Y
de Django Reinhardt y de las notas de Chopin, nos pasamos a los valsecitos
peruanos de Lucha Reyes y de ahí a los boleros, a los pasillos, a las rancheras y a los tangos.... y cuando llegaron nuestros amigos artesanos y músicos de Valpo, con
más gasolina para el alma, nos pasamos a los huaynos tocados con instrumentos rústicos,
como estos vientos hechos de tubos PVC. Este taller en casa de Antú, se
convirtió en nuestro hogar por tres noches seguidas, donde no vimos más luz que
las ráfagas que la música dejó en nuestras pupilas.
CORRECCIÓN
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vive y deja vivir
me repite mi padre
una y otra vez
desde niño
vive y deja vivir
el lema
de su generación
pero ya no
se puede papá
le digo
vives com...
Hace 2 días

