lunes, mayo 17, 2010

Erik Satie o el hombre que medía sonidos

(Francia 17 de mayo 1866 - 1 de julio 1925)

"Dadme un poeta: haré de él dos músicos de los cuales uno será cancionista y el otro el pianista que le acompañe. Al cabo de un instante, el cancionista habrá montado un cabaret llamado montmartrense. Unos años después, el pianista habrá muerto alcohólico y el cancionista será príncipe, duque o algo mejor aún."

Autodidacta, visionario, arriesgado, desencantado y de un humor irónico son algunas de las características de este genio que, en su juventud, no aprobó sus estudios en el Conservatorio de París para luego ser considerado uno de los más grandes compositores de piano. Satie siempre tenía respuestas lúcidas para los críticos, y prefería llamarse fonometrógrafo antes que músico, ya que aseguraba medir y escribir con sonidos. Vivió humildemente, y en ocasiones hasta en la miseria, por eso se denominó Monsieur le Pouvre, fue el tiempo que trabajó en diversos cabarets, mientras seguía componiendo sus obras. Solitario, excéntrico, intransigente. Llegó a componer 150 obras para piano, 14 series de canciones, 6 obras escénicas, destacando los ballets Parade y Relache, Misas para voces y órgano, Sócrates, cantata para cuatro voces y orquesta. Además llegó a publicar un libro cuyo título está a la altura de Satie: "Memorias de un amnésico". 

He querido compartir un video de la Gymnopédies No3. Las Gymnopédies eran piezas ligeras que rompen con las reglas de la música clásica de su tiempo). Satie las titulo así  ya que la palabra designa una danza sagrada practicada por jóvenes bailarines desnudos de Esparta. El baile es mencionado sobre todo por Jenofonte en los helénicos, Platón en las Leyes y por Plutarco en su Tratado de la música.  
A tu memoria, maestro