domingo, julio 05, 2015
Emil Cioran - Sobre el pensamiento fragmentario
viernes, octubre 26, 2012
Emil M. Ciorán
viernes, abril 13, 2012
E.M. Ciorán
martes, febrero 07, 2012
lunes, febrero 14, 2011
Tiempo
viernes, mayo 07, 2010
Alta cultura (poesía y publicidad) - Andrés Neuman

Puede que alguno se eche las manos a la cabeza. Pero oigan, siendo prácticos, sería preferible que los poetas del mundo reemplazasen por un tiempo a los publicistas (que ya bastante se han aprovechado del lenguaje poético) y pusieran los nombres en su sitio. Así al menos las empresas no cometerían torpezas pseudoeruditas como ponerle Kafka a una línea de ropa juvenil, que sería tanto como decir Balneario Kafka ("para relajarse y gozar del ocio en familia"), Bombones Cioran ("sus momentos más dulces") o Moda Infantil Nietzsche ("y que sus niños luzcan alegres y tiernos").
En fin, como los tiempos aprietan y los derechos de autor no dan para gran cosa, ahí van mis humildes sugerencias: Agua Mineral Goethe ("para llegar a viejo en plena forma"). Audífonos Beethoven ("porque los sordos también escuchan"). Rifles Hemingway ("y sea usted también protagonista"). Tranquilizantes Kant ("para alcanzar la justa medida de las cosas"). Leche Desnatada Vermeer ("¡y qué bonito envase!"). Preservativos Schubert, que murió de sífilis ("para dar ejemplo"). Bombillas de Bajo Consumo Rembrandt ("porque la luz también es una obra de arte"). Televisores Digitales Huidobro ("¡alucina con las imágenes!"). Lencería Femenina Stravinski ("para que tú también consagres la primavera"). O Compresas Juana de Arco, Juguetes Didácticos Wittgenstein, Clínica Bukowski, Gimnasio Marinetti…
Líricos señores del marketing, por favor, escúchenme. Tengo un montón de ideas. A buen precio. Les dejo mi número y mi correo. Por si acaso. Son ustedes muy amables.
Fuente: El Correo Digital. Bilbao. 2006-05.15
jueves, abril 08, 2010
Los dioses de Plotino - E. M. Ciorán

«Son los dioses quienes tienen que venir a mí y no yo quien tiene que ir a ellos», respondió Plótino a su discípulo Amelius, que quería llevarle a una ceremonia religiosa. ¿En quién, dentro del mundo cristiano, encontraríamos un orgullo de semejante calidad?
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E. M. Ciorán. Ese maldito yo. eEd. Tusquets. 1987
viernes, enero 15, 2010
Ciorán con el ojo abierto
Se aprende más en una noche en vela que en un año de sueño. Lo cual equivale a decir que una paliza es mucho más instructiva que una siesta.
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Los dolores de oídos que padecía Swift son en parte la causa de su misantropía. Si las enfermedades de los demás me interesan tanto, es para hallarme inmediatamente puntos comunes con ellos. A veces tengo la impresión de haber compartido todos los suplicios de aquellos a quienes he admirado.
Es imposible pasar noches en vela y ejercer un oficio: si en mi juventud mis padres no hubieran fìnanciado mis insomnios, me habría seguramente liquidado.






