Hay una teoría de que los antiguos Mayas construían sus pirámides para que actuasen como resonadores gigantes para producir ecos extraños y evocativos. Se ha demostrado como las ondas de sonido rebotando alrededor de las hileras de escalones de la pirámide El Castillo, en las ruinas Mayas de Chichén Itzá, crean sonidos que representan la mímica del trino de un pájaro y el golpeteo de las gotas de la lluvia.
NUNCA VOLVERÁ A SER AHORA (TRILOGÍA DE LA LLUVIA)
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La Editorial Efe Eme acaba de publicar *Nunca volverá a ser ahora (Trilogía
de la lluvia)*, que recopila mis libros descatalogados de relatos *Perro de
l...
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