jueves, julio 03, 2014

Georges Perec - Récits d’Ellis Island



Lo que yo, Georges Perec, vine a interrogar aquí es el vagabundeo, la dispersión, la diáspora.
Ellis Island es para mí el lugar mismo del exilio, vale decir el lugar de la ausencia de lugar, el no-lugar, el ninguna parte.
es en ese sentido que estas imágenes me conciernen, me fascinan, me implican,
como si la búsqueda de mi identidad
pasara por la apropiación de este lugar-vertedero
donde funcionarios abrumados bautizaban a los americanos con pala.
lo que para mí se encuentra aquí
no son para nada las referencias, las raíces o los rastros,
Sino lo contrario: algo informe, en el límite de lo decible,
algo que puedo llamar clausura, o escisión, o corte,
y que está para mí muy íntima y confusamente
ligado al hecho mismo de ser judío.

(…) En alguna parte, soy “diferente”, pero no diferente de los otros, diferente de los ‘míos’: no hablo la lengua que hablaron mis padres, no comparto ninguno de los recuerdos que ellos pudieron tener, algo que era de ellos, que hacía que ellos fueron ellos, su historia, su cultura, su esperanza, no me fue transmitida.
No tengo la sensación de haber olvidado,
sino de no haber podido aprender nunca.



miércoles, julio 02, 2014

La poesía como trinchera


Gracias a Gabriela Toro por esta nota aparecida en el diario El Comercio (sección El Murcielagario) en la que —a pesar de haber estado ojerosa y molida tras el viaje a Cuenca— logró sacarme un par de sonrisas, reflexiones y la lectura de algunos poemas (tres de ellos inéditos). La entrevista la realizamos en la cantina de Don Carlitos, en el Centro de Quito. 


Carla Badillo Coronado, la poesía como trinchera

Redacción Cultura / 26 de junio de 2014

El tiempo, el viaje y la música son tres de las obsesiones de Carla Badillo Coronado. Su voz, nítida, acompasada y alta, es acompañada por Fatalidad de Julio Jaramillo. Una rockola Wurlitzer de más de 50 años retumba en El Tropical, una cantina tradicional del centro de Quito, donde el paso del relojero solo es palpable por las canciones y las palabras intercambiadas. Afuera, autos, buses y personas atraviesan las calles en las horas más tensas de la ciudad. Cuando tenía ocho o nueve años, no lo recuerda bien, la madre de Carla encontró en su primer diario, tras desempacar de una mudanza, canciones que su pequeña hija había escrito. Desde aquellos momentos el sonido y el silencio la acompañan, aunque la poesía sea siempre su territorio de partida.

(audio 1. Los gorriones que escucha la abuela)

Su poemario 'Partituras Incompletas (apuntes de música y otras obsesiones)' está compuesto en seis movimientos, a manera de una sinfonía hecha para oídos y ojos atentos que advierten en el tiempo, los sonidos, el amor que muta, el ritmo, la muerte y el silencio, una voluntad poderosa y su necesidad de ser por el simple goce de vivir pese al dolor. 

(audio 2. Sin Nombre –dedicado a su abuelo Carlos)

La Wurlitzer empuja en su interior acetatos de un repertorio bohemio que esconde con sigilo versos delicados, dulces y desgarradores. Daniel Santos toma el relevo a la rockola y canta su obsesión a una mujer: “amor es el pan de la vida/amor es la copa divina/amor es un algo sin nombre...”. Carla, en sus Partituras Incompletas, lo llama a ese sentimiento y dice: “El amor es justamente eso, pienso: lanzarse decidido -con todo el riesgo que implica- al campo de batallas”. Y es en el juego, la aventura y la búsqueda de la sorpresa donde Carla Badillo Coronado apuesta sus mejores cartas. Viajera y lectora consumada, va a contrarreloj provocando sentidos que transgreden lo rutinario, aquello que ella llama “las ficciones impuestas”, eso que tanto expone a cada persona frente a su condición de mortal hasta reducirla a un número estadístico de algún comportamiento social por clasificar. Carla no teme a las aplastantes obligaciones de la cotidianidad, de ellas también se nutre para crear palabras con ritmos que invadan las certezas.

