lunes, noviembre 14, 2011

Salmo - Georg Trakl




Salmo

                                
                                           A Karl Kraus



Hay una luz que el viento ha extinguido.

Hay una taberna que en la tarde un ebrio abandona.

Hay una viña quemada y negra
con agujeros llenos de arañas.

Hay un cuarto que han blanqueado con leche.

El demente ha muerto.

Hay una isla de los mares del sur

para recibir al dios del sol. 
Tocan los tambores.

Los hombres ejecutan danzas de guerra.

Las mujeres contonean las caderas

entre enredaderas y flores de fuego,

cuando el mar canta. Oh nuestro paraíso perdido.


Las ninfas han abandonado los bosques de oro.

Sepultan al extranjero.

Comienza entonces una lluvia ígnea.

El hijo de Pan surge

bajo la apariencia de un peón caminero,

que duerme al mediodía sobre la tierra ardiente.

Hay niñas en un patio con vestiditos

de una pobreza desgarradora.

Hay salas colmadas de acordes y sonatas.

Hay sombras que se abrazan ante un espejo ciego.

En las ventanas del hospital
se calientan los convalecientes.

Un barco blanco remonta el canal

cargado con epidemias sangrientas.


La hermana extranjera surge de nuevo

en los malos sueños de alguien.

Traducción: Helmut Pfeiffer