Mostrando entradas con la etiqueta San José. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San José. Mostrar todas las entradas

miércoles, febrero 02, 2011

BEATITUD: Uno por uno

California 2009
photo by Tema Quiñonez

Los editores de 'BEATITUD: Visiones de la Beat generation' crearon esta página para subir novedades, entrevistas, videos, etc., y para ir presentando, uno por uno, a los 33 autores que formamos parte de este viaje en papel. Comparto el link que me corresponde. ¡Salú! ;)

(La foto es de uno de mis viajes entre San Francisco y San José, en California). 

sábado, enero 29, 2011

Próximamente: BEATITUD: Visiones de la Beat Generation


¡Buenas Noticias!! Ya casi en las librerías de España: "BEATITUD. Visiones de la Beat Generation" (Ediciones Baladí). Un homenaje que 33 autores (incluyéndome) realizan a una de las más influyentes generaciones de las últimas décadas. Relatos, vivencias, impresiones.. Y no sólo eso, mis editores me avisaron que el libro inicia con mi relatoensayocrónica! ¡La tripulación ya está de lista! Faaack, we keep on the road, my friends! ;)

martes, junio 22, 2010

En la carretera

Carla on the Road. San José - San Francisco
photo by Tema

"No quiero carreteras rectas / que anticipen en la distancia/ el destino que se aproxima/ por maravilloso que sea./ Por eso cuando los niños piden/a sus ángeles protectores/que guarden en sus alas/el mundo que hay en sus cuartos,/ yo rezo para que mañana/ haya curvas en el camino." 

Cabos sueltos- Rafael Camarasa

viernes, octubre 09, 2009

De olvidos de diario, llanta ponchada y humo en la carretera

Podría detallar cada una de las peripecias por las que pasé en mi último tramo de San José a San Francisco como normalmente lo hago, pero prefiero darme una ducha y seguir masticando las experiencias de estos días. Lo importante es que al final recuperé mi diario (lo olvidé en el lugar donde fue el recital la noche anterior); la llanta que se nos ponchó en la 101 fue cambiada luego de esperar por largo tiempo en medio de la carretera, bajo un sol que me recordó mis travesías por Arizona; y la espera se acomodó entre bocanadas de humo y un par de canciones.
Afuera de DeBug, luego de recuperar mi cuaderno azul
.
Tema me toma una foto y se la manda desde su teléfono a Mark. Él me llama enseguida y me dice: Me encantó la foto, pero créeme que no te verás sexy con un auto encima. Éntrate ya al carro. - Y yo le digo que no, que no se preocupe, que adentro está muy caliente, que prefiero el viento que deja la velocidad de los autos-. (En ese momento un camión pasa flechado y mueve mi cuerpo con fuerza a su paso). -Estas loca-, dice Mark aún en la línea. Y yo le digo que no se preocupe que dentro de poco llegaré a San Francisco, que ya casi puedo oler la bahía.

saliendo de San José

Por la 101 directo a San Francisco

faackk!

plan A: llanta de emergencia (no hay). Descartado.

plan B: grúa (no hay plata). Descartado.

Plan C. regresar en autobús (no pasan). Descartado.

plan, plan, plan...

...do you have a cigarette?
... a sentarme y esperar

... el cuñado de Tema llegó.
... pero la llanta no calzó.
... así que relájate y disfruta

Finalmente, Tema (mil respetos, esa mujer movió cielo y tierra pa´ayudarme a regresar a SF, hasta que consiguió que un amigo suyo me diera un aventón hasta North Beach)

...home, sweet, home

Fiesta de Son Jarocho en San José

músicos jarochos
.
Este viaje a San José nunca estuvo entre mis planes. Pero apareció Temaquizcuini en San Francisco -con ese toque de hada azteca- y dejó sentada la invitación. Sabía que la gente que ella me presentaría sería gente muy especial, comenzando desde sus amigas Nauhxa y Citalxaya, la gente del grupo y Omar Mercado, el hombre que ahora la acompaña. Tema y Omar merecen un espacio aparte. Algún momento les dedicaré un post más completo para poder describir su calidad humana y sobretodo las cosas que con tanta sencillez me supieron enseñar. De todas formas sus nombres ya están en mi diario y en mi corazón.

