jueves, junio 02, 2011

Jinetes en la tormenta

Llueve en San Francisco y yo escribo desaforadamente desde la habitación 104 del Hotel Boheme, asimilando todas las tremendas historias que ayer me fueron contadas sobre la barra de Tosca, junto a mis personajes revueltos en un cocktail mental. Podría jurar que Jim Morrison me canta esta canción al oído. La lluvia es una bella forma de revivir a nuestros muertos.