sábado, agosto 06, 2011

Mendigos y orgullosos - Albert Cossery

(fragmento)

Gohar vivía en la más estricta economía de medios materiales. La noción de la comodidad más elemental había sido proscrita hacía tiempo de su memoria. Odiaba rodearse de objetos; los objetos contenían los gérmenes latentes de la miseria, la peor miseria de todas, la miseria inanimada; la que engendra fatalmente la melancolía debido a su omnipresencia. Y no era que fuera sensible a las apariencias de la miseria; no le atribuía a esta ningún valor tangible; para él siempre constituyó una abstracción. Simplemente quería proteger su mirada de una promiscuidad deprimente. La desnudez de aquel cuarto poseía para Gohar la belleza de lo inaprehensible; en él se respiraba un aire de optimismo y libertad. La mayor parte de los muebles y objetos de uso ofendían su vista, no podían ofrecer ningún alimento a su necesidad de fantasía humana. Sólo las personas, con sus locuras innombrables, poseían el don de divertirlo. 

Mendigos y Orgullosos. Ed. Pepitas de calabaza. Logroño. 2011