel es uno de ellos. Es mexicano, dice. Nos invita a cenar una noche de estas, dice. Para maquinar un super plan y extender mi estadía, dice (¿?). Benito el tamalero también se aparece y me saluda como siempre, regalándome uno de sus tamales. Mel, el DJ, también se asoma. Y Silvio, el argentino. Y el tipo medio obsesivo que me conoció en Soma (me regaló sus manuscritos completos de poemas emplasticados en una carpeta). Hambre. Vamos con Mark a E tutto Qua. Taslima y Menna a través de la ventana. Mark las invita a una copa de vino. Le cuento a Mark que Taslima fue condenada a dos años de prisión por uno de sus libros en los que habla sobre la mujer y el fundamentalismo musulmán. A Taslima le cuento que Mark es policía. "Vaya, no parece", me dice. Y luego de pasar un buen rato en la mesa, Taslima me hace buenos comentarios sobre él. Camino al beat museum donde están los otros poetas, Mark me acompaña. Le presento a algunos, pero sobretodo a Ámbar. Coversan por un momento. Neeli nos encuentra y le dice a Mark: "what a muse for Carla you are". Conversamos. Luego Neeli señala una de las viejas máquinas de escribir (no sé si era de Kerouac o Burroughs) y nos cuenta un par de historias más. Antes de salir, le pido a Mark que me tome una foto a lado del "Aullido" de Ginsberg (antes de disparar M. se me acerca y me dice que él cree que yo he escrito cosas mejores que ese poema, que gran parte de lo que ellos hacían era "hacerse la paja los unos a los otros". Me quedo sorprendida por lo que dice. Imagino que para muchos un sacrilegio. Pero me deja pensando. Lo cierto es que -por más que me caigan bien y los haya leído con gusto- sí, es cierto que mucho se masturbaban entre ellos. Me limito a aullar. Salimos para retirar el espejo, el maiz y la botella de chaguarmishque que encargué en casa de Jack y Aggie. Entramos a Cassa Melissa. Y Mark me deja a solas para prepararme. Dice que esperará en Mario´s tomandose un café. En breve bailaré en Washington Square, apenas cruzando la calle. No tengo reloj ni celular ni nada que me indique la hora. Sólo sé que debo apresurarme. La gente ya debe estar acomodándose en el parque. Luego de un par de intervenciones poéticas y musicales entraré yo. Cada segundo corre feroz. El tiempo es una gacela que me confunde.
Con Mark y Jessi
Mel, Miguel, Carla, el perseguidor, Silviofirmando el libro a MiguelCon Benito el tamaleroAggie, Mark, Carla y Jessi
Con Taslima Nasreem y Menna Elfynllegando al beat museumpoetas entre recuerdos de los beatcon George Castera, Cletus y su novia

Con Neeli Cherkovski
Con Ámbar Past
dos mujeres huracanadas

lunes, octubre 19, 2009

Lectura en Jack Kerouac Alley

De todo el Festival, el último día fue mi favorito. Todas mis actividades en barrio propio. North Beach acogiendo la voz de su nómada sedentaria, guardándola entre sus muros. Por la mañana recital individual en Jack Kerouac Alley y por la noche mi danza en la fiesta de clausura en Washington Square. Día soleado y las sonrisas de mis locos brillando en cada esquina. Desde temprano fui a Live Worms Gallery para los últimos minutos de ensayo. Luego a Casa Melissa: ducha, vestido, libro. Nuevamente a la galería a recoger mis instrumentos. John Perino por el ventanal curioseando mis movimientos, capturándome con su cámara, diciéndome que le parezco una especie de Frida andina, llena de fajas, huipiles y fachalinas, que colores no me faltan.
Me dirijo al callejón entre City Lights y Vesuvio. La ruta de cada día. Y entre cuadra y cuadra encuentro a un par de conocidos "ni creas que nos perderemos tu lectura", dicen. Y yo sonrío de gusto y de sorpresa porque la mayoría de amigos suele aparecer ya tarde, animalitos nocturnos (en North Beach, la mañana es casi una exclusividad para turistas). Acelero el paso y curvo por Vallejo, paso por Cafe Trieste y desde afuera veo a Mark tomando un capuccino. No esperaba verlo tan puntual, él es otro de los que jamás madruga. Pero está ahí. Ahí ahí ahí. Y me alegro aún más. Me ofrece un café pero le digo que llevo prisa, me dice que espere a que termine el suyo para bajar juntos, pero le digo que necesito estar un poco antes para acordar con Jessica sus dudas de pronunciación de algunas palabras que no tienen traducción. De todas maneras acabo quedándome un rato (debilidad de jaguara enamorada) y saludando con los chicos detrás del mostrador. Pregunto la hora. Agarro mis cosas. Abrazo a M. y salgo flechada. El sol es intenso, más intenso que de costumbre.
Llego al callejón. Veo caras conocidas y ajenas. Andrew, el chileno y Justine en una esquina. Neeli sentado en el piso, cubriéndose del sol con su diario. Antonieta conversando con Jack frente a la tarima. Sylvio, Mel, y David abriéndose camino entre la gente. Byron dándome un esfero plateado para que firme una especie de cartelera donde consta mi nombre. Sensación extraña. Como si fuera una especie de Marylin teniendo que agacharse para colocar su huella en la estrella que encierra su nombre. Pero aquí no hay estrella ni boulevar hollywoodense, apenas una mujer con sombras y brillos particulares, inclinada en un callejón que lleva el nombre de otro que robó historias en el camino.
Aquí vivió, leyó, sufrió, rió, amó, murió y resucitó:
Carla Badillo Coronado.
David
Neeli Cherkovski
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Me doy cuenta que mi nombre completo es uno de los más largos. Empiezo a jugar con letras en mi mente. John reaparece al mismo tiempo que Mark. John se ofrece a tomar fotos, pero cuando me di cuenta Mark ya estaba disparando con el obturador. Quise pedirle la cámara para que disfrutara tranquilamente la lectura, pero él insistió. Así que John se ocupó de la filmadora como adivinando que lo que quedaría allí registrado valdría mucho para mí: the old cop asistiendo por primera vez a un recital de su joven poeta.
Jessica Loos y Carla Badillo Coronado
John Perino
La poeta Jessica Loos leerá mis poemas en inglés luego de que yo lo haga en español. Me gusta que la hayan designado como mi compañera en el recital. Jessi y yo nos hemos vuelto muy cercanas. Ella es muy cariñosa conmigo. Jessica es otro de los personajes de North Beach, y aunque ahora vive en La Misión, no hay día que no se la vea hasta altas horas de la madrugada (absolutamente siempre termina borracha), especialmente por Trieste, Vesuvio y Specs. La primera vez que llegué a San Francisco la conocí como parte del grupo de Jack, Aggie, Shery y los demás. Neeli fue su profesor durante un tiempo y luego llegaron a ser muy buenos amigos. Él siempre está pendiente de ella. Mi primera impresión el año pasado fue la de una neurótica y hermética artista, más aún cuando Jack me dijo que Jessi era muy buena amiga de algunos de la generación beat como Gregory Corso, Jack Micheline y Ira Cohen. Pero cuando la conocí mejor nos llegamos a enetender muy bien. Incluso intercambiamos un par de poemas y ella se me acercó mucho más. Esta vez ha sido muy cercana la relación entre Jessi y yo. Siempre nos damos tiempo para conversar de muchas cosas, de su natal Nueva York, de sus raíces irlandesas (de ahí su cultura etílica), de su amigos muertos, de los que sobreviven, de sus diarios.
Sin haberlo planeado, Jessi apareció con vestido negro y yo con vestido blanco, equilibrio de las desequilibradas. Un Ying Yang muy particular. Me gusta la imagen de Jessi junto a mí en el callejón Jack Kerouac, entre City Lights y Vesuvio, frente al mural de resistencia de Chiapas. Ella con su pandereta y yo con mis chagchas. Jessi me dice que la mujer pintada en la pared parece alguna de mis ancianas. Quizá soy yo profetizada, respondo. Vestido blanco, piel canela, flores en el pecho, y tantos combates como canas.

Bobby hizo la presentación, y en seguida Jessi y yo entramos a escena. Había gente sentada sobre el suelo y unos asientos improvisados con cuadernos y chaquetas; y aunque el audio por momentos fue un tanto opaco debido al ruido de los autos que transitaban por Columbus, todos estaban muy atentos. Me sentí muy cómoda porque ésta vez yo decidí el orden de mis poemas. Jessi me sorprendió con una voz muy fuerte (si hay nuevos recitales me gustaría que ella siga siendo quien lea mis poemas en inglés). Como aquí la cosa era más informal y cercana con el público (lo cual prefiero mil veces más) tuve tiempo de interactuar con la gente y contarles un par de historias. Cuando leí 7 jugadas en blanco y negro y Midnight Blues mencioné a Mark. Y desde luego la mayoría de los asistentes lo conocen a él muy bien, y han sido testigos de nuestra historia; y los que no, estaban curiosos de saber cuál de esos hombres de entre el público era el solitario que cruzó en mi camino, generando tanto remolino y tanta calma al mismo tiempo. También mencioné el hecho de que jamás pensé enamorarme de un policía, pero que si hay una muestra de ecepción esa es Mark, un hombre del que todos en ese barrio pueden dar fe, incluyendo Jack Hirschman quien dijo que a partir de que conoció a Mark por mi intermedio cambió su criterio frente a muchas cosas, y muchos de los del público me dieron la razón. Mark estaba ahí, tan sencillo como siempre, escuchando atento a cada uno de mis versos, como secretos develados, pájaros saliendo de mi boca.

Jack escuchando a su shunguita

Jack Hirschman, Carla Badillo Coronado, Mark Álvarez, Neeli Cherkovski, M. y Antonieta Villamil

Acabo mi úlitmo poema. Bajo de la tarima. Mark me abraza fuerte. Muy fuerte. Cierro los ojos y soy únicamente este momento. Me siento feliz y satisfecha. Hoy no hay cabida para la melancolía. Al menos los que me rodean este momento no me lo permiten. Algunos se acercan con mi libro para firmarlo (Mark me comenta al oído que un par de personas lloraron. Y me parece casi irreal. Neeli me dice lo mismo. Me sigue pareciendo irreal). Todos se alejan de a poco y quedamos los de siempre. John nos toma una foto que cierra el cuadro. Necesito una cerveza helada y algo de comida para recargar fuerzas, pues bailaré en un par de horas. Finalmente nos quedamos solos Mark y yo, lejos de toda parafernalia, y ese sin duda es mi mejor momento, caminando de la mano con mi compañero. Levanto mi vista y observo como el sol baila en el cielo con los pájaros que expulsé de mi boca. Cuervos, quindes, cuvivíes y colibris juegan con los rayos como niños huérfanos recién adoptados. Hoy es de esos días que no deberían terminar nunca.

fotos by Mark Álvarez (excepto la última tomada por John Perino)

domingo, octubre 18, 2009

Danzando... en el lente de John Perino

... y finalmente conseguí un lugar donde ensayar mi danza. Kevin Brown de Live Worms Gallery, aquí en North Beach, me prestó su galería. Será durante las tardes, una vez que las puertas se cierren. Le expliqué que bailaré en la clausura del Festival y que además hace un para de semanas leí un par de poemas en este mismo lugar, para la inauguración de la exposición pictórica Art Unity. Para mi sorpresa no puso trabas, a cambio sólo me pidió que le diese una mano sacando por la noche las bolsas de basura. Nunca dije tan emocionada que sí a algo tan elemental y poco agradable. Sin embargo, después de haber buscado lugar para poder concentrarme en mi danza, Kevin me salvó. Además queda en el barrio, muy cerca de Casa Melissa y de todo lo demás. Como es lógico, empecé a ensayar sola, pero Live Worms tiene un gran ventanal que da a la calle, de manera que todo aquel que pasa por la vereda puede ver lo que sucede adentro. Este día, lo que sucedíó fui yo. Yo y mis fachalinas. De rato en rato algún curioso juntaba sus manos y apegaba la cara contra el vidirio, y así hasta que uno de esos rostros fue el de John Perino, fotógrafo de SF, a quien conocí la primera vez que vine a esta ciudad hace más o menos un año. Lo conocí en casa de Jack y Aggie, y me pareció un buen fotógrafo y mejor persona. Recuerdo que precisamente él había llegado de visitar Ecuador, particularmente Kitu donde dijo sentirse atraído por la estructura de la ciudad, las montañas que lo circundan y los rostros en las viejas plazas. Lo reconocí de inmediato y abrí la puerta de la Galería. Tras el respectivo saludo, me dijo inmediatamente que ahora mismo no cargaba su cámara, pero que tenía la de su teléfono que era de muy buena resolución, y que si no me molestaba le encantaría tomarme unas fotos mientras ensayo. Le dije que no había problema, que con él haría una excepción. Así que volví a colocar la canción que poco antes estaba sonando, y al ritmo de san juanito... John empezó a disparar.
Yo también tenía mi cámara a un lado. John la tomó y fue con esa con la que sacó las fotografías que presento hoy. Me encanta el contraste entre mis fachalinas y los cuadros de fondo, así como el vestido blanco volando sobre las maderas viejas. John dijo que uno de estos días me entregará las fotos de su celular. Conociendo su estilo, seguro serán en blanco y negro. La canción terminó, y John se despidió de mí, diciendo "Ahora sé que no debo perderme tu presenatción del domingo. Y en cuanto a las fotos si por alguna razón se te complica encontrarme, te las dejaré en Caffe Trieste o si veo a Mark por la calle se las daré para que te entregue". Acepto.

... a paso de danzante

sábado, octubre 17, 2009

La Extranjera / The Stranger

La Extranjera

He aquí la extranjera
Patrona de los proscritos
la que baila en un mosaico de cráneos
al son de los resucitados.
He aquí la extranjera
la niña vieja
la vieja niña
llega desempolvando sus manos
enderezando sus dientes
rechinando sus huesos.
He aquí la extranjera
Defensora de los solitarios
la ermitaña
la viajera
la contradictoria.
He aquí la fragmentada
Protectora de los disidentes
la que lleva en sus maletas
todos los nombres
todos los tiempos
todas las razas.
He aquí la extranjera
la de la sonrisa triste
la amante infiltrada
la que camufla en sus ojos
la navaja.

The Stranger

Here she’s the stranger
mistress of exiles
who dances in a mosaic of skulls
to the sound of those raised from the dead.
Here she’s the stranger
the girl old
the old girl
comes dusting her hands
straightening her teeth
gritting her bones.
Here she’s the stranger
defender of the solitary ones
the hermit
the traveler
the contradictory one.
Here she’s the fragmented
protector of dissidents
who carries in her suitcases
all names
all times
all races.
Here she’s the stranger
she of the sad smile
the infiltrating lover
who camouflages in her eyes
the jack-knife.

Carla Badillo Coronado, Belongings/Pertenencias.
Caza de Poesía, Los Ángeles, 2009.
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traducción: Jack Hirschman
foto: Mark Álvarez

viernes, octubre 16, 2009

Main reading Palacio de Finas Artes (2do día) - Festival Internacional de Poesía en San Francisco

photos de las lecturas by Oscar Bermeo
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El grupo de hoy es el que más me interesaba. Lo integraron poetas como Ámbar Past, Sasha Pimentel Chacón, Taslima Nasrim, Tarek Eltayeb, entre otros. Me gustó el hecho de que nos hayan colocado juntos. Sin embargo, la única desventaja fue que -como debíamos esperar detrás del escenario- cada vez que pasaba un poeta a leer en su lengua, yo no podía hacer otra cosa que limitarme a la musicalidad de sus versos, sin entender nada, ya que las traducciones en inglés eran proyectadas en una pantalla gigante mientras cada uno de nosotros leíamos en nuestros respectivos idiomas. De manera que tuvimos que esperar a que el recital concluya para poder leer las versiones en inglés. Aún así, el hecho de compartir con ellos más tiempo fue una grata experiencia.
Con Donna Bero (Librería Puública de SF)
En cartelera para esta noche

Taslima Nasreen

Tarek Eltayeb
Agneta Falk
Sasha Pimentel-Chacón
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Poco antes de empezar el recital me agarró una especie de vacío, y no era debido a nervios ni nada de eso, pero muchas ideas cruzaron por mi cabeza, y sentí una ausencia interior casi indescriptible. Quería salir del lugar. Además cargaba con algunas cosas que había acumulado durante el día (incluyendo que casi me atropella un bus en Columbus por ir corriendo de North Beach hasta el Hotel REX en downtown con todas mis artesanías al hombro). Vi que todos tenían sus libros, y sólo entonces caí en cuenta que debía pedir a Antonieta el mío. Salí corriendo a buscarla entre los stands y la gente. Luego, colocando el orden de los poemas que leería, pedí a Jack y a la muchacha de la organización que revisaramos el orden de las diapositivas, pero cuando lo hicieron no aparecían algunos poemas que yo daba por sentado que leería. Me descontrolé, puesto que esos poemas eran muy importantes para mí. Jack dijo que no me preocupara, que todos esos irían en mi recital indivudual en Jack Kerouac Alley, pero que aquí ya no había nada que hacer. Me desequilibré, quizá no era para tanto, pero tenía cosas acumuladas dentro. Quería desahogarme pero no había nadie, no quería molestar a nadie, llamé a Mark, y me contestó y entonces pude desahogarme (aunque también me daba rabia -aunque diga que no- que él no estuviera ahí. Yo entendía, pero igual me molestaba)Temblaba, y creo que los organizadores estaban preocupados por mi rostro, porque más de uno me dijo que si necesitaba agua o una pastilla. Pero sólo negaba con la cabeza. Mark me dio mucha fuerza, sobretodo me dijo algo que fue como una bofetada chamánica. Dijo: Dónde está la guerrera. Dónde la mujer jaguar. Todo va a salir bien, sólo entra con fuerza y siente lo que haces, como siempre. Estoy contigo. Volví a mi centro. Sus palabras eran tan claras, directas y precisas y tenían tanto poder que casi parecían los consejos de un taita. Pude ver el fuego. Entré al cuartito donde estaba mi mochila y saqué el tambor que Memo decoró con la cabuya que salió del penco, las chagchas y las ocarinas. Sentí una fuerza muy fuerte de conexión con mi gente. Vi el rostro de todos ellos en las sombras proyectadas desde el escenario. Vi a mi madre sentada en la esquina del estrado, la vi hermosa y luminosa, con las piernas recogidas, sonriendo. Y sus dientes eran blanquísimos. Entonces no pensé en nada. Sólo escuché que me nombraron y empecé a caminar al ritmo que yo marcaba. Las reglas eran claras: 10 minutos para cada poeta. No más. Entrar y directamente leer. Entrar y directamente leer. ¿Pero desde cuándo las reglas las he seguido al pie de la letra? Además se me hace imposible no entrar a una casa ajena y no saludar. Así que entré tocando mi tambor y las chagchas; y una vez que llegué al estrado, saqué mi ocarina y empecé a emitir sonidos de pájaros. Sentí mucha fuerza, abrí mi boca y las palabras salieron como dardos. Saludé en español y en quichua, y luego dediqué el recital a mi gente en la mitad del mundo. Y, desde luego, agradecí a tres personas que han creído en esta niña-vieja desde el principio: Jack Hirschman (shungo, carajo), Aggie Falk y Neeli Cherkovski. Luego volteé hacia la pantalla y vi que el primer poema era Sarah Kane, así que moví las chagchas y empecé: De qué soga te sujetas ahora, Sarah Kane / cuando los nudos son cada vez más frágiles/ y la distancia entre el techo y el piso / no es lo que solía ser (...)
El silencio atento del público fue tambien una caricia indescriptible. Cientos de espectadores concentrados en mis versos. Palabras de dolor, de placer, de ironía, de rabia, de impotencia, desencanto, y esperanza. Acabé el poema y la gente aplaudió tanto tiempo que hasta regresé a mirar a los lados del escenario. Para ver si continuaba inmediatamente. Ellos aplaudían y yo ahí, tan expuesta, tan desnuda, revelándome a través de mis poemas. Siguió Cuviví, Progreso, El suicidio de Dorothy, y cuando debía leer Unos cuántos piquetitos no encontraba la jodida página, así que les dije que disculparan, qu se aguantaran un ratito, que era mi primera vez en esto, ríeron. A ese le siguió Pertenencias y finalmente Poema para un muerto sin tumba.
Cuando acabé, la música que emitía el público era como un suspiro orgásmico, como si estuviesen en verdad satisfechos, renovados, deseosos de más. Y eso me llenó de fuerza. Me retiré y al salir Ámbar me abrazó. Y me dijo algo así como que yo era una de las mujeres de su tribu (cosa que yo en su momento también había dicho de ella), y que se sentía muy honrada de escuchar su nombre en uno de mis poemas. Luego sacó una botellita de tequila y pa' dentro, ese José Cuervo asentó hasta lo que no necesitaba. Ya con la sangre templada, entró Duc, desde el público, y me dijo que definitivamente quiere traducir mi poesía a su lengua, y que cuando quiera puedo ir a recitar a Vietnam. Luego, de entre la oscuridad de donde se proyectaban las diapositivas con las traducciones en inglés... apareció Jack, y lo vi muy conmovido, nos abrazmos muy fuerte y le dije al oído que nunca le fallaría. Y él me respondió, Carla, shunguita, esta noche será inolvidable. Estuviste tremenda. Dulce y fuerte como siempre, pero más. Estoy muy orgulloso. Luego vino el traductor del poeta palestino y me dijo ¡Salud, por el gusto de brindar con la poeta! y me ofreció un trago de coñac. Pa´ dentro también. De pronto entró un tipo alto y me entregó una hoja, dijo que era un poema que escribió inmediatamente luego de que terminé de leer. Luego se fue como un fantasma, desapareciendo entre las tablas de la entrada. Esos pequeños instantes son los que más guardo.

Con la muchacha que fue a verme tras el escenario y con el tipo que me entregó un poema enrolladito
Inmediatamente le siguió el turno a Ámbar Past. Me pasó lo mismo que a ella: de todos los que estábamos tras el escenario yo era la única que pude entenderla pues las dos leímos en español. Ella sólo leyó un poema, pero uno largo que ocupó casi los 10 minutos (y de hecho por el cual yo la conocí): Dedicatorias. Ámbar ya entró con algún tequilita encima, pero no le afectó en absoluto (ella dice que sintió que no pronunció muy bien, pero la verdad es que estuvo muy bien)

Ya escribiré en un próximo post su poema completo. Pero aquí unos cuantos versos.
"Dedico este poema a los hombres que nunca se acostaron conmigo
a los hijos que nunca tuve
a los poemas que nadie escribió
(...) Al que engaña a su muerte en las camas de los moribundos
Al que baja de los cerros para no quemarse con las estrellas
Al que agarra la mano de la muerte y baila con ella
(...) Dedico ete poema al amasador de adobes que muere en la
casa que construyó para otro.
Al poeta en su velorio con la boca cerrada para siempre
(...) A los que han adoptado otro nombre
y llevan años sin saludar a la familia
A los que nunca durmieron en la misma cama
y comparten la fosa común
Dedico este poema a la madre que busca a su hijo
en el anfiteatro
entre otros poemas decapitados
A la que no puede decir cuál cadáver es el suyo
y se despide de cada uno con un abrazo."

Feruccio Brugnaro

Jack remató la noche y la cerró como se debe. Enotnces recordé que mis artesanías las dejé junto a los libros, así que salí flechada y las conversaciones con la gente que asistió se prolongaron. Entre el público vi algunas personas de North Beach. Me sentí mucho mejor.

firma de librosSasha Pimentel y Neeli Cherkovski (me dicen que le salió un par de lágrimas cuando lo nombré, pues estamos pagados... él también me ha llegado hondo)
Mi Pertenencias se va a México con esta pareja
más asistentes
artista californiana que alguna vez estuvo en Ecuador artista del West
Con Tarek Eltayeb
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Mark me llama para saber cómo fue todo. Le cuento. Ya viste, mija, todo pasa por algo, sabía que te iría bien. I love you.Salimos del Teatro y nos llevan a comer. Ámbar y yo seguimos conversando, le cuento de mi historia con Mark, de mis temores, de mi grupo de danza, de los poemas de Doña Marina en la quebrada seca, de mis viajes, y ella saca su libro "huracana" y me lo regala. Casi 250 hojas de poesía, una compilación desde sus inicios. Me pongo contenta. Brindamos. Luego me dice: tú vas a tener que pasar cosas muy chingonas, te van a querer sacar la madre por las cosas que piensas y sientes, pero tú tienes que seguir bien parada por el camino que veo que lo tienes claro. Sigue así, no tengas miedo, lánzate. Me recuerdas a mí, sabes que yo tenía 23 años cuando dejé todo y me fui a México, y llegué a Chiapas. Tú también tenías 23 cuando decidiste armar maletas y abrirte camino, pero tú fuiste a tantas tierras siendo la misma y siendo todas las que llevas por dentro como dices. Las dos nos entendemos porque venimos de tierras, de gentes donde el valor de las grandes cosas radica en un sentido más simple y a la vez más profundo, tienes que ir un día a visitarme en Chiapas, a las mujeres tzotziles, ahí nunca falta nada, la tierra es generosa y siempre da.
Yo la entiendo, carajo, cómo la entiendo, como me llegan sus palabras y consejos. Esta noche está pagada con esas palabras, bendiciones de una animala santa.
Amén.

