domingo, septiembre 29, 2013

Carta de Albert Einstein a su hijo de 11 años sobre el aprendizaje



En 1915, a la edad de 38 años, Einstein vivía en Berlín, mientras su esposa  Mileva y sus dos hijos, Hans Albert Einstein y Eduard “Tete” Einstein, vivían en Viena. El 4 de noviembre de ese año, habiendo completado las dos páginas de su obra maestra, la teoría de la relatividad, Einstein envió a su hijo de 11 años la siguiente carta:

Querido Albert:

Ayer recibí tu querida carta y me sentí muy feliz. Tenía miedo de que no me volvieras escribir nunca. Me dijiste cuando estuve en Zurich, que era incómodo para ti que yo fuera a Zurich. Por eso pensé que era mejor vernos en otro lugar, donde nadie interfiriera con nuestra comidad. En cualquier caso deseo que cada año pasemos un mes entero juntos, y así veas que tienes un padre al que le interesas y que te quiere mucho. También puedes aprender muchas cosas buenas y hermosas de mí, algo que otras personas no pueden ofrecerte con facilidad.
Lo que he logrado a través de un trabajo arduo no debería ser para extraños sino para mis pequeños. Estos días he completado uno de los más bellos trabajos de mi vida, cuando estés más grande, te contaré sobre él.
Me siento muy bien de que estés disfrutando el piano. Eso y la carpintería, son en mi opinión para tu edad las mejores actividades, creo que incluso son mejores que la escuela. Porque esas son cosas que van de acuerdo con alguien de tu edad. En el piano, debes tocar principalmente lo que te agrada, aunque el profesor no te lo asigne. De esa manera es como aprendes más, cuando haces algo que disfrutas tanto que no te das cuenta de que pasa el tiempo. Yo, a veces estoy tan inmerso en mi trabajo que me olvido de comer…

Dale un beso a Tete de parte de tu papá.

Saludos a tu mamá.

jueves, septiembre 26, 2013

Maria Joao Pires



"No me siento vencedora en nada, no quiero vencer a nadie, sólo quiero encontrar mi lugar en el mundo y en la música sin que ello suponga una competición. La palabra vencedora no va conmigo. Pretendo ser verdadera, no engañar... ¿Por qué nuestras manos son más importantes que las de alguien que trabaja la tierra? Nosotros sólo hacemos pasar el rato a 2.000 personas en una sala y ellos nos dan de comer. ¿Por qué nos tienen que asegurar la manos a los pianistas y no a un agricultor? No debemos guardar nuestras manos, tenemos que ponerlas en acción."

 Maria Joao Pires (2003)

Carta a una querida misántropa


¿En verdad es necesario escribir la palabra Sarajevo, Angélica? Y entiéndase Sarajevo como decir, en mi caso, San Francisco, lugar de pequeñas y grandes batallas conmigo y con ese camino al que llamé futuro. Ya ves, heme aquí, escribiendo la palabra Sarajevo, pero a diferencia tuya yo no viajaré mañana. Estoy en otro tipo de trinchera. Esta noche no llueve. Pero huelo el cemento húmedo de las calles de París por las que recorrí sin hablar un carajo de francés, pero con los ojos más abiertos que nunca. Escucho el viento de Nambroca por donde alguna vez pasó el Quijote y fui amada, tanto que llegué a romperme, una vez más. Y luego salió el sol. Vivo en un libro, querida Angélica, y quisiera estar en el papel de quien me lee, poder observarme, por un momento, con otros ojos. 

Cees Nooteboom



"Mi intención es narrar historias y, de vez en cuando, me salen trozos ensayísticos, de pensamiento, que para otros son filosofía, pero no soy académico, porque los escritores no estamos para dar respuestas, como intenta la filosofía, pero sí para hacer preguntas".

Leer la entrevista completa en ElDÍA.es. aquí

miércoles, septiembre 25, 2013

El rastro en los libros - Montaigne



“Hojeo los libros, no los estudio. Lo que me queda de ellos es algo que ya no reconozco que sea de otros; es sólo aquello de lo cual mi juicio ha sacado provecho, los razonamientos y las fantasías de que se ha imbuido. El autor, el lugar, las palabras y demás circunstancias, los olvido al instante.”

“No es muy extraño que mi libro siga la suerte de los demás libros, y que mi memoria abandone lo que escribo como lo que leo, y lo que doy como lo que recibo.”

M. Montaigne en: “Cómo hablar de los libros que no se han leído” de Pierre Bayard.


Hobo Blues - John Lee Hooker


The blues is the blues, man.
And in my deep lonely soul
I'm a hobo girl.

 

sábado, septiembre 14, 2013

divagaciones de viernes por la noche


Pensar en que no tengo tiempo para dormir es lo que me produce sueño. Entonces dejo de pensar y me despierto. Maniática, inocente, tranquila. ¿Es posible tanta contradicción? Es posible. Abro la ventana y me encuentro con Tokio, completamente encendido, pero los pitos de los autos son quiteños, inconfundibles. Hay formitas de pitar que, en efecto, no dejan que viajemos mas allá de nuestro territorio. ¿Pero cuál es nuestro territorio? El mío, en este instante, un bar con botellas vacías en este balcón imaginario, y un artículo por escribir. No alcanza para más. Bebo un vaso de leche, coloco a John Zorn y me relajo. Entonces van saliendo, poco a poco, de las esquinas de mi cuarto, bufones y arlequines. Me dan ánimo. Hacen malabares con las letras y luego me las lanzan. Con ellas formo este párrafo; el inicio de algún relato que quizá alguien lea, por error, un viernes por la noche, en la soledad de su cuarto, sin bufones ni arlequines. O quizá el arlequín sea yo, haciendo malabares con su Tiempo.

sábado, septiembre 07, 2013

Sabiduría de abuelos


Isla de la Corota. Colombia. 2012

“Ah –decía mi abuelo-, no basta con tener ojos; hay que aprender a usarlos. ¿Sabes qué hacía Flaubert cuando Maupassant era pequeño? Le instalaba delante de un árbol y le daba dos horas para que lo describiera”.

