Esta noche he vuelto a recorrer las calles de mi ciudad. Caminando y caminando llegamos al centro histórico de Quito. La Ronda y sus fonditas con guitarras que siempre acogen la voluntad y la nostalgia. Y entonces mi madre y su sonrisa frente a mí, un par de amigos y los Olimareños encerrados en los cuerpos de unos músicos anónimos. He cantado con el vino bulliendo adentro y la emoción que provoca la vista desde un balcón antiguo, desde donde he visto una vez más, a la virgen del Panecillo batir sus a las a la media noche, a punto de despegar.
NUNCA VOLVERÁ A SER AHORA: EL NUEVO LIBRO DEL LEONÉS VICENTE MUÑOZ
-
El autor, galardonado este año con el Premio de la Crítica de Aragón, suma
un nuevo título a su 'Trilogía de la lluvia'
El leonés Vicente Muñoz Álvarez d...
Hace 17 horas