Main reading en el Palacio de Finas Artes (1er día) -Festival de Poesía en San Francisco

(Apertura en el Palacio de Finas Artes. de Lawrence Ferlinghetti y Diane di Prima)
(fragmentos anacrónicos)
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Asientos rojos. Pantalla gigante. Entrada libre. El Palacio de Finas Artes será el escenario de la lectura principal del Festival. Entre hoy y mañana, todos los poetas leeremos en este lugar frente cientos de personas deseosas de escuchar/sentir poesía de varias partes del mundo. Los próximos días, en cambio, serán recitales individuales que llevaremos a cabo en diferentes callejones, cafés, bibliotecas, etc. de todos los barrios de San Francisco.
Tras las indicaciones sobre el orden en que leerá el primer grupo de poetas, nos llevaron a un cuarto en el que habían cositas de picar: quesos, galletas y uvas. Unos sánduches y unos nachos de maiz con guacamole. Ámbar y yo nos dirijimos directito a los nachos, al guacamole y a los quesos. Pero entre las bebidas nada más había agua, té y café... entonces nosotras preguntamos qué donde estaba alguito para calentar la garganta. Todos se rieron. Entonces trajeron botellitas de cerveza con una etiqueta propia del festival. La cosa se puso mejor. Todos conversamos e hicimos tiempo. Yo estoy tranquila en mi esquina, a mí me tocará leer mañana. Mark estará trabajando pero dijo que si puede se escapará un ratito para mi lectura. La verdad no creo que venga mañana a la lectura general sino -como ya dijo- irá directamente a la lectura más larga que daré en Jack Kerouac Alley, al aire libre. La de mañana no creo que aguante, son dos horas seguidas de poesía (too much he would say) y el no aguanta mucho tiempo en lugares cerrados. Ámbar también leerá mañana. Me emociona estar juntas en esto. Antes de regresar a los asientos me dice que mañana no olvidará el tequila.
Esperando... Carla Badillo Coronado, Sasha Pimentel Chacón, Roy "Chiky" Arad, Daniel Chacón
Lawrence Ferlinghetti, Jack Hirschman
Mr. F. fotógrafo del festival
Daisy Zamora, Zhai Yongming, Lawrence Ferlinghetti
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De este primer día, destaco la participación de dos poetas locales y ampliamente conocidos: Lawrence Ferlinghetti y Diane di Prima. De los dos sólo conocía a Lawrence en persona, con quien he he frecuentado más durante mis visitas a San Francisco. Pero faltaba Diane, a quien sólo conocía por sus escritos (especialmente sus cartas revolucionarias) y su participación en la generación beat. Lawrence tiene ya 90 años y sigue con propuestas interesantes, no pierde el sentido del humor y reflexión a través de sus particulares puestas en escena. Esta vez Lawrence entró diciendo "tengo la libertad en esta funda de papel", y luego de ocultarse tras el pódium... salió un Lawrence cubierto el rostro con una máscara plateada tipo estatua de la libertad y empezó a leer el poema que escribió precisamente para esta noche. En sus siguientes lecturas se colocó unos anteojos de plástico de marco rojo. Y así, fue colocando y quitando elementos de su cuerpo. Diane di Prima ingresó al escenario cargando su bolso, como si estuviese sola en el mundo o no confiase en nadie para encargar sus pertenencias mientras ella recitaba sus poemas. La flamante Poeta Laureada de San Francisco (sucesora de Jack Hirschman) entró al escenario a paso acelerado como demostrando que las afecciones de salud -que hace unos meses la tenían pegada a su cama- no la han vencido. Leyó varios poemas, algunos nuevos y otros conocidos, por ejemplo "AVE", el poema con el que Diane abre su poemario LOBA (1978).
"crescent in hair, sea underfoot do you wander/in blue veil, in green leaf, in tattered shawl do you wander/with goldleaf skin, with flaming hair do you wander/on Avenue A, on Bleecker Street do you wander/on Rampart Street, on Fillmore Street do you wander/...shadows you are, that fall on the crossroads, highways" (...)Paul Flores Zhai YongmingDaisy Zamora Roy "Chiky" Arad (con una intervención muy enérgica)
Alexander Skidan

Ignatius Mabasa
Dévorah Major
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(... faltan fotografías de Anna Lombardo y Maram AL Massri, pero mi bateria murió en pleno acto)
De regreso... Taslima Nasreen, Menna Elfyn, Zhai Yongming

De todos los poetas invitados que hoy recitaron, destaco a Ignatius Mabasa, Alexander Skidan, Menna Elfyn. Ignatius es fuerza y música. Ignatius es tambor, Zahú, África, sangre, muerte, resurreción, poesía. Alexander en cambio, es esa voz que a ratos me habita por las noches, la que se reencuentra tan profundamente con amigos muertos que no hemos conocido sino únicamente a través de la tinta. Me gusta la profundidad de la poesía de Alexander, es una prosa poética muy interesante (y además ha traducido textos de Antonio Negri). Alexander lleva un aura solitaria, aislada, y a la vez tan real, tan de todos. Menna, finalmente, es una mujer con versos simples y profundos, de esos que parecen tan sencillos y sin darnos cuenta logran cachetearnos el rostro, algo nos despierta.
Nguyen Qui Duc, Menna Elfyn, Alexander Skidan
Ignatius Mabasa
Y desde luego, Nguyen Qui Duc, este hombre con quien estoy segura llegaremos a ser buenos amigos. Conversamos desde el mismísimo momento en que nos recogió el autobús hasta la cena por la noche. Él tambien leyó hoy, pero fue la voz que hizo posible conocer los poemas de la poeta vietnamita LAM Thi My D (quien tuvo que cancelar a último momento su participación debido a la urgencia de la enfermedad de su marido). Mañana Duc leerá su propia obra. Duc dice que leyó varios poemas míos en las hojas sueltas que los de la librería pública tenían en el orden de mañana. Dice que le gustaron mucho y que mañana mismo comprará mi libro por que quiere empezar a traducir algunos de mis poemas a su lengua. Yo me emociono. Quisiera regalarle y que no compre. Pero ni siquiera yo soy la que dispongo mis poemarios. Hablar con Duc me genera una paz interna que sólo consiguen pocas personas. Él antes tenía un programa de radio aquí en SF, ciudad donde vivió por mucho tiempo antes de viajar a Ha Noi, ciudad donde actualmente reside, y donde maneja un bar y una galería, además de una casa en medio de las montañas, que sirve de residencia para poetas visitantes. Me dice que si algún día deseo ir a Vietnam, las puertas están abiertas. Leer y danzar en un lugar al que siempre he visto como muy lejano, ahora se vuelve una posibilidad más próxima. Quién sabe, le digo, quién sabe.
La noche avanza. La niebla avanza. Las voces avanzan como balas perdidas. Se acaba el recital y el Teatro queda vacío. Nos llevan a un restaurante de comida tailandesa. Mucha comida, un plato tras otro (y lo digo yo que soy buen diente). Deliciosa. Picante. Y vino, mucho vino. Mucho de todo. Duc está sentado a mi izquierda, Dévorah a mi derecha. Al frente está Menna y Talisma. Taslima dice cosas como: "cuándo venimos de un país tan pobre como Bangladesh, nos sirven mucho y luego más y más... como si no hubiesemos comido en un buen tiempo". Jack y Aggie cantan muy alto. Duc me sigue hablando de territorios y fronteras que hoy parecen posibles. Todos siguen hablando, todo se funde, se diluye... risas líquidas. Regreso a North Beach. Mark me espera parado en la puerta de Tosca, con su botas blancas y su boina. Me abraza y le entrego uno de los libritos de miniatura que pusieron en cada asiento del Teatro con poemas sueltos de todos. Le regalo uno mío: Poema para un muerto sin tumba. Lo lee, lo guarda y me besa. La noche avanza. La niebla avanza. Las voces avanzan como balas perdidas.

jueves, octubre 15, 2009

... más poetas del Festival

Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 1919) Poeta, pintor y editor norteamericano, perteneciente a la generación Beat. Creció en Francia y Long Island y estudió en las universidades de Columbia, Carolina del Norte y en la Sorbona de París. Ha sido una de las figuras fundacionales de la de la generación Beat de la década de 1950, movimiento que ayudó a difundir con su revista, más tarde convertida en editorial con librería propia en San Francisco, City Lights, donde se publicaron los primeros textos de muchos poetas de la época; Aullido de Allen Ginsberg fue el que obtuvo mayor eco. Su primer libro de poemas, se publicó en 1955 y le siguió el muy famoso Coney Island de la mente (1958). Ha leído y expuesto sus obras en países como México, Francia, Italia y Nicaragua. Conocido también como el primero en revolucionar la publicación de poesía para las masas. Primer Poeta Laureado de San Francisco. Su libro más reciente es Poesía como arte insurgente.
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ZHAI YONGMING
Nacida en Chengdu, ha sido una de los poetas más influyentes de China durante 20 años. Es también un ensayista, crítica cultural y directora de cine. Sus libros incluyen: mujeres, sobre todo las Rosas, Selected Poems y Canciones en la noche oscura. Ha leído en los festivales de poesía en Inglaterra, Países Bajos, Francia e Italia. Aunque su nombre significa "luz eterna", su obra se caracteriza por imágenes inusuales y el yin oscuro de lo femenino.
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GEORGES CASTERA / JOJ KastraUno de los principales poetas de Haití, nació en Port-au-Prince en 1936. Después de haber vivido muchos años en el exilio, regresó a su tierra natal después de la caída del régimen de Baby Doc Duvalier. Ha sido la edición de libros de poemas, tanto en Haití y francés desde 1965. En su exilio, mientras vivía en Nueva York, era conocido como un teórico brillante que escribió folletos incendiarios en la lengua haitiana pide el derrocamiento de la dictadura de Duvalier odiado. Sus poemas fueron un incentivo clave para el difunto poeta Paul Laraque para crear antología principales Curbstone Press 'de la poesía de Haití, Open Gate. Dientes de la sabiduría fue publicado en forma bilingüe en 2007.

Diane di Prima Diane di Prima vive y enseña en el área de la Bahía. Ella es la autora de 44 libros de poesía y prosa, y ha sido traducido a más de 20 idiomas. Una edición ampliada de su clásico, Cartas Revolucionario, fue publicado recientemente por último suspiro de prensa. La apertura al poema, ensayos y ejercicios para acceder al proceso creativo en todo el mundo, será publicado por Penguin en 2009. Diane acaba de ser nombrado Poeta Laureado de San Francisco.
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Nguyen Qui Duc
(Así como Ámbar Past, Duc (Vietnam, 1958) fue uno de los poetas con los que mejor conexión tuve)
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Debido a que la poeta vietnamita LAM Thi My DA tuvo que cancelar a último momento su aprticipación debido a la urgencia de la enfermedad de su marido) se trajo a Nguyen Qui Duc, escritor y director de "Hora del Pacífico" de KQED, que ahora vive en Ha Noi, y ha proporcionado la traducción de su obra, de regreso a San Francisco y la comunidad asiática que ha servido tan bien. En 2005 fue galardonado con el Premio Edward R. Murrow por su documental de televisión sobre la juventud china, "Shanghai Nights", y se ha traducido también El Árbol de tiempo, los poemas de los vietnamita Huu Thinh. Sus ensayos y cuentos son ampliamente publicados.
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FRANCIS COMBES Nació en el sur de Francia en 1953, y vive en Aubervilliers, el "cinturón rojo" de París. Ha publicado una docena de libros de poesía, dos novelas y, con su esposa, un ensayo con el filósofo francés Henri Lefebvre. Sabe inglés, alemán, ruso, húngaro y chino, y ha traducido obras de Heine, Brecht y Maiakovsky. Durante más de una década ha estado a cargo de la campaña de gran éxito de cartel poemas en el sistema de metro de París. Como editor de libros de Le Temps des Cerises, ha publicado Neruda, Cardenal, Dalton, Hirschman, y la monumental antología de la poesía de protesta EE.UU., Cambio de América. Él está involucrado en las actividades de la izquierda marxista francés para la paz y la democracia.

MARAM Al-MassriNació en Latakia, Siria, en una familia de artistas. Estudió en la Universidad de Damasco, y actualmente vive en París. Sus poemas han sido traducidos al francés, corso, inglés y español, y ha recibido el Premio Adonis del Foro Literario en el Líbano. Ha leído en festivales internacionales en Argentina, Irlanda, Francia, Italia y Túnez.

Najwan DarwishNació en Jerusalén, Palestina, en 1978. Sus primeros poemas la colección, llamaba a la última puerta, se publicó en 2000, y algunos de sus poemas han sido traducidos al español y francés, así como por supuesto, en Inglés. Es el editor de Min wa Illa, y el de la revista, que publica las obras de la actual generación de escritores árabes y artistas en la región. Najwan está activo en diversos medios de comunicación y proyectos de arte en Palestina, el árabe mundo y de Europa. Sus poemas evocan la situación de los palestinos en los diversos modos de resistencia - a través de lirismo mezclado con la ironía, y un fuerte sentido de la inmediatez como la melancolía desafiante.

AGNETA FALKNació en Estocolmo, Suecia, en 1946. En los veinte años se trasladó a Inglaterra, y en 1998 se trasladó a San Francisco. Un poeta y pintor, que también se traduce del sueco. Su último libro de poemas, músculo del corazón, acaba de aparecer en forma bilingüe de multi-medios de comunicación Edizioni en Italia, donde a menudo sigue leyendo tours. Como verbo-artista visual, a menudo caligrafías los poemas de los demás en el ámbito internacional. Ella ha leído sus poemas en los festivales internacionales de Inglaterra, Italia, Francia y Bosnia-Herzegovina, y acaba de regresar del Festival Internacional de Medellín, Colombia, donde sus poemas fueron traducidos al español.

FERRUCCIO BRUGNARONació en Mestre, Italia, en 1936. Autodidacta obrero-poeta, comenzó a distribuir mimeo poemas, historias y pensamientos en la planta química de Porto Marghera, donde trabajó en 1965, uno de los primeros en Italia, en difundir el mensaje a través de folletos. Su reputación y actividades aumentó a través de los años, y en 1998 sus poemas aparecieron como Puño del Sol, por el que dio una gira de lectura EE.UU.. En 2002, la edición francesa de sus poemas apareció, traducido por Jean-Luc Lamouille; en 2004 una edición en español de los poemas, traducido por Teresa Albasini Legaz se publicó, y Jack Hirschman, acaba de terminar otra traducción americana de la obra de Feruccio.

PAÚL FLORES Poeta, dramaturgo, novelista y destacado a nivel nacional habla artista de la palabra de San Francisco, que se especializa en bilingüe y Hip-Hop de rendimiento. Es co-fundador de habla Juventud y actualmente enseña Hip-Hop y Spoken Word en la Universidad de San Francisco. Paul fue destacado en Russell Simmons Presents: Def Poetry de HBO, y ha recibido recientemente un Centro de Innovación Cultural de subvención a gira por América Latina. Su novela, A lo largo de las mentiras de Fronteras, ganó el 2003 el PEN Oakland / Josephine Miles Literary Award, y sus obras más recientes, el miedo de un planeta Brown (2005) y REPRESENTA! (2007) fueron Performance Red de Creación de las Comisiones Nacionales del Fondo.

ZIBA KarbassiNació en Tabriz, al noroeste de Irán. Ella tuvo que dejar su país con su madre a mediados de la década de 1980 y la mayor parte del tiempo desde entonces ha vivido en Londres. Ha publicado siete libros de poesía en persa y es considerada como la poeta persa más lograda de su generación. Su densa y abierta la poesía lírica alcanza una intensidad y equilibrio que es raro en la poesía contemporánea. Ha leído ampliamente en Europa y América. Fue presidente de la Asociación de Escritores de Irán (en el exilio) desde 2002 hasta 2004 y editor de Asar y exiliado revistas literarias de tinta en Londres. Sus poemas han aparecido en varios idiomas en toda Europa y el Reino Unido. Traducciones por Stephen Watts han aparecido en revistas como Poetry Review y moderna traducción de poemas.

ANNA LombardoNació en Locri (Calabria), Italia, en 1955. Ella recibió su grado en la literatura de Inglés en la Universidad de Venecia, donde vive y enseña. Ha publicado tres libros, incluido el pescado Incluso los están borrachos, y ha trabajado como editor para la poesía de la revista Le Voci della Luna / Las Voces de la Luna. Ella tiene una firme convicción de que la poesía puede salvar al mundo y la humanidad de la autodestrucción. Es por eso que, como activista cultural, que organiza eventos para la poesía, para dar voz a aquellos que no han sido escuchados.

Taslima Nasrin

Nació en 1962 en Mymensingh, Pakistán, que, en 1971, fue conocido como el país de Bangladesh. Taslima había sufrido agresiones físicas por las turbas fundamentalistas, el arresto domiciliario en la India, tres fatwa llamando a su muerte, y La vergüenza, fueron censurados debido a su crítica abierta de la religión islámica con respecto a la igualdad de la mujer. Su primer libro de poemas fue publicado en 1984. Desde entonces se ha convertido en una destacada poeta de Bangladesh -una ironía ya que ella ha tenido que vivir en la clandestinidad en el interior, y luego en el exilio desde, su tierra natal. Ha ha vivido en Europa y actualmente reside en los EE.UU. Autora de más de 30 libros, dice que es una homeless en todos lados.

Inauguración del Festival Internacional de Poesía en San Francisco 2009

De izq. a der. atrás: Talisma Nasrim (Banglasesh), Anna Lombardo (Italia), Ámbar Past (México), Maram al -Massri (Syria), Carla Badillo Coronado (Ecuador) y Menna Elfyn (Gales)
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Llegué puntual, pero había tanta gente y alboroto que más bien parecía que el evento había concluído. Un joven en la esquina de City Lights me ofreció amablemente un programa de mano y me animó a quedarme a la fiesta de apertura, comentándome que al parecer estaría buena, que habría música y la presentación de los poetas que leerán los próximos días, "vienen de varias partes del mundo -dijo-, algunos de lugares muy lejanos". Tomé el programa y le agradecí, sin decirle que yo era una de las participantes. Mientras lograba hacerme paso entre los cuerpos apiñados, un par de conocidos me dijeron que Jack estaba buscándome y que se mostraba preocupado, lo cual me sorprendió porque -insisto- llegué a tiempo. Finalmente lo vi en la otra esquina, pero en el camino apareció Aggie y me dijo (molesta) que por qué no había llegado al almuerzo programado. -¿Almuerzo? -pregunté- ¿Programado?-. -Sí, el que tuvimos organizadores y poetas a medio día-, respondió. Yo acababa de enterarme. Y claro, la razón era que desde la noche anterior los poetas ya se habían instalado en el Hotel REX, donde también yo contaba con una habitación, sin embargo preferí quedarme en Divisadero. En cada habitación, los organizadores habían dejado una pequeña bolsa llena de recuerditos y sobretodo el itinerario. Yo, como nunca llegué a dormir en el REX, asumí que todos nos veríamos directamente en la apertura.
Ámbar Past, Menna Elfyn, Carla Badillo Coronado
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El Encuentro comenzó en un lugar poético y simbólico: North Beach, callejón Jack Kerouac, delante del mural de Taniperla, sobre los poemas grabados en la acera, entre la librería City Lights y el mítico Bar Vesuvio. Ambiente mágico. Energía fuerte. Ritmo. Mucho ritmo. Miradas, miradas, miradas. Sigo sintiéndome extraña y curiosa frente a lo que está ocurriendo. Veo a los otros poetas y todos, de alguna manera, han pasado por esto. Yo no. Al menos no de esta forma tan protocolar y a la vez tan intensa e independiente. Esta tarde no leeremos, las actividades empiezan desde mañana, pero desde ya siento decenas de miradas recaer sobre mí, curiosas de mi voz, de mis palabras, de mis versos. No es temor, simplemente extrañeza. Mis poemas nacieron en silencio y mañana los soltaré al viento como si fueran palomas. O como dice el poeta Ariel Williams: “La escritura es un trabajo tan solitario, que el hecho de estar ante un público leyendo poemas es muy fuerte, y creo que esto es así para muchos poetas: de una u otra forma, a todos nos atraviesa, nos conmueve. Cuando uno lee ante un público determinado, no sólo se está ante oyentes concretos, sino que uno mismo es un cuerpo concreto; los textos que uno lee ya no son recibidos en ausencia”.


público en Jack Kerouac Alley, North Beach
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Falta Mark. Y es lógico, él no asiste a este tipo de fiestas (no es que le apasione la poesía), pero dice que no se perderá mi recital y mi danza, que eso sí le interesa. Ese día le tocaba trabajar, pero pidió permiso en la Estación. Y aunque aparentemente estoy bien, me jode que no esté aquí compartiendo conmigo este momento. En su defecto, aparece Andrew, Mel, el muchacho de Specs y hasta el argentino (hijo de Silvio, el viejo doctor con pinta de intelectual que conocí en Trieste).... aparecieron muchos, menos el que quiero. En fin, creo que me agarró más el sentimiento porque algunos poetas estaban con sus compañeros, con quienes viajaron largas distancias. Y el pendejo (pendejo de cariño) estando en la misma ciudad no viene. Trato de obviar (inútilmente) el tema. Escucho a Jorge Molina. Y luego intervienen Neeli y Jack. Nos van llamando a cada uno para presentarnos. Los que más me gustó fue el sonido de los saludos en diferentes idiomas. Acto seguido nos entregaron a cada uno un certificado de participación y agradecimiento, certificado que por cierto me duró menos de dos horas, porque él mío lo perdí, sabrá Dios en qué momento.

Jorge Molina, músico peruano
(tocará el churo el día de mi presentación de danza)
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Todos los poetas tienen su estilo bien definido, va a ser una experiencia muy enriquecedora, sin duda. Claro que a mí me interesan unos más que otros, por ejemplo Ámbar Past...¡hace cuánto que quería conocerla! Hacemos buena liga de inmediato. Antonieta Villamil pasa por mi lado y me entrega uno de mis poemarios. Ámbar me lo pide para revisarlo. -Cuidado te quemas- le digo -está calientito-. Y dejo que lea el primer poema; luego el segundo; el tercero... y dice que no quiere parar. Le digo que lea el poema Pertenencias. Ámbar lo revisa y encuentra su nombre entre mis versos. Abre los ojos. Se emociona. Me dice que se siente honrada de que la haya nombrado. Y en adelante no paramos de hablar. Nos volvemos muy cercanas. Me cae mejor de lo que pensé. Sabía que haríamos buena liga. A lo mejor un día de estos la visito en Chiapas.

Ámbar Past descubriendo su nombre en mi poema Pertenencias
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Somos 15 los poetas invitados (yo la más "guaguita"), además de los poetas locales que también ofrecerán lecturas y talleres en diferentes lugares de la ciudad. A continuación comparto una pequeña bio de los diez primeros (mañana completo la lista), para que sus rostros y referencias no resulten desconocidas en las siguientes entradas.
ÁMBAR PAST nació en los EE.UU. en 1949. Emigró a México a la edad de 23 y se convirtió en ciudadana mexicana. Escribe en español y tzotzil maya, y sus obras han sido traducidas y publicadas en Inglés, italiano, bosnio, francés, polaco y japonés. Ha trabajado como artista de circo, ama de casa, talladora de ámbar, fabricante de papel e impresoras de seda -viviendo y trabajando entre mujeres mayas en Chiapas, haciendo el bello papel en que están impresos poemas y obras gráficas.. En 2005, apareció Encantamientos, el primer libro de la literatura maya publicada en 500 años -una obra maestra bilingüe con los poemas de mujeres mayas y de los gráficos que ha recogido y traducido.
CLETUS NELSON NWADIKR nació en Nigeria en 1966 y se trasladó a Suecia en 1990 para escapar de la opresión política en su país de origen. De un fondo trilingüe de Igbo, Hausa y Inglés, Cletus eligió sueco como lengua literaria. Ha publicado tres libros de poesía y un cuarto está por salir. También es autor de un libro para niños, y escribe programas de radio para una serie llamada "Al final del día." Es uno de los jóvenes poetas más reconocidos de Suecia, y ha presentado sus poemas festivales internacionales en varios países.

MENNA ELFYN. Poeta, dramaturga, profesora y editora de The Bloodaxe Book of Modern Welsh Poetry . Nació en el valle de Swansea en 1951 y creció en una familia galesa durante una época en que la lengua inglesa dominaba el ámbito social y educativo del país. Su elección de expresarse en galés ha permitido conocer una literatura que indaga en la realidad de una cultura propia. De acuerdo con Tony Conran, Menna “es la primera poeta galesa en 1.500 años en dar a conocer su trabajo fuera de Gales.” Sus libros más recientes son Perffaith Nam/Perfect Blemish e IN PERSON. Ha trabajado como poeta y profesora en Filipinas, Zimbabwe, Medio Oriente y EE.UU. Actualmente es la directora del departamento de Creative Writing at University College, Trinity, en Gales. Menna es una de las escritoras galesas con mayor proyección internacional, destaca por transformar la identidad de su país en un itinerario poético universal.

Un poeta experimental y político, ALEXANDER SKIDAN nació en Leningrado en 1965. Es traductor de poetas americanos como Charles Olson y Eileen Myles, y también ha traducido a los teóricos de Antonio Negri y Jean-Luc Nancy. Sus poemarios incluyen Delirium, In the Re-Reading y Red Shifting. Para este último se le concedió el Premio Andrei Biely en 2006, y el año pasado que el libro apareció en una traducción de América en Nueva York. Actualmente vive en San Petersburgo, donde imparte un curso de “Untranslatable Russia” en at the U.S. Summer Literary Seminars (SLS). Es miembro de “What Is To Be Done?” working group.
DAISY ZAMORA. Escritora del año (2006) por la Asociación Nacional de Artistas en su natal Nicaragua, es una de las figuras más prominentes de la poesía contemporánea de América Central. Vive en Managua y San Francisco. Daisy fue un combatiente en el Frente de Liberación Nacional Sandista y en un momento estaba en el exilio en Honduras, Panamá y Costa Rica. A su regreso, Zamora sirvió como Vice-Ministro de Cultura y como directora ejecutiva del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales. Su libro más reciente es La tierra de nadie, La tierra de todos, y sus poemas y ensayos han sido traducidos a más de 14 idiomas y han aparecido en más de 50 antologías. Ella también traduce los poemas de George Evans al español, y fue destacada en el programa de Bill Moyers PBS, The Language of Life.ROY "Chicky" Arad nació en Beer-Sheva, Israel, en 1976. Es editor de Maayan, una revista de poesía y de ideas que publica la obra de Aharon Shabtai y otros escritores radicales. Chicky también es músico y activista político. Con el poeta Mizrachi Mati Shemoelof fundó la guerrilla de Cultura, un grupo que organiza manifestaciones de la poesía y la música para ayudar a los trabajadores en huelga. En 2001, en la cima de la Intifada, fue uno de los fundadores de Rave contra la ocupación, que organizó la juventud árabe y judía contra la ocupación de 1967. En enero de 2009, fue uno de los editores de Go Out, una antología en contra de la guerra en Gaza. Ha tenido varias exposiciones de arte y tendrá una exposición individual en Malmo, Suecia, este año.

foto by Dennis Hearne
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CARLA BADILLO CORONADO nació en Quito, Ecuador, en 1985. Es poeta, narradora, realizadora, y miembro fundadora de un grupo de baile tradicional llamado Tullpucuna (en quichua significa colores), lo que la ha llevado a estrechar más su nexo con las comunidades indígenas de su país. Directora y guionista de un documental independiente sobre la vida de Jaime Guevara, cantautor anarquista ecuatoriano. Sus poemas se encuentran en dos colecciones que están siendo traducidas al Inglés. Actualmente trabaja en su libro de viajes (Diario de una viajera andina) en América Latina, los EE.UU. y Europa. Escribe artículos sobre arte y cultura. El trabajo de esta poeta fue presentado en San Francisco en 2008, cuando leyó en el Festival de Poesía de North Beach. Su primer poemario se llama Belongings/Pertenencias.

IGNATIUS MABASA. Conocido como "the top new voice" de la población de Zimbabwe. Es un poeta perfomista, novelista y cuentista. Ha publicado dos colecciones de poemas en shona, Tipeiwo Dariro y Muchinokoro Kunaka, así como una novela satírica, Mapenzi. Trabaja como director adjunto para el British Council en Zimbabwe. "El resultado", dice, de la promoción de Inglés en las escuelas de Zimbabwe, "es triste cuando nos negamos a nosotros mismos y terminar de hablar con nuestros hijos en una lengua extranjera en nuestros propios hogares."
TAREK ELTAYEB nació en El Cairo, Egipto, en 1959, hijo de padres de Sudán. Ha vivido en Viena desde 1984. Poeta, novelista y escritor de cuentos cortos. Profesor en universidades de Krems y Graz, Austria. En 2005 recibió la Beca Cannetti Elías de la ciudad de Viena, y en 2007 el Gran Premio de Poesía en el Festival des Curtea de Arges Rumania. Sus libros han sido traducidos al español, inglés, francés, alemán y serbio. Tarek ha leído en diversos festivales en todo el mundo, y en los EE.UU., en particular, en la Universidad de Iowa. Una edición bilingüe de sus poemas, llamado Brittle Conversation, se publicó en 2007.
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Chiky, David y Carla
Barbara Warden (Bix), parte de la organización ( Librería Pública de SF)
Vesuvio
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Esta es otra poeta que me cayó excelente. SASHA PIMENTEL CHACON nació en Manila, Filipinas. Su primer libro aparecerá este año y se llama Insides She Swallowed. Ganadora del Academy of American Poets prize y former in Philip Levine. Edita la revista cultural multi-bilingüe BorderSenses. Sus poemas han sido publicados en Callaloo, Colorado Review, Ocho, y la Florida Review. La publicación de este año en el American Poetry Review de su poema “Blood, Sister” hizo necesaria su presencia en este Festival. Sasha vive en la comunidad fronteriza de El Paso-Ciudad Juárez con su esposo el autor Daniel Chacón. Es profesora en la Universidad de Texas, en El Paso.
NEELI CHERKOVSKI (Santa Mónica, California, 1945) Poeta, profesor de Literatura y Filosofía, pintor y biógrafo de Lawrence Ferlinghetti y Charles Bukowski, con quien co-editó la revista Los Angeles zine Laugh Literary y Man the Humping Guns. Llegó a San Francisco en 1975, cuando se realizó el primer Festival de Poesía de San Francisco y en la década de 1990 fundó Café Arts Month. Autor de Whitman's Wild Children, una colección de ensayos sobre doce poetas amigos: Michael McClure, Charles Bukowski, John Wieners, James Broughton, Philip Lamantia, Bob Kaufman, Allen Ginsberg, William Everson, Gregory Corso, Harold Norse, Jack Micheline, y Lawrence Ferlinghetti. Su obra incluye Animal, Elegy for Bob Kaufman y Leaning Against Time, por el cual fue galardonado con el 15th Annual PEN Oakland/Josephine Miles Literary Award in 2005.
Con mi querido Jack Hirschman, poeta, traductor, amigo

miércoles, octubre 14, 2009

Belongings/Pertenencias: mi primer poemario

mi poemario en la legendaria librería City Lights Bookstore, San Francisco
(al fondo: Kerouac y Cassady)
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Me sentí extraña al recibirlo. Llegó en un cartoncito café que Antonieta colocó sobre la mesa de fondo del Caffe Trieste (cuántas emociones en ese bendito Café). Ábrelos -me dijo- son tuyos. Y francamente yo no sabía por dónde empezar. Abrí una de las tapas y alcancé a leer el título, luego vi la pintura de Aggie y finalmente mi nombre en la parte inferior. Entonces lo saqué del envoltorio e inmediatamente lo olí. Antonieta se rió. Quise reconocerlo primero con mi nariz; olfatearlo como si fuera un cachorro (pequeña criatura a la que engendré y di forma durante algún tiempo). Ahí estaba -en español y en inglés (gracias a la impecable traducción de Jack Hirschman)- ese primer conjunto de poemas que en su momento fue sólo mío y que ahora estaba impreso -como evidencia-, listo para ser compartido.
Antonieta Villamil (Caza de Poesía Editorial) y Carla Badillo Coronado
Caffe Trieste. SF
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El proceso de esta publicación fue relativamente corto e inesperado. Y se dio a través de Caza de Poesía, la misma ediotrial independiente que publicó -en la misma colección: Poetry Solo- los últimos poemarios de Jack Hirschman y Agneta Falk para el Festival Internacional de Poesía en Medellín al que ambos fueron invitados. Jack indicó los poemas que yo leería en el Festival de San Francisco y Antonieta me contactó y decidió publicarlos. Así, este primer librito de apenas 50 páginas, es una selección de algunos poemas de Va por cuenta del destino (inédito) y otro poemario más antiguo cuyo título aún no decido. Me siento muy satisfecha. Esta edición limitada quedó muy bonita en su forma (del contenido ya juzgará el lector), y contiene 13 poemas. 13, como desafiando a la suerte (para algunas culturas la cifra asusta y para otras es un símbolo de divinidad, me gusta ese abismo entre una y otra). Y con sus respectivas traducciones al inglés, lo que da un total de 26 poemas.