(audio 3. Canto 2)

En el ejercicio de la escritura, Carla se ve como a una enemiga; rebusca entre sus líneas los errores o deslices, no se tolera muchas licencias y, si fuese necesario, deja reposar el texto hasta que se encuentre lista para saltar a otro ruedo. 

(audio 4. Fortune Cookie)

Si el tiempo es inaprensible y se va como agua entre las manos ¿para qué viajar? “Es necesario salir para constatar que quiero volver... y no volver a un lugar en sí, sino volver a mí”. De un viaje nadie sale ileso, dice Carla, ni tampoco de la escritura o la lectura. Las construcciones del lenguaje no son perversas pero sí edificaciones peligrosas con las que juega ella hasta en la traducción, “otra manera de profanar” dice Carla sonriendo. Su poesía, tan presente que se desborda en su condición temporal, tiene voz propia y no se ancla en los géneros -ni literarios ni del cuerpo-, pues no siente que escribe una mujer sino un andrógino habitado por multitud de seres. ¿Detenerse?, ¿aburrirse? Carla Badillo Coronado no se da tiempo para aquello, el vitalismo es parte de su vida, al fin y al cabo “... la idea es que el viaje nunca termina”.


(entrevista completa y audios: aquí)


lunes, junio 16, 2014

Charles Bukowski



"Algunas veces si un hombre no tiene fe en lo que está haciendo, puede hacer una tarea mucho más interesante desde el momento en que su mente no está ciegamente absorbida por la causa a la que sirve".

domingo, junio 08, 2014

Mijaíl Bulgákov (de la relatividad de los papeles)



"Dígame, ¿es que para convencerse de que Dostoievski es un escritor, es necesario pedirle su carnet? Coja cinco páginas cualquiera de alguna de sus novelas y se convencerá sin necesidad de carnet de que es escritor. ¡Y me sospecho que nunca tuvo carnet!"

(El maestro y Margarita.1957)  

lunes, junio 02, 2014

Antonio Porchia



Pueden en mí, más que todos los infinitos, mis tres o cuatro costumbres inocentes.

(De Voces. Antonio Porchia)

domingo, junio 01, 2014

Aviso a algún lector despistado

En el fondo, creo que todo lo demás fueron legítimas excusas: el tiempo, la falta de internet en casa, lo reventada que llegaba a casa luego del periódico. Pero lo cierto es que si dejé de actualizar este blog fue porque muchos cambios se dieron en mi vida. O quizá sólo uno, pero trascendental. Tenía miedo de tener que unir cosas, nuevas rutas, nuevos diarios, nuevos rostros, y que aquello tuviese coherencia con lo que quedaba detrás. Ha corrido mucha agua bajo el puente. No quería, sobre todo, herir a nadie. Pero tampoco tenía fuerzas ni ganas de explicar. Al fin y al cabo, este camino me lo he labrado yo, y ahora son múltiples las voces que me habitan. Sigo habitando ese caos armónico de mi mente, pero he crecido mucho. Lo sé porque mi visión frente a la vida sigue siendo la misma, pero mi proceder, en muchos aspectos, es distinto. Ahora analizo mejor mis emociones, sobre todo porque he estado al borde de varios abismos, y la mirada sobre los seres y las cosas no podría ser la misma. Sigo reinventado la realidad. Amo y soy amada. Con eso y un puñado de barro, como decía un viejo amigo, por hoy me basta. 


(creo que va siendo tiempo de volver a este ring, con la cabeza en alto)

martes, mayo 20, 2014

Juan Forn



-¿Qué lugar sientes que ocupa tu obra en el panorama literario?

