Mostrando entradas con la etiqueta México. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta México. Mostrar todas las entradas

miércoles, octubre 21, 2015

Josefina Vicens, o las ganas insaciables de corregir (a propósito de El libro vacío)


(México, 1911 -1988)



Fragmento de la entrevista realizada a mediados de 1986 e incluida en el libro 'Josefina Vicens: la inminencia de la primera palabra', de Daniel González Dueñas y Alejandro Toledo, México, Ediciones sin Nombre/ El Clasutro de Sor Juana, 2009. 


En un primer momento, El libro vacío se presenta como una reflexión sobre la escritura en la escritura misma.

Ese problema de escribir y el no escribir, por los motivos que José García (el personaje) expresa, es completamente autobiográfico; no es una invención, es una cosa sentida por mí y que he padecido y sigo padeciendo. Mi producción es escueta y creo que se debe precisamente a eso. Entre El libro vacío y Los años falsos escribí otro libro que rompí porque no me gustó en lo absoluto. Era la historia de un hombre desahuciado, y el texto intentaba ser algo así como un término de vida. Soy muy inconforme, nunca tengo la seguridad de que lo que escriba vaya a valer (y no estoy usando falsa modestia, por favor, creánmelo, es una sensación absolutamente personal y verídica; muy dolorosa, además). A veces me da el apetito del calificativo, del adorno —que por otro lado no aplico, soy muy parca en mi manera de escribir—, y de inmediato me digo: “pero qué adorno si lo que escribo no es de adornarse sino de sentirse”. Por eso tardo mucho en decidir si estoy satisfecha con lo escrito.

Me pasó una cosa que me hizo pensar y rectificar sobre esto. Cuando se publicó El libro vacío me dieron las galeras y yo estaba asustadísima, lo confieso. Encontré un cúmulo de errores e hice correcciones. Pedí a Giménez Siles que me diera nuevas galeras. Otra vez correcciones y rectificaciones. Le pedí otras y me dijo: “¿Usted cree que el plomo no cuesta?” Entonces me puse de acuerdo con el corrector de pruebas, un anciano español, y le dije: “Por favor, mire, usted me da unas pruebas y yo vengo a las cinco de la mañana y se las entrego, para que no se entere el señor Giménez Siles”. Cumplí exactamente, a las cinco de la mañana estaba yo con todas mis correcciones. Y después le dije: “¿Me da usted otras?” Él me contestó: “Mire, niña, su libro me gusta; no lo siga corrigiendo porque se le va a secar”.

Fue como un golpe; tenía toda la razón. Desde luego, la corrección es una forma indispensable de ir escribiendo y ajustando el texto, pero cuando ya se ha terminado y se empeña uno en corregir y corregir sin cesar, se corre el peligro de que se seque lo espontáneo. Así que me dije: “bueno, así se queda, y que salga como salga”.


Para leer la entrevista completa pisar firme aquí

martes, junio 09, 2015

Veracruz





En Veracruz me cuesta distinguir las olas de las nubes. En ambas nado y vuelo; en ambas soy feliz.

(secuencia Boca del Río; luego de visitar la casa del maestro Agustín Lara. Tras el lente: mi madre)

domingo, mayo 31, 2015

Encuentro


(México. DF. 2015)

Supe de lejos —movida por la intuición— que fueron sus manos quienes labraron esa escultura: The Palmist (cera perdida, bronce / 2011). ¿Quién más que Leonora Carrington pudo haber incrustado un par de ojos profundos en las manos de un ave antropomorfa? Ella, quien alguna vez sentencio: "¿El mundo que pinto? No sé si lo invento; yo creo que más bien es ese mundo el que me inventó a mí.”
Lo mismo me ocurre con la poesía. Luces y sombras confluyen en este espacio, pero los colores se me revelan como son.

