domingo, agosto 14, 2011

Fragmentos de mi diario (De libros, Tabucchi, apuntes clandestinos, Acúsmaton)

Quito, julio de 2011
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Espero a Francisco en la librería. Me citó porque -según me adelantó-  quiere que yo sea parte del proyecto de Club de Lectura. Llegué una hora antes porque mi madre me dio un aventón en su auto, así que me dedico, desde luego, a revisar libros. Mark me llama al celular, y como anda leyendo a Dino Buzatti, me sugiere que pregunte qué títulos del autor. Lo hago, pero no tienen nada al momento. Pregunto por Albert Cossery y tampoco tienen nada disponible. Entonces pienso lo afortunada que soy al acceder a autores que no se consiguen fácilmente aquí. O si los hay son excesivamente caros, a  nivel general. Pienso en todos los libros que hace un par de semanas me envió Mark desde SF; y en los que algún amigo, desde el otro lado del océano, me envía también de vez en cuando. Mendigos y orgullosos de Cossery, por ejemplo, es uno de esos libros que he leído con pasión. A pesar de que hace mucho sentía gran simpatía por el autor egipcio, no había podido hasta hace poco leerlo en papel. Para mí ha sido toda una revelación, además de sentirme identificada con sus personajes y escenarios: vagabundos, traficantes, artistas anónimos, putas, filósofos, policías, etc. 

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Me interesan algunos títulos que veo, pero su precio sobrepasa los 35 dólares. Uno de Philip K. Dick, por ejemplo, está a cincuenta dólares. Imposible para mi bolsillo. Agarro uno de Antonio Tabucchi, de quien hace poco leí "Nocturno Hindú" y el cual disfruté. Este se llama "Autobiografías ajenas. Poéticas a posteriori." Me gusta como empieza, así que decido tomar asiento y leerlo hasta que Francisco llegue. 

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Me gusta mucho como Tabucchi construye sus relatos. Habla de voces, sueños, etimologías. Habla del accidente de su padre, de Orfeo, del intelecto clandestino, y de que la voz es un gesto. Sé que no voy a poder comprarlo, así que decido avanzar lo que más pueda. No pienso robarlo, ya hay un nexo con Francisco y no quiero tener problemas. Eso sí, abro mi diario por si encuentro alguna frase que me guste o algún dato interesante. Sonrío al recordar aquella vez que, en otra librería de la capital, me amenazaron con sacarme si seguía transcribiendo libros, me dijeron que era prohibido hacer anotaciones. Me pareció absurdo. Una vez en Zaragoza, luego de agotar casi todas mis reservas, precisamente en libros, me pasé anotando una mañana entera fragmentos de libros que me gustaron. Nadie me dijo nada. De igual manera en San Francisco, en City lights Bookstore hasta ponen letreros invitándonos a tomar asiento y leer. Pero bueno, el punto es que cuando en aquella ocasión, aquí en Quito, me prohibieron hacer apuntes, tuve que despistarlos guardando mi diario, sin embargo seguí anotando algunas frases dignas de recordar, escribiéndolas a maneras de mensajes de texto y guardándolos en mi celular. 

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Ojo: concepto de Acúsmaton de Apollinaire. "Ellos comprendían lo que creían oír". 
Origen: voces de ángeles cuando se dejan oír es nuestro interior. 
"Santa Cecilia, durante su martirio, sintió el canto de los ángeles en su interior, y por eso fue elegida Santa Protectora de la Música".

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El Reino de Acúsmaton está prohibido para el extraño. "Pertenece solamente al que puede escuchar sus voces mentales".

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"Se puede olvidar en una lengua y recordar en otra".