-Parte del combustible para escribir es la inseguridad. Es necesaria, pero debes ponerla en lo que escribes y no en vos como persona. Eso de "¿soy buen escritor o no soy buen escritor?", a mí ya se me pasó. Yo sé básicamente qué clase de escritor soy. En realidad, siempre me han gustado escritores levemente laterales. Me gusta Giorgio Bassani, en Italia; Joseph Roth, en Austria; Danilo Kis, en Yugoslavia. Me gustan tipos que son maravillosos y a lo mejor no son centrales. Si puedo aspirar a pertenecer a ese club en algún momento, bienvenido sea. Yo lo único que noto es que lo que escribo le sirve a alguna gente. La literatura es una entelequia tan rara dentro de tu cabeza, que sentir que produce algún efecto afuera es un alivio mágico. Darle un buen viernes a personas que no conoces, haciendo lo que más te gusta, qué mejor. ¿Que me publique Herralde? ¿Que me lleven al Hay Festival? Da igual.

(entrevista completa aquí)


martes, abril 29, 2014

Crónicas y ensayos - Gastón Baquero



El espacio está lleno de seres trasparentes. El hombre no ve sino lo que ha descendido de la luz, a la sombra de los cuerpos; pero los intracuerpos, los halos, las extensiones luminosas de la materia, no las ve. Esa población nevada trémula, perteneciente al lado inmaterial de la realidad, al lado irreal de lo material, es el reino por donde vaga y trabaja el poeta. Que nadie le mire como a ser extraño a la ponderable, enraizada, realísima corporeidad del mundo; que nadie le mire como a ser transido en el desapego de lo cotidiano. El poeta, al revés de lo que se acostumbra a pensar, es el más práctico y el más utilitario de los seres: nadie como él extrae de la realidad tantas especies, tantas riquezas y rostros.

miércoles, febrero 26, 2014

Apuntes en fa menor


Sigue sonando Bach, rodando Bach, brillando Bach como esa luz púrpura que emana del árbol que cuido cada noche. Estoy dirigiendo una orquesta anónima y silente. La batuta es una llave que tiene la potestad de abrirlo todo. ¿Qué pensaría el maestro si me viese a esta hora dando vueltas sobre el ring de sus partituras? -No sé tocar, le digo. "No sepas", responde. "Sólo siente". Veo salir alcaloide de mis manos. Música líquida. Me entrego a la música. Hay acordes que parecen luces fatuas y que me dejan ciega de tanta belleza. Voy a escribir una novela musical disfrazada de poema. Comenzará así: "Benditos los insomnes, porque de ellos heredé la locura." (¿En qué sueña mi abuela con los ojos abiertos? ¿A qué techo le habla mi madre?). Entonces me callo y comienza por dentro la orquesta. Ven. Coloca tu oreja sobre cada uno de mis órganos. Escucha. Son instrumentos. "No dejes de escribir, me dicen. No dejes de buscar el silencio". Entonces me callo y en seguida estalla la orquesta. Sigue sonando Bach, rodando Bach, brillando Bach en este poema que no existe, pero que alguien -en su sagrado insomnio- escucha.

  

Antonio Porchia



Porque saben el nombre de lo que busco ¡creen que saben lo que busco!

domingo, febrero 23, 2014

Bob Mazzer - London Underground


(1980)

Cuentos - Pío Baroja


Ernestine von Kirchsberg. Casa con jardín, 1924.  

Al pasar en el tren o en el coche por las provincias del Norte, ¡no habéis visto casas solitarias que, sin saber por qué, os daban envidia? Parece que allá dentro se debe de vivir bien, se adivina una existencia dulce y apacible; las ventanas, con cortinas, hablan de interiores casi monásticos, de grandes habitaciones amuebladas con arcas y cómodas de nogal, de inmensas camas de madera; de una existencia tranquila, sosegada, cuyas horas pasan lentas, medidas por el viejo reloj de alta caja, que lanza en la noche su sonoro tic-tac.

(Cuentos. Pío Baroja (1872-1956)

jueves, febrero 13, 2014

Gay Talese, ese periodista en contra de la inmediatez



Ojalá mis jefes en el periódico entendieran estas palabras (sobre todo cuando quieren una crónica muy bien hecha en uno o dos días). Si se trata de Gay Talese, a lo mejor le prestan más atención.