Con Citalxaya y danzantes aztecas
Tema y Omar
.
Tema se siente mexicana aunque nació aquí, pues esas son su raíces; y Omar se define chicano. Tema -además de criar sus dos hijos-, danza, canta y trabaja con jóvenes que estuvieron en pandillas. Y Omar además de danzar -también en Caluplli Tonalehque- organiza eventos (hace poco organizó un Festival de Tequila en Monterrey ... origen, variedad, etc..) y es profesor de historia en un colegio. Ambos comparten muchos puntos de vista y en otros discrepan, pero escuchar sus argumentos es una experiencia fascinante. Ambos respetan y admiran mutuamente esa capacidad de echarle coraje a las cosas que quieren.
Tema mostrando el tatuaje del calendario azteca en el brazo de Omar

hermanita aztceca

Una de las cosas que compartimos fue una fiesta de Son Jarocho, danza tradicional del este de México (Veracruz), cuyo origen es campesino, y cuya característica principal es la poesía cantada y la danza zapateada. Para mí fue una experiencia inolvidable, por ser poeta y bailarina, y por tener mi corazón tan abierto a las expresiones culturales tan particulares de cada región: sus instrumentos, sus trajes.... yo no conocía mucho sobre ese género más que las generalidades. Y para mí fue un verdadero placer ver a tantas mujeres agarradas sus jaranas y sus guitarritas, a los hombres con sus sombreros y pañuelos, y en el centro esos zapatos especiales asentando el escenario. De ello pude captar -muy artesanalmente- algunas breves escenas de lo que fue la fiesta de Son Jarocho, y he preparado un video cortito que hoy comparto.

jueves, octubre 08, 2009

Autorretrato en el Espejo y poema de Alejandra Pizarnik

In the Mirror self-portrait
en la carretera San José- San Francisco
.
La mano de la enamorada del viento
acaricia la cara del ausente.
La alucinada con su "maleta de piel de pájaro"
huye de sí misma
con un cuchillo en la memoria.
La que fue devorada por el espejo
entra en un cofre de cenizas
y apacigua a las bestias del olvido.

San José: Una noche de cultura y resistencia

Carla Badillo Coronado
San José
.
Un día digno de recordar. Desde la mañanita, cuando salí apurada de San Francisco, con mi maleta al hombro como si hubiese sido un guagua recién nacido -con ese cuidado que a veces me cuesta-, disfrutando de las bondades de la carretera y de la gente de verdad. Tema, Nauhxa, Citalxaya... y otros tantos nombres que hoy me suenan a cuentos aztecas. Ay, qué bonito es danzar, disfrutar y hacer disfrutar de la poesía del cuerpo, de la palabra que es mensaje, que es historia, que es vida. Vine a San josé a compartir un poco de lo que tenemos allá abajo. Porque soy del Sur, señores. Y también del Norte y las otras direcciones. Pero antetodo vengo del Sur, y allá el viento acaricia de otra forma. Asienta, asienta. Sinche, sinche ¡Carajo! Y aquí mismito se oye el grito de mis muertos como un himno de vida.
jatun taita nina
.
Comparto algunas imágenes de lo que fue el evento en el Centro Cultural DeBug, en San José, California, donde pude leer mi poesía y presentar mi danza junto a otros artistas. Gracias a ellos y a la gente que asistió al evento, entre los que contaron algunos danzantes aztecas que a pesar de haber estado todo el día en la ceremonia de Xilonen... sacaron fuerzas para seguir en el círculo de fuego, por darle fuerza a la noche. Yupaichani.
.
quinde rojo Tukuylla mikaipi kanchik
allpamanda Kausaymanda
asienta wuarmigu kunansi
Nauhxa y Tema con sus voces impecables

Citalxaya y parte del público
leyendo (sin libro ni diario)

Yosimar Con Citalxaya
muchachos que vinieron de Las Vegas
... más músicaDesde San Diego "Mujeres en Resistencia" pañuelos, botas y machetes
... más aves de colores Con una familia de danzantes aztecas que asistieron primero a la Ceremonia de Xilonen
... ¡juyayay!

