Hay noticias que aunque previsibles no dejan de doler. La encontraron muerta en su casa en Londres. Otra que se une al club de los 27. Sobredosis de droga y alcohol, dicen. Pero lo que tenía era sobredosis de dolor y música. Ahora será más liviana, seguro, y cantará soul abrigando con su voz a otros ángeles caídos. A tu memoria, querida Amy.
En preventa: Huellas en el polvo (narrativa completa), de David González
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Entre Manolo Tarancón y yo preparamos, meses atrás, este libro que reúne
los relatos del gran David González (coincidiendo con la fecha en la que se
c...
Hace 8 horas