Jack Hirschman (traductor) y Carla Badillo Coronado (autora)

City Lights.
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Él título también me gusta, tanto en español como en inglés: Belongings / Pertenencias. Otra palabra que -al igual que el número de poemas seleccionados: 13- es una provocación. Es además el título de uno de los poemas incluídos. Jack también lo percibió muy bien cuando dijo a Antonieta: "I think after all title should be BELONGINGS---having LONGINGS in it and BEING and as Carla traveled a lot out of her valise, so BELONGINGS also fits". Me gusta la palabra pertenencias, pero en su acepción más profunda. Me gusta porque es una palabra viva, que se vacía o se vuelve más rica dependiendo del fundamento que se le reconozca, como nos explica Cristina Gatti, profesora de lingüística en la Universidad Católica de Milán, que trabaja en el campo del análisis semántico. “Pertenencia” es una palabra cuyo significado profundo hay que desenterrar. «Un recorrido que no es fácil. Si se mira la historia de esta palabra, se descubre que no existe en las lenguas clásicas. Para expresar este concepto los griegos y los latinos recurrían a perífrasis. El griego dice, por ejemplo, “descender de, ser hijo de”, y el latín utiliza expresiones como alicuius esse, “ser de alguien”. Incluso la etimología latina es controvertida. La más probable es aquella que la hace derivar de una forma tardolatina, appertinçre, “concernir, tener que ver”, compuesta de ad y de pertinçre, que se modifica hasta llegar a appartinçre por influencia del sustantivo pars, que en latín no quiere decir sólo “parte”, sino también “participación”. Dos aspectos que han permanecido presentes y vivos en la palabra. Hoy, si consultamos un diccionario, pertenencia tiene sustancialmente cuatro significados: “ser propiedad de”, “formar parte de”, “retornar a” y “tener que ver con”». Y es justamente esa mi paradoja, mi lucha, mi conflicto (cómo no para una pretendiente de la libertad). Yo puedo ajustarme -y no- a todo lo anterior. Frente a ello, mi más certera arma: la palabra.

Dos cosas que me bajonearon un poco: 1.- pensé que serían más, pero no, es una edición pequeña, por lo que apenas me dieron una cantidad mínima de mínima de mínima de ejemplares!!, así es, el resto se destinará a su venta en el Festival de Poesía, y el dinero -como es lógico- no irá a mi bolsillo, y aunque es lo justo (esta edición vino sin pedir y la editorial ha hecho trabajo estupendo) quisiera contar con más para al menos compartirlo con algunos de mi tribu. (Antonieta dice que esta es una primera etapa, que veamos como va todo y es posible se haga una segunda edición, todo depende si se venden todos durante el festival. Insisto: todo esto se me hace tan extraño). 2.- Antes de empezar con los poemas se supone que venían 4 epígrafes que abrían el poemario, de los cuales no aparece ni uno. Alejandra Pizarnik, Roberto Bolaño, Edmond Jabés y un abuelo Zenón.... se han quedado fuera, me dolió mucho porque esas frases de alguna forma me pertenecen... y no están. (Antonieta dice que de haber una segunda edición eso no pasará, y no la culpo los epígrafes fueron incorporados casi al último y con una presión de tiempo bárbara!)... estoy dispuesta a imprimirlos e incluirlos o si es necesario yo misma escribirlos.

las voces de los seres que me habitan hoy reposan juntos, unidos por la misma tinta


Me gusta la forma en que está concebido el poemario. Está armado totalmente a mano. Y en su última hoja lleva un texto de la Casa Editorial que dice: Caza de Poesía publica poesía y antologías siguiendo el axioma del poeta F. Holderlin: "Lo que perdura es fundado por poetas". Cada libro, además, está numerado y firmado por la autora y por el traductor.

my dear Jack

... y algunas de sus traducciones

¡Shungo y shunguita Car(l)ajo!
City Lights Bookstore

Ah carajo, este librito es como un punto de encuentro con personas que he llegado a conocer, respetar y querer cada vez más. La traducción de Jack, la pintura de Aggie, las palabras de Neeli y Alejandro, y desde luego la gente -viva y muerta- que me movió a escribir esos versos.

Contraportada:
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Palabras de Neeli Cherkovski:
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Carla Badillo's poems surrender themselves to deep rhythms that resonate over many boundaries. Starting from her home in Ecuador, this young poet with the soul of an ancient one, brings us a song that soars like the native birds she writes of and flowsinto the arms of the natural world with joy. She takes Neruda´s call for "The poet´s obligation" seriously and affirms our ever envolving humanity.

---Neeli Cherkovski, Recipient PEN Award for Exellence in Literature.

Con Neeli Cherkovski
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Palabras de Alejandro Murguía:
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Carla Badillo is the new feminist.indigenous voice of Latin America. She is a modern Gabriela Mistral, reaching out from Ecuador to reveal the pulse of the Americas, and to let us know what the 21st century voice of our continet sounds like. She has achieved in few years what many poets spend a lifetime working at: an original voice with an original vision that will keep us reading for decades to come.

---Alejandro Murguía. poet, writer, founder of the Roque Dalton Cultural Brigade in San Francisco.

Firma de libros. Caffe Trieste.
SF. 2009
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(about the publisher) Antonieta Villamil nació en Bogotá en 1962. Ha publicado los libros de poemas: Traigo como arena en los ojos un poema inmenso; Suave y lento y Razones de la señora bien y veinte poemas bastardos. Actualmente reside en la ciudad de Los Ángeles. Ha publicado nueve libros de poesía. Dirige la Editorial The Golden Frog Press, la Revista de Poesía Morada al Sur y coordina proyectos y publicaciones para la Poetry Society of America en Los Ángeles. Sus poemas han aparecido en diversas revistas y publicaciones de Colombia y Estados Unidos. Fue invitada al Festival Internacional de Poesía en Medellín. Recientemente recibió el Premio Gastón Baquero de Poesía.

(sensación extraña dejar mis letras chuecas entre las nítidas hojas)
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Mark me extiende la mano y luego me abraza fuerte: Felicidades -me dice- tu libro ya está en City Lights. Y nuevamente me siento extraña. Los dos estamos en el tercer piso: sección de poesía. Mark visita esta librería a diario, casi religiosamente, y sin embargo nunca -o casi nunca- sube hasta aquí pues su prioridad son las secciones de abajo: historia, filosofía, libros de blues y ajedrez). Pero mi libro está aquí, tercer piso: "poetry room", entre tantos otros poetas de tantas partes del mundo. Al lado izquierdo, la clásica sección de la generación beat y un mostrador de postales en blanco y negro. En las paredes, carteles y fotógrafías que resultan familiares a quien conoce algo sobre esos personajes de lengua ácida y vibrante. La oficina de Lawrence queda al fondo del pasillo. Pienso en cómo a él también lo conocí por cuenta del destino. Pienso, siento, pienso, siento.... tantas cosas. Junto el pasado y el ahora, me mareo, me ilumino, me aislo. Hace ya un año que la pequeña lobita, caperucita fantasma, llegó de mochilera a esta ciudad de niebla, llegó la extranjera con sus poemas al hombro, escritos en hojas sueltas, los mismos que hoy se exhiben en un estante de madera ante los ojos de nuevos extraños.
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Carla Badillo Coronado. City Lights Bookstore. septiembre 2008

Belongings / Pertenencias.

Poetry Room. City Lights Bookstore. SF. 2009.

martes, octubre 13, 2009

Autorretrato en el espejo y un texto de Alejandra Pizarnik

in the mirror self-portrait
Hotel Boheme. SF 2009
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EL ESPEJO DE LA MELANCOLÍA
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¡Todo es espejo!
OCTAVIO PAZ
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...vivía delante de su gran espejo sombrío, el famoso espejo cuyo modelo había diseñado ella misma...Tan confortable era que presentaba unos salientes en donde apoyar los brazos de manera de permanecer muchas horas frente a él sin fatigarse. Podemos conjeturar que habiendo creído diseñar un espejo, Erzébet trazó los planos de su morada. Y ahora comprendemos por qué sólo la música más arrebatadoramente triste de su orquesta de gitanos o las riesgosas partidas de caza o el violento perfume de las hierbas mágicas en la cabaña de la hechicera o -sobre todo- los subsuelos anegados de sangre humana, pudieron alumbrar en los ojos de su perfecta cara algo a modo de mirada viviente. Porque nadie tiene más sed de tierra, de sangre y de sexualidad feroz que estas criaturas que habitan los fríos espejos. Y a propósito de espejos: nunca pudieron aclararse los rumores acerca de la homosexualidad de la condesa, ignorándose si se trataba de una tendencia inconsciente o si, por lo contrario, la aceptó con naturalidad, como un derecho más que le correspondía. En lo esencial, vivió sumida en su ámbito exclusivamente femenino. No hubo sino mujeres en sus noches de crímenes. Luego, algunos detalles, son obviamente reveladores: por ejemplo, en la sala de torturas, en los momentos de máxima tensión, solía introducir ella misma un cirio ardiente en el sexo de la víctima. También hay testimonios que dicen de una lujuria menos solitaria. Una sirvienta aseguró en el proceso que una aristocrática y misteriosa dama vestida de mancebo visitaba a la condesa. En una ocasión las descubrió juntas, torturando a una muchacha. Pero se ignora si compartían otros placeres que los sádicos.
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Continúo con el tema del espejo. Si bien no se trata de explicar a esta siniestra figura, es preciso detenerse en el hecho de que padecía el mal del siglo XVI: la melancolía. Un color invariable rige al melancólico: su interior es un espacio de color de luto; nada pasa allí, nadie pasa. Es una escena sin decorados donde el yo inerte es asistido por el yo que sufre por esa inercia. Este quisiera liberar al prisionero, pero cualquier tentativa fracasa como hubiera fracasado Teseo si, además de ser él mismo, hubiese sido, también, el Minotauro; matarlo, entonces, habría exigido matarse. Pero hay remedios fugitivos: los placeres sexuales, por ejemplo, por un breve tiempo pueden borrar la silenciosa galería de ecos y de espejos que es el alma melancólica. Y más aún: hasta pueden iluminar ese recinto enlutado y transformarlo en una suerte de cajita de música con figuras de vivos y alegres colores que danzan y cantan deliciosamente. Luego, cuando se acabe la cuerda, habrá que retornar a la inmovilidad y al silencio. La cajita de música no es un medio de comparación gratuito. Creo que la melancolía es, en suma, un problema musical: una disonancia, un ritmo trastornado. Mientras afuera todo sucede con un ritmo vertiginoso de cascada, adentro hay una lentitud exhausta de gota de agua cayendo de tanto en tanto. De allí que ese afuera contemplado desde el adentro melancólico resulte absurdo e irreal y constituya "la farsa que todos tenemos que representar". Pero por un instante -sea por una música salvaje, o alguna droga, o el acto sexual en su máxima violencia-, el ritmo lentísimo del melancólico no sólo llega a acordarse con el del mundo externo, sino que lo sobrepasa con una desmesura indeciblemente dichosa; y el yo vibra animado por energías delirantes.
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Al melancólico el tiempo se le manifiesta como suspensión del transcurrir -en verdad, hay un transcurrir, pero su lentitud evoca el crecimiento de las uñas de los muertos- que precede y continúa a la violencia fatalmente efímera. Entre dos silencios o dos muertes, la prodigiosa y fugaz velocidad, revestida de variadas formas que van de la inocente ebriedad a las perversiones sexuales y aun al crimen. Y pienso en Erzébet Báthory y en sus noches cuyo ritmo medían los gritos de las adolescentes. El libro que comento en estas notas lleva un retrato de la condesa: la sombría y hermosa dama se parece a la alegoría de la melancolía que muestran los viejos grabados. Quiero recordar, además, que en su época una melancólica significaba una poseída por el demonio.

Alejandra Pizarnik, de La Condesa Sagrienta, 1971.

lunes, octubre 12, 2009

La mirada de Mark

Mark´s eye
by C B C
Martha & Bros. Coffee. SF.2009
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"Una buena fotografía se obtiene sabiendo dónde pararse", decía el fotógrafo californiano Ansel Adams. Y eso Mark lo sabe de sobra. Siendo policía beat en North Beach, durante muchos años, no hay rincón que se le escape ni personaje que no conozca. Los locos, los viejos y los mendigos lo adoran. Y hasta los más problemáticos lo respetan. Mark y su gente. Mark y su ruta. Y en cada rincón un ojo oculto, un alma en pena, alguna sombra. Mark es policía, sí, pero parecería que su uniforme es sólo para despistar sus otros oficios. Oficios del que no posee pretensión alguna. "Todo al final es puro mentira", dice riéndose. "Polvo. Puro polvo." Y sus actos me confirman que lo único real es la capacidad de amar. Él no es filósofo, pero investiga, analiza, filosofa todo el tiempo. Él no es poeta, pero construye frases y aforismos que son mejores que un sin número de versos que he leído. Él no es anarquista, pero es mucho más libertario que muchos que dicen serlo. Él no es filólogo, pero siente un profundo amor por el origen de las palabras. Él no es historiador, pero puede desafiar a cualquier profesor de historia. Él no es radical -aparentemente-, pero siempre es contrario. Él no es músico, pero tiene como 8 guitarras 15 armónicas y dos mandolinas. Él no monta exhibiciones, pero colecciona cosas antiguas, discos de blues y miles de libros raros. Él no es fotógrafo, pero tiene un ojo que captura lo que otros no pueden ver. Sospecho que en ello también interviene el Tiempo (que tanto me obsesiona). Nacer-morir-renacer. Es algo como lo que explica Joan Foncuberta en El beso de Judas. Fotografía y verdad (Fontcuberta: 1997), citando a Celeste Olalquiaga: "No es posible para la fotografía más género que la naturaleza muerta. Porque tanto el principio básico de la memoria como el de la fortografía es que las cosas han de morir en orden para vivir para siempre. Y en la eternidad no cuenta el tiempo, el pasado y el futuro se confunden, como el recuerdo y la premonición no son sino uno mismo y único gesto según proceda de lo que convenimos llamar historiadores o profetas." Insisto, Mark no es fotógrafo, pero tiene un ojo que captura lo que otros no logran ver.
Carla Blue.
Poet´s chair. City Lights Bookstore.
Elementos de los Alquismistas. Caffe Trieste

Gino and Carlo. North Beach

waiting
Caffe Trieste
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Rabino (judío bohemio)
Caffe Trieste
Tosca

Autorretrato en el espejo

Carla Badillo C. junto al original de Aullido, de Allen Ginsberg.
Beat museum

marcha de los trabajadores de hoteles para alza de sueldo. Union Square

afinando
Aplacando la soledad. Pan, Café, Borges.
Martha & Bros. Coffee

Fetiche. Piernas y libros

Columbus y Broadway nocturno

tantos viajes a través del papel

Leon Cyens. Don Quijote de San Francisco

Hotel Boheme. North Beach

Vista de Coit TowerJoe Gilmore. Siesta en la vereda
Más libros abajo
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Trovador Dave Gage.
Esquina de Caffe Trieste
bota, botella y poemas de blues
Vesuvio
Molinari. North Beach

Callejón en North Beach

Músico en Grant and GreenPunto de encuentro. Caffe Trieste

paloma anunciando las noticias
Martha & Bros. Coffee
. ¿Y después del Tiempo?
.Fog City

domingo, octubre 11, 2009

Aquí donde nadie sabe excepto uno

***
Este día morí atravesada por las palabras de mi padre.
Y luego resucité en su furia planteando el desafío.
Luego aparecí en el baño de abajo.
Protegida por cuatro puertas blancas.
Empapada del llanto de las que en mí murieron antes.
Pero ahora yo estoy viva.
Más viva que todos
Por eso lloro.
Y floto a pesar del peso.
.
***
La voz de mi madre fue el eco
de la mujer que quiere ser.
Lo importante es que se oyó su eco
por lo tanto fue un poco más ella,
de alguna forma.
.
***
Mi hermana es un ángel de cera
que huye del sol para no derretirse.
.
***
La abuela siente frío donde falta gente.
Osea en toda su casa.
.
***
blue blue blue
azul azul azul
blue azul blue
azul blue azul
fuck fuck fuck
.
***
Mark dice:
"Eres mi mano dura y mi palabra suave
eres mi palabra dura y mi mano suave
soy tu palabra suave y tu mano dura
soy tú y tú yo".
.
Nunca olvidaré esas palabras suaves
en tan duro momento. Nunca.
.
***
Mark dice que hoy crecí tres metros.
(menos mal que no fueron bajo tierra)
.
***
Las palabras se comen.
Las palabras se comen.
Las palabras se comen.
.
***
Mark dice:
.
"Estoy obsesionado con la obsesionada"
.
***
Ayer estuvieron en mi cama Lorca, Octavio Paz, Dostoievsky, Mark y tres ángeles de bigotes negros. Lorca me dijo que la luna en sus ojos estaba llena. Paz me dio parte del discurso que pronunciaré si algún día me caso o me escapo para siempre. Dostoievsky me ayudó a escribir una carta a mi padre diciendo qué él también gastaba noches enteras leyendo y escribiendo sin esperar que entendieran lo que él hacía en ese momento. Y Mark me dijo todo eso sin palabras.
.

***
Los angelitos de bigotes negros me cantaron una ranchera.
Hasta hacerme dormir.
.
***
Hoy la luna no tiene metáfora.
.
***
Todo está nublado. La cabeza me estalla. Los ojos se achicaron. Iba a tomar litio y a dormir. Una parte de mí quiere echarse al abandono, y otra en realidad quiere quedarse con los ojos abiertos. Escribo como un condenado a prisión que sabe que adentro no tedrá papel ni pluma.
.
***
Me jode la gente que pregona que admira a tal o cual artista. Pero a la hora que le toca alguien así en su familía, no se acuerdan de sus palabras. Los admiran, porque no tienen la valentía que tuvieron ellos.
.
***
Soy una niña
que arma puzzles
con piezas rotas.
.
***
Mark no quiere que tome litio (yo tampoco).
Abro mi diario y escribo.
.
***
Soy una metáfora en peligro de extinción.
.
***
Qué se supone que debo hacer en estos casos. ¿A quién debo quitar el martillo para que deje de golpear mi cabeza? A quién A quién A quién... ¿si no veo ninguna mano?

sábado, octubre 10, 2009

RED POET: Documental sobre Jack Hirschman (y un bonus fragmentario)

(fragmentos anacrónicos)
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Jack me invitó al pre-estreno de Red Poet esta noche. Se trata de un documental que el director Matthew Furey hizo sobre la vida de mi "lindo" (como yo lo llamo), uno de los artistas más reconocidos de San Francisco, sobretodo en North Beach, barrio donde ha vivido por más de treinta y cinco años y donde ha visto aparecer y desaparecer un sinnúmero de artistas, incluyendo sus amigos de la generación beat, de los cuales sólo continúan vivos Diane di Prima y Lawrence Ferlinghetti.
Con Lawrence Ferlingetthi, luego de la proyección
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Jack es todo un personaje. Guarda tantas historias que él mismo es un libro extenso y fascinante. Por el título imagino que el documental se enfocará en su faceta artística y su ideología política. Autor de más de 100 libros; traductor de siete lenguas (tengo la suerte de que sea mi traductor al inglés); ex poeta laureado, ex profesor de UCLA (despedido por su clara oposición a la guerra de Vietnam); activista; pintor expresionista abstracto; amante de las lenguas; estudioso de la cábala, etc, etc. Jack es además un exelente oyente (es uno de mis contados confidentes). De manera que estoy ansiosa por ver la película, sobretodo aquellas partes en las que Aggie me comentó que Jack recita versos de muy joven.
Jack dijo que podía invitar a alguien más, así que mientras conversaba con Neeli en Caffe Trieste, apareció el poeta Chiky Arad y Andrew, y les dije que si querían podían acompañarnos. Jack me advirtió que Lawrence pasaría a recogernos a las 5 pm, en la esquina de Vallejo. Pero al final me fui con Jesica Loos, Chiky, Bobby y Andrew en el auto de Neeli, pues a pesar de que Jack era el protagonista del documental, nos dijo que iría luego, que primero necesitaba terminar de vender los periódicos de People´s Tribune que ese día había llevado.
Jack vendiendo el periódico People´s Tribune. Caffe Trieste
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El tránsito estuvo terrible a esa hora pero llegamos puntuales a la función. Incluso alcanzamos a humedecer la garganta con las bebidas iniciales.
Andrew N.
Lawrence y la Aggie Falk (esposa de Jack)
Con la artista Jessica Loos
Los poetas Chiky Arad y Andrew N.
escenas de la película
Y luego a la mesa de siempre...Chiky, Neeli, Carla. Vesuvio
Al fondo: Csaba Polony, editor de la revista Lef Curve
Con el profesor R., otro de los infaltables del grupo

Jack y conocidos

papá Baudelaire

¡Salud!
(estuve muy feliz compartiendo ese momento especial. Pero no sé en qué momento exactamente se me activó mi melancolía, y en silencio me retiré de la reunión. El vino rojo y el retrato de Baudelaire en Vesuvio son los únicos que realmente estuvieron conmigo. Fui a Caffe Trieste para encontrarme con Mark. Había música en vivo como cada miércoles. Pero mis oídos escuchaban otra música, una muy lenta. Y las risas me lastimaban, y las más cercanas me enfurecían. La melancolía seguía golpeando y terminé alterándome. Eché a llorar. Creo que muchas ideas me lastimaron luego del film (ni si quiera fue por el documental en sí, no fue porque la película era cosa de otro mundo, ni mucho menos, no. Pero ver a Jack tan joven en esas imágenes y saber que yo le quedo tan lejos físicamente como mucha gente que quiero y que no estará conmigo -si es que llego a esas luces-.
Duele, duele, duele.
El conflicto definitivamente es con el Tiempo,
rey de reyes.
El conflicto es cuando trato de entenderlo
sabiendo que aborrezco las monarquías.)

viernes, octubre 09, 2009

De olvidos de diario, llanta ponchada y humo en la carretera

Podría detallar cada una de las peripecias por las que pasé en mi último tramo de San José a San Francisco como normalmente lo hago, pero prefiero darme una ducha y seguir masticando las experiencias de estos días. Lo importante es que al final recuperé mi diario (lo olvidé en el lugar donde fue el recital la noche anterior); la llanta que se nos ponchó en la 101 fue cambiada luego de esperar por largo tiempo en medio de la carretera, bajo un sol que me recordó mis travesías por Arizona; y la espera se acomodó entre bocanadas de humo y un par de canciones.
Afuera de DeBug, luego de recuperar mi cuaderno azul
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Tema me toma una foto y se la manda desde su teléfono a Mark. Él me llama enseguida y me dice: Me encantó la foto, pero créeme que no te verás sexy con un auto encima. Éntrate ya al carro. - Y yo le digo que no, que no se preocupe, que adentro está muy caliente, que prefiero el viento que deja la velocidad de los autos-. (En ese momento un camión pasa flechado y mueve mi cuerpo con fuerza a su paso). -Estas loca-, dice Mark aún en la línea. Y yo le digo que no se preocupe que dentro de poco llegaré a San Francisco, que ya casi puedo oler la bahía.

saliendo de San José

Por la 101 directo a San Francisco

faackk!

plan A: llanta de emergencia (no hay). Descartado.

plan B: grúa (no hay plata). Descartado.

Plan C. regresar en autobús (no pasan). Descartado.

plan, plan, plan...

...do you have a cigarette?
... a sentarme y esperar

... el cuñado de Tema llegó.
... pero la llanta no calzó.
... así que relájate y disfruta

Finalmente, Tema (mil respetos, esa mujer movió cielo y tierra pa´ayudarme a regresar a SF, hasta que consiguió que un amigo suyo me diera un aventón hasta North Beach)

...home, sweet, home

Festival Kikinyari: cine documental de pueblos y nacionalidades

Fiesta de Son Jarocho en San José

músicos jarochos
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Este viaje a San José nunca estuvo entre mis planes. Pero apareció Temaquizcuini en San Francisco -con ese toque de hada azteca- y dejó sentada la invitación. Sabía que la gente que ella me presentaría sería gente muy especial, comenzando desde sus amigas Nauhxa y Citalxaya, la gente del grupo y Omar Mercado, el hombre que ahora la acompaña. Tema y Omar merecen un espacio aparte. Algún momento les dedicaré un post más completo para poder describir su calidad humana y sobretodo las cosas que con tanta sencillez me supieron enseñar. De todas formas sus nombres ya están en mi diario y en mi corazón.

Con Citalxaya y danzantes aztecas
Tema y Omar
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Tema se siente mexicana aunque nació aquí, pues esas son su raíces; y Omar se define chicano. Tema -además de criar sus dos hijos-, danza, canta y trabaja con jóvenes que estuvieron en pandillas. Y Omar además de danzar -también en Caluplli Tonalehque- organiza eventos (hace poco organizó un Festival de Tequila en Monterrey ... origen, variedad, etc..) y es profesor de historia en un colegio. Ambos comparten muchos puntos de vista y en otros discrepan, pero escuchar sus argumentos es una experiencia fascinante. Ambos respetan y admiran mutuamente esa capacidad de echarle coraje a las cosas que quieren.
Tema mostrando el tatuaje del calendario azteca en el brazo de Omar

hermanita aztceca

Una de las cosas que compartimos fue una fiesta de Son Jarocho, danza tradicional del este de México (Veracruz), cuyo origen es campesino, y cuya característica principal es la poesía cantada y la danza zapateada. Para mí fue una experiencia inolvidable, por ser poeta y bailarina, y por tener mi corazón tan abierto a las expresiones culturales tan particulares de cada región: sus instrumentos, sus trajes.... yo no conocía mucho sobre ese género más que las generalidades. Y para mí fue un verdadero placer ver a tantas mujeres agarradas sus jaranas y sus guitarritas, a los hombres con sus sombreros y pañuelos, y en el centro esos zapatos especiales asentando el escenario. De ello pude captar -muy artesanalmente- algunas breves escenas de lo que fue la fiesta de Son Jarocho, y he preparado un video cortito que hoy comparto.

jueves, octubre 08, 2009

Autorretrato en el Espejo y poema de Alejandra Pizarnik

In the Mirror self-portrait
en la carretera San José- San Francisco
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La mano de la enamorada del viento
acaricia la cara del ausente.
La alucinada con su "maleta de piel de pájaro"
huye de sí misma
con un cuchillo en la memoria.
La que fue devorada por el espejo
entra en un cofre de cenizas
y apacigua a las bestias del olvido.