***

Es posible ser periodista e informarse sin utilizar Twitter o Facebook y no tener correo electrónico, aunque eso es un lujo que solo se puede permitir un reportero que no vive bajo la dictadura del modelo informativo que prima en el siglo XXI: producir mucho y muy deprisa. Mientras las nuevas generaciones de periodistas entran en un mundo laboral en el que para llegar a fin de mes tienen que firmar toneladas de noticias a 20 euros, el veterano Gay Talese aún tiene la suerte de cobrar, y mucho, por dedicar tres meses y siete páginas a un reportaje en la revista The New Yorker sobre Marina Poplavskaya, una soprano con cero interés para el nuevo dios mediático: las redes sociales. Y el tiempo y el mimo que invierte Talese en su trabajo se notan, ya que algunas de sus piezas, como la titulada Sinatra está resfriado, publicada en la revista Esquire en los años sesenta, figuran entre las mejores de la historia del periodismo.

El hombre definido por Tom Wolfe como el padre del Nuevo Periodismo también tuvo la osadía de irse de The New York Times porque no le dejaba espacio suficiente para desarrollar temas con la profundidad que él buscaba. Sí se lo permitieron revistas como Esquire y The New Yorker y después diversos libros. Pero pese a sus muchos éxitos profesionales, oficializados recientemente con el Premio Norman Mailer de Periodismo, Talese, de 80 años, también ha fracasado. “Nadie vive instalado en el triunfo. Incluso si te dan un oscar pasarás por un mal momento antes o después. Y esos momentos son los que a mí me interesan. Las historias de perdedores son más interesantes que las de ganadores, aunque sean menos comerciales. Por eso escribí Vida de un escritor”.

fragmento tomado de una entrevista en Diario El País


Gong - Prostitute Poem


Esta canción me la descubrió Mijail el otro día. Cuando escuché la letra fue, de alguna forma, como escuchar los ecos que habitan en mi cabeza.

It is night
It's not night
I'm happy
I'm not happy
I'm sad
I'm not sad
It's early
It's late
Je marche
Je marche pas

Bonsoir monsieur
Tu viens avec moi?
Tu viens mon cheri?
Oui monsieur, viens
Tu es pret?
Viens...

Ca m'est egal
What do you want me to do?
Je veux - je veux pas
I touch you - et c'est dur monsieur
It's not like that
I'll show you..
Show you love... love...
Let me sink...
Ohhh...

Je dois manger - n'importe quoi
I break off the corner of your mind and eat it
I'm eating your mind
I'm eating your body
Viens ici ici
Come I want your body
Viens, viens faire l'amour
Faire l'amour
Faire l'amour

Come into my arms
I kiss your lips
You die
I want your body
I do not want your body
De quoi s'agit-il?
Bonne nuit - good night
Bonjour - mornin'
It's night - it's day
It's morning
C'est ca, non?  

Gerhard Richter



martes, octubre 29, 2013

Chantal Maillard



"No hay diferencia entre el fin y mi deseo del fin. No hay diferencia entre el objeto de amor y mi capacidad de amar. Avanzo sin miedo hacia el futuro porque sé que voy de lo mismo a lo mismo. Ciertamente el devenir estaba en el origen".

(Chantal me susurra esta frase a las 11:10 de este 45 de neptuno de 450. A.C.)

lunes, octubre 14, 2013

Josef Koudelka - Nord Pas-de-Calais


(Francia, 1973)

El fantasma de Harlot - Norman Mailer



Una vez, siendo yo adolescente, mi padre me dijo: "Si temes, no vaciles. Métete en dificultades si ése es el curso honesto a seguir." Era una hipótesis referida al arte del coraje que me vi obligado a refinar considerablemente en las guerras burocráticas, donde la carta que había que jugar era la paciencia. Pero también sabía que cuando el miedo se volvía paralizante había que esforzarse por hacer un movimiento o dejar que el alma pagase las consecuencias. Cuando uno topaba con un fantasma, el curso honesto era claro: había que seguirlo.

