miércoles, agosto 18, 2010

Sobrevivir en la escritura

La decisión de los filósofos antiguos de recurrir o no a la escritura hacía manifiesta su concepción personal de lo que era filosofía, pero también comprometía el destino de su legado, de su enseñanza y de sus palabras. Ellos estaban conscientes de que la escritura les ofrecía una mejor posibilidad de supervivencia. Era sólo una posibilidad porque, para que la escritura perdure, aun es necesario que los hombres tengan alguna estimación por esas obras para reproducirlas de tiempo en tiempo, o para proteger del deterioro sus soportes materiales. Los restos conservados de la filosofía antigua se deben, justamente, al amor y a la erudición que llevó a los maestros de filosofía de siglos posteriores a conservar ciertos textos como elementos de sus enseñanza, mientras los escritos que no tuvieron esa fortuna se han perdido. Ciertos tratados de Aristóteles, por ejemplo, fueron enseñados por los últimos neoplatónicos como preparación para la lectura de los diálogos de Platón y sólo estos últimos han sobrevivido. (...)

Sergio Pérez Cortés. Palabras de Filósofos, oralidad escritura y memoria en la filosofía antigua.