Bebo café con Mark y con la reencarnación del poeta árabe Abdul Alhazred, hablando sobre el Necronomicón (El libro de los nombres muertos). Lovecraft nos mira desde la puerta y grita "¡Neti! ¡Neti! La verdad no es esto ni aquello". Luego cierra los ojos y se mata de la risa.
A MÍ DAME LA OSCURIDAD DONDE BRILLAN LAS LUCIÉRNAGAS por JULIA ROIG
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my private *Howl*
He visto a las mejores mentes de mi generación naufragar durante horas en
un scroll infinito, desnutridos, famélicos, histéricos, arra...
Hace 12 horas