(De 'El Fantasma de Harlot'. Ed. Anagrama. Barcelona. 1991)

fragmentarios



"Al cineasta Godard le gustaba entrar en las salas de cine sin saber a qué hora había empezado la película, entrar al azar en cualquier secuencia, y marcharse antes de que la película hubiera terminado. Seguramente Godard no creía en los argumentos. Y posiblemente tenía razón. No estaba nada claro que cualquier fragmento de nuestra vida fuera precisamente una historia cerrada, con un argumento, con principio y con final. El punto y aparte era algo intrínseco a la literatura, pero no a la novela de nuestra vida."

Enrique Vila-Matas

humo



jueves, octubre 03, 2013

José Kozer



“No tengo nada que ocultar, siempre estoy en la casa. Soy tan transparente que vivo en la oscuridad y desde la oscuridad. El mejor truco para sobrevivir es la transparencia. Dilo todo y nadie sabrá nada de ti, porque nadie escucha”

a propósito de su Premio Iberoamericano Pablo Neruda 2013

miércoles, octubre 02, 2013

El poema como máscara - Muriel Rukeyser


Orfeo

Cuando escribí sobre las mujeres en sus bailes y salvajismo, era una máscara,
en su montaña, buscando oro, cantando, en orgías,
era una máscara; cuando escribí del dios,
fragmentado, exiliado de sí mismo, de su vida, el amor ido a pique con canciones,
era yo misma, partida al medio, incapaz de hablar, exiliada de mí misma.

No hay montaña, no hay dios, hay memoria
de mi vida desgarrada, abierta al medio en el sueño, el niño rescatado
a mi lado entre doctores, y una palabra
de rescate de los grandes ojos.

¡No más máscaras! ¡No más mitologías!

Ahora, por primera vez, el dios levanta su mano,
los fragmentos se juntan en mí con su propia música.

domingo, septiembre 29, 2013

Carta de Albert Einstein a su hijo de 11 años sobre el aprendizaje



En 1915, a la edad de 38 años, Einstein vivía en Berlín, mientras su esposa  Mileva y sus dos hijos, Hans Albert Einstein y Eduard “Tete” Einstein, vivían en Viena. El 4 de noviembre de ese año, habiendo completado las dos páginas de su obra maestra, la teoría de la relatividad, Einstein envió a su hijo de 11 años la siguiente carta:

Querido Albert:

Ayer recibí tu querida carta y me sentí muy feliz. Tenía miedo de que no me volvieras escribir nunca. Me dijiste cuando estuve en Zurich, que era incómodo para ti que yo fuera a Zurich. Por eso pensé que era mejor vernos en otro lugar, donde nadie interfiriera con nuestra comidad. En cualquier caso deseo que cada año pasemos un mes entero juntos, y así veas que tienes un padre al que le interesas y que te quiere mucho. También puedes aprender muchas cosas buenas y hermosas de mí, algo que otras personas no pueden ofrecerte con facilidad.
Lo que he logrado a través de un trabajo arduo no debería ser para extraños sino para mis pequeños. Estos días he completado uno de los más bellos trabajos de mi vida, cuando estés más grande, te contaré sobre él.
Me siento muy bien de que estés disfrutando el piano. Eso y la carpintería, son en mi opinión para tu edad las mejores actividades, creo que incluso son mejores que la escuela. Porque esas son cosas que van de acuerdo con alguien de tu edad. En el piano, debes tocar principalmente lo que te agrada, aunque el profesor no te lo asigne. De esa manera es como aprendes más, cuando haces algo que disfrutas tanto que no te das cuenta de que pasa el tiempo. Yo, a veces estoy tan inmerso en mi trabajo que me olvido de comer…

Dale un beso a Tete de parte de tu papá.

