domingo, noviembre 25, 2012

Una anécdota de Bach



Cuando falleció la esposa del gran maestro Juan Sebastián Bach, los encargados de su entierro llevaron muchas flores a la casa mortuoria. Como querían consultar algunos detalles con el dueño de la casa, lo buscaron y lo hallaron sentado al piano componiendo una de sus famosas fugas. Al serle preguntado en dónde deberían poner las flores, contestó el distraído maestro:
-¡Eso preguntádselo a mi mujer!

Antología de Anécdotas. Luis Aguirre. Ed. Labor.  1967