jueves, diciembre 30, 2010

Rabbe Enckell


Sólo hay una verdadera felicidad:
hacerse más consciente de su propio destino.
En el infierno existe esa felicidad que irradia
un atónito resplandor en torno a los condenados.

3 dijeron lo que tenían que decir...:

Viktor Gómez dijo...

no conocía a este autor.

gracias, Carla.

CARLA BADILLO CORONADO dijo...

un placer compartirlo, Vik. beset.

Jorge Andrés Gómez dijo...

la verdadera lucidez parte de la pira