San José: Una noche de cultura y resistencia

Carla Badillo Coronado
San José
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Un día digno de recordar. Desde la mañanita, cuando salí apurada de San Francisco, con mi maleta al hombro como si hubiese sido un guagua recién nacido -con ese cuidado que a veces me cuesta-, disfrutando de las bondades de la carretera y de la gente de verdad. Tema, Nauhxa, Citalxaya... y otros tantos nombres que hoy me suenan a cuentos aztecas. Ay, qué bonito es danzar, disfrutar y hacer disfrutar de la poesía del cuerpo, de la palabra que es mensaje, que es historia, que es vida. Vine a San josé a compartir un poco de lo que tenemos allá abajo. Porque soy del Sur, señores. Y también del Norte y las otras direcciones. Pero antetodo vengo del Sur, y allá el viento acaricia de otra forma. Asienta, asienta. Sinche, sinche ¡Carajo! Y aquí mismito se oye el grito de mis muertos como un himno de vida.
jatun taita nina
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Comparto algunas imágenes de lo que fue el evento en el Centro Cultural DeBug, en San José, California, donde pude leer mi poesía y presentar mi danza junto a otros artistas. Gracias a ellos y a la gente que asistió al evento, entre los que contaron algunos danzantes aztecas que a pesar de haber estado todo el día en la ceremonia de Xilonen... sacaron fuerzas para seguir en el círculo de fuego, por darle fuerza a la noche. Yupaichani.
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quinde rojo Tukuylla mikaipi kanchik
allpamanda Kausaymanda
asienta wuarmigu kunansi
Nauhxa y Tema con sus voces impecables

Citalxaya y parte del público
leyendo (sin libro ni diario)

Yosimar Con Citalxaya
muchachos que vinieron de Las Vegas
... más músicaDesde San Diego "Mujeres en Resistencia" pañuelos, botas y machetes
... más aves de colores Con una familia de danzantes aztecas que asistieron primero a la Ceremonia de Xilonen
... ¡juyayay!

miércoles, octubre 07, 2009

Next Stop: San José y Watsonville. Danza y poesía en mis maletas

(fragmentos)
***
Paso la noche y madrugada ultimando detalles. No quiero viajar olvidando cosas bajo mi cama. Pongo especial atención en mis trajes y elementos para la danza: trigo, maíz, chaguarmishque, vasija de barro, palo santo, saumerio, etc. Tema pasará en su auto recogiéndome de North Beach a las 7 de la mañana. Luego iremos directamente a San José. Creo que a este paso no dormiré nada. Sobretodo porque todavía me falta colocar las artesanías en los mostradores. No me importaría no dormir -es lo que siempre ocurre cuando hago maletas-, pero mañana me espera un día largo e intenso... y no puedo darme el lujo de quedarme sin baterías.

***
5:00 am. Programo el despertador a las 6 :10. Me acuesto a dormir. Me despierto. Veo el reloj. ¡¡6:50!! Veo el celular: cuatro llamadas perdidas de Tema y un mensaje: "voy llegando". Le devuelvo la llamada y le digo que si desea tomar un café éste sería un buen momento. Ella sabe -, por mi voz y sugerencia- que no estoy lista. Dice que no hay problema y me da un tiempito más. Me baño y me visto a medias. Tema llega, me ayuda a sacar las cosas. Y arrancamos para San José. Es extraño ver a San Francisco tan temprano por la mañana. Mi horario en esta ciudad cambia. Creo que han sido contadas las veces que he estado despierta a estas horas. Y eso se debe a que mis días, aquí, son las tardes, las noches y las madrugadas.

***
Plumas, coronas, instrumentos regados por todo el auto. Parece como si fuésemos a una presentación de mi grupo de danza. Le hablo de Tullpucuna, de mis compañeros, de la música, de mi madre. Tema acelera y casi se derrama el chaguarmishque. Le explico que se trata del "aguamiel " que sale del penco, que lo fermentó Memo, le hablo también de Don Chugchurillo, el último mishquero de Pomasqui. Ella me cuenta que hace algún tiempo estuvo en México, en Teotiuacan (náhuatl: Teōtihuácān, 'Lugar donde fueron hechos dioses' ), y allí conoció a uno de los últimos mishqueros de la zona, en la Casa Ecológica del maestro Rubén Almeida. Ahí fue testigo del proceso para obtener la miel del maguey. Hablamos de peyote, de San Pedro, de medicina. Hablamos de amigos, de encargos, de viajes a lugares escondidos. ***

La danza empezará a medio día, pero llegaremos antes para ayudar a las demás mujeres del grupo principal. El grupo de Tema se llama Calpulli Tonalehqueh y está conformado por cincuenta danzantes. En nahualt, Calpulli quiere decir "familia de familias". Y Tonalehqueh "guerreros que viajan con el sol". -¿Por qué escogieron ese nombre?, le pregunto. Y Tema me cuenta que cuando se formaron, su maestro -que viene de México- les hizo un estudio llamado Tonalamalt, que traducido del náhuatl significa "libro de los días", está integrado por 260 días, agrupados en veinte trecenas. El calendario ritual era usado por los tonalpouhque o cuenta días para conocer la suerte y personalidad que tendrían los individuos, según el día de su nacimiento; para adivinar el desenlace de los acontecimientos humanos y para decidir el tipo de actividades que debería emprender cada pueblo, según lo determinara la voluntad de sus dioses. Tema es Bianca Quiñonez. Pero su maestro le dio el nombre de Temaquizquini (de ahí su diminutivo), guiado también por el Tonalamalt. Tema nació el 23 diciembre: día del ocho venado. Su nombre significa: "la que ofrece cantos". Un nombre muy acertado porque Tema tiene una voz preciosa que podría estremeces hasta al más insensible. Ella sigue hablando y yo la miro con más cariño. La siento como la hermanita azteca que el destino me devuelve después de tantos siglos. Este lugar lleno de árboles es inmenso y la frente de Tema infinita. Me conmueve tanto el amor por sus muertos, que casi puedo ver mi rostro reflejado en el suyo. Tema es Bianca. Tema es Temaquizquini. Tema es Malinche. Tema es la que ofrecen cantos. Tema es las que fueron y las que no. Tema es el ave que huyó de la hoguera para seguir volando.

De su familia -que es mexicana-, Tema es la primera nacida en EE. UU. Pero ese hecho para ella fue solamente circunstancial. Ella se siente mexicana. Tiene dos hijos preciosos, la primera de diez años (que parece su hermana menor) y uno de cuatro. Tema me muestra orgullosa sus fotografías y me dice que todo lo que hace también es por ellos. Por las cosas que me va contando, Tema es una mujer a carta cabal. En cuanto a la danza, lleva ya siete años en el grupo. Y de esas cosas de la vida llegó guiada por otra de sus pasiones: los mariachis. Tema era parte de uno durante 3 años. Ella tocaba la guitarra, y el lugar donde solía ensayar se llamaba Plaza de de la Herencia Mexicana. Entonces Capulli Tonalehqueh empezó a ensayar ahí también, pero en diferente sala. -"La llamada de los tambores y los pasos de la danza azteca es poderosa, me dice. Antes sólo los guerreros danzaban, como una forma de entrenamiento físico y disciplina mental. Se danzaba incluso por horas. Yo empecé a ver diferentes caminos en mi persona. Sobre todo en la cuestión de la voluntad. De la fuerza". Tema creció rodeada de muchachos que tenían una fuerte crisis de identidad. Ella a los 19 experimentó algo que le hizo encontrar su base, y el fuerte nexo con sus raíces.
***
Llegamos a San José y nos detenemos para recoger a otra de las integrantes del grupo: Citlalxaya. -¿Y el de ella que significa?, le pregunto a Tema. -“Cara de estrellas”, responde. Enseguida sale Citalxaya. Una muchacha bajita, dulce y de sonrisa amplia. Enseguida me da muy buena espina. Tiene sangre liviana, como decimos en mi tierra. Luego pasamos comprando burritos para el desayuno y lo que será nuestro sustento para todo el día, pues Tema dice que hasta que no acabe la ceremonia no se comerá nada, incluso muchos ayunan, pero con el sol que hace, las tres deben tomar fuerzas. "¿Las tres?, pregunto de nuevo. ¿Quién falta?, -Nauhxayacatl-, responde Citalaxaya. Y yo de tanto nombre en nauhatl ya estoy mareada. Recordarlos y pronunciarlos me cuesta al principio. "Ahora entiendes porque siempre me presento como Tema", dice riéndose la que ofrece cantos. ***

Nauhxayacatl. No recuerdo que significa su nombre, pero estoy segura que denota fortaleza. Nauhxa es otra guerrera. Casi puedo ver su armadura. Piel morena, rostro fuerte y dos trenzas largas, muy largas. Su rostro además me recuerda alguien de inmediato. Se parece mucho a J. al muchacho que conocí adentro del tepee durante la ceremonia de Peyote cerca de Santa , Nuevo México. Le cuento a Nauhxa esa historia muy particular. Y ella me cuenta a su vez anécdotas de guerreros, fuego y medicina. Nauhxa plumas negras. Nauhxa plumas blancas. Me hallo entre mujeres pájaros. Aves de una misma tribu.

Tema y Nauhxaniña con loro

entre danzantes

Acabo de enterarme de que la ceremonia no será en San José sino en la cercana ciudad de Watsonville, condado de Santa Cruz. Y que el evento de la noche sí será donde pensaba. Pero la verdad estoy pasando tan bien que me da igual a dónde me lleven. Estoy en buenas manos: Tema, Cital y Nauhxa cantan, rien y me cuentan sus historias. Mark me manda un mensaje para saber cómo va todo. Ahhh, cómo le gustaría escuchar la música que ahora está sonando. Puras de esas que los dos disfrutamos. Llegamos a Watsonville. Y el sol es intenso. En consecuencia el suelo hierve. Parecería que es un plan del astro rey para quemar los pies de los danzantes y así lograr que todos salten más alto.

Antes de empezar la ceremonia, a cada grupo se le asigna una especie de stand para poder vender artesanías y atuendarse. Yo, como no tengo stand me acomodo en el césped. Pero al ratito veo que hay un puesto mejor por el centro y me instalo por allá. Justo al lado de un tipo cuyo puesto está lleno de cráneos de coyotes y pieles de lobos y serpientes. Su mirada es imponente e infunde temor. Por su vestimenta me da la impresión que es boliviano, pero por su acento me doy cuenta que es mexicano. Una señora le dice que la de la esquina es una piel de venado y él le dice que no que es de otro animal, La señora insiste tantas veces hasta que él pierde la paciencia porque ella incluso llega a tocar las pieles y cráneos. Él le dice a la señora que él sabe de que está hablando que no en vano a pasado no sé cuántos años de su vida en esto, que sabe reconocer un animal. Y que si le hace el favor de dejar de manosear las pieles. Éste no friega, pienso. Jodido, pero me cae bien, porque no tienen pelos en la lengua, porque habla de frente.Sigo colocando mis artesanías sobre una cobija que Tema me prestó, pero hace falta otra, y el cazador saca una sábana blanca me la entrega. -Cómo vas vender algo si no lo muestras como se debe, me dice. Le agradezco y termino de ordenar mi puesto. Al rato se acercan varias personas y -a diferencia de otros puestos- les explico paso por paso de que están compuestos los collares, aretes y pulseras. Que si de tagua "marfil de los Andes", que si de semillas como el guayruro "ojo de la selva", san pedro, jaboncillo, que si de Spondylus "concha sagrada" y primera monedita prehispánica. La gente se sorprende cuando le digo que soy de Kitu, que vengo de la mitad del mundo. Todos aquí son mexicanos o descendientes de mexicanos, uno que otro extranjero. Yo la única que viene de Ecuador.

vendiendo artesanías

Van pasando las horas y los danzantes siguen en el círculo central. El sol es cada vez más intenso y no hay bocado de comida ni sorbo de agua (la compensación vendrá después, pues acabado la ceremonia habrá un verdadero banquete). En ello aparece Juan, el heladero. Un tipo bajito y morenito que se ubicó diagonal a mi puesto. Juan no se sienta ni un segundo a descansar, debe estar parado y pendiente de sus clientes, que son muchos, pues el clima favorece. Juan comienza a conversar conmigo y me dice que viene de Oaxaca. Pero que vino aquí por lo mismo que la mayoría de sus paisanos, por trabajito y algo de plata para ayudar a los suyos. Piensa regresar dentro de un tiempo. Lo que muchos dicen y pocos concretan, al menos no a corto plazo. Le deseo lo mejor a Juan, es un hombre de ojos limpios. Saludo a Tema de rato en rato y desde lejos. Ella sigue danzando junto a las otras muchachas. Yo disfruto de esta experiencia maravillosa, que es la de siempre: la de encontrarme con tantos mundos en uno sólo. Y las bendiciones que el camino me da. Cosas simples que llenan mi corazón de gratitud. Como ahora, que me estaba secando de sed, y Juan, el heladero me regaló dos helados. Yo le pagué a manera de trueque, con mi mercadería. Le pedí que estirara el brazo y coloqué en la muñeca de Juan aquella pulserita de fibra de marihuana por las que hace un momento él había preguntado.

Juan con mi regalo

... y yo con el suyo

Lo mismo sucede con T, el cazador, quien me dice que si me habla es porque le caí bien, porque me abrí cancha ahí y empecé a compartir el conocimiento con la gente. T. me cuenta sus historias de viajes y cacerías por el desierto y montes lejanos, me cuenta sobre su padre, sobre los cueros curtidos, sobre accidentes y visiones. Al final me dice, mira los dos estamos en lo mismo, toma algo que quieras de mi puesto y hacemos trueque con algo del tuyo. Acepto. Al final él se llevó puesto un collar de guayruros. Y yo una calavera de coyote. Y su sonrisa.

La tarde avanza. Mark me llama y nota en seguida mi emoción. También se alegra porque sabe que esas historias me alimentan. Una vez más, mi voz son los ojos que le permiten ver lo que observa su viajera. La tarde avanza. Miro cómo se va acercando de apoco Tema, Nauhxa y Citalaxaya. Se acercan las mujeres emplumadas. Señal de que es hora de guardar las cosas pues el banquete nos espera. Luego regresaremos a San José, donde seré yo la que encienda el fuego y baile para luna, pidiéndole entre giros y saltos que ilumine nuestra noche.

martes, octubre 06, 2009

Antes de viajar a San José

(10 de julio /2009)
antes del viaje
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La invitación que me hizo Tema se concretó. Mañana viajaré a San José para asistir al evento de Una noche de Cultura y Resistencia donde leeré algunos de mis poemas y luego presentaré mi danza. El evento contará con otros artistas del área, incluyendo Tema, que por lo que vi en el anuncio es cantante (¡¡mariachi!!), toca la guitarra, la flauta y además es parte de un grupo de danza azteca (está visto que nos llevaremos muy muy bien). Además se espera la presencia de un grupo de danza de mujeres mexicanas y chicanas afines a los ideales zapatistas, las mismas que bailarán cubiertas parte del rostro, con botas y machetes en la pista.
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Pero hay más... Tema me envió un email que despertó todo mi interés, en él me invita también a una Ceremonia de Xilonen, de tradición azteca. El mail dice lo siguiente:
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Hola Carla,

Si gustas estás invitada a la Ceremonia de Xilonen, para lo cual tendría q pasar por ti temprano, como a las 7:00am, para poder llegar a las 9:00am a la ceremonia -que es un lugar cerca de San José-, la cual es una de las más anticipadas de todo el año por la comunidad de Danza Azteca. Vienen Danzantes de todas partes de California, probablemente alrededor de cien. Sé que que te encantará. Será todo el día. Luego nos iremos para San José, así nos preparamos para el evento programado.
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Voy hablar con el grupo que esta promoviéndo y es muy possible que puedas vender tus artesanías allí también.
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¿Qué te parace?
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Ceremonia de Xilonen

Orígenes. ritualidad para indicar el paso de la niñez a la vida adulta de la mujer; así como la aceptación de ciertas libertades y responsabilidades. Los aztecas celebraban una ceremonia religiosa en donde las madres aconsejaban a sus hijas y las preparaban para el matrimonio.

Xilonen. Antes del Xilonen, Xochitl ayunó durante tres días. Al despuntar el alba, ella, su madre y una anciana ofrecieron oraciones al sol a las orillas del río. Durante la fiesta del Xilonen, ella y una docena de muchachas, -incluso aquellas que vivían en pueblos que no celebraban los ritos de pubertad,- fueron honradas por la comunidad local. A principios del año, cuando ellas se prepararon para el ritual, tenían entre 11 y 14 años. Levantaron cuatro altares tomando como referencia los cuatro puntos cardinales y los valores que enseña la comunidad: el equilibrio entre el varón y la mujer, la fortaleza mental, física, emocional y espiritual. En cada altar Xochitl recibió consejos sobre cómo "respetar su persona" y le dijeron que la educación era lo principal.Esta es una descripción de una ceremonia azteca celebrada hace quinientos años. El Xilonen es una ceremonia de costumbre creciente entre chicanas que practican las tradiciones prehispánicas en Estados Unidos. El Xilonen en la cosmovisión azteca o la filosofía mexica, representaba al espíritu de maíz tierno similar a una doncella. Los conquistadores españoles mezclaron ésta -y otras celebraciones- con el catolicismo a fin de implantar su religión entre los indígenas.
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Anuncio
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A Night of Culture & Resistance
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All the way From San Diego to the BayArea, Mujeres en Resistencia, along with special guest Carla Badillo Coronado: a Poeta and traditional Dancer from Ecuador!!
Come out and show your support
Host: Abel, MexTape, Yosimar & Nauhxa
Type: Music/Arts Performance, food, vendors & lots of Culture
Date: Saturday, July 11, 2009
Time: 7:00pm - 11:00pm
Location: Silicon Valley
DEBUGStreet: 701 Lenzen Ave.
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Querida Tema:
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Nada en la vida es coincidencia. Teníamos en realidad que encontrarnos-cruzarnos en esa entrevista del otro día. Yo por mi parte creo totalmente que hay muchas cosas, riquezas, legados de nuestros abuelos y ancestros que deben ser compartidos; la danza, la poesía, la música, por ejemplo. Así que imaginarás lo feliz que me siento de poder encontrarme con ustedes y ser parte de ese evento de cultura y resistencia, además de asistir a la ceremonia de Xilonen y tener hasta mi espacito para poder vender mis artesanías. Ok... mira, la danza me tomará alrededor de 15 minutos, divididos en dos partes , pues la primera irá de corrido (como 7 minutos) y luego sería bueno un intervalo pequeño de musica tradicional hasta yo cambiarme y poder continuar. Para la poesía ya tú me dirás con cuánto tiempo dispongo.
¡Mañana vamos con todo!
Un abrazo, yupaichani mashi
Carla.

lunes, octubre 05, 2009

De llamas internas

Mark y Carla
Tosca, SF. 2009
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La camaleona que me habita es muy difícil de domar. Por eso siempre que me enfado o me alegro alguna parte de mi cuerpo me delata. Mi camaleona aún no aprende a camuflar con maestría mis estados de ánimo. A veces proyecta colores que no me corresponden. Y lo que es peor: deja entrever mis debilidades (lo que para alguien como Mark -que sabe de guerras- se convierte en una ventaja). Esta mañana, mi debilidad es su mirada apuntando a mis piernas. Por eso a pesar de que mi rostro se muestra oscuro -casi negro- mis muslos y pantorrillas, incluso mis pies, están encendidos, descaradamente rojos.
Al menos ésta vez la batalla está empatada. Porque su debilidad son mis piernas y la mía su mirada. Dos debilidades que al final son doble fortaleza.
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La que se proclama niña, la que se proclama vieja, la que se proclama niña-vieja… es una jaguara recién nacida al llegar la noche.
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Él me dice: "Eres muy erótica, baby. Fuck! Creo que eres la novia más erótica que he tenido. Estoy seguro que vas a tener una vida muy erótica también, como la de Anais Nin." No digo nada y lo sigo besando. Pero la comparación me sorprende y me gusta. Porque pienso en todas las páginas de mi diario en las que -directa e indirectamente- he escrito su nombre. Y pienso en cómo Henry Miller fue también ese motor brutal y desquiciado para la pluma de Anais. Luego me detengo y veo que me observa con un ojo abierto y otro cerrado ¡tal como lo hacía Miller! Pero Mark lo ha hecho siempre. No le comento nada, sólo me río. Muchas coincidencias por hoy.
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Anais escribió en su diario (lo transcribo como si fuera mío. ¡Dios! Ella expresa muy bien lo que siento ahora): "Sensual, creativa. Siento la llama del sexo, la llama de mi mente, las llamas de mi sueño. Una vida como una hoguera. Poder. Pensamientos aleteando en el aire, cortando el aire con alas de acero. Deseo flotante al ritmo de algas. Sueños y fantasías como remolinos de viento, y risas. (…) Y mientras más semejanzas encuentro entre Henry y yo, más profundo es el entendimiento entre nosotros y mayor es mi miedo que lo alejen de mi lado. Hay momentos cuando lo veo tan preocupado, tan profundo, tan pensativo, tan bueno, que me pondría a llorar. Y en esos momentos lo adoro. Y cuando los demás lo ven tan sexual, todo carne, expansivo y sudoroso, me pongo frenética. Siempre encuentro en él al erudito, al filósofo, al sensualista, y lo amo y me amoldo a él.
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Él sabe de armas
me apunta con la vista
pero tiene miedo de mis piernas.
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Yo sé lo advertí desde el comienzo:
"Cuídate, amor,
del árbol enredado entre mis piernas.
Y de la sombra de su sombra.
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Los dos sabemos como trabajan nuestras mentes. Y aun así cada día, cada hora, cada jodido segundo hay algo nuevo por descubrir. A él no le gusta viajar, pero ayer nos fuimos de este mundo para recibir todas las revelaciones que los dioses ateos pueden otorgar a sus herederos.
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Y me amó con tal devoción que lo relacioné con aquel personaje que Jorge Enrique Adoum describe en Relato del extranjero: “Un día presintió a la mujer que podía tomar, dormida sobre el suelo donde tanto había sollozado de soledad y soltería: y le besó los párpados, el sexo, su destino. La llevó junto al río y lavaba sus pies y le ceñía de hojas y de hierbas olorosas la cadera. Y cuando compartieron la noche, el sueño, su hambre, el día, recordó palabras para el canto, porque hubo heridas que olvidaba por la tierna solidaridad de animal que ella le ofrecía.”
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Yo le ofrecía a Mark todo lo que de mi boca salía: palabras, acentos, signos. De vez en cuando un animal extinto, una piedra, una elegía. Pero también le ofrecía silencios que sólo él podía escuchar. Silencios que él tomaba entre sus manos, y luego de disecarlos los guardaba entre sus libros. Un verdadero acto de amor.
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Mi parte sexual prevalece en todo lo que pienso, hago, escribo. Y no me refiero a la parte más elemental y primaria sino al remolino interno, al fuego creador que nace en mi vientre y se expande implacable como lava, como una suerte de tinta roja que mancha todo cuanto toca. Mark lo supo desde el principio, desde la primera vez que nuestros ojos se cogieron en la esquina de Vallejo. En silencio. Él fue el único que vio saltar las brasas de mi mirada y no tuvo miedo de quemarse vivo. Porque sabía que el principio de todo era el fuego. Como lo dijo Heráclito: Fuego. Tensión. Movimiento. Mark lo sabe, sabe que soy fuego. Por eso me complementa como nadie. Por eso en él me inmolo.

domingo, octubre 04, 2009

Autorretrato en el espejo y texto de Borges

In the Mirror self-portrait
baño del Bar Specs, San Francisco
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“En aquel tiempo, el mundo de los espejos y el mundo de los hombres no estaban, como ahora, incomunicados. Eran, además, muy diversos; no coincidían ni los seres ni los colores ni las formas. Ambos reinos, el especular y el humano vivían en paz; se entraba y se salía por los espejos. Una noche, la gente del espejo invadió la tierra. Su fuerza era grande, pero al cabo de sangrientas batallas las artes mágicas del Emperador Amarillo prevalecieron. Éste rechazó a los invasores, los encarceló en los espejos y les impuso la tarea de repetir, como en una especie de sueño, todos los actos de los hombres. Los privó de su fuerza y de su figura y los redujo a meros reflejos serviles. Un día, sin embargo, sacudirán ese letargo mágico. El primero que despertará será el Pez. En el fondo del espejo percibiremos una línea muy tenue y el color de esa línea será un color no parecido a ningún otro. Después, irán despertando las otras formas. Gradualmente diferirán de nosotros, gradualmente no nos imitarán. Romperán las barreras de vidrio o de metal y esta vez no serán vencidas."
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Jorge Luis Borges. El libro de los seres imaginarios. Ed. Bruguera. Barcelona.1982.

Duerme, duerme, negrita

Mercedes Sosa (Argentina, 9 de julio de 1935-4 de octubre de 2009)
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imagen tomada del disco "Mercedes Sosa" (Argentina, 1973)
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Hoy murió Mercedes Sosa, cantante argentina y una de las principales exponentes de nuestra música popular latinoamericana. O mejor dicho, murió la cantora, como ella se autodefinía siguiendo la distinción de Facundo Cabral: "cantante es el que puede y cantor el que debe". Murió Mercedes. La Negra. La Cantora. Murió a sus 74 y sin dejar de agradecer a la vida. En lo personal, crecí escuchando sus canciones como parte del repertorio en casa. Lamento mucho su muerte, pero me consuelan sus canciones, su voz fuerte, sus "erres" bien marcadas.
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Por otro lado, me conmovió la coincidencia de que Mercedes murió el mismo día en que nació otra mujer valiosa: Violeta Parra, una de las más célebres folcloristas chilenas cuyas canciones más conocidas fueron divulgadas precisamente por Sosa a nivel internacional.
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Comparto algunas frases que La Negra Sosa dejó regadas a lo largo de sus más de cincuenta años de carrera artística y profundo compromiso social. Y al final un video, porque sin su voz este post estaría incompleto. Quiero que suene aquí "Gracias a la Vida", una de mis canciones favoritas y de las más famosas de su repertorio, cuya composición estuvo a cargo de Violeta Parra.

¡A tu memoria, cantora!
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Frases de Mercedes Sosa
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"Busco y busco en mi pasado y siempre me veo cantando, a veces me pregunto qué habré aprendido antes: ¿a cantar o a leer y escribir? ¿a cantar o a hablar? Qué pena no tener ya a mi madre para preguntarle esto."
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"Hay canciones que han sellado mi vida".
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"Toda mi energía la he volcado en el canto, aunque no me gusta mucho dejar casa y familia para ir a cantar a otro lado del mundo; es una tarea bastante pesada, exigente y se paga con la soledad de los hoteles".
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"Se podrán golpear muchas puertas, se podrá hacer mucha promoción de un artista, pero es el corazón de la gente el que tiene la última palabra".
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"Es porque soy tan testaruda que todavía insisto en cambiar el mundo".
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"Yo sé lo que canto y para qué lo hago".


GRACIAS A LA VIDA
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(composición: Violeta Parra)
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Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo
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Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el oído que en todo su ancho
Graba noche y día grillos y canarios
Martirios, turbinas, ladridos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado
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Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con él, las palabras que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando
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Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos
Playas y desiertos, montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio
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Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano
Cuando miro el bueno tan lejos del malo
Cuando miro el fondo de tus ojos claros
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Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto
Gracias a la vida.

sábado, octubre 03, 2009

Desvaríos en Vesuvio. Entre risas, Mark y Lispector

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Estoy en Vesuvio. Segundo piso. Junto a la ventana. Sola. Con el libro abierto y las piernas cruzadas. Soy la única mujer en esta sala. Otros dirán que hay otras: la rubia de la esquina, la que sube las escaleras, la pelirroja que ya se marcha. Pero la verdad es que soy la única mujer en esta sala. Las otras son ilusiones, fantasmagorías (lo sé por sus risas difusas). Soy la única mujer en esta sala. La única de carne y hueso. La única que espera (cualidad de los vivos). Y espera. Y espera. Y espera. La única mujer que sigue viva.
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Pero ellas podrían unirse y decir lo mismo. Decir que soy yo la ilusión, el fantasma. Podrían decir -casi las puedo escuchar-: "Nosotras somos las únicas mujeres vivas en esta sala" Y luego, riéndose muy fuerte me dirían: "Lo que en verdad te molesta de nosotras es nuestra risa. Porque es infinita. Nosotras no pensamos en el tiempo y por eso somos eternas. Y nuestra risa es eterna. Y nuestra felicidad es eterna... aunque no la comprendamos".
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Las condenadas tienen razón en algo: Son eternas porque no piensan en el Tiempo. En cambio yo muero arrastrada por el pasado y por el futuro. Y luego revivo de golpe en el presente, como una pequeña marioneta que yace en el piso y alguien jala sus hilos abruptamente, poniéndola de nuevo en escena. Es más feliz el que ignora, sin duda. Pero ninguna felicidad es legítima sin entendimiento.
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Alguien toca mi hombro izquierdo. Volteo y es Clarice Lispector. Su rostro es tan pálido y tan bello. Tan melancólico. Tan pacífico. Tan fuerte. Me ofrece su cigarrillo encendido, pero le digo que no me provoca ahora. Sin embargo le agradezco (en ese momento pienso que talvez las dos estamos muertas pues no se permite fumar dentro de los bares). Nos quedamos en silencio. Y al cabo de unos segundos me entrega con sus manos desviadas un papelito enrollado. "Puedes decir que lo escribiste tú", susurra. Entonces lo abro y lo leo en voz alta. Me doy cuenta de que se trata de uno de mis párrafos favoritos: "Al fin llegaron, los malditos. Y miraban a aquella eterna Viuda, la gran Solitaria que fascinaba a todos, y los hombres y las mujeres no podían resistir y querían aproximarse a ella para amarla muriendo, pero ella con un gesto los mantenía a todos a distancia. Ellos querían amarla con un amor extraño que vibra en la muerte. No se inquietaban por amarla muriendo. El manto de Ella-él era de sufrido color rosa. Pero las mercenarias del sexo en festín intentaban imitarla en vano." Volteo para agradecerle, pero Clarice desaparece.
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Veo desde mi ventana a Mark cruzando la avenida Columbus. Él vigila la tranquilidad de la gente. Yo las palabras que suda mi cuerpo. Es probable que entre a Vesuvio y se acerque a mi mesa (momento de plena conciencia y felicidad). Quiero contarle lo de Clarice Lispector. Pero creo que lo haré otro día. No quiero que piense que es efecto de la cerveza.
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Hace poco -y sin comentarle nada de lo sucedido el otro día en Vesuvio- Mark me envió un mensaje a mi teléfono desde City Lights Bookstore, diciéndome que hay una nueva biografía de Clarice Lispector en el estante, y que al verla pensó en mí y me la compró. Me sorprendo y me alegro. Es una extraña coincidencia. Le agradezco.

