viernes, mayo 01, 2009

El anarquismo y los inicios del Primero de mayo en Ecuador

Mi amigo Carlos Pazmiño me envía por correo un escrito suyo referente al "anarquismo y los comienzos del primero de mayo en Ecuador". Comparto un fragmento del ensayo, puesto que me resulta interesante la investigación que Carlos está llevando a cabo, en cuanto a la presencia del movimiento libertario en nuestro país, más aún -y creo que en ello radica el mérito- cuando hasta el momento ha existido un escaso e incipiente trabajo al respecto, desconociendo casi por completo el aporte histórico del anarquismo en nuestro país.

¡Salud!
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(...)
"Hace casi un siglo, en Ecuador se comenzó a recordar y en algunos casos a celebrar el 1ero de Mayo. Sin duda, en el país no pasó por alto el crimen de Chicago, es más, se sabe que es la jornada de ocho horas de trabajo, por lo que la clase obrera combate en esta ocasión (1). Se comenta en el ambiente intelectual, se hace noticia, pero tendrán que pasar algunos años hasta que los trabajadores ecuatorianos retomen la antorcha de los héroes de Haymarket."
(...)
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El Anarquismo ecuatoriano levanta la bandera del 1ero de Mayo entre los obreros

La influencia de las ideas anarquistas es indiscutible, abrieron una brecha en la conciencia de las clases populares con su accionar y su prédica (2). Desde finales del siglo XIX y comienzos del XX, ya se puede encontrar indicios de propaganda libertaria. El Pabellón Rojo en 1899 (Guayaquil) aplaudía la propaganda por el hecho (3, en 1901 los anarquistas argentinos de la Protesta recibían la Sanción, publicación editada en Quito, Luis Alfredo Martínez en “A la Costa” (1904), obra precursora del realismo social, influenciada por el liberalismo, muestra en Salvador, el personaje principal de la obra, como a un filo anarquista, muy parecido a nuestros primeros ácratas.

La realidad de la vida, los furibundos ramalazos de la suerte, las amarguras y humillaciones diarias, la ruina de mi hogar y de mis modestas aspiraciones, la falta de trabajo honrado para con él ganar un pobre pan para los míos, esa educación pésima que nos han dado a todos, a pretexto de catolicismo, todo eso reunido contribuye para el cambio o contradicción que hallas en mí. Soy, pues socialista; aún más, anarquista de corazón; porque me sublevo contra tanto vicio, contra tanta farsa, contra tanto lodo y podredumbre… (4)

Ya en la primera década del siglo XX aparecen las primeras organizaciones anarquistas. Guayaquil (5) fue su raíz, especialmente por estar más influenciado a las teorías revolucionarias por su carácter porteño. En el continente, la iniciativa de organizarse bajo los postulados libertarios fue logro de muchos migrantes, el caso de Ecuador si bien resta mucho como el de Argentina u otros países donde fue tremendamente grande, la influencia del Anarquismo vino del otro lado del mundo, los trabajadores inmigrantes, aunque pocos, dejan sentir su influencia a través de las organizaciones anarquistas (6). En 1910, el Centro de Estudios Sociales (CS), según Ycaza distribuía la Protesta (Argentina), Solidaridad de la IWW (USA) y Claridad (Chile)(7), en 1911 ya constaban en el catálogo de la Librería Española, textos de importantes teóricos libertarios como: Bakunin, Malatesta, Kropotkin, etc. Los mismos que son adquiridos y empleados para la conformación de grupos anarquistas que con el pasar del tiempo irían clarificando sus ideas. En 1920 aparece el Centro Gremial Sindicalista (CGS), editor de El Proletario.

Con este pequeño antecedente, los anarquistas en el puerto comienzan a difundir el 1ero de Mayo en su real significado, para ello llenan sus periódicos con planas repletas de información sobre los mártires, enfatizando en que estos eran anarquistas. Lo paradójico es que incluso en aquella fecha, los demás medios obreros parcializaban la noticia, se hablaba del 1ero de Mayo y sus logros, se hablaba incluso de los mártires, pero no se visibilizaba completamente su vinculación anarquista; si bien esto era por falta de información o mala fe, no lo sabemos completamente aún.(8)
El Proletario, menciona entre sus páginas explícitamente el origen del 1ero de Mayo, incluso aplaude la tradición de la propaganda por el hecho, en aquellos años en auge, tanto en Europa como en el cono sur del continente.

¡Sombras inmortales del Proletariado Universal! ¡Manes de Euno y Espartaco y de todos los rebeldes que con sus cadenas han azotado, el rostro de sus propios verdugos, de todos esos mártires que con su sangre y desde su calvario riegan la simiente de la libertad, loados seáis! ¡Revólveres sagrados de Czolgosz, de Angolo Bresei y de Pedro Mathue Cousidó, puñal bendito de Caserío, filosofías augustas de Pablas de Salvador, de Ravachol y Angiolillo, yo os saludo! (…) ¡En pie con la frente erguida y los brazos alzados saludemos la Magna Fecha del Proletariado, y unidos juremos ser libres, porque así y solo así podrá flamear, victorioso, el Perdón Rojo en la cima más alta del planeta, a despecho de amos y verdugos, de Judas y de lacayos!(9)

Cabe mencionar que uno de los principales militantes anarquistas, José Alejo Capelo Cabello, que con su ejemplo y tenacidad colaboró en la conformación de los primeros grupos anarquistas y sindicatos de orientación libertaria, escribía fervorosamente en El Proletario.

