En un antiguo taller, los juguetes cobran vida cuando su creador abandona el lugar. No le hacen falta trucos ni efectos especiales para conferir vida a esa naturaleza muerta. Es la cámara quien extrae el movimiento y la emoción de unas muñecas rotas o de un contador de luz. Siniestro film que anticipa, sin duda, los bodegones fúnebres de otros ilustres cortometrajistas: Los hermanos Quay.
ANECDOTARIO DE POETAS (385): Neruda cuenta en sus memorias algunas de las mentiras que decía Huidobro
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Huidobro no se conformaba con ser un poeta extraordinariamente dotado, como
en efecto lo era. Quería también ser *superman*. Había algo infantilmente
bel...
Hace 1 hora.


2 dijeron lo que tenían que decir...:
Love the atmosphere! Great short by Polanski.
qué buen corto!!
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