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Creo que Clarice estaba tan loca como yo. A veces más. A veces menos. Pero loca al fin. Caótica. Lúcida como pocas en su tiempo.

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Yo también vivo de noche. Yo también duermo de día. Huyo de vez en cuando. Y como olfato de perro, siento el temblor que se aproxima.

viernes, octubre 02, 2009

Vámonos - Lola Beltrán y Miguel Aceves Mejía

Jaaaaay ay ay ay ay.. aquí viene la voz de doña Lola "La grande" en un dúo con Miguelito Aceves Mejía "El rey del falsete", interpretando otra de las canciones que me gustan. El video es parte de la película Rogaciano: El Huapanguero (1957) dirigida por el reconocido cineasta René Cardona, quien además dirigió: Don Juan Tenorio (1937), La Llorona (1960), Gabino Barrera (1965), Caballo prieto azabache (la tumba de Villa) (1968) y El hijo del pueblo (1974), entre muchas otras.
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Y cómo no... el autor de ésta canción es José Alfredo Jiménez.



VÁMONOS

Que no somos iguales
dice la gente
que tu vida y mi vida
se van a perder
que yo soy un canalla
y que tu eres decente
que dos seres distintos
no se pueden querer
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Pero yo ya te quise
y no te olvido
y morir en tus brazos
es mi ilusión
yo no entiendo esas cosas
de las clases sociales
sólo sé que me quieres
y te quiero yo
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Si no somos iguales
que nos importa
nuestra historia de amores
tendrá que seguir
y como alguien me dijo
que la vida es muy corta
esta vez para siempre
he venido por ti
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Pero quiero que sepas
que no te obligo
que si vienes conmigo es por amor
di con todas tus fuerzas
lo que soy en tu vida
pa´que vean que me quieres
como te quiero yo.
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Vámonos, donde nadie nos juzgue
donde nadie nos diga
que hacemos mal
Vámonos, alejados del mundo
donde no haya justicia
ni leyes ni nada
nomás nuestro amor

Art Unity: poesía, música y pintura en Live Worms Gallery

Neeli Cherkovski, Jack Hirschman, Carla Badillo Coronado, John Landry
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A continuación comparto imágenes de lo que fue Art-Unity: una exhibición de pintura de Francisco Orrego, Vee Mahony & Dottie Payne, tres artistas del barrio La Misión que presentaron su trabajo en la Galería Live Worms en North Beach (donde Kevin me autorizó ensayar mi danza) a fin de celebrar las dos comunidades artísticas.
Arriba: una pintura de Francisco Orrego.
Abajo, con el artista
Jack Hirschman, por Dotty Payne
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El evento incluyó música (para mi sorpresa me encontré con los músicos latinos que conocí en la sala de espera de Univisión) y poesía, fue ahí donde me invitaron a leer un par de poemas. Otro que se sumó al recital a último momento fue el poeta israelí Roy "Chiky" Arad, que llegó hace poco para el Festival Internacional de Poesía. Chiky es todo un personaje, tiene pinta de niño tímido, pero se pone medio loco cuando empieza a hablar. A la hora de bailar se adueña de la pista con su muy particular free style. Otros poetas que asistieron fueron Jessica Loos, Sharon Dubiago, Jerry Ferraz , Neeli Cherkovski, Alfredo Gomez, Sarah Menefee, Maria Medina, Francisco Orrego, Dottie Payne, John Landry, entre otros.
En acción
Jack y Chiky Arad
Aggie Falk

Me emocioné mucho con la intervención del poeta Neeli Cherkovski puesto que leyó un nuevo poema que escribió para mí y -según dijo- está incluído en su nuevo libro que saldrá a finales de octubre. Neeli no deja de sorprenderme. Ya lleva como cuatro poemas que me ha dedicado. Pienso que soy afortunada en ser parte de ese corazón tan generoso.

...en español

En fin, la entrada fue libre y la energía total. Pero estuve pendiente de Mark que amaneció con un malestar que parece resfriado (espero que no sea la porcina... con eso de que es mi sweetie pig, jaja). La molestia fue tan intensa que le dieron permiso en el trabajo para irse a casa a descansar. Qué tan enfermo estaría que en toda su trayectoria ésta ha sido la segunda vez que ha pedido permiso por asunto de salud. De todas maneras de haber estado sano no hubiese venido. Y yo le entiendo. No es hombre para estar en eventos con mucha gente. Probablemente si fuese lectura de historia o filosofía sí. Pero me dijo que al Festival de Poesía sí asistirá. Porque quiere escuchar mi poesía y ver mi danza. Y es ese el evento al que de verdad me importa que asista, porque escuchará por primera vez y de mi boca... algunos poemas que aun no conoce. Pero intuye. Y algunos son para él.

...y en inglés

Con uno de los músicos latinos de La Misión Con el poeta Chiky Arad ...y sigue la música ...y sigue la poesía

... entre buenos amigos

jueves, octubre 01, 2009

Julio Jaramillo - Nuestro Juramento

(Ecuador, 1 de octubre de 1935 - 9 de febrero de 1978)
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Un día como hoy nació Julio Jaramillo cantante ecuatoriano reconocido como una de las voces más prestigiosas de Latinoamerica. No podía dejar de recordarlo hoy que además es el día del pasillo ecuatoriano. Uuuuuhhhh, señores y señoras, cuántas veces no he cantado, reído y llorado con las canciones de este hombre. Incluso en SF lo he puesto en mis noches más sensibles, en el rinconcito del fondo del Trieste o en la sala de atrás de Tosca. La otra noche le dije a Mark: Oye viejo, este de aquí se llama Julio Jaramillo, también conocido como el "Ruiseñor de América".... y ese también era un "chingón". En Ecuador JJ es como José Alfredito para los mexicanos. Y luego hacíamos silencio para ser absorvidos por la guitarra y la voz del maestro.

Les dejo con uno de los clásicos de JJ: Nuestro Juramento. Un himno directo a la yugular
¡A tu memoria!



NUESTRO JURAMENTO

No puedo verte triste porque me mata
Tu carita de pena; mi dulce amor,
Me duele tanto el llanto que tu derramas
Que se llena de angustia mi corazón.
Yo sufro lo indecible si tú entristeces,
No quiero que la duda te haga llorar,
Hemos jurado amarnos hasta la muerte
Y si los muertos aman,
Después de muertos amarnos más.
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Si yo muero primero, es tu promesa,
Sobre de mi cadáver dejar caer
Todo el llanto que brote de tu tristeza
Y que todos se enteren de tu querer.
Si tu mueres primero, yo te prometo,
Escribiré la historia de nuestro amor
Con toda el alma llena de sentimiento;
La escribiré con sangre,
Con tinta sangre del corazón.

miércoles, septiembre 30, 2009

Carta de Henry Miller a Brenda Venus

Me gustaría poder escribirte en ruso, en azteca, en armenio y en iraní. Porque eres ilimitada. Eres lo que los griegos llaman `nada en moderación`. Eres Mona, Anaïs, Lisa, tout le monde, todas combinadas. Fuego, aire, tierra, océano, cielo y estrellas.Y ahora un hombre de 87 años, locamente enamorado de una mujer joven que me escribe las más extraordinarias cartas, que me ama a morir, que me mantiene vivo y enamorado (un perfecto amor por vez primera) que me escribe tan profundas y emocionantes reflexiones que me siento feliz y confuso como sólo un adolescente podría estarlo. Pero por encima de todo, agradecido, y afortunado. ¿Merezco realmente tan hermosos elogios como tú me dedicas? Haces que me pregunte quién soy exactamente, si me conozco en realidad y qué soy. Me tienes en el misterio. Por lo cual aún te amo más. Caigo de rodillas y rezo por ti, te bendigo con la poca santidad que hay en mí. Viaja feliz, mi queridísima Brenda y no lamentes nunca este romance a mitad de tu joven vida. Los dos hemos sido bendecidos. No somos de este mundo. Somos las estrellas y el universo de más allá.Larga vida a Brenda Venus. ¡Dios le conceda dicha, plenitud y amor eterno!
Henry Miller.
Querida Brenda (Cartas de Amor de Henry Miller a Brenda Venus).

sábado, septiembre 26, 2009

... pero siempre regreso a North Beach

Mi triángulo de cada noche: Tosca, Specs, Vesuvio
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A ningún barrio de San Francisco conozco tan bien como North Beach. A ninguno le tengo tanto cariño y en ninguno me siento tan cómoda. A veces yo misma bromeo diciendo que más que conocer la ciudad, lo que conozco es el barrio italiano y sus alrededores. Ese al que cada día llegan decenas de turistas y adeptos a la generación beat, y el que tiene fama de se ser guarida de locos y artistas. Soy fiel a mi barrio. Aunque eso no quiere decir que de vez en cuando merodee por otros callejones que también valen mucho la pena. La Misión, por ejemplo, es ideal para encontrar librerías de viejo (lastimosamente en North Beach ya no queda ninguna; sólo está City Lights que -aunque muy completa-vende únicamente libros nuevos). He andado por Chinatown, Castro, Fillmore, Haight Ashbury, Japantown, Tenderloin, etc. Pero siempre quiero volver pronto a North Beach (exceptuando Divisadero donde está mi otro refugio), incluso cuando también me canso de su gente y me da ganas de pasar de largo sin saludar a nadie. No, no es lo mismo caminar en otro barrio. O que lo diga Mark, que como beat cop ha caminado la misma ruta por doce años, viendo vivir, sobrevir y morir a muchos de sus habitantes. Y no se diga como ciudadano común y silvestre, cuántos recuerdos ha inscrito en cada esquina.
Mark y los muchachos de Mario´s Cafe.
Union and Columbus.
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Desde que conocí a Andrew en mi cumpleaños, casi no lo he vuelto a ver. Pero de vez en cuando me lo encuentro en Specs o caminando por algún callejón cerca de Union St. vestido como siempre: con algún sombrero de copa o un chaleco de satín. Desde la esquina suele gritarme "Hey, Carla B. No te pierdas mucho tiempo", y yo pienso que pide mucho para apenas ser un conocido, sobretodo porque si en realidad me conociera sabría que para perderme soy número uno. Imagino que al principio quería seducirme con sus actitudes de Dandy infantil, pero poco a poco fue ubicando en su cabeza la idea de que Mark is the man. Entonces frenó, puso retro y comenzó a decirme "tú y yo deberíamos ser buenos amigos", chocando su copa con la mía. No me cae mal. Tiene la mente aguda y me hace reir con sus historias de francesitas americanizadas. Andrew me decía al comienzo que North Beach está muy bien, qué por algo él también vive aquí, pero que a veces es necesario salir. Por eso me envíaba de vez en cuando algún mensaje de texto con dos palabras: poetry tonight?, lo que significaba que en pocas horas habría un recital o un micrófono abierto en algún Café de la ciudad. Recuerdo que fuimos a uno llamado BrainWash en la Calle Folsom. Un Café/lavandería en el que además se incluyen eventos culturales todo el mes. Las paredes de los baños tienen incripciones de Tom Waits, Jimi Hendrix, Woddy Allen, entre otros. Precios cómodos y ambiente acogedor.
las lavadoras hacen su trabajo en la sala contigua mientras uno espera escuchando música en vivo
Esa misma tarde leí un par de poemas y Andrew recitó los suyos con un estilo muy musical, acompañado con un fondo de jazz. Conforme entraba la noche, desfilaban por el lugar una serie de freakies. Yo salía de rato en rato a la puerta para fumar un cigarrillo y luego regresaba por un sorbo de whisky y mi diario. Me gusta analizar a la gente sin que se de cuenta. Hay gente que se presta. Como el tipo que se me acercó luego del recital y me dijo que le había fascinado lo que había escuchado, luego desapareció y volvió a los pocos minutos ofreciendo marihuana a los que estaban en la puerta. La repartió como un Santa Claus decadente. Yo lo observaba desde adentro y cuando entró se acercó a mi asiento y me regaló una palanqueta de pan. Que para ser sincera, dado que tenía hambre talvez la hubiese comido, pero el baguette estaba tan duro que parecía una jodida piedra de harina.
Las siguientes veces Andrew llevó a sus roommates: el chileno y Justine. Como tres lunes seguidos nos dimos cita en un Bar que me gustó muchísimo: Homestead. Un ambiente viejo con tapices y medias luces, con enormes perros mansos paseandose por el salón. El ambiente siempre era bueno, pero ni bien pasaba un momento yo me abría del grupo y me paraba junto al DJ y le preguntaba si podía revisar los LPS que aguardaban en las cajas.
Entre los LP´s encontré Let's Go Baby (where The Action Is) - Robert Parker, "She's About A Mover" Sir Douglas Quintet, Ray Charles - Hallelujah I Love Her So (1955), COUNT BASIE & HIS ORCHESTRA WITH JOE WILLIAMS - NEWPORT `62, The Dukays - Festival Of Love - 1961... entre muchos otros. Entonces parecía que el local entero quedaba para mí. De rato en rato tomaba conciencia de que no estaba sola, y sonreía desde mi esquina a Andrew, al chileno y a Justine. Yo los veía bailar contentos. Y yo también bailaba en mi sitio. Luego me sentaba en la barra, escribía algo y nuevamente me iba junto al Dj... y así secuencialmente por un buen momento.
Andrew y el chileno que no es chileno pero así le llaman
Con el chileno
Andrew y Justine
Los tapices, los cuadros, la media luz, la música vieja... todo parecía armonioso, y lo era, coño, lo era, pero me sentía sola e incompleta. Me faltaba Mark para compartir la voz de Ray Charles que salía del tocadiscos. Necesitaba tenerlo ahí, moviendo los hombros como él sabe hacerlo cuando suena un buen blues o una buena de country, necesitaba que me explicara sobre esos otros ritmos a los que mi piel también respondía de inmediato, pero que él sabría a ciencia cierta de qué género, autor y año se trataban. Esperé tantos meses para volver a estar juntos que mis piernas tiemblan cuando estoy aquí, pero no estoy. Tiemblan, lo juro, no es una jodida imágen literaria. Me tengo que sujetar de la barra, de esta copa de vino, de mi diario... para no salir corriendo a buscarlo.
Fue bueno conocer al círculo de Andrew y los lugares que tanto me hablaba. Es muy posible que vuelva a ellos, aunque a decir verdad, sea aquí , en Fillmore o en Castro, pasada la media noche ya extraño North Beach. Y a mis amigos. Y a los locos. Y a los vagabundos. Y a los músicos improvisados. Y a los poetas que no son poetas. Y a los que sí lo son pero que no lo saben. Y a los desesperados. Y a los enfermos de amor. Y a los cantineros. Y a los buenos borrachos. Y a los buenos sobrios. Y a los viejos. Y desde luego a mi hombre, que en breve se quitará el uniforme y será más liviano entre mis brazos. No espero a nadie para salir del bar. Camino sola y esquivo latas de cerveza como una gata negra haciendo acrobacias en un circo sin público, una gata que maulla a una luna que se enciende para ella, alumbrando su camino a casa.

viernes, septiembre 25, 2009

Belongings / Pertenencias... o la publicación de mi primer poemario

(fragmentos anacrónicos y referencias epistolares)

Kitu /junio, 2009

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En toda esta avalancha de ideas y fantasmas que últimamente he tenido en mi cabeza, me llega una carta del poeta Jack Hirschman en la que me dice que al parecer tendré mi propio libro publicado poco antes del Festival. En realidad será una antología de mi segundo poemario inédito (Va por cuenta del Destino) que nació a partir del viaje que emprendí el año pasado. He puesto tanta pasión en ese poemario que mi prioridad ha sido trabajar en él y no la de apresurarme a publicarlo. Sin embargo, la propuesta de Jack es publicar una primera selección con los poemas que leeré en los recitales en el Palace Fine of Arts, el Jack Kerouac Alley y otros espacios de North Beach. Estoy muy contenta. Sobretodo porque no me lo esperaba.

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La persona a la que Jack indicó mis poemas se llama Antonieta Villamil. Poeta, traductora, gestora cultural y editora colombiana radicada en Los Ángeles desde hace muchos años. Al parecer le gustaron y está dispuesta a publicar la antología en Caza de Poesía Editorial. Será una edición muy pequeña (para empezar), bilingue y hecha a mano. Además, Jack dice que Aggie quiere ser la que pinte algo para la portada. Ambos también publicarán sus últimos poemarios en la misma editorial, a fin de llevarlos al Festival de Poesía en Medellín. Pronto se contactará Antonieta conmigo.

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Jack dice que necesito enviar a Antonieta una breve biografía mía y una foto. Así como un par de líneas de alguien referente a mi poesía. Él me cuenta en seguida que Neeli Cherkovski y Alejandro Murguía quieren hacerlo. Me sorprendo y alegro. Ni hablar, será un placer incluir sus palabras en la contratapa.

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Neeli me reenvía el e mail que envió a Antonieta:

DEAR ANTOINIETA
HERE IS THE BLURB FOR CARLA'S BOOK.

ALL THE BEST, NEELI C

Carla Badillo's poems surrender themselves to deep rhythms
that resonate over many boundaries. Starting from her home in
Ecuador, this young poet with the soul of an ancient one, brings
us a song that soars like the native birds she writes of and flows
into the arms of the natural world with joy (...)
Neeli Cherkovski

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Alejandro también envió sus líneas a Antonieta. Parece que todo está avanzando, excepto porque yo no he enviado aún mis poemas en el orden final. Jack y Antonieta me enviaron un par de e mails, pero tengo una "precipitación" en mi cabeza, que soy incapaz de enviar nada. Estoy conciente de que debo apurarme, de que no hay mucho tiempo, pero no puedo, no puedo, no puedo. Creo que también es porque se acerca mi viaje y siento vértigo. Además Mark no contestó mi último mensaje, imagino que es por tiempo y porque él "no friega con e mails". Prefiere llamarme, pero desde que perdí mi celular es mas difícil contactarnos seguido. Voy de salida por un café cargado. Me llevo una melodía de John Cage en el bolsillo.

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(De Jack)

dear carla----if you don't respond to antonieta villamil's emails re your book, she will not be able to publish it----so please.

sempre, jack.

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(de Antonieta)
Hola Carla acabo de regresar de otro viaje y no veo tu mensaje con los detalles del libro. Espero recibas esto y me contestes lo antes posible porque no queda mucho tiempo. Necesito saber si el título del libro será BELONGINGS o cuál es el título, pen name si es CARLA BADILLO o CARLA BADILLO CORONADO es muy importante porque en adelante publicarás bajo ese nombre. Biografía de una página máximo. y dedicaciones o epigrafes que quieras al principio del libro. Importante además unas notas críticas sobre tu poesía para la contracarátula. y ya sea una pintura o pieza de arte en jpeg de alta resolución para la carátula del libro. Yo vivo en Los Angeles y estaré en San Francisco para asistir al festival. Por favor contesta lo antes posible.
Antonieta

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Más requerimientos por parte de Antonieta y Jack. Pero no puedo responder ahora. Tengo muchas ideas bailando una música infernal en mi cabeza.

San Francisco
julio, 2009
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Los fantasmas ya se fueron. Mis pies están calientes. Mi compañero me espera en el Café de la esquina. Todo toma su curso. No hay vértigo (por ahora).
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Mark está feliz sobre mi publicación. Me gusta que siempre da sus puntos de vista sinceros. A cualquiera. Sin miedo. Cree que soy una mujer muy fuerte, pero teme que a veces pueda confiar mucho en la gente y luego se puedan aprovechar. No quiere que nadie me explote. Me gusta que me cuide así. Yo no necesito cuidadores. Pero me encanta que me cuide así.
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(De Carla a Mark)
Hey baby, ahora estoy en casa de Aggie. Todo este tiempo hablé con Antonieta sobre la publicación de mi libro. Dice que le gustaron mucho mis poemas. Estuvimos arreglando detalles acerca del orden en que irán los textos. Te veo más tarde. Creo que iré a Specs.
besooooooooooooooooooooooooooooooo.... me encantó todo, todo, todo. te quiero mucho viejo.
Tu Chencha.
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(De Antonieta)
Hola Carla he estado en idas y venidas con Jack con el asunto de tu libro. Estos son los poemas que saldrían publicados. Me alegra mucho contar con ellos.
Antonieta.
------------------- from Jack
I selected ELEVEN POEMS in this order, for Carlas´s book with the corresponding poems in spanish so it makes 22 in total
Cuviví
The stranger
Belongings
Progress
Shorty
The obscure philosophical dream
Dorothy´s suicide
Spasms in San Francisco
A few little pricks
Catharsis
Sarah Kane
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(De Carla a Antonieta)
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Estimada Antonieta:
Quiero saber si leíste 7 jugadas en blanco y negro y Midnight Blues. Esos dos poemas son de mis favoritos. ¿Tienes las traducciones? porque yo no. ¿Los puedes leer en español sin problema, verdad?
Carla.
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(De Jack Hirschman a Antonieta)
I think after all title should be BELONGINGS---having LONGINGS in it and BEING and as Carla traveled a lot out of her valise, so BELONGINGS also fits. please run that by her---sempre---jack

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(De Antonieta a Carla)
Tenías razón cuando dijiste que 7 jugadas en blanco y negro y Midnight Blues eran de tus favoritos. En efecto, no los había leído antes, por eso ya estaban confirmados 11 poemas con sus respectivas traducciones. Pero en vista de que vale la pena incluir estos dos, así lo haré. Me gustaron mucho. Pienso que el que dedicas a un tal Mark Álvarez vaya en la mitad. Y Midnight Blues cierre el poemario. La forma en que los leíste por teléfono me movió mucho. No se diga más. Sólo faltaría tu foto.
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Belongings /Pertenencias se llamará esta edición bilingue. Me gusta que mi poemario lleve uno de los títulos de mis poemas más sentidos.
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(De Carla a Antonieta)
Hola Antonieta: Lamentablemente estos últimos días no he estado conectada a internet. Ahora mismo me encuentro en San José pues me invitaron a presentar mi poesía y mi danza en un evento llamado "Una noche de cultura y resistencia", y a otro en el que participarán como 100 danzantes aztecas, yo lo haré con mi danza andina. De todas maneras entiendo que regresaste hace poco de viaje, entonces lo que propongo en vista del tiempo y agradeciendo tu buena voluntad y generosidad, es que el día lunes muy temprano te estaría mandando todo completo, pues tanto yo como Jack (quien tiene las traducciones al inglés) regresamos el domingo a San Francisco. Yo desde San José y él y Aggie desde Colombia.
Agradezco tu predisposición y paciencia, ese libro me hace mucha ilusión pues como sabes será mi único recurso propio durante el evento. Ya te daré el fuerte abrazo cuando nos conozcamos personalmente durante el Festival. Dime por favor si recibiste este e mail.
Con aprecio,
Carla.

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No sé que foto mandar. Le indico a Mark dos posibilidades mientras tomamos un capuccino en Caffe Trieste. Mark me indica una tercera, le gusta la que me tomó el otro día cuando yo estaba vestida de rosado. Jack me llama preguntando si ya se la mandé a Antonieta y yo le digo que en eso estoy. Pero luego me voy a Caffe Puccini donde están Stuart, Leon y el Rabbi. Pasamos buen tiempo, pero sé que debo enviar la jodida foto.
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LLego con Mark a casa de Jack. Y me dice que habló con Antonieta y no ha recibido aun la foto ni los poemas. Ese mismo momento le envío todo a Antonieta. Le pongo las dos fotos del año anterior para que ella escoja la que crea. Mientras escribo Jack le indica a Mark un libro que dice es uno de sus favoritos. Me da curiosidad saber de cual se trata, pero debo seguir trabajando en esto. Las presiones de tiempo me matan, aunque a veces son necesarias.
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(De Carla a Antonieta)
Querida Antonieta:
ya te envié hace dos horas los poemas. Pero Jack me dice que no has recibido. en todo caso aquí están nuevamente, los poemas completos, incluyendo los dos que acordamos con sus respectivas traducciones. En cuanto a la foto te envío ya mismo, sucede que como te digo mi computador está con problemas y no me deja cargarla, pero estoy en eso, no te preocupes que en seguida lo soluciono. te llamare ahora mismo. un abrazo

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(siguiente día) Estoy en CaffeTrieste. Encuentro a Vranace y a Henri, los dos concentrados en lo suyo: la pintura. Comentan sobre mi atuendo andino y Vranace le dice algo a un hombre que me apunta con su cámara. Luego le pregunto a Vranace que de quién se trata. Me dice que es Dennis H. un excelente fotógrafo de San Francisco. Dennis me sacó un par de fotos. Y pienso que alguna de esas me hubiese servido para el libro. Sobretodo porque el Caffe Trieste tiene para mí gran importancia. Espero enviar la nueva foto a Antonieta y que no sea muy tarde.
***

Querida Antonieta:
He tratado de comunicarme contigo llamándote a tu celular pero no he conseguido, sale que no está disponible al momento. Quería saber como va todo. ¿Qué foto escogiste? Sucede que justo luego de mandarte apareció en el Caffe Trieste un fotógrafo, amigo de un amigo, y le comenté lo de la fotografía que necesitaba. Ese mismo rato me sacó unas. Desde luego tienen más resolución que las que te envié ayer, y estoy vestida como normalmente suelo hacerlo: llena de colores y huipiles. A mí me gusta mucho. Te la mando por si te gusta. Gracias por todo.
Un abrazo y toda la fuerza desde acá.
Carla
pd: el nombre del fotógrafo en caso de ponerla es Dennis Hearne.
pd2: confírmame si te llegaron los epígrafes. Son cuatro. Uno de Roberto Bolaño, uno de Alejandra Pizarnik, uno de Edmond Jabés, y el último de un viejo afroecuatoriano.

domingo, septiembre 20, 2009

Es tiempo para un vino

Con Mark en la barra de Mario´s Bohemian Cigar Store Cafe

Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar, y viejos autores para leer.
(Sir Francis Bacon)
Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia/ como si ésta fuera ya ceniza en la memoria (Jorge Luis Borges)
Toma consejo en el vino, pero decide después con agua.
(Benjamín Franklin)
El vino es una cosa maravillosamente apropiada para el hombre si, en tanto en la salud como en la enfermedad, se administra con tino y justa medida.
(Hipócrates)
El mejor vino no es necesariamente el más caro, sino el que se comparte.
George Brassens

Para conservar la salud y cobrarla si se pierde, conviene alargar en todo y en todas maneras el uso del beber vino, por ser, con moderación, el mejor vehículo del alimento y la más eficaz medicina.
(Francisco De Quevedo)

Para no sentir el horrible peso del tiempo sobre sus espaldas, hay que embriagarse sin tregua. De vino, de poesía o de virtud, a vuestra elección.
(Charles Baudelaire)
El entusiasmo es el pan diario de la juventud. El escepticismo, el vino diario de la vejez.
(Pearl S. Buck) Llenáronse de regocijo los pechos porque se llenaron las tazas de generosos vinos que, cuando se trasiegan por la mar, de un cabo a otro, no hay néctar que se les iguale.
(Miguel De Cervantes Saavedra)El vino tórnase bueno cuando resultaba nuevo, duro y áspero, pero se sostiene aquel vino que ya en el lagar era agradable. (Séneca)El amor es como el vino: a unos reconforta y a otros destroza (Stefan Zweig)
En el vino (está) la verdad.
(Platón)
Si quieres vivir mucho, guarda un poco de vino rancio y un amigo viejo
(Pitágoras)
Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador.
Federico Fellini
El vino da brillantez a las campiñas, exalta los corazones, enciende las pupilas y enseña a los pies la danza.
(José Ortega y Gasset)

Oh, botella sin vino! ¡Oh, vino que enviudó de esta botella!
(César Vallejo)
El vino siembra poesía en los corazones.
Dante Alighieri
Entre las flores, un tazón de vino
bebo solo, ningún amigo está cerca.
Levanto mi copa, invito a la Luna
y a mi sombra, y ahora somos tres.
(Li Po)

martes, septiembre 15, 2009

De tacos, burritos y amores que pican

Si hay algo que me gusta de la cultura mexicana -aparte de su historia, de Emiliano Zapata, del cine de oro, del chavo del ocho y de unos cuantos pintores y escritores- es la comida, el tequila y las rancheras. Por eso siempre que estoy de viaje me gusta visitar las taquerías, por la posibilidad de encontrar -detrás del estante de tortillas y frijoles- algún mexicano al que pueda pedirle que me coloque una de José Alfredo Jiménez. Por lo general abren los ojos sorprendidos y me preguntan -¿Cómo, usted también es mexicana? Y yo les respondo: -¿Cómo, a poco para desgarrar la voz se necesita ser del mismo pueblo?-. Y entonces se rompe el hielo y José Alfredito empieza a cantar desde los parlantes. Otro dicen -Pos ahorita nomás tengo las del Chente Fernández-. Y yo les digo la frase que mi padre usa cuando está en el karaoke: Échale Jalicho al chancho que las penas son de amores. Y otros dicen que no hay discos porque el negocio ahora es de un gringo y él no entiende de rancheras. Y yo le digo que no importa que a ver si tiene memoria. Y empiezo a probarles con títulos de canciones. -Te sabes la de La Cama de Piedra, pregunto. Y veo como sus ojos se iluminan. Y ya no sé si disfruto más del taco, de la ranchera o del brillo en los ojos de ese mexicano al escuchar esa canción que ya creía olvidada.

