viernes, 14 de enero de 2012
... porque en Quito -siendo las 21:25- ya salió el sol, pero yo, por mi parte, me guardaré en mi casita, entre libros de patafísicos, difamadores de leyes y poetas boxeadores, porque mañana se viene la eterna madrugada humeante, aquí mismo, en mi casa, entre carne asada, alcohol, poesía y buenos amigos.