viernes, diciembre 30, 2011

Entre mi ciudad, mi madre y Los Olimareños

Esta noche he vuelto a recorrer las calles de mi ciudad. Caminando y caminando llegamos al centro histórico de Quito. La Ronda y sus fonditas con guitarras que siempre acogen la voluntad y la nostalgia. Y entonces mi madre y su sonrisa frente a mí, un par de amigos y los Olimareños encerrados en los cuerpos de unos músicos anónimos. He cantado con el vino bulliendo adentro y la emoción que provoca la vista desde un balcón antiguo, desde donde he visto una vez más, a la virgen del Panecillo batir sus a las a la media noche, a punto de despegar.

3 dijeron lo que tenían que decir...:

Jorge Luis Narváez dijo...

una anecdota, yo viaje con ellos como pasajeros en un viaje a cuenca , sentados a mi lado roncaban los dos , no supe que eran ellos hasta cuando llegue a la ciudad que estaba empapelada con sus rostros, jejeje esa noche de 1987 se presentaban con los pueblo nuevo , que bueno que estes cerca Carlita!!

CARLA BADILLO CORONADO dijo...

iguanitoooo, qué bacán anécdota la que me cuentas, bueno, a excepción de los ronquidos, jaja, qué pena que no supiste que eran ellos, porque si no les hubieses despertado para conversar y armar una guitarreara hasta Cuenca ;) Gracias por llevarme a esa escena de 1987, y como postdata te cuento que ayer también bailamos bomba y me tomé un trago en el nombre del Milton Tadeo. Abrazo!

Jorge Luis Narváez dijo...

jajajaja los olimareñosy sus sambas lindas!!me encanta que se haya acordado de estos ritmitos nuestros , un abrazo ! y que muera elaño viejo ....