Hoy inventé un sol para mi desolado barrio. Visité una librería de viejos que antaño quise comprar. Entré en un Café sin rocola ni piano viejo. Camuflé whisky en mi taza de expreso. Un tipo preguntó si mis botas rojas eran de fuego. Seguí mi camino, cantando y silbando bajo la lluvia. En el autobús escuché conversaciones ajenas. Ya en casa me refugié, una vez más, en mis amantes de papel y tinta. Finalmente inventé una luna para alumbrar ausencias. Ahora escucho Lou Reed
CORRECCIÓN
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vive y deja vivir
me repite mi padre
una y otra vez
desde niño
vive y deja vivir
el lema
de su generación
pero ya no
se puede papá
le digo
vives com...
Hace 2 días

