martes, junio 23, 2015

Antonio Gramsci - Cartas desde la cárcel



(…) Me he encontrado en condiciones terribles otras veces, sin desesperarme por ello. Toda esa vida me ha consolidado el carácter. Estoy convencido de que incluso cuando todo está o parece perdido hay que volver a ponerse a trabajar tranquilamente, volviendo a empezar por el principio. Estoy convencido de que, no hay que contar nunca más que consigo mismo y con sus propias fuerzas, sin esperar nada de nadie y sin procurarse, por tanto, desilusiones. Que no hay que proponerse hacer más que lo que se sabe y se puede hacer, y que hay que andar por el propio camino. Mi posición moral es excelente: hay quien me considera un demonio y quien me cree un santo. Yo no quiero representar ni al mártir ni al héroe. Creo ser simplemente un hombre medio que tiene sus convicciones profundas y no las vende por nada del mundo.