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Abrir un negocio de comida mexicana en pleno barrio italiano tiene dos posibilades: desentonar entre tanto ristorante y pizzeria o que tenga buena acogida como una opción diferente y más económica. El dueño de El Zorro asumió ese riesgo hace más de diez años y no se equivocó. A diario, decenas de clientes entran al lugar en busca de tacos, burritos, chiles rellenos, flautitas, quesadillas y tortas, acompañadas de su respectiva Corona con limón o las tradicionales aguas frescas. He ido varias veces a esta taquería en la que la mayoría de clientes también son mexicanos. De vez en cuando el televisor del fondo se enciende cuando hay partidos de fútbol, como en este preciso momento en el que la expectativa se acompaña con six pack de Coronitas. Uno de los muchachos de la mesa contigua me hace un gesto de salud! -Por si se pierde o se gana-, me dice. Qué más da.

Casi siempre comemos juntos, pero hoy Mark se comportó como un chiquillo (es muy posible que él diga lo mismo de mí) y cada uno se fue por su lado. Admito que soy un fosforito y a veces me enciendo con facilidad, pero hoy no dije nada fuera del lugar. La tarde fue excesivamente silenciosa. Estuvimos incomunicados (sigo sin teléfono desde que lo perdí en algún Café de Fillmore) y aun así nos encontramos casualmente en North Beach, en la esquina de Vallejo y Stockton, cruzándonos en cuestión de segundos. Mark venía de casa de su madre y desde el autobús me vio caminar por la vereda. Se bajó y me saludó muy atento, pero me enardeció que actuara como si nada hubiese pasado. Luego me dijo que Carl T le dio un nuevo celular para mí, pero no dije nada al respecto y él se ratificó en su actitud de la mañana. Así que los dos nos volteamos y empezamos a andar en direcciones contrarias. Cuando regresé a ver parecía que se iba muy molesto a la Estación. Y yo mé mordí la lengua para no gritar que se esperara, que no se atreviera a dar un paso más, que no sea pendejo, que volviera y me abrazara. Pero la calle y yo nos quedamos totalmente mudas. No me quedó otra opción que apurar el paso y caminar con los ojos nublados hacia ningún lado.
...
Pero yo sabía -por un par de mails que me envió temprano- que él iría a cenar en Pulcinella. Y sabía que en silencio me estaría ahí esperando. Pero definitivamente no iba a ir a buscarlo, porque hoy yo no dije ningún arrebato. Pendejo él y pendeja yo. Me muero por verlo, pero me gana el orgullo (con razón). Tengo mucha hambre, pero hoy me alcanza para un taco y una cerveza con limón. ...

Estoy en la taqueria El Zorro. Mark debe estar esta en Pulcinella. Imagino que está comiendo pizza, pasta y alguna de esas entradas medias raras pero deliciosas. Remojando su pan blanco en aceite de oliva. Yo estoy aquí, comiendo un taco sin carne (un no-taco) y unos nachos con queso derretidos que el chaparrito me regaló. Alberto creo que se llama y es muy buena gente, como todos los que trabajan en este lugar. Él -para mi sorpresa- me reconoció en la tele, en aquella entrevista que me hicieron en Univisión para invitar a la gente al Festival Internacional de Poesía. Pero él no es el primero que me regala algo aquí. El otro día uno me dio una Corona y el otro me regaló un vaso grande de jugo de piña. La muchacha de la caja también es simpática, creo que es de otro país centroamericano. Veo como le hace señas al que anda por adentro preparando el guacamole y le dice bajito: Mira, ya llegó la poeta.

A Mark le encanta el chile. Su favorito es el serrano. El otro día partió una manzana, le echo la salsa y la mandó pa´dentro. Yo le quedé viendo como bicho raro. Él me guiño el ojo y me dijo: Tapatío, bien chingón! Me gustó mucho como sonó. Luego lo probé y estuvo bueno. También le gustan los jalapeños y lo picante. A veces le sale su parte mexicana más de lo qué él mismo piensa, y eso me gusta. Pero en cuanto a comida mexicana prefiere comer la que preparaba su abuela o la que hace su madre. Y no tanto las taquerías. El otro día él entró al Zorro y compró quesadillas de queso pa mí y tacos para todos los que estábamos en Tosca. Y para variar no se lo quisieron cobrar.

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Estoy en el barrio La Misión y -a diferencia de North Beach- aquí sí hay muchas taquerías. La otra vez visité con Alejandro Murguía LA TAQUERÍA, diagonal al Mission Cultural Center que hace muchos años él co-fundó con sus compañeros, y de hecho uno de los poetas que luego de dar un recital comió en este lugar fue Ernesto Cardenal. Me gustó mucho el burrito, no fue muy pesado. El que comí el otro día en North Beach estaba bueno, pero no me dejó dormir. La otra vez dije que no comere más burritos de noche, pero no me resisto, me gustan mucho. Aunque en realidad no son originalmente mexicanos, pues Mark me dijo el otro día que los burritos nacieron en este país. Y es cierto, nacieron en la frontera, al suroeste de Estados unidos. Pero me quedé con curiosidad de saber que decían al respecto los mexicanos que trabajan en taquerías. Así que luego de visitar algunas librerías de viejo en La Misión, entré en la taquería Los Coyotes. Todo allí es muy colorido. Una virgen de Guadalupe protege el negocio encerrada en un cuadro cuya mitad izquierda es una bandera mexicana y la otra son flores. En la vitrina me recibió un letrero "Tenemos tacos de morronga, de marrano y de buche". Nunca he comido tacos con esos nombres, así que me apunté a uno. Son tres hombres los que trabajan detrás del estante: un flaquito, un gordito y uno que parece Don Ramón. Le pregunto al flaquito de dónde es. Me dice que los tres son mexicanos. Le pregunto si sabe de dónde son los burritos. -Pos la verdad, señorita, me dice, no sé mucho de comida. Yo nomás me la como. Sonreímos. Dice que se llama Luis, que es de Oaxaca, que tiene nueve años viviendo en San Francisco y tres de casado con la que fue su novia desde la primaria. Tienen un hijo. Su tamal favorito es el de puerco. A él también le gusta la danza. Luis bailaba en un grupo folklórico cuando estaba en México. Se divide entre dos y hasta tres trabajos. Uh, señorita, acá el tiempo no me da ni para bailar el fin de semana.

Luego le pregunto al gordito sobre el origen de los burritos. -Cuando recién recién llegué de México -me dice-, me preguntaron si quería comerme un burrito. Y dije que sí. Pensé que iba a ser como una tortilla o un taco. Pero resultó ser un burrote. Allá de donde vengo no se ve esto. Lo probé por primera vez aquí. Se llama Carlos y apenas lleva cinco días en EE.UU. Viene de Jalisco (Aguas Calientes). Y dice que vino recomendado por Luis. Su plato favorito es el taco al Pastor. "No me es difícil acoplarme a este trabajo porque allá en mi tierra yo trabajaba en una plaza haciendo tacos, pero allá los hacía al carbón. Carne de adobe. Una delicia. Aquí la siento más desabrida, dice, pero está bien. El que parece don Ramón se llama Santos. Es el más calladito y serio. Y como muchos de nuestros migrantes latinos habla quedito y prefiere concentrarse en su trabajo. El suyo es hacer guacamole, preparar las enchiladas, machetear la carne. Santos es de Guerrero. Y pienso que desde esa esquina, frente al fogón, noche a noche hace honor al nombre de su tierra. Carlos me dice que Santos ya está cansado, que ya son muchos años, que quiere regresar a Guerrero, que quiere cultivar en su parcela, que quiere descansar.

Acabo mi taco de buche y una página más de mi diario. Desde mi mesa veo cruzar tímida la niebla por la puerta. Mark me llama desde North Beach y me pregunta qué libros compré. Y yo le cuento sobre esas joyitas que con dedicación a veces uno encuentra entre los estantes viejos. Pero no le dije todavía que encontré una foto suya en Adobe Bookstore. Tampoco que quise robarla cuando supe que no estaba en venta. Pero no lo hice porque la sacó su amigo que es el dueño del lugar. Me emocioné mucho al verlo en su propio hábitat: rodeado siempre de libros.

Es tarde. Agarro mis cosas y me despido de los muchachos. La virgen de Guadalupe se queda vigilando al santo que machetea la carne como cada noche. Cierro la puerta.

viernes, septiembre 11, 2009

Apuntes de música y otras obsesiones

photo by Mark Álvarez
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Algún día alguien dirá de mí: Mientras otros coleccionaban monedas, armas, joyas, antigüedades... la pequeña lobita coleccionaba libros, lunas rojas y destiempos en su bolsillo. Y aunque muchos creían que eran cosas inútiles, cada vez que estaba triste sacaba un libro al azar o una luna para iluminar su noche. Y de vez en cuando desempolvaba sus destiempos y se ponía a bailar desnuda sobre alguna colina deshabitada.
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Pero la música siempre estaba presente entre nosotros. A veces Mark reía porque sabía que mi cuerpo emitía sonidos de animales; lobos y cuervos, pumas y pájaros convivían en mi piel como notas musicales. De vez en cuando mis pasos se aceleraban y eran tan fuertes como relinchos de caballos salvajes. Y sólo él sabía sosegar mis pies con los himnos que salían de sus manos.
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Yo regaba un puñado de aullidos allí donde todo fue silencio durante muchos meses. A las cuatro de la mañana yo desafiaba los espíritus que reposaban en las hojas de papel antiguo. Los libros y él eran los únicos testigos de las risas y los llantos que no llegaban a escucharse.
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Estoy en la barra de Specs. A mi lado, una muchacha china me dice que sabe tocar el piano, pero sólo melodías ya inventadas. Dice que sabe leer notas y partituras, pero no cómo crear su propia música. Yo soy al revés -pienso. No sé leer las partituras, pero invento mis propias melodías.
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Mark me dice que nunca deje de hacer lo que quiero por estar estar con alguien, incluyéndose él mismo. Sobretodo aquello que me apasiona, en este caso mi escritura. Está en ti -me dijo. Y debes dejarlo salir. Y luego repitió una frase en inglés que sonaba a blues: “I heard papa tell mama, let that boy boogie-woogie/ it's in him, and it got to come out”. En efecto, me dijo que era parte de la canción "Boogie Chillen", escrita en 1948 por John Lee Hooker.

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Elis Regina canta encerrada en la rocola del Caffe Trieste. Nina Simone desapareció misteriosamente. Afuera el viento sacude a la gente. Yo bebo café y canto en silencio Wild is the wind.

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Día soleado
Visto de azul
La música duele más de lo normal
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La música es mi aliada y mi enemiga.
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A mi reloj le faltan manecillas.
Mi tiempo es inclompleto
Mi reloj está desafinado
(yo no tengo reloj)
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Mark no entendía mi conflicto con el Tiempo. Pero aliviaba mi angustia dándose pequeños golpecitos en su pecho invitándome a recostar mi cabeza sobre él . Entonces podía escuchar claramente como su corazón latía para mí los tres ritmos básicos de un danzante. Ahí estábamos los dos, en compases tan distintos frente a la sinfonía de la vida y sin embargo tan acoplados. Su corazón latía muy fuerte, y yo -cerrando los ojos- bailaba con lanzas de chonta y collares de plumas en mi mente. Él era mi músico y yo su bailarina. El Tiempo sólo aplaudía.

jueves, septiembre 03, 2009

Más previos del Festival en SF: danza y poesía

ensayando en Live Worms Gallery
entrevista para Univisión. Jack Kerouac Alley (reflejada en la ventana de Vesuvio)
Con algunos organizadores frente a City Lights: Byron, K. y Alejandrocon los amigos de la Librería Pública de SF
Alejandro Murguía hablando de Poesía en "San Pancho" como él diceVisit Poetry entrevista en el Beat MuseumCon uncle Jerry. Dueño del Beat Museum llamando a Ecuador y actualizando el blog danza, danza, danza... juyayay! el susodicho en mi tierra firme... y tras la pantalla
Conrado Henríquez, amigo hondureño, fotógrafo y cantinero de VesuvioCon Jorge Molina, músico peruano que tocará el día de mi presentación
¡Salud!

lunes, agosto 31, 2009

Leon o el Quijote de San Francisco

Si Leon Cyens hubiese podido elegir su lugar de nacimiento sería mexicano. Pero nació en Nueva York, lo que para los mexicanos lo convierte en gringo. ¿Pero qué hace un gringo hablando de cantinas, pulque, frijoles y aztecas? Y de Emiliano Zapata, desde luego, porque todo rebelde tiene a Zapata como ejemplo y Leon se considera un rebelde. Un hombre como el que describe Albert Camus: Un hombre que dice no. Pero negar no es renunciar. Es también un hombre que dice sí desde el primer movimiento. Un hombre que propone un límite, que con un sí o un no, toma una decisión e impone una rebeldía que lleva implícito el derecho a no ser oprimido más allá de la simple negación. Las circunstancias hicieron que Leon naciera en "Gringolandia" -como él llama a los Estados Unidos- y no en otra parte. -Así es la vida- dice, yo nací en la Gran Manzana un día en el que Dios estuvo enfermo, rematando su frase con ese verso tan gris y tan bello de César Vallejo. Y enseguida visualizo a Leon perdido entre la multitud de esa ciudad esquizofrénica, caminando entre las agitadas calles de Manhattan. Pero no por mucho tiempo. Porque su ritmo es mucho más lento. Más bien lo imagino en algún pueblito de Centroamérica rodeado de pescadores o de indígenas que hablan nahuatl. Nueva York dista mucho de Oaxaca o de Guanaco o de Chiapas o de Salvador Allende o de Yucatán o de Guadalajara o de Masaplán o de Puerto Escondido o de cualquiera de los cien pueblos y ciudades que Leon visitó durante sus viajes por México, y de los cuales arrancó recuerdos que marcaron su lenguaje y su visión del mundo.

A Leon le tengo mucho cariño. No vive en North Beach pero es uno más del barrio. Pasa tanto tiempo en los Cafés y cantinas que por mérito pertenece al distrito. León vuelve cada noche a su cuarto en Oakland simplemente para dormir o -en las madrugadas de insomnio- escribir algún ensayo que de cuenta de la realidad de Gringolandia o la que para él es la nación de la perversión. Quiero mucho a Leon, mucho. Mark me lo presentó en el Caffe Trieste el año pasado. Recuerdo que bastó soltar una pregunta para desenrollar su lengua. Leon puede construir teorías sobre cualquier cosa y brincar de un tema a otro como una liebre, confundiendo a quien lo escucha. Leon tiene la habilidad de fraccionar el tiempo y las palabras en su boca. Leon nunca para. Defiende sus ideas con tanta pasíon que hasta cierra los ojos y escupe sin darse cuenta. A mí me habla en español y lo hace bien para no practicarlo casi nunca. Leon dice que no está loco sino neurótico. Conmigo nunca lo ha sido. Siempre se ha portado atento y amable. Incluso es él quien suele darme las noticias de mi país pidiéndome el respectivo análisis de los hechos. Leon me sorprende cuando me habla de los últimos resultados de la elección de Correa o de los enfrentamientos entre las compañías petroleras y los nativos de la amazonía ecuatoriana. Yo siempre lo llevo presente. Incluso cuando anduve por Europa le preguntaba a Mark por Leon, y ya de regreso a mi país Mark me llamaba de vez en cuando y me lo pasaba por teléfono. Yo alguna vez le envié unos dulces que compré en España, país donde también él anduvo cuando joven. Leon es un viajero estancado en el tiempo. O mejor dicho estancado en el recuerdo de un gran amor que lo jodió de por vida, el recuerdo de una Dulcinea que se tatuó en su memoria de una forma nosiva.
Con Leon en Caffe Trieste. 2008
by Mark
Con Leon en E tutto Qua. 2009
by Mark

¿Pero qué es el amor se preguntarán muchos? Y para todos Leon tendría una respuesta. Porque como todo rebelde -a pesar de sus fracasos- aún cree en el amor. Leon se casó a los veinte y se divorció tres meses después. Pero su gran amor no fue ella sino otra, una especie de Dulcinea maldita a la que conoció mucho después. Una verdadera estaca en el corazón del aventurero (de ella hablaré otro momento). Me gusta las interpretaciones que Leon da sobre el amor a través de las películas. Por eso el otro día acepté su invitación al cine (Leon es todo un cinéfilo). Fuimos a ver Enemigos Públicos, film dirigido por Michael Mann en la que Johnny Deep encarna a otro gran bandido: John Dillinger, legendario asaltante de bancos de la época de la Gran Depresión. Más que la película me interesó sus análisis.
Palabras que Leon va pronunciando en su particular español y que yo escribo en mi diario en el bus de regreso a North Beach:
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"La película no es una más de las persecuciones explícitas de policías y ladrones. Michael Mann busca una visión poética. Al final la metáfora amor- muerte. Usa muchas metáforas entre asalto-dinero-amor. Buen manejo de los conflictos."
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"Hay una oposición clara policía-ladrón. La mayoría de la gente no conce amor. El policía que lo persigue siempre aparece solitario. Dillinger tiene a la mujer que quiere. El agente no tiene amor. Dillinger sí. Dos tipos de humanos. Dillinger está en rebelión con el Estado."
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Dillinger representa la metáfora de la rebelión por dinero y no por política. Dinero-amor. Dillinger muere por amor. Es un acto simbólico de amor contra el Estado.
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Dillinger es Che Guevara.
Leon dice: "Mi vida es un problema porque mi mentalidad es una gran casa con muchos cuadros e infelicidad. Y ese a su vez es el secreto de mi felicidad. Hay muchos tipos como yo, la diferencia está en que ellos no tienen la fortuna de los libros. Aunque los libros maten. Porque es una mentira decir que los libros liberan pues la verdad es que ponen en esclavitud." (Parecería que es una broma lo que cuenta pues Leon se refugia en la lectura. Incluso a mí me ha regalado varios libros como el del otro día: Los de abajo de Mariano Azuela, publicado en 1916 y cuyo argumento se desarrolla en el contexto de la Revolución Mexicana. Además me regaló un librito suyo junto a una lista de los libros más importantes de la literatura latinoamericana). Pero quizá entiendo a Leon cuando dice que ama los libros aunque lo liberen a manera de esclavitud. A veces me ocurre con la escritura.
El otro día estaba conversando con Leon afuera del Cafe La Boulange y Mark pasó por nuestro lado en horas de trabajo. Me dejó una bolsita de papas fritas y aprovechó para saludarnos. Yo le dije que Leon tiene tantos mundos dentro de su cabeza. Y él me contesto y tú creías que estabas fragmentada. Es cierto, Leon es miles de pensamientos flotando en su universo mental. Mark le dice algo para provocar a Leon -siempre lo hace con la gente que quiere- y luego se va a seguir trabajando. Leon observa como Mark se aleja y al mismo tiempo me dice que Mark es un buen amigo. -Mark me afila- dice, me pone alerta. Y eso es bueno porque un amigo de verdad no es aquel que adula ciega e interesadamente sino aquel que sabe ser un crítico, un socio, un observador. Un verdadero amigo te pone en alerta.
A ratos me parece que Leon habla de cosas aparentemente incoherentes, pero todas defendidas con sus argumentos de tal manera que parecen muy lógicas. Algunas de sus ideas me parecen tan avezadas y oscuras; pero otras -aunque contradictorias- debo confesar que me atrapan. Leon dice: "Todo es una broma pero es verdad. Mi fuerte es hablar la verdad. La realidad es una broma. Todo lo que te conté hoy es cierto, pero es posible que nuestro próximo encuentro mis ideas cambien." Todo se mueve. Pero Leon guarda sus anécdotas como tesoros. Me cuenta historias de trenes y campesinos. Me habla de proletarios y locos. Me habla de los espejos que reflejan el mundo en su mente.
Leon y su obsesión con el tiempo

Leon nació gringo pero se siente mexicano. No sé si fue un día en el que Dios estuvo enfermo, pero sí una madrugada del año en que Hitler y Stalin hicieron un pacto: 1938. Leon es de aquí y de allá. Y a veces de ningún lado. A veces del Caffe Trieste o de Specs o de la callecita donde le agarre la hora de tomar el último metro a casa. Leon es el eterno inconforme. Siempre buscando contraponer las cosas. -Ni de izquierda ni de derecha -dice - porque la izquierda es derecha y la derecha es izquierda. Dos caras de una misma moneda. Lo trágico y lo cómico que tiene el teatro. Leon me explica como a veces los de izquierda terminan siendo de derecha y viceversa. -Yo he visto, por ejemplo -dice-, como a veces los de izquierda matan homosexuales, mientras que alguno que se supone es de derecha los ha salvado. Leon dice que no le gusta encasillarse en ninguna ideología, pero si debe escoger una sería libertario. Un romántico diría Mark. Y como todo romántico Leon tiene sus propios héroes. Los suyos son bandidos: Robin Hood, Emiliano Zapata, Jerónimo. Incluso Pablo Escobar -máximo capo de la mafia colombiana- entra en su lista. Mark dice que Leon es como aquellos caballeros de armas que siempre tienen historias de peleas, pero que no se sabe a ciencia cierta si son verdad o pura fantasía. Leon es como un Quijote-dice Mark- Don Quijote de San Francisco. Siempre soñador e insatisfecho. Mark dice que está seguro de que si Leon hubiese nacido en México es probable que hoy quisiera ser gringo. La yarda -dice Mark- siempre es más verde al otro lado de la cerca.

sábado, agosto 29, 2009

Es tiempo para un café

"He tratado de mostrar al café como un lugar donde uno puede volverse loco."
Vincent Van Gogh
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"Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVII, las etimologías y el sabor del café."
Jorge luis Borges
"Claro que el café es un veneno lento, hace cuarenta años que lo bebo"
Voltaire
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"Los jugadores de ajedrez son clientes poco rentables: se beben una taza de café y se sientan por horas hasta que terminan el juego."
Heinz Machatschek, comerciante
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"Un sorbo baña los espíritu deprimidos y los eleva más allá de los sueños más sublimes."
John Milton, escritor inglés"El café me enardece y alegra, fuego suave, sin llama y sin ardor, aviva y acelera toda la ágil sangre de mis venas."
José Martí, escritor y revolucionario cubano
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"El descubrimiento del café fue, a su manera, tan importante como la invención del telescopio o del microscopio... Gracias al café se intensificaron y modificaron de una forma impredecible las capacidades y las actividades del cerebro humano."
Heinrich Eduard Jacob, escritor y enciclopedista alemán
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"El café es como leche para los pensadores y los jugadores de ajedrez."
Proverbio árabe del siglo XVI
"Los imanes se quejaban de que sus mezquitas estaban vacías, mientras las casas de café estaban siempre llenas."
Alejandro Dumas, escritor francés
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He medido mi vida en una cucharada de café."
Norman Mailer, novelista estadounidense
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"El café ideal es negro como el diablo, caliente como el infierno, puro como un ángel y suave como el amor."
Proverbio turco
"Creo que fue el escritor irlandés George Moore -¿o fue Stendhal?- quien le dio a la pregunta de cómo debe ser promovido el arte una respuesta memorable: establezcan cafés."
René Prévot, gastrónomo francés Yo creo que las buenas combinaciones ya fueron inventadas y que nada podrá superar al café con leche (su inventor debe haber sido un ser excepcional) que es riquísimo y que es la combinación por excelencia."
Jorge Luis Borges
"Me gusta la vida enormemente/ pero, desde luego, /con mi muerte querida y mi café".
César Vallejo

martes, agosto 25, 2009

Entrevista en Univisión y previos del Festival Internacional de Poesía en SF

Es extraño. No estoy acostumbrada a esto. Me refiero a las entrevistas y citas previas para cordinar lecturas. Es cierto que desde hace mucho tiempo, cámaras, micrófonos y grabadoras han sido parte de mi rutina, sobretodo en aquellos días en los que -empezando mi carrera periodística- ya reportaba en algún noticiario, locutaba en alguna radio y escribía (escribir es un decir, ya hubiese querido escribir en ese entonces) en un periódico que me colocó -como diría Georges Balandier- en el escenario mismo de la teatrocracia: el Congreso Nacional, donde a diario era testigo de cómo los diputados pagaban en cada sesión su cotidiano tributo a la teatralidad. Pero siempre estaba yo del otro lado. Y ahora son ellos, los periodistas, los que hacen las preguntas. Es extraño. Me llaman a mi celular y dicen -¿Ud es la poeta de Ecuador, verdad? Queremos ver la posibilidad de entrevistarla en nuestro programa. Y yo me río bajito porque eso jamás me ha pasado en Kitu. Al menos no con relación a mi escritura. Incluso creo que más de un colega de aquellos tiempos me miraría extraño si le dijera que escribo poesía. El punto es que me llaman para programar entrevistas en espacios culturales y yo pienso en mi abuelo Carlos. Tengo curiosidad de saber que diría él de todo esto si estuviese vivo. Seguro estaría orgulloso, aunque no supiera de qué carajos va el programa, sé que confiaría en que su primera nieta levantaría polvo al abrir su boca porque hablaría convencida de lo que piensa y hace. -Esa es mi nieta-, diría señalando el televisor. Y lo que para mí no es tan importante, toma sentido cuando pienso en mi abuelo. Acepto la entrevista. Y casi puedo ver a don Carlitos al otro lado de la pantalla, con su sonrisa dulce y su cabello blanco, diciendo: ¡Esa es mi nieta, carajo! Alzando su copa y brindando por mí.

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Ahora que estoy aquí voy tomando más conciencia de la dimensión del Festival. Camino por North Beach y veo afiches por todas partes. De rato en rato alguien me pregunta sobre las actividades completas, dicen que algunos trabajarán pero que sacarán espacio para asistir a mis recitales y a mi danza. Los recitales se dividirán en dos partes. Los primeros días, todos los poetas leeremos en el Palace Fine of Arts (Palacio de Finas Artes) y los siguientes días cada poeta se distribuirá por diferentes distritos de la ciudad. A mí ya me asignaron uno: North Beach. No podía ser de otra manera. Este es mi sector. Será muy lindo retribuir con mi arte a las calles y gente que hace un año me dio la bienvenida sin saberlo. El sitio principal de mi danza será Washington Square y el de mi lectura será el Jack Kerouac Alley, un callejón entre el Bar Vesuvio y la legendaria librería City Lights Bookstore. El callejón lleva el nombre de Kerouac, debido a que el exponente de la generación beat solía pasar mucho tiempo en este sector. Me gusta que sea ahí, por lo que el sitio representa. Así, al aire libre. Y de fondo el mural de resistencia de Chiapas. Me gusta que sea en el lugar donde mis pasos se esculpen a diario.