Saludos a tu mamá.

jueves, septiembre 26, 2013

Maria Joao Pires



"No me siento vencedora en nada, no quiero vencer a nadie, sólo quiero encontrar mi lugar en el mundo y en la música sin que ello suponga una competición. La palabra vencedora no va conmigo. Pretendo ser verdadera, no engañar... ¿Por qué nuestras manos son más importantes que las de alguien que trabaja la tierra? Nosotros sólo hacemos pasar el rato a 2.000 personas en una sala y ellos nos dan de comer. ¿Por qué nos tienen que asegurar la manos a los pianistas y no a un agricultor? No debemos guardar nuestras manos, tenemos que ponerlas en acción."

 Maria Joao Pires (2003)

Carta a una querida misántropa


¿En verdad es necesario escribir la palabra Sarajevo, Angélica? Y entiéndase Sarajevo como decir, en mi caso, San Francisco, lugar de pequeñas y grandes batallas conmigo y con ese camino al que llamé futuro. Ya ves, heme aquí, escribiendo la palabra Sarajevo, pero a diferencia tuya yo no viajaré mañana. Estoy en otro tipo de trinchera. Esta noche no llueve. Pero huelo el cemento húmedo de las calles de París por las que recorrí sin hablar un carajo de francés, pero con los ojos más abiertos que nunca. Escucho el viento de Nambroca por donde alguna vez pasó el Quijote y fui amada, tanto que llegué a romperme, una vez más. Y luego salió el sol. Vivo en un libro, querida Angélica, y quisiera estar en el papel de quien me lee, poder observarme, por un momento, con otros ojos. 

Cees Nooteboom



"Mi intención es narrar historias y, de vez en cuando, me salen trozos ensayísticos, de pensamiento, que para otros son filosofía, pero no soy académico, porque los escritores no estamos para dar respuestas, como intenta la filosofía, pero sí para hacer preguntas".

Leer la entrevista completa en ElDÍA.es. aquí

miércoles, septiembre 25, 2013

El rastro en los libros - Montaigne



“Hojeo los libros, no los estudio. Lo que me queda de ellos es algo que ya no reconozco que sea de otros; es sólo aquello de lo cual mi juicio ha sacado provecho, los razonamientos y las fantasías de que se ha imbuido. El autor, el lugar, las palabras y demás circunstancias, los olvido al instante.”

“No es muy extraño que mi libro siga la suerte de los demás libros, y que mi memoria abandone lo que escribo como lo que leo, y lo que doy como lo que recibo.”

M. Montaigne en: “Cómo hablar de los libros que no se han leído” de Pierre Bayard.


Hobo Blues - John Lee Hooker


The blues is the blues, man.
And in my deep lonely soul
I'm a hobo girl.

 

sábado, septiembre 14, 2013

divagaciones de viernes por la noche


Pensar en que no tengo tiempo para dormir es lo que me produce sueño. Entonces dejo de pensar y me despierto. Maniática, inocente, tranquila. ¿Es posible tanta contradicción? Es posible. Abro la ventana y me encuentro con Tokio, completamente encendido, pero los pitos de los autos son quiteños, inconfundibles. Hay formitas de pitar que, en efecto, no dejan que viajemos mas allá de nuestro territorio. ¿Pero cuál es nuestro territorio? El mío, en este instante, un bar con botellas vacías en este balcón imaginario, y un artículo por escribir. No alcanza para más. Bebo un vaso de leche, coloco a John Zorn y me relajo. Entonces van saliendo, poco a poco, de las esquinas de mi cuarto, bufones y arlequines. Me dan ánimo. Hacen malabares con las letras y luego me las lanzan. Con ellas formo este párrafo; el inicio de algún relato que quizá alguien lea, por error, un viernes por la noche, en la soledad de su cuarto, sin bufones ni arlequines. O quizá el arlequín sea yo, haciendo malabares con su Tiempo.

sábado, septiembre 07, 2013

Sabiduría de abuelos


Isla de la Corota. Colombia. 2012

“Ah –decía mi abuelo-, no basta con tener ojos; hay que aprender a usarlos. ¿Sabes qué hacía Flaubert cuando Maupassant era pequeño? Le instalaba delante de un árbol y le daba dos horas para que lo describiera”.