Otro de los medios libertarios de gran importancia y que presto gran espacio al contenido sobre el 1ero de Mayo fue Tribuna Obrera, periódico de Ideas y Combate, órgano de la combativa Asociación Gremial del Barrio del Astillero (AGA), fuerte de organización anarcosindical, que con gran galanteo poético enamoraba y arengaba el corazón de los obreros portuarios. En esta ocasión, harán mención tanto al 1ero de Mayo, como la matanza del 15 de Noviembre de 1922, tomando en cuenta que este número salió apenas siete meses luego del indiscriminado asesinato en Guayaquil, vale la pena imaginar las condiciones reinantes y la peligrosidad a la que nuestros camaradas tuvieron que enfrentarse.

Dejémosles a los responsables de la hecatombe del 15 de noviembre que tiemblen. Dejémosles que torturados por el propio remordimiento de sus conciencias; con los ojos llenos de espanto, donde quiera vean al obrero convertido en juez inexorable, pidiéndoles estrecha cuenta de sus crímenes. (…) Procuremos vencerles, y libre de ellos seremos hombres, y entonces formando una legión inmensa y poderosa venceremos al monstro sangriento del capitalismo. Mientras tanto, inclinémonos reverentes, al recordar la memoria gloriosa de los mártires de Chicago.(10)

En 1923, Tribuna Obrera se erguía como vanguardia entre la prensa obrera; dato curioso es el siguiente, puesto que desmiente a muchos autores, sobre el supuesto de que el Anarquismo únicamente se ancló en Guayaquil. En el número siete de Tribuna Obrera de la segunda quincena del mes de julio de 1923, el obrero Zoilo L. Valencia, dirige una carta a la redacción de Tribuna Obrera, solicitando extendáis hasta los hijos de la altiva sierra, vuestro titánico vocero, el mismo que algún día no lejano, será sino nuestro salvavidas, al menos, el que calmará en algo nuestra dolorosa situación.

En 1924 Tribuna Obrera, en su número nueve, el 1ero de Mayo vuelve a ser parte de sus grandes hojas. Como es costumbre entre los periódicos libertarios se hace una extensa cobertura histórica, literaria, pero sobre todo dirigido al acontecer nacional. En esta ocasión, los libertarios señalan un curioso caso sucedido en Quito. La elección de la “Reina del Trabajo” será objeto de dura crítica.

Allí tenéis a los obreros de Quito en una descomunal lucha por sacar triunfante a la reina del trabajo que será consagrada en un día en que el capitalismo yankee sacrificó, hace treintaisiete años a cuatro trabajadores que luchaban por el triunfo de la justicia. No creáis que esta reina haya hecho algo en pro de la clase obrera, no creáis que ella represente a la mujer altiva y luchadora como Rosa Luxemburgo, Luisa Michel o Emma Goldman (…) Bien, obreros quiteños, seguid con las fiestas y jaranas, que el Capitalismo nos acorrala más y más.

El control por parte del conservadurismo habría aún de mantener a los obreros quiteños bajo su yugo. El 1ero de mayo de 1932, obreros y estudiantes tratan de realizar el tradicional desfile del 1ero de mayo pero son atacados bárbaramente por la policía, el Batallón “Yaguachi” y grupos de compactados bonifascistas (11)(…). (…) hay centenares de heridos y las calles quedan cubiertas de sangre (12). Aquellos que logran escapar al primer embate de la represión se refugian en la Casa del Estudiante, sin embargo son brutalmente maltratados. Al día siguiente el ambiente anti obrero no ha cambiado mucho, al grito de ¡Viva Cristo Rey!, ¡Viva el señor Bonifaz! Y ¡Abajo los comunistas y socialistas!, se reprime sin cuartel.

Anexo a la propaganda y denuncia libertaria, el Anarquismo ecuatoriano como sus similares en el continente, también se mescló con el arte popular y las diferentes expresiones culturales autóctonas. He Anexo a la propaganda y denuncia libertaria, el Anarquismo ecuatoriano como sus similares en el continente, también se mescló con el arte popular y las diferentes expresiones culturales autóctonas. He aquí una muestra del Poeta Obrero, José Alejo Capelo Cabello.

Camarada
hoy, primero de mayo
vibrará tu optimismo
comulgarás conmigo
en el sagrario rojo de nuestras almas plenas.

Mirarás los astros lejanos
vigilando el silencio de los horizontes.

Los todos potros del viento
traerán a tu oído
la canción torturada de todos los suburbios.

Millares de antenas cordiales
llevarán por el mundo
el más fervoroso saludo augural.

Y dentro de ti mismo, camarada,
en tu sangre en tu pecho y en tus músculos
palpitará el futuro…

También entre sus heroicas páginas, el periódico libertario –quizás con mayor números- escribe sobre el 1ero de Mayo. Luz y Acción, está dirigido por otro gran organizador libertario, Alejandro Atiencia.