miércoles, octubre 07, 2009

Next Stop: San José y Watsonville. Danza y poesía en mis maletas

(fragmentos)
***
Paso la noche y madrugada ultimando detalles. No quiero viajar olvidando cosas bajo mi cama. Pongo especial atención en mis trajes y elementos para la danza: trigo, maíz, chaguarmishque, vasija de barro, palo santo, saumerio, etc. Tema pasará en su auto recogiéndome de North Beach a las 7 de la mañana. Luego iremos directamente a San José. Creo que a este paso no dormiré nada. Sobretodo porque todavía me falta colocar las artesanías en los mostradores. No me importaría no dormir -es lo que siempre ocurre cuando hago maletas-, pero mañana me espera un día largo e intenso... y no puedo darme el lujo de quedarme sin baterías.

***
5:00 am. Programo el despertador a las 6 :10. Me acuesto a dormir. Me despierto. Veo el reloj. ¡¡6:50!! Veo el celular: cuatro llamadas perdidas de Tema y un mensaje: "voy llegando". Le devuelvo la llamada y le digo que si desea tomar un café éste sería un buen momento. Ella sabe -, por mi voz y sugerencia- que no estoy lista. Dice que no hay problema y me da un tiempito más. Me baño y me visto a medias. Tema llega, me ayuda a sacar las cosas. Y arrancamos para San José. Es extraño ver a San Francisco tan temprano por la mañana. Mi horario en esta ciudad cambia. Creo que han sido contadas las veces que he estado despierta a estas horas. Y eso se debe a que mis días, aquí, son las tardes, las noches y las madrugadas.

***
Plumas, coronas, instrumentos regados por todo el auto. Parece como si fuésemos a una presentación de mi grupo de danza. Le hablo de Tullpucuna, de mis compañeros, de la música, de mi madre. Tema acelera y casi se derrama el chaguarmishque. Le explico que se trata del "aguamiel " que sale del penco, que lo fermentó Memo, le hablo también de Don Chugchurillo, el último mishquero de Pomasqui. Ella me cuenta que hace algún tiempo estuvo en México, en Teotiuacan (náhuatl: Teōtihuácān, 'Lugar donde fueron hechos dioses' ), y allí conoció a uno de los últimos mishqueros de la zona, en la Casa Ecológica del maestro Rubén Almeida. Ahí fue testigo del proceso para obtener la miel del maguey. Hablamos de peyote, de San Pedro, de medicina. Hablamos de amigos, de encargos, de viajes a lugares escondidos. ***

La danza empezará a medio día, pero llegaremos antes para ayudar a las demás mujeres del grupo principal. El grupo de Tema se llama Calpulli Tonalehqueh y está conformado por cincuenta danzantes. En nahualt, Calpulli quiere decir "familia de familias". Y Tonalehqueh "guerreros que viajan con el sol". -¿Por qué escogieron ese nombre?, le pregunto. Y Tema me cuenta que cuando se formaron, su maestro -que viene de México- les hizo un estudio llamado Tonalamalt, que traducido del náhuatl significa "libro de los días", está integrado por 260 días, agrupados en veinte trecenas. El calendario ritual era usado por los tonalpouhque o cuenta días para conocer la suerte y personalidad que tendrían los individuos, según el día de su nacimiento; para adivinar el desenlace de los acontecimientos humanos y para decidir el tipo de actividades que debería emprender cada pueblo, según lo determinara la voluntad de sus dioses. Tema es Bianca Quiñonez. Pero su maestro le dio el nombre de Temaquizquini (de ahí su diminutivo), guiado también por el Tonalamalt. Tema nació el 23 diciembre: día del ocho venado. Su nombre significa: "la que ofrece cantos". Un nombre muy acertado porque Tema tiene una voz preciosa que podría estremeces hasta al más insensible. Ella sigue hablando y yo la miro con más cariño. La siento como la hermanita azteca que el destino me devuelve después de tantos siglos. Este lugar lleno de árboles es inmenso y la frente de Tema infinita. Me conmueve tanto el amor por sus muertos, que casi puedo ver mi rostro reflejado en el suyo. Tema es Bianca. Tema es Temaquizquini. Tema es Malinche. Tema es la que ofrecen cantos. Tema es las que fueron y las que no. Tema es el ave que huyó de la hoguera para seguir volando.

