sábado, agosto 25, 2012

Georg Christoph Lichtenberg



Uno de los rasgos más singulares de mi carácter es, sin duda, la extraña superstición que me lleva a descubrir un presagio en cada cosa y a convertir, en un día, cientos de objetos en un oráculo. No necesito describirlo, porque en este punto me conozco casi diría que demasiado bien. La forma de arrastrarse de un insecto me sirve para responder a preguntas sobre mi destino. ¿No es esto extraño en un profesor de Física? Pero, ¿no es acaso un fenómeno anclado en la naturaleza humana y que sólo en mí ha adquirido proporciones monstruosas, superiores a las de cualquier combinación natural, donde sí resulta beneficioso?

La gente que nunca tiene tiempo es la que menos cosas hace.

(Aforismos)