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domingo, abril 22, 2012

De circos y serpientes (1868)



Portrait of circus performer George W. Hall, Jr. holding a snake
(Wisconsin Historical Society, Circus and Rodeo Photographs Collection)

martes, abril 26, 2011

Cirque du Soleil - Ka



Hace mucho que algo no me deleitaba tanto sobre tablas. El Cirque du Solei (Circo del Soles una verdadera explosión de arte, movimiento y música. Un concepto distinto a circo que en la actualidad estamos  acostumbrados a ver.  Como ellos mismo se denominan: «son un montaje dramático de artes y esparcimiento callejero» cuya misión es «invocar la imaginación, incitar a los sentidos y evocar las emociones de la gente en todo el mundo». 


Me habría arrepentido de no verlo. Asistir a dos de sus diferentes funciones fue una de nuestras mejores experiencias en la ruta. Resalto sobre todo Ka, que cuenta con un despliegue de artes marciales y una puesta en escena de impresión, incluido el abismo de nueve metros de altura que sirve de escenario.

Inicialmente la obra que nació como un espectáculo callejero en Québec, Canadá (de donde es originario el Circo), se distinguió del circo tradicional por la ausencia de animales, lo que los ha llevado ha convertirse en un fenómeno mundial con más de 3.000 empleados, incluidos 600 artistas. Además, están las cinco compañías itinerantes que el Cirque du Soleil tiene por todo el mundo.



En particular KA tiene una técnica y narrativa exquisita, así como la inclusión de artes marciales, marionetas y acrobacias que narran la saga de dos gemelos herederos de un imperio y que, separados de niños, se embarcan en una épica aventura en la que encontrarán su destino. Para su adaptación, el director de inspiró el concepto egipcio de "KA", duplicado espiritual del cuerpo que acompaña al ser humano en esta vida y la del más allá.

viernes, abril 22, 2011

Circus Circus (o de dormir en el último piso de la función)



Conseguimos una oferta en el último piso del hotel que además es circo los 365 días del año. El circo permanente más grande del mundo, quién lo diría. Un payaso nos da la bienvenida con su risa de neón intermitente, siniestra, tal como en aquellas películas de terror que de pequeña miraba con un ojo abierto y otro tapado, porque sabía de antemano que en este tipo de lugares, coloridos y amigables, siempre ocurría algo. La vista desde la ventana de la habitación es alucinante. Las Vegas a mis pies, luminosa y al mismo tiempo callada porque el vidrio lo separa todo. Mejor así. Es toda una odisea cada vez que queremos subir al cuarto. Son pasillos y pasillos, dos torres y unos ascensores que parecen que nos van a llevar para abajo y no para arriba. Un verdadero laberinto animado. La estructura interna parecería estar destinada a confundir a los huéspedes. A creer que están dentro de un juego de espejos y que por tanto ya pasaron por allí. 



En el camino hacia los cuartos, justo en el centro, me topo con un carrusel que en vez de caballitos tiene máquinas de jugar, por lo que observo como el dinero de los jugadores va disminuyendo  o aumentando rotativamente, de manera casi imperceptible. El carrusel es como una mecedora, yo misma lo comprobé más tarde. Afortunadamente gané. No mucho, claro, pero lo hice. Yo apenas alimentaba a la dulce bestia con billetes de a dólar, mientras observaba que algunos vecinos embutían en sus hocicos de luces billetes de 50 o de 100. 




Cruzamos un nuevo pasillo y aparecemos en un parque de diversiones interno, allí  termino haciéndome dos juegos en los que básicamente se paga para gritar. Yo no tuve que gritar por la super oferta que conseguí nos incluyo dos juegos de este tipo, así. Cruzamos nuevos pasillos, y yo pienso que entre estas paredes James Bond grabó escenas de la película Diamonds Are Forever en 1971, entre otros. Finalmente  seguimos las flechas y llegamos al escenario central. Un músico se sienta al piano, se abre el telón... es hora del malabarista.