jueves, junio 10, 2010

En un libro sin Tiempo


Aunque Mark no es dado a celebrar este tipo de fechas (me recuerda al verso del buen Vallejo: feliz el que no tiene cumpleaños / y el que perdió su sombra en un incendio), yo sí quiero celebrar su existencia, más aún cuando casi rozando la media noche supe de la muerte de J. F., a mano propia, siendo tan joven. Por eso estoy feliz de que los ojos de mi hombre sigan encendidos como dos farolitos que me van iluminando a cada paso. Hoy celebro la vida del hombre al que AMO, y al que siempre, y bajo cualquier circunstancia, acompaña también mi vida.