Hoy inventé un sol para mi desolado barrio. Visité una librería de viejos que antaño quise comprar. Entré en un Café sin rocola ni piano viejo. Camuflé whisky en mi taza de expreso. Un tipo preguntó si mis botas rojas eran de fuego. Seguí mi camino, cantando y silbando bajo la lluvia. En el autobús escuché conversaciones ajenas. Ya en casa me refugié, una vez más, en mis amantes de papel y tinta. Finalmente inventé una luna para alumbrar ausencias. Ahora escucho Lou Reed
Fernando Aramburu. El vigilante del fiordo.
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Tusquets, 2011. 186 páginas. Probablemente lo vi recomendado aquí: Fernando
Aramburu: El vigilante del fiordo. Cuando compro cualquier libro de saldo
porqu...
Hace 2 horas


4 dijeron lo que tenían que decir...:
decora tu espacio con estrellas que iluminen tu soledad y regresa como el sol cada mañana...
niña-preciosa... me gusta lo que sale de ti.
Lou Reed es una buena compañía!
Que maravillosas letras. Un gusto leerte.
Sería muy bueno que participaras en el Festival de blogs de Global Voices: Festival de blogs: Ecuador, Internet, sociedad y participación.
Mas info acá:
http://es.globalvoicesonline.org/2010/09/13/festival-de-blogs-ecuador-internet-sociedad-y-participacion/
Saludos,
Cati
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