El amante perpetuo de la poesía es el silencio. O, para el jugueteo, los poetas que insolentes se permiten atravesar su jardín de cuchillos y algunos hasta intentan meterse entre sus sábanas. Ven, entra en mi carne que es tu carne, susurra gozosa la muy puta abriéndose al poeta aquel que tenemos derecho cada cien años. Y allí se los tiene en su ménage a trois - poesía, poeta y silencio- venciendo en su cancha a la misma Muerte.
NUNCA VOLVERÁ A SER AHORA: EL NUEVO LIBRO DEL LEONÉS VICENTE MUÑOZ
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El autor, galardonado este año con el Premio de la Crítica de Aragón, suma
un nuevo título a su 'Trilogía de la lluvia'
El leonés Vicente Muñoz Álvarez d...
Hace 19 horas


