Entro en la madrugada de la mano del ruso Vaslav Nijinsky, leo su diario íntimo, el diario del que para mí fue el mejor bailarín de ballet de la historia. Genial, loco, intenso, y decadente, poseedor de una cualidad que comparten todos los seres que he admirado, respetado y amado: desafiar, de alguna forma, la ley de la gravedad.
LA PROMESA
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De nuevo estás aquí, pequeña, cerca, muy cerca y muy dentro de mí. Eres
carne de mi carne, sangre de mi sangre, como al principio tú misma soñaste.
¿Lo r...
Hace 4 horas