El mundo es nuestro, nos pertenece porque todo lo hemos producido nosotros, levantemos nuestro espíritu y cual los mártires de Chicago marcharemos a nuestro futuro. En este día para todos los rebeldes del mundo un saludo alentador. ¡Salud! (13)

Hemos llegado al final de este pequeño recuento hecho con mucho corazón. El tiempo de nuestros camaradas no fue tan diferente al nuestro. Aún existimos, los que desde muy temprano tenemos que levantarnos con desgano para vender caramelos o tabacos en las esquinas, manejar el bus de alguien más, ir a la agencia de banco, lavar sus carros, pasar plantado en la oficina, cuidar sus propiedades, es decir, seguimos haciendo ricos a otros con nuestro trabajo. Los anarquistas apoyamos la lucha por una vida plena, libre, digna en la que podamos ser felices. Debemos tomar conciencia de que la única posibilidad real de cambio está en cada uno de nosotros, en darnos cuenta de la explotación de la que somos víctimas, de que el fruto de nuestro trabajo nos pertenece y que en la lucha por alcanzar la felicidad está en acercarnos al otro, conociéndonos, queriéndonos, compartiendo aquello que nos causa dolor y proponiendo las salidas posibles a esta forma de vida cargada de lágrimas, de dolor, de tristeza, de ira, de rabia, rescatando el amor, la solidaridad, la pasión, las risas, la inocencia.

…hasta aquí esta reseña incompleta, esto como balance aproximado de esa labor tesonera y heroica de agitación (…) Tal era la influencia y el acerbo ideológico que, en cierto grado tenía hacia el comunismo libertario, el gran movimiento obrero. (14)

¡Recordar nuestra historia, es recordar la justeza de nuestra misión!
¡Honor y gloria a los héroes del proletariado ecuatoriano!
¡Viva el Comunismo Anarquista!
Carlos Eduardo Pazmiño Vásquez.
Notas
[1)ALBORNOZ P, Osvaldo. Breve síntesis. Historia del movimiento obrero ecuatoriano. 1983. Letra Buena. Quito-Ecuador. Pág.: 176.
[2) IBARRA C, Hernán. La formación del movimiento popular. 1925-1936. 1984. CEDIS. Quito-Ecuador. Pág.: 34.
[3] PAEZ, Alexei. EL Anarquismo en el Ecuador.1986. Colección Popular 15 de Noviembre. INFOC. Corporación Editora Nacional. Quito-Ecuador- Pág. 20.
[4] MARTINEZ, Luis A. A la costa. Clásicos Ariel. Biblioteca de autores ecuatorianos. Pág.: 108.
[5] Al bastión del Anarquismo se encontró en Guayaquil principalmente hasta los años 40, las menciones sobre organizaciones no enfatizarán en la ciudad constantemente.
[6] ROIG, Arturo. La utopía en el Ecuador. 1987. BCE-CEN. Biblioteca básica de pensamiento ecuatoriano. Quito-Ecuador. Pág.: 21.
[7] Creemos que este dato confunde la distribución cronológica de este último periódico con su tenencia en el Centro Socialista y no en el Centro Gremial Sindicalista. En El Proletario del 1ero de mayo de 1922, los anarquistas mencionan: tenemos a la venta el órgano de la Federación de Estudiantes Libertarios de Chile “Claridad” y una gran cantidad de folletos editados por ella misma, que recomendamos a los obreros. Además de los periódicos mencionados se podía encontrar Juventud Libertaria (Chile), Solidaridad (España), etc.
[8] No es de sorprender que en la marcha anual del 1ero de mayo, en nuestros días, la mayoría –incluso aquellos que han asistido a la misma por más de treinta años- no tengan idea de su origen y su color rojo y negro. En cuanto a la respuesta, nos inclinamos que siempre fue mala fe negar a nuestros mártires la pertenencia anárquica.
[9] El Proletario. Guayaquil, mayo 1ero de 1921. # 17. Año I.
[10] Tribuna Obrera. Guayaquil, mayo de 1923. # 5. Año I.
[11] La CON (Compactación Obrera Nacional), fundada en 1931 apoyó a Neptalí Bonifaz –propietario relacionado con los terratenientes y el clero- durante su candidatura presidencial, luego de su descalificación en 1932 por el Congreso Nacional, los compactados fueron la punta de lanza de los bonifacistas, lo que originó la “guerra de los 4 días”. Los choques entre obreros y compactados fueron constantes antes de la descalificación de Bonifaz.
[12] ALBORNOZ P, Osvaldo. Breve síntesis. Historia del movimiento obrero ecuatoriano. 1983. Letra Buena. Quito-Ecuador. Pág.: 184.
[13] Luz y Acción. Guayaquil, febrero 1932. # 32. Año IV.
[14] CAPELO C, José A. El 15 de Noviembre de 1922 (Una jornada sangrienta). 2000. Ediciones “Nueva cultura”. Guayaquil-Ecuador. Pág.: 5.