Lo que somos, solo eso podemos ver. Todo lo
que poseía Adán, todo lo que César podía hacer, tú lo posees y lo puedes hacer.
Adán consideró que su casa era el cielo y la tierra; César consideró la suya
Roma; tal vez tú consideres la tuya una zapatería, un centenar de acres de
tierra arada o una buhardilla de estudiante. Pero línea por línea, punto por
punto, tu dominio es tan grande como el de ellos, aunque no ostente nombres
solemnes. Construye, pues, tu mundo.
NUNCA VOLVERÁ A SER AHORA: EL NUEVO LIBRO DEL LEONÉS VICENTE MUÑOZ
-
El autor, galardonado este año con el Premio de la Crítica de Aragón, suma
un nuevo título a su 'Trilogía de la lluvia'
El leonés Vicente Muñoz Álvarez d...
Hace 1 día


