viernes, enero 07, 2011

VERITAS INLUSTRAT


Me encanta mi faceta como profesora universitaria. Me encanta porque he podido constatar muchas cosas de las que hablaba Héctor cuando yo era su alumna. Ahora que estoy al frente de un aula puedo comprobar muchas taras de la educación superior. No falló mi intuición cuando pensé encontrarme con la extensión de un jardín de infantes. Pero fui sincera desde el principio y logré que los estudiantes se abrieran. Sintieron vergüenza de lo que ellos creían saber, escupieron sobre sus propios egos, y eso fue bueno, válido e incluso necesario para poder avanzar en serio. Ahora ellos saben que hubo un tiempo en el que podían culpar a otros de sus vacíos (familia, Estado o a su misma Institución), pero llega un punto en el que ya no se puede culpar a nada ni a nadie por sus prejuicios, y que una vez abierta la puerta tampoco se puede retroceder. Veritast inlustrat. El que desea conocer avanza por ese camino, solo.