Contar con un buen librero es mejor que ir a terapia con el doctor. Uno paga la consulta y sale ganando, porque se lleva los libros a casa. Así que si están en Quito recomiendo la librería / cafetería Rocinante (Tamayo y Baquerizo Moreno) Allí adquirí "La isla de cemento" del buen J. G. Ballard y "En un vasto dominio" de Vicente Aleixandre, entre otros. Además el Carlitos me leyó quién mismo era yo a través de un bello cuento sobre unas criaturas extrañas llamadas "Los saúdes". Y hasta salí con par de libros gratis, pero esta vez no fueron robados, lo juro. ;)
CORRECCIÓN
-
vive y deja vivir
me repite mi padre
una y otra vez
desde niño
vive y deja vivir
el lema
de su generación
pero ya no
se puede papá
le digo
vives com...
Hace 2 días


