lunes, mayo 17, 2010

Viejo Craig

Carla y Craig. by Mark Álvarez. SF

Estoy feliz. Hoy me enteré que viejo Craig no está muerto. Hace poco se lo comenté a Mark que estaba preocupada porque ya no lo veía en la esquina de Stockton, como cada noche, tocando su instrumento. Me pareció muy extraño porque desde que lo conozco siempre aparecía aunque estuviese enfermo, incluso cuando regresé este año lo vi en silla de ruedas y hasta había sufrido un preinfarto, pero él seguía tocando por necesidad y placer. Y yo muchas veces lo acompañaba, sentada en la calle, mientras Mark trabajaba, a veces Larry se nos unía y desde ese ángulo veíamos pasar a lo turistas que de rato en rato lanzaban alguna moneda o sacaban alguna fotografía para completar la postal nocturna de San Francisco.  Craig está vivo. Me enteré que luego de que fue aceptado por una organización de ayuda para que obtuviera un lugar donde vivir en North Beach, su salud se estabilizó hasta el punto que se animó a visitar a su hermano en Chicago por primera vez en más de veinte años. Una vez estando allá, ambos disfrutaron tanto del reencuentro que su hermano lo invitó a vivir con él, y Craig aceptó de inmediato. Lo voy a extrañar, pero al menos sé que tendrá un buen tiempo. Y desde luego, un nuevo músico ha ocupado ya la esquina de Stockton, pero no su lugar.