martes, noviembre 27, 2012

Ted. Sylvia. Arte. Dolor.


Sylvia Plath y Ted Huges

Cada obra de arte surge de una herida que hay en el alma de [l] artista [...] Cuando una persona recibe una herida, su sistema inmunitario entra en acción y se produce el proceso de autocuración, mental y físico. El arte es un componente psicológico del sistema autoinmunitario que da expresión al proceso de curación. Por eso nos hacen sentir bien las grandes obras de arte. Hay artistas que se concentran en la expresión del daño, la sangre, los huesos [machacados], la explosión del dolor, para levantar y sacudir al doctor. Y hay otros que apenas mencionan las circunstancias de la herida; lo que les preocupa es la curación. Sylvia tendía a centrarse en el dolor y [a rascarse] la herida.

(Ted Hughes. El azor en el páramo)