Como todo el mundo, sólo tengo a mi servicio tres medios para evaluar la existencia humana: el estudio de mí mismo, que es el más difícil y peligroso, pero también el más fecundo de los métodos; la observación de los hombres, que logran casi siempre ocultarnos sus secretos o hacernos creer que los tienen; y los libros, con los errores particulares de perspectivas que nacen entre sus líneas.
He leído casi todo lo que han escrito nuestros historiadores, nuestros poetas y aun nuestros narradores, aunque se acuse a estos últimos de frivolidad; quizá les debo más informaciones de las que pude recoger en las muy variadas situaciones de mi propia vida. La palabra escrita me enseñó a escuchar la voz humana, un poco como las grandes actitudes inmóviles de las estatuas me enseñaron a apreciar los gestos. En cambio, y posteriormente, la vida me aclaró los libros.
(Memorias de Adriano)
Traducción: Julio Cortázar



6 dijeron lo que tenían que decir...:
Muy sabia...
gran valor el de la palabra... cuando se aprecia
yo tengo un medio mas para conocerme en la existencia: escuchar a la dulce margarita. gracias por subir el texto, carla.
Exacto! son esas clásicas personalidades que bien les cabe esa frase maravillosa que tenés en tu blog de Emma Goldman: "No quiero tener nada que ver con su revolución si no puedo bailar en ella"
Las dos Carla y las márgaras del jardín de la mia casa!
Buen comienzo
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