(Las Palabras- Jean Paul Sartre)


martes, septiembre 03, 2013

John Zorn - Shaolin Bossa


Hoy tengo mis 3 hemisferios funcionando a mil.
Estoy contenta y espero que mi subidón no decaiga.


Peter Handke (viajes, tranquilidad, movimiento)



Pregunta: En el libro se percibe un anhelo grande buscar paz y calma ¿Cómo encaja la tranquilidad con el viaje?

Peter Handke: Está la famosa historia de los enfermos mentales en la Edad Media, que cuando se ponían agresivos se les montaba en un barco; se tranquilizaban con el movimiento. En este sentido, viajes y tranquilidad pueden ser perfectamente compatibles. Para mí, al menos. Viajando por mi cuenta, se entiende. No es ningún contrasentido.

domingo, agosto 25, 2013

El ahorcado del café Bonaparte - Fayad Jamis


(Zacatecas, 1930-La Habana, 1988)

El ahorcado del café Bonaparte
A Pablo Armando Fernández

Para no conocer los abismos del humo
para no tragarse los periódicos de la tarde
para no usar unos espejuelos cubiertos de sangre o telaraña
El que estaba sentado en un rincón lejos de los espejos
tomándose una taza de café no oyendo el tocadiscos
sino el ruido de la pobre llovizna
El que estaba sentado en un rincón lejos de los relámpagos
lejos de los leones morados de todas las guerras
hizo un cordón con una hoja de papel
en que estaban escritos el nombre del Papa el nombre del Presidente
y otros dos mil Nombres Ilustres
y a la vista de todos los presentes
se colgó del sombrerero que brillaba sobre su cabeza
El patrón del café salió bajo su capa negra en busca de un policía
Armstrong cantaba sin cesar la luna había aparecido
como una gata furiosa en un tejado
Tres borrachos daban puñetazos en el mostrador
y el ahorcado después de mecerse dulcemente durante un cuarto de hora
con su voz lejana
comenzó a pronunciar un hermoso discurso:
"Maintenant je suis pendu dans le Bona
La lluvia es el cuarzo de mi miseria
Los políticos roen mi bastón
Si no me hubiera ahorcado moriría
de esa extraña enfermedad
que sufren los que no comen
En mis bolsillos traigo cartas estrujadas
que me escribí yo mismo
para engañar mi soledad
Mi garganta estaba llena de silencio
ahora está llena de muerte"

"Estoy enamorado de la mujer que guarda las llaves de la noche
Ella se ha mirado en mis ojos sin saber quién he sido
Ahora lo sabrá leyendo mi historia de hollín en los periódicos
Sabrá que me llamaba Louis Krizek
ciudadano del corazón de los hombres libres
heredero de la ceniza del amanecer
He vivido como un fantasma
entre fantasmas que viven como hombres
He vivido sin odio y sin mentira
en un mundo de jueces y de sombras
La tierra en que nací no era mía
y tampoco el aire en que reposo
Tan sólo he poseído la libertad
es decir el derecho a sufrir a errar
a ser este cuerpo frío
colgado como un fruto
entre los que cantan y ríen
entre una playa de cerveza
y un templo edificado para adorar el miedo
La mujer que guarda las llaves de la noche
sabrá que me llamaba Krizek
y que cojeaba un poco y que la amaba
Sabrá que ahora no estoy solo que conmigo
va a desaparecer un viejo mundo
definitivamente borrado por el alba
Así como la niebla a veces aplasta
las flores del cerezo
la muerte ha aplastado mi voz"

Cuando el patrón volvió con un policía de lata y azufre
el ahorcado del café Bonaparte
ya no era más que el humo tembloroso de un cigarro
bajo el sombrerero
sobre una taza con restos de café.



Los puentes (1956-57), Unión de Escritores y Artistas de Cuba, 1989

Norman Lerner


lunes, agosto 19, 2013

Michel Houellebecq



"Todas las sociedades tienen sus puntos débiles, sus llagas. Meted el dedo en la llaga y apretad bien fuerte."