(Las Palabras- Jean Paul Sartre)


miércoles, septiembre 04, 2013

WAR



John Zorn - Shaolin Bossa


Hoy tengo mis 3 hemisferios funcionando a mil.
Estoy contenta y espero que mi subidón no decaiga.


Peter Handke (viajes, tranquilidad, movimiento)



Pregunta: En el libro se percibe un anhelo grande buscar paz y calma ¿Cómo encaja la tranquilidad con el viaje?

Peter Handke: Está la famosa historia de los enfermos mentales en la Edad Media, que cuando se ponían agresivos se les montaba en un barco; se tranquilizaban con el movimiento. En este sentido, viajes y tranquilidad pueden ser perfectamente compatibles. Para mí, al menos. Viajando por mi cuenta, se entiende. No es ningún contrasentido.

domingo, agosto 25, 2013

El ahorcado del café Bonaparte - Fayad Jamis


(Zacatecas, 1930-La Habana, 1988)

El ahorcado del café Bonaparte
A Pablo Armando Fernández

Para no conocer los abismos del humo
para no tragarse los periódicos de la tarde
para no usar unos espejuelos cubiertos de sangre o telaraña
El que estaba sentado en un rincón lejos de los espejos
tomándose una taza de café no oyendo el tocadiscos
sino el ruido de la pobre llovizna
El que estaba sentado en un rincón lejos de los relámpagos
lejos de los leones morados de todas las guerras
hizo un cordón con una hoja de papel
en que estaban escritos el nombre del Papa el nombre del Presidente
y otros dos mil Nombres Ilustres
y a la vista de todos los presentes
se colgó del sombrerero que brillaba sobre su cabeza
El patrón del café salió bajo su capa negra en busca de un policía
Armstrong cantaba sin cesar la luna había aparecido
como una gata furiosa en un tejado
Tres borrachos daban puñetazos en el mostrador
y el ahorcado después de mecerse dulcemente durante un cuarto de hora
con su voz lejana
comenzó a pronunciar un hermoso discurso:
"Maintenant je suis pendu dans le Bona
La lluvia es el cuarzo de mi miseria
Los políticos roen mi bastón
Si no me hubiera ahorcado moriría
de esa extraña enfermedad
que sufren los que no comen
En mis bolsillos traigo cartas estrujadas
que me escribí yo mismo
para engañar mi soledad
Mi garganta estaba llena de silencio
ahora está llena de muerte"

"Estoy enamorado de la mujer que guarda las llaves de la noche
Ella se ha mirado en mis ojos sin saber quién he sido
Ahora lo sabrá leyendo mi historia de hollín en los periódicos
Sabrá que me llamaba Louis Krizek
ciudadano del corazón de los hombres libres
heredero de la ceniza del amanecer
He vivido como un fantasma
entre fantasmas que viven como hombres
He vivido sin odio y sin mentira
en un mundo de jueces y de sombras
La tierra en que nací no era mía
y tampoco el aire en que reposo
Tan sólo he poseído la libertad
es decir el derecho a sufrir a errar
a ser este cuerpo frío
colgado como un fruto
entre los que cantan y ríen
entre una playa de cerveza
y un templo edificado para adorar el miedo
La mujer que guarda las llaves de la noche
sabrá que me llamaba Krizek
y que cojeaba un poco y que la amaba
Sabrá que ahora no estoy solo que conmigo
va a desaparecer un viejo mundo
definitivamente borrado por el alba
Así como la niebla a veces aplasta
las flores del cerezo
la muerte ha aplastado mi voz"

Cuando el patrón volvió con un policía de lata y azufre
el ahorcado del café Bonaparte
ya no era más que el humo tembloroso de un cigarro
bajo el sombrerero
sobre una taza con restos de café.



Los puentes (1956-57), Unión de Escritores y Artistas de Cuba, 1989

Norman Lerner


lunes, agosto 19, 2013

Michel Houellebecq



"Todas las sociedades tienen sus puntos débiles, sus llagas. Meted el dedo en la llaga y apretad bien fuerte."

(Poesía. Ed Anagrama. Barcelona. 2012)


domingo, agosto 18, 2013

Vincent van Gogh - The Drinkers (after Daumier)


(1890)

La campana de cristal - Sylvia Plath



"Si la señora Guinea me hubiera dado un pasaje a Europa, o un viaje alrededor del mundo, no hubiera habido la menor diferencia para mí, porque donde quiera que estuviera sentada- en la cubierta de un barco o en la terraza de un café en París o en Bangkok- estaría sentada bajo la misma campana de cristal, agitándome en mi propio aire viciado."

En La campana de cristal, Ed. Edhasa, 2005.

martes, agosto 13, 2013

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La mitad de mí, la otra de mí, está muy contenta, y triunfa sobre un caballo que no se agita en el Apocalipsis. Pero me faltan brazos para abrazar a las otras que ahora lloran dentro, donde nadie puede ver, ni siquiera yo. Tengo una necesidad tremenda de recibir una carta, con pulso y letra de quien me quiera bien. Tengo necesidad de un cartero que silbe a mi ventana y me diga ¡carta!. Quiero una carta sin final que me desee buena salud y vida eterna. Hoy dormiré con los ángeles, me digo, mañana será otro siglo. Pero eso mismo dije ayer y antes de ayer y también el viernes. Y sólo sigo soñando en el infierno. Estoy llena de grietas. Mi amor es líquido.