lunes, febrero 08, 2010

Natalicio de Neal Cassady en el Beat Museum


(EEUU, 4 de febrero 1926 - México 8 de febrero 1968)
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Jerry Cimino, propietario del Beat Museum, me invitó la otra noche a la celebración del natalicio de Neal Cassady, ícono de la generación beat y fuente de inspiración para muchos de sus integrantes, especialmente para Jack Kerouac quien lo incluyó en su novela "En el Camino" bajo el seudónimo de Dean Moriarty. Asistí al evento con Jessica (luego de que Mark me haya alegrado haciendo un stop en su patrulla frente a Specs y me haya regalado un libro titulado Divisadero y un moleskine para que ya no andara escribiendo sobre servilletas u objetos extraños propensos a perderse fácilmente). Al primero que vi al llegar al museo fue justamente a mi único sospechoso del robo de mi diario rojo, pero como no tenía prueba alguna me abstuve de reclamos.

Al y Jerry
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Cuando subimos el conversatorio ya había comenzado. En medio de primeras y raras ediciones de libros, fotos y objetos de los escritores de la generación beat, Jerry moderaba una amena charla con uno de los personajes también incluídos en "On the Road": Al Hinkel, que en la novela de Kerouac lleva el nombre de Ed Dunkel. Fue interesante escuchar de primera fuente varias anécdotas de aquellos años, de los viajes en la mítica furgoneta, e incluso confesiones que no están escritas. Algunas -por el acento cerrado del viejo Al- no podía entender con claridad, y de rato en rato le preguntaba a Jessica que quería decir con ello. Por momentos, cuando de plano perdía el sentido de la historia, llenaba mi copa de vino y sacaba el libro que Mark me regaló esa noche para leer pequeños párrafos abiertos al azar.

Fue bueno haber asistido y escuchar historias de espíritus libres por las carreteras en las que en ocasiones yo también coincidí. Al cabo de una rato recibí la llamada de Mark para ir a cenar y desaparecí sin dejar rastro aprovechando uno de los chistes de Al en que la genté río hasta cerrar los ojos. Mientras bajaba las escaleras vi como me despedían Kerouac, Ginsberg y Bourroughs con sus sonrisas sarcásticas. Buenas noches me gritaron Corso, Kaufman, y otros más. Buenas noches Vagabundos del Dharma, les dije. Más abajo me despedí de Neal, que de no haber sido encontrado muerto entre las rieles de un pueblo en México hoy tendría 84 años.