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lunes, marzo 05, 2012

Media noche en Paris (escena Hemingway)



La siguiente es una de mis partes favoritas en la película Midnight in Paris, escrita y dirigida por Woody Allen (2011). En ella aparece un diálogo entre el escritor Ernest Hemingway (interpretado de manera soberbia e impecable por parte de Corey Stoll) y Gil Pender, un escritor que apenas está comenzando, en la que el ícono de la Generación Perdida habla sobre el miedo, la escritura y el amor.

Nota: por alguna razón de configuración no se puede leer el díalogo en el video porque se corta, así que lo he transcrito completo, pero si desean verlo pueden hacer click en la parte superior del mismo, a fin de que se abra en otra página. Que lo disfruten.




Hemingway: La misión era tomar la colina. Éramos cuatro, cinco contando a Vicente, pero había perdido una mano al estallar una granada y no podía luchar como lo hacía cuando le conocí. Y era joven y valiente, y la colina estaba encharcada de tanta lluvia, y el camino descendía, y había muchos soldados alemanes, y se trataba de apuntar al primer grupo y con puntería certera, retrasarles.
Gil: ¿Tenía miedo?
Hemingway: ¿De qué?
Gil: De que le mataran.
Hemingway: No escribirá bien si tiene miedo a morir. ¿Lo tiene?
Gil: Si, lo tengo. Yo diría que es quizá mi mayor miedo realmente.
Hemingway: Es algo que le ha pasado a todos los hombres y a todos les pasará.
Gil: Lo sé, lo se…
Hemingway: ¿Ha hecho el amor con una auténtica gran mujer?
Gil: La verdad es que mi novia es bastante sexy.
Hemingway: ¿Y cuando hace el amor con ella siente una pasión bonita y veraz, y al menos en ese momento pierde el miedo a la muerte?
Gil: No, no suele ocurrirme…
Hemingway: Creo que el amor que es veraz y real crea una tregua con la muerte, la cobardía viene de no amar o no amar bien, que es lo mismo. Y cuando el hombre que es valiente y veraz mira cara a cara a la muerte como cazadores de rinocerontes que conozco, o Belmonte, que es valiente de verdad; como aman con suficiente pasión apartan a la muerte de su mente, hasta que vuelve como hace con todos los hombres, y es hora de volver a hacer el amor de verdad. Piénselo bien.

lunes, diciembre 26, 2011

Carla Blue

photo by Mark Alvarez. SF. dic. 2011


Y bien, luego de haber llorado desconsoladamente viene la calma, lo cuento: perdí mi laptop, es decir perdí todos mis manuscritos, fotografías, crónicas de viaje, etc, etc.etc. PERO, por suerte, aunque la máquina no recuperé, sí logré recuperar el 85 % de todo que contenía, que es lo más importante. Es cierto que en los momentos límite es que uno conoce a la gente que en verdad nos ama, y Mark no se despegó de mí, desde que caí en shock y me puse muy loca, literalmente, hasta cruzar la ciudad a la velocidad de un rayo, haciendo mil y un cosas como en un operativo de rescate. Es larga la historia, pero diré que toda pasa por algo, ¿quién diría que ahora estoy agradecida de haber roto la pantalla de mi máquina viejita hace un par de meses, ya que justamente fue esa la que sirvió de respaldo. Estaba deshecha, y sigo bajoneada, pero mis amigos cercanos acá me han dado mucho ánimo, y de rato en rato se acercan a mi mesita en Caffe Trieste a contarme historias de pérdidas de manuscritos, desde Hemingway, Burroughs, hasta la pérdida de Ultramarino, de Malcolm Lowry, que fue robado del interior del auto del que iba a editar la obra, también la de una reconocida escritora que vive en el barrio, que tras dos años de trabajar en su novela, y ya a punto de terminarla, su departamento se incendió, y lo perdió todo, así mismo mi amiga la poeta y pintora Aggie, esposa de Jack, después de perder su compu en el aeropuerto de Tokio, la recuperó, y sin embargo, la noche luego de contarme la anécdota, quemó su computadora derramando café sobre el teclado... y así por el estilo... lo increíble es que a pesar de que yo no memorizo mis poemas, tal fue el dolor de la pérdida que me senté en medio de la calle, llorando, a transcribir lo que recordaba en mi diario. Al siguiente día lo abrí: había escrito lo últimos 25 poemas en seguido. 

jueves, julio 14, 2011

Hoy en día...


Querido Ernest:

Hoy en día, cuando casi todo el mundo es un genio, al menos por un tiempo, la tentación de aprovecharse que siente el impostor no es mayor que la tentación de relajarse que siente el hombre valioso.

(fragmento de una carta de Scott Fitzgerad a Ernest Hemingway)

domingo, julio 03, 2011

Entre Hemingway, Jim Morrison y Jack

Jack Hirschman & Carla Badillo Coronado
Caffe Trieste. SF

Un día como hoy mi querido amigo y traductor, el poeta Jack Hirschman, me entregó la copia de la carta que Hemingway le envió desde Cuba hace muchísimos años y unos poemas de Jim Morrison cuando este era su alumno en UCLA. En efecto un día como hoy el viejo Ernest se voló los sesos. Y un 3 de julio nacía el jinete salvaje de Jim. A su memoria, queridos!



martes, julio 27, 2010

La Mar - Ernest Hemingway

 
Playas, Ecuador 2010 (by CBC)

Playas, Ecuador 2010 (by CBC)

Playas, Ecuador 2010 (by CBC) 

"Decía siempre la mar. Así es como le dicen en español cuando la quieren. A veces los que la quieren hablan mal de ella, pero lo hacen siempre como si fuera una mujer. Algunos de los pescadores más jóvenes, los que usaban boyas y flotadores para sus sedales y tenían botes de motor comprados cuando los hígados de tiburón se cotizaban altos, empleaban el artículo masculino, le llamaban el mar. Hablaban del mar como un contendiente o un lugar, o aun un enemigo. Pero el viejo lo concebía siempre como perteneciente al genero femenino y como algo que concedía o negaba grandes favores, y si hacía cosas perversas y terribles era porque no podía remediarlo."


Ernest Hemingway, El viejo y el mar