El amor es un arma que nunca aprenderé a disparar.
Fernando Aramburu. El vigilante del fiordo.
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Tusquets, 2011. 186 páginas. Probablemente lo vi recomendado aquí: Fernando
Aramburu: El vigilante del fiordo. Cuando compro cualquier libro de saldo
porqu...
Hace 2 horas


21 dijeron lo que tenían que decir...:
wow.
el seguro nunca está puesto.
y siempre tengo balas de más.
balas perdidas muchas veces.
como un salvaje ebrio del Lejano Oeste.
ni en defensa propia?
sí fuese en defensa propia sería un suicidio.
hay que apear el caballo, salvar putas y golpear maleantes
y para el dolor de una herida...el whisky
el amor debe dejar ese ardor delicioso que deja el whisky en la garganta.
dispararse es ser autovouyerista
mirarse a través de la herida.
el whisky combinado con la sangre
bloody whisky!
y con un par de hielos, así arde lo suficiente
revolver de cerotonina en un zig-zag de humo
algo así ;)
..all you need is love ta tara ra ra....
ya somos dos jeje!
El corazón es líquido negrita, se riega.
Cuídate.
CL
regada estoy. ;)
Cuídese también. Abrazo.
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