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Hay mucha gente moviéndose detrás del Festival, principalmente Jack Hirschman y los amigos de la Librería Pública de San Francsico. Durante el evento, los poetas nos hospedaremos en el Hotel REX. Bárbara nos envío un par de fotos del lugar y tiene buena pinta. El edificio está ubicado en el Downtown, cerca de Union Square. El sitio fue inpirado por los salones de arte y literatura de los años 20 y 30, y está decorado con antiguedades y libros viejos en el lobby, además de retratos y fragmentos de escritores regados por los baños y pasillos.

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Me emociona mucho saber que conoceré a poetas de lugares tan lejanos como Sudán, Israel, Vietnam, Rusia, etc,.pero debo confesar que de todos la que más me emociona es Ámbar Past, gringa de nacimiento y mexicana de corazón. Aquella que fue amiga del poeta chiapaneco Jaime Sabines y compinche de las mujeres mayas de San Cristóbal de Las Casas. La que en el primer verso de uno de sus poemas dice: Dedico este poema a los hombres que no se acostaron conmigo. Ya la he nombrado aquí varias veces. Intuyo que de nuestro encuentro nacerá una linda amistad. Ella es una de mis mujeres. Verbo valiente. Pluma lista para el embate. Mujer apegada a la tierra. Mujer de varios ojos. Ya quiero conocerla.

Ámbar Past

Me pregunto que sentirá Ámbar cuando en el Festival yo lea uno de mis poemas favoritos: Pertenencias, y descubra que su nombre también hace parte de mis versos. Jack dice que también me gustará mucho otra poeta que para él es de una calidad tremenda: Talisma Nareen, y por lo que me cuenta sospecho que también habrá mucho que nos unirá. Talisma es poeta, novelista y ensayista de Bangladesh, consagrada por sus escritos en los que expone con valentía la condición de las mujeres en su país. Talisma recibió hace poco el premio Simone de Beauvoir en París. Falta poco para tenerla de frente.

Talisma Nasreen

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Los encargados de montar los stands de libros me han enviado varios correos diciéndome que han buscado los míos en librerías y en portales de internet, pero ninguno los ha registrado. Cómo los van a registrar si jamás he publicado nada. Me refiero a un libro propio. A pesar de que ya tengo 4 reposando en el disco duro de mi computadora. Jack sigue traduciendo mi poesía y fue por ello que descubrieron mis escritos. Me siento mucho más conforme con ellos, pero sigo trabajando. Así como siempre tengo presente la propuesta de Uberto. Pero todo a su tiempo. No hay prisa. Al menos para el festival me alegra no haber quedado afuera por algún criterio pendejo de publicación. Claro que me interesa publicar. Pero nunca ha sido mi obsesión. Sería deshonesto con mi propia escritura hacerlo únicamente con ese fin, al menos ciertos escritos como mis diarios, que son un registro conmigo misma, una serie de autotestimonios, evidencias, fantasías, descepciones, desvaríos, vómitos mentales, desahogos, elegías. Muchas de las cosas ahí escritas nunca llegarán a publicarse. Y quizá sea mejor así. Siempre será más lo que calle que lo que diga. Sin embargo, creo en la permanencia de la idea a través de la escritura. Y en la evidencia, desde luego. Pero creo que una vez que el escritor está dispuesto a exponer su obra, el lector merece respeto -lo digo como lectora- para no perder el tiempo leyendo cualquier mierda disfrazada de arte (aunque el verdadero escritor pueda convertir la mierda en una obra de arte). Por eso nuevamente me planteo la pregunta: ¿Qué valida al poeta? O mejor aún: ¿qué valida su escritura? Y aunque la respuesta parece estar implícita, no es una redundancia decir que es la escritura la única que valida al escritor. No basta con publicar. Pero tampoco lo contrario. Se trata de la calidad. Y claro, qué mejor si podemos guardar un libro en nuestra maleta y llevárnoslo a cualquier lado.

photo by Mark Álvarez

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Alejandro Murguía me escribe para decirme que en pocos días tendremos una entrevista en UNIVISIÓN. Me dice que de los poetas extranjeros yo soy la única que está viviendo en San Francisco y que de los locales él es el único que habla español. Alejandro es buen tipo, lo concocí el año pasado gracias a Jack. Alejandro es escritor y profesor en la Universidad de San Francisco. Es chicano y dos veces ganador del American Book Award. Además fue uno de los fundadores del Mission Cultural Center y está metido en la movida cultural y de resistencia. Me gusta la idea de la entrevista porque el canal está dirigido al público hispano y podremos invitar a más gente. Además todos los eventos serán gratuitos. Es posible que luego de la entrevista tenga tiempo para leer un poema al aire, así que Alejandro dice que vaya escogiendo alguno. Aquí no tengo impresora, así que lo copio a mano en mi diario. Alejandro me dice que tiene algo que entregarme y que sería bueno primero encontrarnos en North Beach y luego ir al canal en su auto. Le pregunto que de qué se trata y me dice que tiene para mí varias copias del último número de la revista CIPACTLI, de la cual él es editor y sale bajo el sello de la Universidad de San Francisco. Dice que en esa revista aparecen tres poemas míos en inglés y en español. Le pregunto cuáles escogió y me dice que Cuviví, Unos Cuántos Piqueititos y 7 jugadas en blanco y negro. Me alegra la noticia, al menos tendré varios poemas circulando antes del Festival.

Con Alejandro. Mario´s Cafe

El canal queda en el Downtown; y, aunque tenemos tiempo, Alejandro dice que es hora pico y eso complicará las cosas para encontrar lugar para el auto. Hoy es de las pocas veces que ando en auto en San Francisco. A diferencia de cuando estoy viajando, aquí casi ni me muevo del distrito de North Beach, por lo que casi siempre estoy caminando. A veces tomo buses o metros para ir a otros barrios, pero ir en auto es muy raro. Cuando estoy con Mark siempre caminamos o tomamos taxi. Lo que sí me gusta de andar en auto es que puedo cantar subiendo la voz sin que nadie me diga shhhhhhhh. Como ahora que Alejandro pone a sonar Wawanco, son cubano que ya me hacía falta. Qué puedo hacer si soy latina y el ritmo lo llevo en la sangre.

Toda la zona está llena de edificios modernos. Entramos al que corresponde y me piden la cédula de identidad para poder subir. Para mi sorpresa el documento está en mi bolso. Ingresamos y el ascensor parece jugarnos una broma. De arriba a abajo, de abajo a arriba y no logramos salir al piso que queremos. Hasta tanto Alejandro me entrega una hoja de recomendaciones en la que el canal prohibe elegantemente salirse de los cánones establecidos. En uno de los items se aconseja usar colores que sólidos. Pero yo voy cargando un arco iris en mi cabeza. Llevo además walcas de colores intensos y mis aretes son los de Cacha, las orejeras que cuelgan desde mis oídos hasta más abajo de mi cintura. Plumas, alpargatas y el bolso más colorido que tengo. Alejandro se ríe y dice que está bien, que ellos entenderán. Luego de unos minutos del lidiar con el ascensor, somos expulsados a un piso resguardado por puertas de vidrio con muchos códigos para poder entrar.

Una vez adentro la vista es imponente. Como todo lo que se ve desde las alturas. De no ser por los edificios podríamos ver mejor el océano. Al menos podemos observar el Puente de la Bahía y una gama de azules. En la sala de espera encontramos seis personas. Dos son parte del programa, y los otros cuatro también serán entrevistados para promocionar eventos culturales: dos muchachos dicen ser músicos y vienen por un concierto en la Misión, y las otras dos muchachas vienen de San José, una ciudad a una hora de San Francisco. Todos tienen sangre liviana.

Vista del Puente de la Bahía

Los muchachos de la Misión me dejan su contacto luego de su entrevista. Luego seguimos Alejandro y yo. Todo va bien. Entramos al estudio de grabación y el muchacho que necesita colocarme el corbatero no halla por donde meter el micrófono sin enredarse. Yo misma me lo coloco. La entrevista empieza. Alejandro habla de las fromalidades como las fechas, locaciones y actividades programadas. Y yo hablo de lo que me gusta del evento, de la apropiación de los espacios públicos, de la diversidad de lenguas y pensamientos y poesía que se darán cita en la ciudad. De la gartuidad del evento. De que no hay pretexto para perdérselo. Hablo de Kitu y de mi gente exprimiendo el tiempo límite que me da el periodista. Al final, el periodista dice que si podría leer algún poema de mi autoría. Le digo que no hay problema. Leo La Extranjera. Y lo primero que dice el periodista es ¡Vaya, interesante poema! ¿Es tuyo? Y entonces arqueo la ceja y antes de contestarle con alguna ironía, Alejandro se me adelanta y un poco molesto con el susodicho le dice: Claro, hombre ¿por qué crees que está aquí? El tipo dice cualquier cosa, pero sin dejar de sonreir. Qué sería de él si dejara de sonreir y se pusiera nervioso y empezara a sudar y se le corriera el polvo frente a las cámaras. Ficción, pura ficción.

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Al menos leí mi poema y dije las cosas que tenía que decir. Y vestí como quería vestir. En efecto, mi abuelo Carlos debe estar brindando. Salimos nuevamente a la sala de espera. Y es el turno de las muchachas. Yo no sabía que ellas vieron la entrevista que acaban de hacerme. Se presentan, y me dicen que luego de escucharme quisieran invitarme al evento que están organizando. Tema se llama una de las muchachas y sus sonrisa es demasiado dulce como para no tenerla en cuenta. Me hablan del evento: Una noche cultura y resistencia. Será en San José en pocos días. Me cuentan que podré leer, danzar y vender mis artesanías. Dicen que además habrán otros poetas de allá y también asistirá un grupo de danza desde San Diego, un grupo de mujeres de Chiapas que bailan con pañuelos y machetes. Se me encienden los ojos. Pero eso no es todo, Tema intuye que estoy muy ligada a los saberes ancestrales de mi tierra, así que me pregunta si quiero también puedo viajar a San José un poco antes y asistir a un evento que se da una sola vez al año, es una especie de ceremonia en la que bailarán 200 danzantes aztecas. Y cómo decir no a algo así. Y pienso nuevamente en al maravillosa cadena invisible que me lleva a los lugares y gente precisa. La entrevista fue solo un pretexto para encontrarnos con Tema, pienso. Lo importante de la entrevista de hoy fue lo que llegó cuando las cámaras se apagaron y apareció la sonrisa de Tema. Alejandro y yo salimos del canal. Mark me llama y me pregunta cómo me fue en la entrevista. Dice que estpa en el Trieste estudiando con el rabbi. Estoy loca por volver a North Beach y contarle del evento en San José, de los danzantes aztecas, de la sonrisa de Tema.

sábado, agosto 22, 2009

Viejo Larry. De armas, disfraces y paranoias

Larry es uno de mis favoritos. Desde que Mark me lo presentó hace un año en È Tutto Qua le agarré mucho cariño. Larry es un tipo muy particular. Su mirada ilumina con el brillo de los que ríen hasta el llanto. Me refiero a los que ríen de verdad, los que no temen que el alma se les salga por la boca en la siguente carcajada. Me gusta su risa estruendosa. Y el contraste entre la ternura de sus barbas y su agresividad inofensiva. Larry está cada día más loco -lo perciben sus amigos- pero sigue siendo agudo y leal. Frontal como pocos. Larry nunca se anda con rodeos. Por eso nos caemos bien. Y por eso quiere y respeta tanto a Mark. Y viceversa. Me soprendió saber que ellos llevan una amistad de treinta años. El otro día le pregunté a Mark algunas cosas de la vida de Larry y me contestó que es mejor que se lo pregunte directamente a él, puesto que Larry le pidió que no se lo contara a nadie. Mark no ha roto su promesa. Desde luego no insistí, porque también yo sé guardar secretos. La confianza es un lujo en estos tiempos (en cualquier tiempo). Me gusta saber que tengo un hombre de palabra a mi lado. Mark me dice que Larry es de los pocos judíos que en realidad considera su amigo. Él sabe que de necesitar su ayuda Larry correría a su lado, pase lo que pase.
Mark y Larry en È Tutto Qua
SF. 2008

Con Larry. SF. 2008

Con Larry en Specs
SF. 2009
Larry me suleta cosas de su vida, pero no deja de ser un enigma. A veces me responde en español porque vivió en México algún tiempo. Tiene buena memoria para no haberlo practicado en años. Larry es otro de los viejos que se me vuelve más sordo cada día, por lo que nuestras conversaciones -al igual que con Leon o Ali Mongo- toman más tiempo de lo normal, hasta que mi voz llegue a su entendimiento. Larry me contagia con sus gestos y sus movimientos bruscos. Inclina el torso, gira la cabeza y coloca su mano derecha en su oído cada vez que le hablo, por lo que buena parte de nuestras conversaciones no veo su rostro sino su oreja. Larry es tremendo. Mark dice que Larry tiene razón en querer mantener en secreto muchas cosas. Presumo que su vida ha sido intensa. Dice que él es otro de los pocos judíos locos que realmente quiere y considera su amigo, como Bob o el Judío Bohemio y otros más que no recuerdo. Mark es testigo de la paranoia cada vez más fuerte de Larry. Incluso llegó a pedirle a Mark un chaleco antibalas porque está convencido de que alguien intenta matarlo. Mark se lo prestó. Por eso le sorprende que el otro día Larry me haya invitado a su casa. Casa que en realidad es un cuarto de hotel. Un cuartito, para ser más precisa. Habitación 128. Yo no sabía nada sobre la persecución. Por eso acepté ir (seamos sinceros, si lo sabía igual iba). El hotel quedaba en los bordes de North Beach y el Distrito Financiero. Subimos los escalones y en la puerta me recibió la foto de un perro rabioso. Casi todos mis amigos en North Beach viven en cuartos de hoteles: Ali, el rabino, Mike, Momo, etc. igual que como tantas veces yo misma lo hecho en el camino, con la diferencia de que ellos lo han hecho durante muchos años; y quizá algunos, quién sabe, incluso lleguen a morir adentro.
Una vez en la habitación, Larry enciende su grabadora vieja y saca una botella de lo que asumo es el resto de vino tinto. Muy fermentado por los días y las noches a la interperie, pienso, pero lo acepto con gusto. Y brindamos. Y reímos. Luego Larry lía un cigarro con algo de mota. Humo y más música. Observo que las paredes están adornadas con una serie de fotografías en blanco y negro. Larry me dice que todas han sido encontradas en la calle, tiradas en alguna esquina. No me sorprende. Aquí la gente compra, usa -o a veces sin usarlo- lo bota en la vereda. La gente bota todo lo que pueda imaginarse, incluyendo recuerdos. Sí, unos botan recuerdos y otros de vez en cuando los recogemos. Y hasta nos damos el lujo de coleccionarlos en la memoria, como si no hubiese ya tanto espacio lleno. En este cuarto apenas hay espacio para un armario, un televisor reciclado y una cama muy modesta. En la pared izquierda hay una especie de altar del que cuelgan plumas y cintas. Le pregunto de qué se trata y me dice que siempre le han gustado los atrapasueños, pero le molestaba que los vendieran ya hechos, así qué decidió hacer uno a su manera, como alguna vez lo había soñado. La idea me pareció preciosa. Después de todo, a mí tampoco me gusta qué nadie me diga cómo atrapar los míos.
A Larry no le gusta mucho que le saquen fotografías, en realidad no es que no le gusta sino que prefiere mantenerse oculto para cuidarse de su presunto asesino. Yo digo que no hay problema, que no le sacaré fotos, pero al cabo de un rato es Larry quien posa ante mi cámara y juega como un chiquillo con los disfraces, máscaras y pelucas que va sacando de quién sabe dónde, como si fuese un mago. Y yo estalló de la risa porque Larry ya no es Larry sino un viejo Santa Claus disfrazado de rey. Un triste rey sin reino luciendo una corona de piedras baratas.

Larry me dice que la verdadera razón por la que me trajo a su casa es porque en pocos minutos se mudará definitivamente a otro lugar. ¡Qué! ¿A dónde vas, Larry? Y me dice que eso no importa, que necesita escapar. ¿Escapar de qué? Yo todavía no entiendo nada. Me dice que llevará las cosas en su motocicleta, al fin y al cabo no tiene mucho, pero que antes quiere regalarme algo. ¿Regalarme?, pregunto sorprendida. Y Larry asienté mostrándome un disfraz de abeja. ¿Y eso?, pregunto. -Es para tí-, responde (me río porque cuando visto de amarillo Mark suele decirme que parezco una abejita). Enseguida Larry saca una peluca y un látigo negro que mueve con fuerza. ¿Eso también es para mí?, pregunto. Y él se ríe como si adivinara mis pensamientos y supiera que la abejita no puede ser tan inocente y quedarse incompleta con unas simples alas. Pero eso no es todo. Larry saca una rata de plástico junto con una trampa y me dice que ese es un regalo para Mark, y luego sigue sacando más chingaderas, como diría mi viejo, una
enorme corbata roja, un pollo de hule, unas bufandas extrañas, una pipa de madera, unos abrigos de cuero y un arma.
Tomo el arma entre mis manos y juego con ella. El arma es de verdad pero pienso que no está cargada. En ese instante alguien golpea muy duro la puerta y Larry se asusta. Yo también. El golpe casi fue un tumbo. Larry me da órdenes susurrándome al oído. Quítate de la puerta, me dice, como si tuviese mayor opción de esconderme en apenas un par de metros. Ponte a un lado o súbete a la cama. Ponerme a un lado o subirme a la cama da lo mismo. Larry me quita el arma, apunta a la puerta y pregunta quién es. Nadie responde. Larry pregunta de nuevo, pero de nuevo silencio. Tratamos de quitarnos el susto con un sorbo de vino. Le digo que si era alguien del edificio que necesitaba ayuda y llegaba a abrir la puerta, Larry lo hubiese asustado con un arma que al fin y al cabo está descargada. -¿¿¿Descargada???, repite Larry mientras echa una carcajada. En efecto, el arma con el que yo jugueteaba hace unos segundos tiene balas que pueden perforar lo que se cruce en su camino. Siento como se hiela mi sangre en un segundo. Ok, Larry, qué demonios está pasando. Y Larry parece despertar de un letargo y se da cuenta del riesgo en el que acabó de ponerme. El punto es que si no hubiese estado ahí y no hubiese escuchado el fuerte golpe en la puerta, diría que fue otra paranoia de Larry. Aunque claro, de haber pasado algo y de haber llegado la policía, hasta qué punto hubiese sido válido el testimonio de una presunta poeta disfrazada de abeja sadomasoquista con un pollo de hule en la mano y sus huellas digitales sobre el arma?
Pasamos el susto. Larry y yo queremos llamar a Mark para seguir conversando los tres juntos. Aunque dentro de mí pienso -aún nerviosa- que de haber pasado alguna desgracia, ahora mismo lo estaría llamando, pero como policía, para pedirle que buscara al asesino de Larry (si es que yo tampoco estaba muerta, claro). Lo llamo, y me dice que está en Vesuvio jugando cartas con Chocolate Dave, y que sería mejor encontrarnos ahí dentro de un rato, al fin y al cabo él ya ha estado en casa de Larry muchas veces y como todo lugar pequeño y cerrado le causa claustrofobía. Pero que quiere verme. Me dice también que tenga cuidado por lo de la presunta amenza a Larry, que no quiere que nada malo me pase. Y que con esto uno nunca sabe, cosas pasan, dice, si lo sabrá él. Cuelgo y en un segundo recuerdo el golpe insistente en la puerta. Y en el arma. Se me hiela otra vez la sangre. Pero lo cierto es que Larry y yo seguimos vivos. Y Mark me espera en el bar de siempre. Larry termina de empacar mis regalos en una bolsa. Nos despedimos. Cierra la puerta y el perro rabioso me parece más diabólico que antes. Trato de no ponerme paranoica, de de no pensar que un sospechoso aparecerá en el pasillo ni que me seguirá por el callejón de afuera ni que tratará de acorralarme. Salgo del hotel y la niebla me envuelve entera. Atrás quedó la habitación 128, pero aún escucho el blues tocando en la grabadora del viejo Larry. Empiezo a cantar para hacerme compañía. Y echo a andar.

sábado, agosto 08, 2009

Sazón ecuatoriana pa´los amigos

... porque vine con la intensión de hacer cosas que en el primer viaje no pude. Como compartir con mis amigos varios platos de los que tanto he hablado, hechos con los productos de mi tierra: plátano, maicito, tómate de árbol, hierba luisa, entre otros...... Por eso estuvo bien empezar con las empanadas de verde rellenas de queso, las humitas de sal y de dulce, las quesadillas con café lojano, el chulpi, el tostado y el ajicito bien puesto. Estuvo bien activar sus paladares con sabores andinos. Jack y Aggie disfrutan de la comida. Y yo tengo la misma cara de satisfacción que mi madre cuando cocina y prefiere comer al último o incluso no comer cuando está atendiendo a su gente. Mmmm, mama! dice Aggie acabándose el último bocado. This is so good! Y Jack detiene sus ojos sobre el ají con la misma atención que pone sobre las palabras. Wait a minute, shunguita -dice- what is this white thing in the salsa? Y yo me río al contestarle que es chocho. ¡Chocho! - repite. Y yo río más. Siempre lo hago cuando me toca hablar del chocho, porque a pesar de que en Ecuador se refiera a una leguminosa originaria de los Andes tan presente en nuestra gastronomía desde la época prehispánica y que posee un alto contenido de proteínas, mayor que el de la soja, en otros lugares, como España, chocho se refiere a la vulva. Por eso nunca olvidaré la primera vez que unos amigos españoles abrieron sus ojos cuando les dije en Ecuador los chochos son buenísimos. "Si algún día van a mi tierra, yo pondré los chochos sobre la mesa". Entonces echaron a reir. -Si es así vamos ahora mismo, dijeron. A Jack le gusta todo lo que sea picante, así que el ají con chocho le fascinó. Pero también le gustó como suena. Yo le dije que se olvidara del sonido por un momento y que mejor disfrutara de la empanada. -Ah, shunguita, es imposible, para mí el sonido de las palabras es vital, el sonido impone el ritmo... no olvides que soy poeta.
chochos con tostado

Estuve ensayando mi danza un par de horas en la cocina. Ahora que Jack y Aggie están fuera del país la casa se siente vacía. Marsha viene de rato en rato y descarga sus fotografías en la computadora y me habla de su alergia al humo. Por eso no puede estar cerca de fumadores ni asistir a parrilladas ni encender inciensos. "Tener esta alergia y vivir en San Francisco es complicado -dice-, porque aunque no fume, siempre que camino afuera ya me viene el olor a hierba por alguna esquina". Marsha sale de la casa en busca de aire puro. Y me quedo para seguir bailando sola frente a la estufa. Mark está trabajando, pero me llama de rato en rato. Es bueno escucharlo justo ahora que me agarra esta melancolía al escuchar los san juanitos y al tocar las chagchas. No estoy triste, le digo, pero bailar sola me transporta a otra dimensión, que no puedo evitar las lágrimas. No estoy triste, insisto, es sólo que me entrego a mi música. Y él me dice que está bien que así sienta, que justamente eso es lo que le gusta de mí, que no sólo bailo por bailar ni hago las cosas por hacer, sino que se trata del alma, saber que siempre hay algo más aquí adentro. Cuelga. Y viendo el refrigerador recuerdo que aún quedan empanadas y humitas por feir, así que decido compartirlas con los otros amigos. Sin pensarlo dos veces las coloco en el sartén para llevarlas al Caffe Trieste, seguro que ahí encontraré a más de uno. Pero quiero que Mark también las pruebe, así que le mando un mensaje y dice que anda complicado, pero que va a intentar. Bajo en 15 minutos, le digo. Pongo la comida en la bandeja, me pongo mi fachalina y me cubro la cara para no agarrar un resfriado, un "golpe de aire" como diría mi abuela. Salgo a la calle y una noche espesa me saluda. Avanzo por North Beach a paso rápido como una dama misteriosa que lleva entre sus manos el encargo que no puede esperar.
Llego al Trieste, y tal como lo imaginaba encuentro a Leon, Vranace, Henri y Stuart. Los pongo a todos juntos. Luego llega Larry y el judío bohemío para completar la escena. No, la escena no está completa, falta Mark. Todos quieren empezar a degustar, pero les digo que se aguanten un poquito a ver si llega el susodicho. Salgo del Trieste y veo su sombra acercarse. Me emociona saber que se escapó un rato del trabajo. Sé que está muy ocupado, pero llegó. Les explico rápidamente que es lo que tienen frente a sus ojos y directamente pa´dentro. Me siento muy bien compartiendo esta mesa ajena e imporovisada con ellos. Vranace me dice que es muy raro lo que estoy haciendo, es muy raro ver a una muchacha caminando por North Beach la noche del viernes con una bandeja de empanadas en las manos para juntar a unos cuantos viejos y brindárselas en un Café.
judío bohemio
StuartVranace, Carla, Henri , Mark Con las manos en la masa...

lunes, agosto 03, 2009

SF: Transiciones

Ser. Renacer. Despertar -sin indicadores- Seguir. Estar. Apretar -el tiempo-. Entre las manos. Entre los pies. Entre los ojos. Apretarlo todo. Tercer ojo. Visionar. Encontrar. Encontrarse. La jaguara ruge en las colinas. La bahía tiembla a mi costado. La niebla lo engulle todo (Ser) Niebla mi aliento. San Francisco me abre sus brazos -me huele/olfatea/reconoce-. Soplándome canciones al oído. Canciones que son viento. Sólo los que conocemos el viento las escuchamos (entendemos). North Beach es la madre generosa, mi madre loca. Y yo su hija. Foggy city. Foggy Woman. ¡Oh, madre! He regresado. Abraza a tu hija. Abrázala muy fuerte. Y no la sueltes... que esto apenas comienza
2 de julio
Caminar por North Beach es caminar por el barrio italiano, pero sobretodo es caminar por el barrio de mis locos. La ruta es la de siempre, la de las calles que registradas en mi memoria, Columbus, Vallejo, Broadway, Union, Grant, etc. Pedacitos míos en cada esquina. Mis locos van apareciendo. Los personajes son los mismos. Nadie ha muerto desde que me fui. Algunos lo han tratado (uno de los poetas sigue recupérandose de su caída del tercer piso; huesos rotos, cráneo facturado, pero la herida más grande es la de adentro, la que ya existía antes del impacto, y para esa no hay yeso que cure). Aparecen los locos por las calles, parques, cafés, librerías. Aparecen los hijos pródigos. Magos de la pintura, de la Torah, de los sueños, de la vida. Aparecen y aparezco. Abren sus ojos a mi paso. ¡Oh, Carla, regresaste! ¡Bienvenida a casa! Y entonces viene el abrazo, shungo con shungo, como les enseñé hace casi un año. Es preciso estrecharnos las manos con fuerza. La mía es la que siempre golpea el muro de mi destino... para encontrar algo más.
Judío Bohemio, Leon, Carla y Stuart (luego de que me hiciera el retrato)
La foto la sacó Mark en E tutto Qua

Momo sigue pintando cuadros y el tiempo su pelo. A diario se sienta en el Trieste y de vez en cuando improvisa versos graciosos que me recita al oído. Todavía le agradezco por el cuadro que me regaló la primera vez que vine a San Francisco. También por el otro que es más pervertido. Hoy me indicó uno que me gustó mucho. Uno que dice "Las mujeres bien portadas, rara vez hacen historia". Y me habló de sus hijas y su nieta. También me dijo emocionado que posiblemente lo contraten de extra para una película. El director le encontró en la calle y le dio una parte del guión para que se lo aprendiera y audicionara. Su papel sería el de un policía medio loco (la cara de loco ya la tiene pero el resto no lo sé). Momo me dice que le pagarían 900 diarios. Y que si logra entrar me presentaría a los realizadores. -Pero si no lo logramos- me dice-, ellos se lo pierden. Yo me río y le digo que más vale que se vaya a estudiar el diálogo, quién sabe y le resulta. -Nos resulta, Carla, nos resulta-, me dice. Y de repente se vira y se aleja con las hojas desordenadas en sus manos como si fueran billetes de lotería. Y yo me río y pienso que bastante trabajo tengo ya con el guión de mi vida.