La foto fue tomada por mi madre, otra rara avis en esta intensa travesía. Hace poco vimos juntas, en medio de las pirámides de Teotihuacan, un enorme arcoíris redondo. ¡Estaba entero! ¡Totalmente entero! y lo seguí con la mirada un buen rato sin temor a quedar ciega de tanta belleza. Fue un milagro que, personalmente, jamás había presenciado; entonces fui feliz, como lo soy ahorita escribiendo estas letras desde este pequeño cuarto de hotel en el corazón de Veracruz (porque nos vinimos del DF para conocer al menos un pedacito de la costa mexicana). De manera que por ahora, sólo sé que quiero seguir viendo este tipo de manifestaciones simples y fantásticas por el mundo; quiero seguir creyendo en los milagros.

martes, mayo 19, 2015

Y cuando despertó, México todavía estaba allí


(photo by Chío. México DF. 2015)


No, no es una alucinación, estoy vibrando en medio de esta caótica e interesante ciudad. Me vine con mi madre (sonrío en la foto para ella). Ahora, camino a Coyoacán, a la Casa Azul, habitada en su momento por Frida Kahlo.

martes, noviembre 27, 2012

La Malagueña


Escena de la película "Enamorada", una de las más conocidas de la época del Cine de Oro Mexicano, dirigida en 1945 por Emilio "el indio" Fernández. La historia se sitúa en tiempos de la revolución. Las tropas zapatistas del general José Juan Reyes (Pedro Armendáriz) toman la tranquila y conservadora ciudad de Cholula. Mientras confisca los bienes de los ricos del pueblo, el general Reyes se enamora de la bella, rica e indomable Beatriz Peñafiel (María Félix), hija del hombre más notable de Cholula. El desprecio inicial que Beatriz siente hacia el revolucionario da paso a la curiosidad y, finalmente, a un profundo y auténtico amor.


domingo, noviembre 27, 2011

Fernando Vallejo Premio FIL 2011



Estoy muy contenta de que el Premio FIL (Festival Internacional del Libro) de Literatura y Lenguas Romances se lo hayan otorgado este año al escritor Fernando Vallejo, quien una vez más dejó ver su lucidez y coherencia en un provocador discurso en el que de manera sencilla y amena disparó verdades sin importarle herir la susceptibilidad de nadie. El escritor de origen colombiano recibió la cantidad de 150 mil dólares, los mismos que decidió donar en su totalidad a dos instituciones benéficas de cuidado de animales en Xalapa y el DF, México. Comparto el discurso íntegro, por lo que podrán escuchar momentos tan agradables como aquellos en que, critica al PRI (Partido Revolucionario Institucional), con frases como la siguiente: "Cuando tomo dinero, me tengo que lavar las manos. Eso de la lavada de las manos que tengo es desde la infancia. Cada que cogíamos una moneda mi mamá me decía: 'vayáse a lavar las manos mijo que cogió plata'. Así fuimos educados. Puros pobres. Me hubieran educado en la escuela del PRI, yo ya estuviera millonario". Luego de ello, el Alcalde, militante justamente del PRI, abandonó la sala, pero Vallejo, en medio de aplausos y ovaciones, continuó. 

¡A su salú!

viernes, agosto 12, 2011

Viví cerca - Miltos Sajturis

'Boy in tire'. Tzamunchale, México, 1973
photo by Danny Lyon.

VIVÍ CERCA

Viví cerca de los hombres vivos
y amé a los hombres vivos
pero mi corazón estuvo más cerca
de los salvajes enfermos con alas
de los grandes locos ilimitados
y aun de los maravillosamente muertos.

Miltos Sajturis (Grecia, 1919-2005)

jueves, junio 30, 2011

Franz Kafka en 13 estaciones de metro

Un maravilloso e inspirador proyecto en la Ciudad de México, donde la lectura es de un promedio de 2. 7 libros al año por persona, se plantearon el reto de que los usuarios lean al menos un cuento completo de Kafka, mientras viajaban en el metro.