De su familia -que es mexicana-, Tema es la primera nacida en EE. UU. Pero ese hecho para ella fue solamente circunstancial. Ella se siente mexicana. Tiene dos hijos preciosos, la primera de diez años (que parece su hermana menor) y uno de cuatro. Tema me muestra orgullosa sus fotografías y me dice que todo lo que hace también es por ellos. Por las cosas que me va contando, Tema es una mujer a carta cabal. En cuanto a la danza, lleva ya siete años en el grupo. Y de esas cosas de la vida llegó guiada por otra de sus pasiones: los mariachis. Tema era parte de uno durante 3 años. Ella tocaba la guitarra, y el lugar donde solía ensayar se llamaba Plaza de de la Herencia Mexicana. Entonces Capulli Tonalehqueh empezó a ensayar ahí también, pero en diferente sala. -"La llamada de los tambores y los pasos de la danza azteca es poderosa, me dice. Antes sólo los guerreros danzaban, como una forma de entrenamiento físico y disciplina mental. Se danzaba incluso por horas. Yo empecé a ver diferentes caminos en mi persona. Sobre todo en la cuestión de la voluntad. De la fuerza". Tema creció rodeada de muchachos que tenían una fuerte crisis de identidad. Ella a los 19 experimentó algo que le hizo encontrar su base, y el fuerte nexo con sus raíces.
***
Llegamos a San José y nos detenemos para recoger a otra de las integrantes del grupo: Citlalxaya. -¿Y el de ella que significa?, le pregunto a Tema. -“Cara de estrellas”, responde. Enseguida sale Citalxaya. Una muchacha bajita, dulce y de sonrisa amplia. Enseguida me da muy buena espina. Tiene sangre liviana, como decimos en mi tierra. Luego pasamos comprando burritos para el desayuno y lo que será nuestro sustento para todo el día, pues Tema dice que hasta que no acabe la ceremonia no se comerá nada, incluso muchos ayunan, pero con el sol que hace, las tres deben tomar fuerzas. "¿Las tres?, pregunto de nuevo. ¿Quién falta?, -Nauhxayacatl-, responde Citalaxaya. Y yo de tanto nombre en nauhatl ya estoy mareada. Recordarlos y pronunciarlos me cuesta al principio. "Ahora entiendes porque siempre me presento como Tema", dice riéndose la que ofrece cantos. ***

Nauhxayacatl. No recuerdo que significa su nombre, pero estoy segura que denota fortaleza. Nauhxa es otra guerrera. Casi puedo ver su armadura. Piel morena, rostro fuerte y dos trenzas largas, muy largas. Su rostro además me recuerda alguien de inmediato. Se parece mucho a J. al muchacho que conocí adentro del tepee durante la ceremonia de Peyote cerca de Santa , Nuevo México. Le cuento a Nauhxa esa historia muy particular. Y ella me cuenta a su vez anécdotas de guerreros, fuego y medicina. Nauhxa plumas negras. Nauhxa plumas blancas. Me hallo entre mujeres pájaros. Aves de una misma tribu.

Tema y Nauhxaniña con loro

entre danzantes

Acabo de enterarme de que la ceremonia no será en San José sino en la cercana ciudad de Watsonville, condado de Santa Cruz. Y que el evento de la noche sí será donde pensaba. Pero la verdad estoy pasando tan bien que me da igual a dónde me lleven. Estoy en buenas manos: Tema, Cital y Nauhxa cantan, rien y me cuentan sus historias. Mark me manda un mensaje para saber cómo va todo. Ahhh, cómo le gustaría escuchar la música que ahora está sonando. Puras de esas que los dos disfrutamos. Llegamos a Watsonville. Y el sol es intenso. En consecuencia el suelo hierve. Parecería que es un plan del astro rey para quemar los pies de los danzantes y así lograr que todos salten más alto.