(Poesía. Ed Anagrama. Barcelona. 2012)


domingo, agosto 18, 2013

Vincent van Gogh - The Drinkers (after Daumier)


(1890)

La campana de cristal - Sylvia Plath



"Si la señora Guinea me hubiera dado un pasaje a Europa, o un viaje alrededor del mundo, no hubiera habido la menor diferencia para mí, porque donde quiera que estuviera sentada- en la cubierta de un barco o en la terraza de un café en París o en Bangkok- estaría sentada bajo la misma campana de cristal, agitándome en mi propio aire viciado."

En La campana de cristal, Ed. Edhasa, 2005.

lunes, agosto 12, 2013

..............


La mitad de mí, la otra de mí, está muy contenta, y triunfa sobre un caballo que no se agita en el Apocalipsis. Pero me faltan brazos para abrazar a las otras que ahora lloran dentro, donde nadie puede ver, ni siquiera yo. Tengo una necesidad tremenda de recibir una carta, con pulso y letra de quien me quiera bien. Tengo necesidad de un cartero que silbe a mi ventana y me diga ¡carta!. Quiero una carta sin final que me desee buena salud y vida eterna. Hoy dormiré con los ángeles, me digo, mañana será otro siglo. Pero eso mismo dije ayer y antes de ayer y también el viernes. Y sólo sigo soñando en el infierno. Estoy llena de grietas. Mi amor es líquido.

jueves, agosto 08, 2013

Daniel Santos - dos gardenias


Rodrigo Fresán - El lector que escribe





- En más de una ocasión te has definido como un «lector que escribe». Es una frase que me gusta mucho, puesto que pone la lectura al nivel de una experiencia vital, de algo cotidiano. Como tendría que ser, a fin de cuentas.

Así es. Leo, luego escribo. Y, cuando escribes, no haces otra cosa que leer, que leerte. El acto de la escritura ya es la transcripción más lenta de letras que aparecieron en tu cabeza, como en una forma de auto-dictado de palabras flotando en algún cielo secreto. Curiosamente, cada vez hay más escritores que no leen o que no hablan acerca de lo que leen prefiriendo reservarse casi exclusivamente para la discusión de su propia obra. Misterio… A mí, cada vez me gusta más leer y, casi a punto del medio siglo de edad, ya comienza a inquietarme mucho la idea de que no llegaré a leer todo lo que querría leer y que, seguro, se me escapará un libro fundamental y decisivo para mi faceta como escritor y lector. Ese libro. Me consuelo de ese espanto optando por una maniobra de camino secundario pero iluminador: la relectura. Volver a aquello que te gustó mucho en tu adolescencia y que ahora redescubres con nuevas herramientas y poderes. Lo último fue El retrato de una dama, de Henry James –acompañado del formidable y reciente ensayo de Michael Gorra sobre esta novela, The Portrait of a Novel: The Making of an American Masterpiece– que me deslumbró no como si fuese la primera vez sino como la versión acabada de algo, mi primer acercamiento a Isabel Archer que, lo comprendí ahora, no había sido más que un estudio preliminar. Un boceto. William Maxwell –escritor y editor de Cheever, Nabokov y Updike, este último tal vez el escritor más lector de los últimos tiempos– llegó a nonagenario y, perfectamente lúcido, solía decir que no le importaba envejecer porque desde ese sitio podía apreciar toda su vida como si se tratara de una casa y «comprender que cada hombre es su propio arquitecto». Pero agregaba: «No me importa morir, aunque encuentro insoportable la idea de que, cuando la gente se muere, ya no pueda leer libros». Hasta donde sé ninguna religión –salvo el Borgismo, que está por fundarse y al que me afiliaria y donaría mi alma sin dudarlo– promete el paraíso de una biblioteca al otro lado de todas las cosas.

Para leer la entrevista completa en la Revista Buensalvaje pisar firme aquí

Pierre-Paul Prud’hon


Portrait of a Youth
(1800)