"Las mujeres bien portadas.... rara vez hacen historia"

Ali Mongo también sigue pintando, pero él lo hace como siempre: a diario y en una de las mesas del Trieste, la sala extendida de la mayoría de artistas y locos que conozco. Ali sigue evocando lugares y mujeres de los más de 80 países que ha recorrido en sus 76 años. Ali tiene la capacidad de dar forma con su pincel a los olores y cantos de sus deseos. Ali sigue comiendo una vez por día, la comida macrobiótica que él mismo prepara en su cocina improvisada en el hotel del frente, pero lo que no puede faltar es la cerveza y el coñac, agua bendita que lo vuelve más liviano. Ali está más sordo que hace un año, pero él sabe que eso no es tan importante cuando tiene toda una orquesta tocando en su cabeza, la orquesta del mundo que él mismo gobierna. Ali me invitó uno de estos días ha probar su comida. Dicen que es muy buen cocinero. Puede preparar muchos platillos en un tiempo récord. Un hombre orquesta en la cocina. Habrá que comprobarlo uno de estos días.

Ali Mongo

Jack y Aggie me hacen reir mucho. Cada uno es un personaje, pero juntos me hacen reir más. Verlos bailar, cantar, besarse, discutir, me deleita. Ahora mismo, por ejemplo, están preparando las maletas con las que irán en dos días al Festival Internacional de Poesía en Medellín. Aggie grita ¡oh, pleeeeease, Jack!!, en la habitación contigua, porque Jack quiere llevar a Colombia los pantalones de paño grueso, y ella le dice que está loco, que va a achicharrarse. Pero él insiste. Y los dos me ponen en medio para que de cuenta del clima de una ciudad en la que jamás he estado.

Jack sirviéndome un vodka

No sé como iré a pasar mi cumpleaños. Ese día Mark trabajará horas extras, Jack y Aggie viajarán a Colombia y Neeli se irá con Jesse a Hawai. Jack me dice que mañana vendrá una fotógrafa a hospedarse en casa, parece que ya lleva tiempo en esto y creo que también es escritora. Viene por una semana y aprovechará entregando material que tiene de Lawrence Ferlinghetti y de un par de artistas más. Me entusiasma conocerla, se llama Marsha, y es quien le sacó esa fotografía de Aggie que tanto me gusta, en la que aparece con un tabaco en la boca. Me gusta porque parece una pintura y no una fotografía. Me gusta todo lo que trasgrede magistralmente las fronteras de los géneros. Hay novelas cuyas prosas superan en calidad poética a muchas poesías. Hay voces que son música. Espejos que son puertas. Pero hay que tener cuidado de no perderse entre los límites. Yo he abierto muchos espejos/ puertas, y ha habido noches que al cruzar al otro lado de mis ojos... he quedado ciega. Sigo en la cocina y Jack me conoce muy bien. Sabe que detrás de mi sonrisa hay algo que me perturba. Saca su botella de vodka y asienta un vaso frente a mi mano. La pregunta está planteada. Yo comienzo a hablarle de Mark, del vértigo, la incertidumbre. No puedo evitar esta jodida sensación. A pesar de que finalmente estoy aquí, Mark y yo no hemos podido quitarnos el olor a maletas y distancia como se debe, debido a su trabajo que ocupa casi todo su tiempo. De rato en rato nos encontramos en cualquiera de los Cafés de siempre. Pero es como exprimirle miradas, palabras y besos a un reloj que marcha en contra. Pero es con lo que por hoy contamos. De cualquier forma aquí estamos. Podemos vernos de frente y hablarnos sin códigos de área.
Mark
Caffe Mario´s
En pocos minutos nos veremos en el Trieste, pero será sólo un momento y luego seguirá trabajando. -----trabajando, trabajando, trabajando-----como ayer, hoy, mañana, pasado... Fuck!. Sí, es cierto, él está todo el tiempo pendiente de mí, pero en mi cumpleaños trabajará incluso más porque será 4 de julio, independence day (independence lonely woman). Este barrio tiene su nombre y el mío a cada paso. A dónde voy me preguntan por él. Todos lo quieren mucho, muchísimo. Desde los mendigos que están en las esquinas, los que andan recogiendo risas entre los basureros.... hasta los meseros, dueños de bares, cafés y restaurantes. Todos me hablan anécdotas del policía bohemío como lo llamó uno esta tarde. Mark es un gran ser humano, cada vez aparecen más razones para quererlo tanto. Ahora mismo no está a mi lado, pero en las historias de los locos Mark me hace compañía.

Mark y Leon. Caffe Trieste

Mark y Chocolate Dave en Vesuvio

Ayer me quedé pensando en lo que Mark me dijo afuera de la Estación. Dijo muchas cosas buenas, pero un par me dejaron pensando mucho. Sé que debo tener cuidado de no mal interpretar ciertas frases en inglés porque apenas vuelvo adaptarme al idioma; y conociéndome lo adelantada y resentida que puedo ser, será mejor que lo tome con calma. Según me dio a entender en estos meses a pesar de haber seguido muy unidos y en contacto permanente no hemos dejado de vivir nuestras propias realidades. Sobretodo yo que he recorrido tantos lugares este último año. Y es cierto. Pero no puedo evitar sentirme mal únicamente al imaginar ciertas cosas. Esas ideas me torturan. Me voy a dormir. Hoy quiero una cuna que no sea de piedra.
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3 de julio
Paella en casa de Lee. Ella la prepara con la receta de su amiga española. Me gusta verla más tranquila y estable. Hace poco se casó con Lynn, parece buen tipo. Lee me enseña las fotografías de su matrimonio. Es extraño y gracioso, en ellas aparecen al menos tres de sus ex. Me río porque parece una de esas escenas de Los Simpsons en que aparecen juntos los de siempre, los infaltables: el payaso, el chofer, el policía, etc. Todos mezclados. Yo no imagino a mis ex amantes juntos, son muy dispares y cada uno está kilómetros de distancia. Mejor así. Me hubiese gustado asistir a la boda. Aparecen buenos amigos como Jack y Aggie y en una esquina está Carl T, el sargento amigo de Mark, otro policía que no parece, y quien para mi sorpresa ofició la boda. Buena gente Carl, otra de esas especies raras dentro de esa Institución que no me gusta y a la que paradójicamente me ha tocado rozar. Carl le dio a Mark un celular para que yo lo use el tiempo que viva aquí. Lynn me sirve una copa de vino y la paella ya va activando mis sentidos. Me encanta comer, entre otras cosas porque la comida también me habla. Me da cuenta de costumbres y tradiciones de grandes metrópolis o de pueblitos ignorados en los mapas. Mi paladar es una gran caja de recuerdos. Ahora mismo saboreo la paella que comí en Valencia junto a Viktor y Miguel en aquel restaurante muy cerquita de la librería Primado, o el arroz caldoso de la madre de Alicia, o el arroz de mi abuela o de mi madre. Ah! las manos celestiales de mi madre que todo lo que pone en la olla para multiplicarlo, transformarlo, sublimizarlo. Sabrá Dios qué hora es en Valencia o en qué punto de Europa se encuentra ahora mismo mi madre, pero tanto ella como Alicia, Miguel y Viktor se juntan en esta mesa cuando los menciono. Digo Salud! y sus nombres se quiebran al chocar mi copa y brindar por ellos.

Lynn y Lee afuera de Caffe Trieste

Me viene un sentimiento azul. Son las 11:50 y en 10 minutos se me irán mis 23. Qué año tan sudado, tan llorado, tan reído. Intenso. ¿Quién escuchará mi grito después de la recreación del parto? (nuevo ciclo) ¿Qué mano acariciará mi rostro cuando empiece la cuenta regresiva del reloj de arena que se esconde en mis zapatos? 11:55. Quiero estar sola. Agradezco por todo y salgo de casa de Lee. Nuevamente sola. San Francisco me sopla con dedicatoria. La noche duele. Bajo por la calle empinada y me dirijo al Trieste. Un perro ladra tres veces a la luna y yo le agradezco por sus ladridos, mi único canto de feliz cumpleaños. Cantos lastimeros como un blues en alguna estación de trenes fantasmas. El perro me dice que no soy la única que deambulo por las calles, las flores también migran por la noche, las despedaza el viento y sus pétalos giran solitarios. 12:00 am. 24 campanazos estallan desde algún bar a lo lejos. Mark me llama al celular, pero las sirenas de una patrulla no me dejan escuchar la llamada. A los pocos segundos me envía un mensaje. Pero las palabras no me bastan. Quisiera convertirme en un bandido y cometer un delito para que el oficial 2189 venga y me espose con sus manos y no me suelte. y no me suelte. y no me suelte. y no me suelte. Pero el oficial no aparece por ningún lado. Seguro que en la Broadway hay casos más importantes que resolver. No hay tiempo para auxiliar a la niña-loba que aúlla en la esquina de Columbus y Vallejo, la que aúlla a la puerta de un Café que está cerrado, la que aúlla a su propio reflejo en la humedad del pavimento. Mentira. El perro no ladró tres veces hace un momento. Nunca hubo perro ni canto. Y el oficial no aparece por ningún lado. ¿Pero si está trabajando por qué no viene? ¿Por qué no me detiene? ¿Acaso el amor no es un asalto?

Transición del 3 al 4 de julio
12:30 de la madrugada
No hay una mano, una sonrisa, un amigo. No hay nadie entre mi frontera y el mundo. Están todos pero no hay nadie. Mi hombre es un espectro. Se vistió de azul para vigilar las calles de North Beach. Lleva un traje pesado, pero para mí es un espectro. Apenas veo una sombra engendrando su sombra. No necesito café, estoy abiertita los ojos de par en par, viendo que pasa todo y no pasa nada. Entro a Specs. Mark vuelve a llamar y me canta Las Mañanitas. La batería está a punto de morir. Es sábado y la barra está llena. La mayoría de mesas también emiten ruidos y cantos y risas. Me siento en la mesa del fondo y me coloco los lentes. Página en blanco en la pantalla. Escribo lo que podría ser el comienzo de un poema: Que salte la niña prematura/ que caiga en el barranco de sus 24 / y el diablo la reciba abajo/ frente al altar de risas fugitivas. La voz de un hombre me interrumpe. -No creo que sea momento para escribir en una laptop-, dice. Volteo y descubro que es un tipo joven, de buena pinta, con un libro entre las manos. Es su libro lo que me llama la atención. Obras Completas de Charles Baudelaire, en inglés y francés.

-¿Cómo? -pregunto- ¿no es momento para escribir, pero sí para leer?

- No sabía que escribías- dice, y enseguida le da un vistazo a mis letras.

-¿24?, pregunta.

-Desde hace media hora-, contesto.
-¿Es tu cumpleaños y estás sola, escribiendo en un bar? ¡Vamos a brindar!

El desconocido se acerca a la barra y pide al cantinero dos cervezas. Regresa. Primer sorbo adentro y me lee en voz alta un poema de Baudelaire, el primero del poeta maldito que hace años llegó a mis manos. (...) Para no sentir el peso horrible del tiempo, que os quiebra la espalda y os inclina hacia el suelo, tenéis que embriagaros sin parar. ¿De qué? De vino, de poesía o de virtud, como queráis (...). El desconocido sigue leyendo, y pienso que está bien, está bien que Baudelaire me hable con la voz de ese desconocido, está bien que me haga compañía, está bien que salve mi noche.

Extraño a Mark.

1:30 am

El desconocido ya no es un desconocido. Se llama Andrew y es poeta. El desconocido ya no es un desconocido. Nunca lo fue. Él y yo compartimos la soledad en la misma esquina. Lo que en realidad debería ponerme alerta es que es poeta, porque entonces de una manera u otra él inventa, crea, recrea, omite. Y omitir es otra forma de mentir. Andrew también es joven, pero lo sobrelleva. Andrew me hace reir mucho. Me gusta su sentido del humor y las respuestas que da a mis preguntas. Podríamos ser buenos amigos, pienso.

Con Andrew en Specs

2:00 am

En la puerta del Bar aparece el mismo tamalero de hace un año. Me reconoce y se acerca iluminando el camino con su camisa floreada y su sombrero blanco. Carlita, no sabía que regesaste, me dice. ¿Quierés uno?, pregunta extendiéndome su mano con el envuelto de hojas de maiz. Acepto. El tamalero me pregunta por el policía. Andrew abre los ojos -¿El policía?-. Parece desconcertado. Qué tendría que ver yo con la policía. El tamalero le habla de Mark. Y nuevamente pienso que es increíble como todo este barrio tiene ligados nuestros nombres. -¿Mark?, pregunta Andrew -¿Mark qué?-. -Álvarez-, contesto. El tamalero interviene y le dice a Andrew: si vives aquí debes conocerlo, Mark es un buen tipo. Andrew vuelve a abrir sus ojos y dice: Wow, claro que lo conozco. Andrew vive en North Beach, en la calle Jasper, muy cerquita de Union St, pero se mueve mucho en La Misión, otro barrio que me gusta por el moviento cultural latino. El tamalero se marcha. Y el bar está a punto de cerrar. Andrew me dice que tiene un regalo para mí. Recoge tus cosas y vámonos, si quieres, claro. Tengo algo que enseñarte.

2:30 am

Mi teléfono murió. Y sé que no veré a Mark hasta mañana pues olvidé apuntar en mi diario su teléfono. Estoy intranquila. Quisiera encontrarlo en la calle. Andrew habla con sus amigos y quiere extender mi celebración, vamos a su casa y me presenta a Patrick y al chileno. Me gusta el decorado del lugar. Fotografías antiguas en blanco y negro y recortes de periódicos y revistas de arte pegados en las paredes y azulejos del baño. En la pared de Andrew están escritos en letras grandes fragmentos de escritores y filósofos. Y para mi sorpresa hay una de Jack Hirschman, de mi lindo Jack, unos versos preciosos justo arriba de la puerta, junto a una fotografía de Emiliano Zapata y otra de Jimi Hendrix. También hay un piano. Andrew se coloca un sombrero de copa y empieza a tocar una canción que no conozco, pero que siento cercana. Subimos todos a la terraza y la vista me deja muda. San Francisco de madrugada. La torre, las luces y la niebla para mí. Andrew sabe que necesito un lugar para ensayar mi danza. Me dice que si no hay otra opción podría ensayar aquí, aunque el suelo está inclinado. Volvemos a brindar, pero esta vez Tom Waits nos acompaña. Creo que ya está bien por ahora. Necesito salir. Me despido y vuelvo a la calle. Vuelvo a las escena de la niña loba. Vuelvo a reflejarme en la humedad del pavimento. Vuelvo a aullarle a una luna que no existe.

3:30 am

De este lado del callejón, yo estoy vestida, pero del otro lado, YO está desnuda. Yo observo a YO tan ensimismada y pálida e indefensa que parece muerta. Su silencio me conmueve. Me conmueve porque es el mío. Yo le digo que debe haber una buena razón para estar desnuda en plena calle y de madrugada. YO se incorpora y me dice: Poco importan las razones cuando el corazón ya no palpita. Yo me acerco para abrazarla, pero YO desaparece.

4:00 am

XII

Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola. Hay alguien aquí que tiembla.
Alejandra Pizarnik

4 de julio (al despertar)
Día soleado. Blusa amarilla. Cabello suelto. Churos al aire. Barrio Chino. Kerouac Alley. Vesuvio. Apuntes. Apuntes. Apuntes. Cumpleaños. Día de la independencia pa los gringos. Día del Cóndor en Ecuador. Tullpucuna bailará en Pintag. Imagino a mis tullpitos preparándose y quisera decirles que estoy con ellos. Sé que Memo encenderá un fueguito por mí hoy. Y es posible que haya subido al Catequilla para darle mi mensaje. Ahh, qué ganas de transportarme a Pintag y después regresar a SF. Sé que luego de la presentación los Tullpus comerán y beberán y cantarán y bailarán hasta el amanecer. Aquí sólo veo banderas gringas por todo lado y tanto patriotismo me asfixia. Hoy habrá juegos pirotécnicos por la noche. Y el Festival de Jazz en Fillmore. Encuentro unos cuantos mensajitos de mi padre y de la Andre, y de algunos amigos de España, y aunque no puedo responder por ahora, me emociono y se los agradezco en voz baja. Vicente, Pepe, Uberto, Pablo, y el Kebran con esa canción que ha colgado en su blog para mí, con un título que me encanta: Porque nunca me vendio de El Cabrero. No la conocía, pero le atinó.

China Town


De nuevo al Trieste. Los chicos que trabajan aquí me regalaron una tortita y solplé la vela. Escribo, escribo, escribo. Deseo que Mark entre. Y a los pocos segundos entra como si me hubiese escuchado. Me presenta a Howard, pide un café y conversamos. Él se da cuenta que me pasa algo. Hablamos y, en efecto, yo mal interpreté algunas palabras en inglés. Para variar me adelanté. Él me explica bien las cosas, atamos cabos y todo vuelve a su cauce. Ahora sí me quedo tranquila. Me abraza fuerte, muy fuerte. Y todo está condensado en ese abrazo, en esa mirada, en esa sonrisa, en ese beso. Nos veremos más tarde. Aparece Vrunece y prefiero verlo pintar el mural en Pulcinella que ir a ver los pirotécnicos entre la multitud. Es mejor este sitio tranquilo entre sus mil y un historias de mercaderes africanos y griegos. Las historias de su madre y de los primeros murales. De su casa frente al Nilo. La noche transcurre tranquila. Y yo río, porque ahora estoy más completa. Veo a Mark a lo lejos. Y en unos minutos lo tendré cerca. Ya lo dijo la poeta: su rostro rueda por mí como el sonido del agua en la noche, del agua cayendo en el agua. Y es su sonrisa la última sobreviviente, no mi memoria.

jueves, julio 16, 2009

Next Stop: San Francisco

SF desde las nubes
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Miércoles, 1 de julio de 2009
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Kitu- Houston - San Francisco. Se acerca la hora cero. Maletas incompletas. Ojos abiertos. Despedidas a media noche. Memo me acompaña hasta mi casa, me ayuda a cargar las bolsas llenas de alpargatas, de sombreros, de llaveros hechos de cabuya, artesanías que venderé en EE.UU. pues seré la única poeta del Festival que no venderá libros sino artesanías: plumas, semillas, pinturas, la extensión de las manos de mis artesanos. You know, el jodido dinero que se necesita. How much is this? How much is that? And that. And that. And that. And that. You know: revivir-vivir-sobrevivir. Cierro con cuidado la botella de chaguarmishque que Memo fermentó con miel para mí por un buen tiempo... y al final un fuerte abrazo y su "guaguita linda, te vas con toda la fuerza". Mi madre también viajará a la madrugada, pero se irá a Europa con mi tía y mis dos primos. Estos últimos días hemos estado un poco tensas por el tiempo, por las palabras mal entendidas en un momento de apuro, por eso es bueno, es muy bueno que esta madrugada ella tampoco duerma, pues entre el silencio y las maletas abiertas ella y yo sonreímos, tercas como siempre. Es una madrugada muy fría en Kitu. Cuántas cosas me estaré olvidando entre estas sábanas, entre los cajones repletos de recuerdos, recuerdos que a mi regreso tendrán que apretarse porque habrá mucho más que guardar. Cali-fornia. Cali - yuga. Allá voy.
Aereopuerto de Houston- Texas
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Por andar escribiendo entre los pasillos mis dos maletas quedaron botadas en la sala de equipaje. Todos los pasajeros ya se habían marchado. Sólo mis dos maletas negras quedaron en la sala. Solas pero tranquilas, saben que su dueña a veces tarda pero nunca olvida. Entro al baño. Las gringas también lo hacen, pero tan a su manera, tan a la americana, tan de prisa y casi casi con los ojos vacíos. La gente voltea a mi paso, supongo que no es tan común ver una mujer con una flor hecha de plumas sobre su pecho, ni usando aretes de colores de arcoiris que otros pensaban muertos. Entro al baño para arreglar mi cabello y las ojeras, pero a quién engaño, el cabello puedo subirlo, bajarlo, alisarlo, rizarlo, pero las ojeras, las ojeras aunque duerma se me camuflarán muy bien entre mis párpados como dos niños huérfanos. No hay lío. Me sientan bien las ojeras, arrastro muchas noches en vela, muchos pensamientos, mucha melancolía maquillándome la cara. Pero soy feliz. Ahora.
North Beach
Llego a SF como llegué a Roma hace unos meses: descaradamente insomne. Cansada pero contenta. Hambrienta de historias. Despiertita de corazón. Ni bien salgo del aereopuerto nuevos personajes se me aparecen como revelaciones de mis propias profecías. Todos van llenando espacio en mi nuevo cuaderno de viajes, mi nuevo diario, una libreta azul que voy forrando en el camino. Personajes, personajes, personajes. Los encuentro maravillosos, pero quizá sea como Alicia me dijo alguna noche en Valencia: lo que ocurre es que pueden ser especiales pero tú con tus historias, con tu forma de describirlos, los haces más especiales aún. No sé si los hago más especiales o no, pero de lo que estoy segura es que cuando escribo sobre ellos todo se vuelve más intenso, y la intensidad forma parte de mi vida. Lo lineal lo quiero fuera; afuera, afuerita, fuera. Por eso sé que no puedo quejarme cuando algo se me da y se me quita. a-b-r-u-p-t-a-m-e-n-t-e- Es como una condición, una regla del juego. Así empieza esta segunda parte, la continuación de ese viaje interminable. Bienvenidos sean entonces los que generosamente se entregan a mi pluma. Esto apenas comienza y tres ya me han contado su vida: el señor que trabaja afuera del aereopuerto y que me acompañó hasta la Van en la que me iría hasta casa de Jack y Aggie en North Beach, el jugador de fútbol de un famoso equipo y las mujeres que hablaban maya y que se pelearon con el chino antes de que me enseñaran algunas frases en su lengua. Ah, la vida, la vida, el más grande de todos los viajes. Ya lo dijo Pessoa: “Para mí, la vida es como una posada del camino, donde debo demorarme hasta que llegue la diligencia del abismo. Ignoro dónde me llevará, porque no sé nada. Podría considerar esa posada como una prisión, pues estoy obligado a aguardar en ella; podría considerarla un sitio propicio para la sociabilidad, porque en ella me encuentro con otros. (...) Me siento a la puerta y embebo mis ojos y oídos en los colores y sonidos del paisaje, y canto lento, para mí solo, vagos cantos que compongo mientras espero. Sobre todos caerá la noche y arribará la diligencia. Disfruto de la brisa que me dan y del alma que me dieron para ello, y no pregunto más, ni busco”.

Jack and Aggie (and shunghita) house

Jack y Aggie viven en otro lugar, mejor que el anterior, en pleno corazón de North Beach. En la Union St, entre Mason y Taylor. Apenas llegaron de Italia tuvieron que mudarse de un día a otro porque el tipo que les alquilaba la casa en Broadway les desalojó de un día para otro. El dueño ahora administra Specs, uno de los bares que solía frecuentar. Llego y Aggie me recibe como si el tiempo no hubiese pasado, con un Ciao Bella en su marcado acento británico y diciéndome "bienvenida a casa". Luego de dejar las maletas, salimos voladas. Aggie me dice que iremos a Vesuvio, aquel bar en el que también escribí unos cuantos poemas la otra vez, uno de los que en su momento fuese el favorito de Jack Kerouac, y en el que tantas noches visité con Mark. Aggie me explica que a partir del incidente con el administrador de Specs todos se reúnen en Vesuvio los miércoles a las 19h30. Me dice además que hoy celebraremos el cumpleaños de Neeli. Entonces antes de cerrar la puerta corro hacia mi maleta y sacó un cuadrito pequeño, es una pintura de Tigua que quiero regalársela, hecha por María una mujer indígena de Cotopaxi. Subimos en un taxi y de inmediato reconozco mi barrio: North Beach. Coño, me entra una emoción profunda. Pienso en Mark al pasar por la calle Vallejo, y como si adivinara mis pensamientos Aggie me pregunta por él. Le digo que como no tengo celular no pudimos hablar antes de venir, que sólo le alcancé a decir por mail que llegaba a las 6 de la tarde. Y él me dijo que estaría trabajando, pues yo le avisé que regresaba el primero de julio faltando apenas un día y medio. Así que ninguno de los dos tenía un punto de referencia donde encontrarnos ni un teléfono al que comunicarnos ni ni ni...en ese preciso instante llegamos a Vesuvio y como la invocación de una maga hago que aparezca mi hombre sobre la vereda. En efecto, en cuestión de segundos y entre tanta gente lo reconozco. Ahí está mi caballo viejo en su uniforme. ÉL filosofo detrás del disfraz. Mi amante. Y como buena poeta loca abro la puerta mientras el taxi sigue en movimiento y sin pensarlo grito: "Hey you, come here! Mark se voltea, me mira y sonríe. Me bajo del auto y una piñata de recuerdos estalla en mi cabeza. Luego viene el abrazo,el abrazo que tanto y tanto he esperado. Y pienso que está bien, está muy bien que nos hayamos encontrado así, sin previo aviso, guiados únicamente por la intuición, por las ganas y el olfato.
Con Mark en Vesuvio. foto by Jack Hirschman
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Mark entra a Vesuvio con nosotras y en el fondo del pasillo ya veo las canas de la mayoría de mis poetas. Desde mi esquina grito: Lindo! Shungo, carajo! y Jack se levanta, sonríe, me extiende sus brazos. Avanzo y lo abrazo fuerte, muy fuerte. Luego felicito a Neeli por su cumpleaños y le entrego la pintura de Tigua que hizo María, quien no sabe leer ni escribir el alfabeto pero sí los volcanes, al Taita Cotopaxi, por ejemplo, lo pinta cada mañana con sus dedos embarrados de colores. Es un paisaje hermoso el que escogí: motañas, llamas y danzantes. Él se emociona y me agradece en un español agringado pero sentido; y es que Neeli es un amante de nuestro idioma, desde su primer viaje a México algo se le movió por dentro. Alguien me sirve un vino para brindar por el momento. Siguen apareciendo los amigos: Csaba, Jessica, Bobby, Lee, Tony, etc, etc. A todos escucho de a poco. Pero Mark y yo no dejamos de vernos. Ah, nuestros ojos bailan como la primera vez. De rato en rato se me acerca al oído y me dice que estoy cambiada, físicamente más madura. Él toma en seguida mi cámara y saca fotos como en los viejos tiempos. Todo vuelve a tomar su rumbo, bellas paradojas del camino. Cantamos el cumpleaños feliz a Neeli. Y luego viene la comida. Pero yo me alimento del jazz que sale de los parlantes entre fotografías de Baudelaire y Janis Joplin. Arrimado en la pared está el policía más querido por artistas y locos. Y más allás está sentado el comunista, ofreciendo dulces como si fuesen poemas o sonrisas. Y en medio de los dos ésta niña que también le ha tocado aprender de versos y de balas.
Con Neeli y Jack
Neeli, Carla, TonyBobby (poeta que me presentará en el Festival) y Csaba Polony (editor de la revista Left Curve donde publiqué mi poema de Sarah Kane)

Jack Hirschman

Al final de la noche unos se despiden y otros se quedan. Yo saco de mi abrigo el número de teléfono que Mark me escribió en un papelito por la tarde. Sé que aún sigue trabajando, pero cuando lo llamo me dice que podríamos vernos un rato. Es tarde, el Caffe Trieste ya está cerrado, así que avanzo hasta la Estación Central. La niebla desciende y el viento sopla más fuerte. De la sombra aparece el oficial. Mientras se acerca me viene a la mente una mezcla de los lugares por los que anduve estos meses. No puedo creer que por fin vuelvo a tenerlo. Está ahí. Caminando frente a mí. Y yo tengo miedo de las omisiones. Como diría Gardel "tengo miedo del encuentro/ con el pasado que vuelve/ a enfrentarse con mi vida...Tengo miedo de las noches/ Que pobladas de recuerdos/ Encadenan mi soñar.../Pero el viajero que huye/ Tarde o temprano detiene su andar... Hoy esta viajera se detiene en esta ciudad donde la niebla le susurra palabras obsenas y tiernas en las voces sin rostros, las voces de la madrugada. Él me besa y el viento ruge como fiera. Hoy empiezo la labor de parto para expulsarme de la matriz de mis dudas. Hoy saludo a San Francisco lanzándome al vacío. Girando en la rueda de mi destino. Again.

martes, junio 30, 2009

Volver, Volver - Chavela Vargas

Ah, carajo, qué bonito regresar a San Francisco cantando esta canción. Échemela fuerte doña Chavela, que yo ya le voy acompañando. Y tú, caballo viejo, escúchala muy bien.
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Volver, Volver
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Este amor apasionado
Anda todo alborotado por volver;
Voy camino a la locura
Y aunque todo me tortura,
sé querer
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Nos dejamos hace tiempo,
Pero se llego el momento de volver
Tú tenías mucha razón,
Le hago caso al corazón
Y me muero por volver
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Y volver, volver, volver,
A tus brazos otra vez,
Llegaré hasta donde estés
Yo sé querer, yo sé querer
Quiero volver, volver, volver