Antes de empezar la ceremonia, a cada grupo se le asigna una especie de stand para poder vender artesanías y atuendarse. Yo, como no tengo stand me acomodo en el césped. Pero al ratito veo que hay un puesto mejor por el centro y me instalo por allá. Justo al lado de un tipo cuyo puesto está lleno de cráneos de coyotes y pieles de lobos y serpientes. Su mirada es imponente e infunde temor. Por su vestimenta me da la impresión que es boliviano, pero por su acento me doy cuenta que es mexicano. Una señora le dice que la de la esquina es una piel de venado y él le dice que no que es de otro animal, La señora insiste tantas veces hasta que él pierde la paciencia porque ella incluso llega a tocar las pieles y cráneos. Él le dice a la señora que él sabe de que está hablando que no en vano a pasado no sé cuántos años de su vida en esto, que sabe reconocer un animal. Y que si le hace el favor de dejar de manosear las pieles. Éste no friega, pienso. Jodido, pero me cae bien, porque no tienen pelos en la lengua, porque habla de frente.Sigo colocando mis artesanías sobre una cobija que Tema me prestó, pero hace falta otra, y el cazador saca una sábana blanca me la entrega. -Cómo vas vender algo si no lo muestras como se debe, me dice. Le agradezco y termino de ordenar mi puesto. Al rato se acercan varias personas y -a diferencia de otros puestos- les explico paso por paso de que están compuestos los collares, aretes y pulseras. Que si de tagua "marfil de los Andes", que si de semillas como el guayruro "ojo de la selva", san pedro, jaboncillo, que si de Spondylus "concha sagrada" y primera monedita prehispánica. La gente se sorprende cuando le digo que soy de Kitu, que vengo de la mitad del mundo. Todos aquí son mexicanos o descendientes de mexicanos, uno que otro extranjero. Yo la única que viene de Ecuador.

vendiendo artesanías

Van pasando las horas y los danzantes siguen en el círculo central. El sol es cada vez más intenso y no hay bocado de comida ni sorbo de agua (la compensación vendrá después, pues acabado la ceremonia habrá un verdadero banquete). En ello aparece Juan, el heladero. Un tipo bajito y morenito que se ubicó diagonal a mi puesto. Juan no se sienta ni un segundo a descansar, debe estar parado y pendiente de sus clientes, que son muchos, pues el clima favorece. Juan comienza a conversar conmigo y me dice que viene de Oaxaca. Pero que vino aquí por lo mismo que la mayoría de sus paisanos, por trabajito y algo de plata para ayudar a los suyos. Piensa regresar dentro de un tiempo. Lo que muchos dicen y pocos concretan, al menos no a corto plazo. Le deseo lo mejor a Juan, es un hombre de ojos limpios. Saludo a Tema de rato en rato y desde lejos. Ella sigue danzando junto a las otras muchachas. Yo disfruto de esta experiencia maravillosa, que es la de siempre: la de encontrarme con tantos mundos en uno sólo. Y las bendiciones que el camino me da. Cosas simples que llenan mi corazón de gratitud. Como ahora, que me estaba secando de sed, y Juan, el heladero me regaló dos helados. Yo le pagué a manera de trueque, con mi mercadería. Le pedí que estirara el brazo y coloqué en la muñeca de Juan aquella pulserita de fibra de marihuana por las que hace un momento él había preguntado.

Juan con mi regalo

... y yo con el suyo

Lo mismo sucede con T, el cazador, quien me dice que si me habla es porque le caí bien, porque me abrí cancha ahí y empecé a compartir el conocimiento con la gente. T. me cuenta sus historias de viajes y cacerías por el desierto y montes lejanos, me cuenta sobre su padre, sobre los cueros curtidos, sobre accidentes y visiones. Al final me dice, mira los dos estamos en lo mismo, toma algo que quieras de mi puesto y hacemos trueque con algo del tuyo. Acepto. Al final él se llevó puesto un collar de guayruros. Y yo una calavera de coyote. Y su sonrisa.

La tarde avanza. Mark me llama y nota en seguida mi emoción. También se alegra porque sabe que esas historias me alimentan. Una vez más, mi voz son los ojos que le permiten ver lo que observa su viajera. La tarde avanza. Miro cómo se va acercando de apoco Tema, Nauhxa y Citalaxaya. Se acercan las mujeres emplumadas. Señal de que es hora de guardar las cosas pues el banquete nos espera. Luego regresaremos a San José, donde seré yo la que encienda el fuego y baile para luna, pidiéndole entre giros y saltos que ilumine nuestra noche.