miércoles, diciembre 14, 2011

Entrevista en El Mercurio, a propósito del Premio Nacional de Poesía "César Dávila Andrade"


La siguiente entrevista la realicé en San Francisco para un periódico ecuatoriano (Diario Mercurio, octubre, 2011), a propósito del Premio Nacional de Poesía "César Dávila Andrade" por mi poemario inédito "PARTITURAS INCOMPLETAS (apuntes de música y otras obsesiones)". Lamentablemente no sacaron todas las preguntas por cuestión de espacio, pero de todas maneras la comparto. En la imagen aparezco junto a mi querida amiga, la poeta Jessica Loos, leyendo en el Festival Internacional de Poesía en San Francisco (2009). La entrevista se puede leer haciendo click en la imagen, pero de todas formas la transcribo, por si la letra resulta pequeña. Saludos. 


¿De dónde nace su apego por la poesía?

De pequeña las palabras me parecían un juego, una aventura. Hoy lo siguen siendo, con la diferencia de que mis contrincantes son titánicos: la Memoria, el Tiempo, entre otros monstruos personales. Pero en general, mi apego por la poesía nace de la belleza, es decir del dolor, porque todo lo bello duele.

¿Incursiona en ella o también en la narrativa?

También en narrativa. Al momento trabajo en mi libro de viajes, una aventura solitaria que emprendí hace tres años por diferentes escenarios de EE.UU y Europa, además de un libro de relatos situados en San Francisco, un par de ensayos,  y el esbozo de una novela. Por otra parte, siempre llevo mis diarios, que para mí son un verdadero laboratorio de ideas, versos, pesadillas, crónicas de viaje y diatribas que se sobreponen unas con otras como una polifonía. Otro laboratorio es mi blog (www.mujerentierrafirme.blogspot.com), donde publico, desde hace seis años, fragmentos de mis diarios de pluma, crónicas de viaje e inquietudes culturales en general.

¿Cuando empieza a escribir sus primeros versos?

Alrededor de los 12 años, en diarios que mi madre conserva,  algunos durante la adolescencia, pero fue a partir de las 19 que decidí asumir el llamado de la poesía, seguir mi verdadera vocación. Fue a partir de entonces que trabajé permanentemente, en silencio, durante mucho tiempo. Siempre he sido mi primera y más dura crítica. Por otro lado, mi abuelo, Carlos Coronado, el sastre, no era un hombre de letras, pero sí un hombre de palabra. Y fue de él quien heredé el nombre y el valor de decir las cosas de frente. 

¿Muchos poemas escritos hasta llegar a  Partituras incompletas?

Muchos. Escritos, incendiados, bebidos, olvidados, rescatados. Emily Dickinson decía: "Si tengo la sensación física de que me levantan la tapa de los sesos, sé que eso es poesía". Estoy de acuerdo. Y quizá eso es lo que he intentado transmitir con este poemario, en el que la música lo constituye de principio a fin, bajo la estructura de una sinfonía demencial, empezando por el tiempo y acabando en el silencio, y cuyas partituras incompletas anuncian, una a una, muchas de mis obsesiones, sin las cuales, desde luego, esta obra no existiría.

¿Qué es Murasaki Seis, su seudónimo?

MURASAKI corresponde a Murasaki Shikibu, una de las escritoras japonesas más importantes de todos los tiempos, autora de "La Novela de Genji", obra maestra de la prosa de la época Heian, considerada como una de las novelas más antiguas dentro de la literatura universal. Y SEIS porque es un número profético, cabalístico y sobre todo musical, además de ser otro apodo que me colocó Mark, mi compañero.

¿Escribe a la vida, al amor, al mundo de hoy, qué le inspira a Carla?

Escribo a todo lo que me sacude, provoca, seduce, repugna, asusta, cautiva. Sobre las historias que encuentro en medio de las carreteras desoladas, en las cantinas, en los cuartos de hotel, en el fuego en medio de una ceremonia indígena, sobre los locos lúcidos, sobre mis amigos muertos, sobre la imposibilidad de abarcar la poesía, entre tantas otras cosas.