jueves, noviembre 25, 2010

Dos consejos- Friedrich Nietzsche


No os conozco a vosotros hombres: esa es la obscuridad y el consuelo que a menudo me envuelve. 
Yo me siento al paso de todos los pícaros, y pregunto: ¿Quién quiere engañarme?
Mi primera cordura humana es dejarme engañar para no verme obligado a estar en guardia contra los engañadores.
¡Ay! si yo estuviese en guardia ante el hombre, ¡cómo podría ser el hombre un áncora para mi barco! ¡Fácilmente me vería arrastrado a lo lejos!
No precaverme: tal es la providencia que preside a mi destino. 
Y el que no quiera morir de sed entre los hombres debe aprender a beber en todos los vasos, y el que quiera permanecer puro entre los hombres debe aprender a lavarse en agua sucia.

(Así hablaba Zaratustra)

2 dijeron lo que tenían que decir...:

alejandro dorado dijo...

el gran hombre. hay que arriesgarse a el. viste como le llama engaño al riesgo de ser uno entre muchos, al misterio del otro y la toma de realidad en el amor..pensar que le dicen filosofo y muestran esa foto (seria) de el como un ogro con esos grandes bigotazos..cuando el tipo era un amoroso. gracias por traerlo.

Horacio Bustos Sommelier dijo...

Genial Carla!! "Por amor a los hombres, abrazamos a veces a un ser cualquiera (porque no los podemos abrazar a todos); pero esto es precisamente lo que no debemos revelar a este ser cualquiera..." (Más allá del bien y del mal)