sábado, septiembre 25, 2010

Pizarnik es mi muerta consentida

(Argentina, 29 de abril de 1936 - 25 de septiembre de 1972)

Un día como hoy no te tembló la mano, querida Alejandra. O te tembló de más. 25 de septiembre de 1972. En el 980 de la Calle Montevideo de Buenos Aires, departamento C del séptimo piso, 50 pastillas de Seconal. Y te fuiste a salvar el viento, animalito nocturno. Por ti afilo música esta noche, la afilo como si fuese un cuchillo. Y te invoco. No desde el verbo sino desde el sonido. Enciendo una vela y alumbro tu sombra. Y tu poemas, debajo de las piedras. En Quito llueve y nadie se moja. Y hay niebla. Y Janis ladra tu nombre colgada del tejado. Y yo repito desde mi lúgubre trono lo que le dijiste a ella: Hay que llorar hasta romperse 
para crear o decir una pequeña canción, 
gritar tanto para cubrir los agujeros de la ausencia. Eso hiciste vos, eso yo. 
Me pregunto si eso no aumentó el error. 
Hiciste bien en morir. 
Por eso te hablo, 
por eso me confío a una niña monstruo. Sigue durmiendo, Alejandra, que yo te seguiré rezando un rosario de pájaros castrados, y de sueños enfermos, en la noche eterna.  

13 dijeron lo que tenían que decir...:

Pablo Benítez dijo...

ufff! cortas el aliento.

Zeuxis Vargas dijo...

Nunca le temblo la mano. jamás le tembló demasiado. para decir lo que dijo tuvo que desgarrarse las escápulas, a un santo se le prenden velas a ella, un cigarrillo y se le apaga el día. Toda la luz del infierno no basta para develarla. su mano supo abrirle gritas al viento. Su mano era su animal más peligroso. Nunca le tembló.

CARLA BADILLO CORONADO dijo...

"Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola. Hay alguien aquí que tiembla."

Zeuxis Vargas dijo...

jajajjaja, la pelota de squach rebota, lee mi ensayo, luego piensa, en esto: "no estoy sola= alguien aquí tiembla". Y hablamos....ahhh, deja google a un lado y los libros de Pizarnik. Sé que la has leído. Ahora siéntela. Ese ángel como un cuchillo.

Zeuxis Vargas dijo...

vuelvo a escribir en tu muro por una situación onsoslayable, en lo profundo de la noche, en la soledad que me acorrala, tú, niña, tú, sin merecerlo por tu vocabulario de citas y añitos rebeldes, logras comulgar algo sagrado para mí.

CARLA BADILLO CORONADO dijo...

¿?, ud me dice que piense en ese verso a manera de interpretación, y más abajo dice que sienta? ¿?... con todo respeto, su comentario es para mí una aberración, una contradicción de las que no me interesan. Mejor vaya a prenderle un cigarro a quien se le antoje, que yo muy bien aprendí a encender los míos. Y creo que es el último comentario que le hago al respecto (y espero que ud también cumpla su palabra). Ud siga teorizando, señor, y jugando a provocar con polvo, que yo seguiré afilando sonidos.

Saúl dijo...

Carlita, la primera vez que leí un texto de Pizarnik fue precisamente a través de tu blog, hace ya varios años, una de tantas revelaciones que tu tierra firme me ha dado. Recibe mi abrazo, en esta noche húmeda (también en este lado de Chile llueve y nadie se moja). Con afecto, Saúl.

CARLA BADILLO CORONADO dijo...

Gracias Saúl, me alegra lo que me cuentas. Revelar implica mucho. ;) Abrazo hasta Chile.

Reptile dijo...

Pizarnik es sin duda la voz que elegí para muchos de mis pensamientos.
Ella hizo poesía con su cuerpo, con su vida. Sus manos escribieron verdades trascendentes. Se vació, se desnudó para nosotros, dejándonos sus poemas como pistas para ver con otros ojos. Y para que no la extrañemos tanto.

WArren Penfield dijo...

Siempre me pareció coral la escritura de esta mujer. La gradación de sus púlpitos enfermos en poemas a modo de abanico retumban todavía en mi recuerdo como aspersores de luz. Pizarnik nos dio unacartografía interior de esos territorios basálticos en los que la madeja del alma se nos pierde. Su hilo de Teseo era la oscuridad, y en esas minas siempre se tiembla. Ella tembló en el acto, no en su voluntad.

Rei Carpena dijo...

‎"Todo verdadero poema corre el riesgo de carecer de sentido, y no sería nada sin ese riesgo" Derrida. La Pizarnik solventó el problema del filósofo apostando de su propia entraña. Trasladó el riesgo del poema a su vida. Apostó y tembló su carne y sangre, no su escritura (o voluntad, que dice el Sr Penfield), que queda así tan limpia y firme, como letras grabadas por el fuego divino, mientras ella a su lado, deviene en una pila de ceniza y despojo. Pobrecita mía, cómo me gustan sus jaulas, sus oscuridades y sus días: "Maldito sea el día", y qué razón tenía!

Zeuxis Vargas dijo...

Mi querida, tu carta de julio me llega en septiembre, espero que entre tanto estás ya de regreso en tu casa. Hemos compartido hospitales, aunque por motivos diferentes; la mía es harto banal, un accidente de auto que estuvo a punto de. Pero vos, vos, ¿te das realmente cuenta de todo lo que me escribís? Sí, desde luego te das cuenta, y sin embargo no te acepto así, no te quiero así, yo te quiero viva, burra, y date cuenta que te estoy hablando del lenguaje mismo del cariño y la confianza –y todo eso, carajo, está del lado de la vida y no de la muerte. Quiero otra carta tuya, pronto, una carta tuya. Eso otro es también vos, lo sé, pero no es todo y además no es lo mejor de vos. Salir por esa puerta es falso en tu caso, lo siento como si se tratara de mí mismo. El poder poético es tuyo, lo sabés, lo sabemos todos los que te leemos; y ya no vivimos los tiempos en que ese poder era el antagonista frente a la vida, y ésta el verdugo del poeta. Los verdugos, hoy, matan otra cosa que poetas, ya no queda ni siquiera ese privilegio imperial, queridísima. Yo te reclamo, no humildad, no obsecuencia, sino enlace con esto que nos envuelve a todos, llámale la luz o César Vallejo o el cine japonés: un pulso sobre la tierra, alegre o triste, pero no un silencio de renuncia voluntaria. Sólo te acepto viva, sólo te quiero Alejandra.
Escribíme, coño, y perdoná el tono, pero con qué ganas te bajaría el slip (¿rosa o verde?) para darte una paliza de esas que dicen te quiero a cada chicotazo.
cORTÁZAR.

ANA VOGA dijo...

Mmmh..seconal..archivare esta información tal vez la necesite más adelante