jueves, septiembre 30, 2010

El caos que armaron los "guardianes del orden"

Foto: EFE

¡¡Qué hijos de la reconchasumadre!! estos chapas ya se pasaron. Lo que empezó como una protesta de los policías que no estaban de acuerdo con la Ley de Servicio Público, acabó con una brutal represión contra todo ciudadano común y silvestre. Una agresión totalmente desproporcionada e inhumana (entre los heridos hay gente de la tercera edad y gente que ni siquiera estaba protestando). Estoy tan indignada y tremendamente agotada que -si bien no escribiré un análisis por ahora- no puedo dejar de expresar públicamente  mi rechazo frente a los penosos y vergonzosos actos ocurridos el días de hoy: jueves, 30 de septiembre. No sólo se puso en riesgo la vida del Presidente (y con él la democracia), sino la estabilidad del país entero. De hecho hemos sido testigos de los cientos de heridos, de las decenas de periodistas agredidos, de los saqueos, e incluso de la lamentable muerte de varias personas. 


Más allá de los errores del Presidente, como la evidente imprudencia de haberse ido a meter en la boca del lobo, debemos reconocer que ha sido un hombre coherente y, en el caso específico de la policía, nadie hasta hoy ha velado por los intereses de la Institución policial como su gobierno, subiéndoles de un salario miserable a una paga digna y justa. Y a los que argumentan que la culpa de todo el caos posterior fue del mismo Correa, debido a su actitud prepotente en el Regimiento Quito No1 (creo que fue un error desafiar a los sublevados en su propio territorio), eso JAMÁS será un justificativo para desencadenar tanta brutalidad, porque si fuera por las palabras que otros dicen y la forma en cómo lo dicen, este mundo ya estaría totalmente devastado.


Una cosa queda clara: Correa está dispuesto a defender cosas que ya nadie se atrevía a defender (ya lo hecho en varias ocasiones, sobretodo con el tema de la soberanía), él cree (y hay) en un proyecto de país, y más allá de las preferencias o diferencias,  tendríamos que estar ciegos para no ver cambios y proyectos que hace un par de años parecían imposibles. Otros, en su momento, hubiesen actuado como siempre: de una manera servil. "Ni perdón ni olvido", dijo el Presidente,  y eso me deja más tranquila. Nos devuelve, luego del terrible panorama, algo de consuelo y luz. 


Aprovecho para agradecer a los amigos que estuvieron pendientes de mí con sus mensajes. Todo el día estuve con los nervios de punta adentro del Palacio. Expectativa e incertidumbre. Pensar que a esta hora estaríamos despachando con el Presi, y, sin embargo, su vida misma corre peligro. No entiendo cómo esos chapas por defender algo rebasaron todo límite, cagándose en sus propios 'principios'. Y, aunque muchos ya están saltando e insinuando que todo fue estrategia del propio Gobierno (wtf???), no es difícil imaginar que esto tiene un trasfondo político que no se reduce a los "recortes de bonos". 

Bien lo decía el historiador romano Cornelio Tácito: Para quienes ambicionan el poder, no existe una vía media entre la cumbre y el precipicio.