In
vino veritas, una luna enorme, jazz libre y más de 24 horas sin dormir. Es la única
manera de ver a Santiago amanecer. Estoy abierta a todas los poemas que no
saben que son poemas. Los verdaderos músicos son niños, demasiado puros para
sacar notas que no caben en un abecedario. Cambio de planes, mañana viajaremos
a Valparaíso, Viña del mar, Reñaca, Concón y Mantagua, iremos jalando dedo. Hoy
se acaba octubre, escucho en la distancia. Pero yo no sé de horas ni de días ni
de meses. Sigue el acordeón abriéndose y cerrándose en mi cerebro. Y en este
preciso momento, todo Santiago cabe en esta ventana.
CORRECCIÓN
-
vive y deja vivir
me repite mi padre
una y otra vez
desde niño
vive y deja vivir
el lema
de su generación
pero ya no
se puede papá
le digo
vives com...
Hace 2 días

