Por
cosas como esta también amo esta ciudad. Ayer, mientras estaba en Caffe
Trieste, se formaron en el cielo dos arociris, uno más visible que otro,
extasiada, por tal regalo del cielo, lamenté no tener una cámara, y como si
fuera una película, Mark apareció en uniforme, en la patrulla, y me dijo que
subiera. Qué locura. Me entregó su cámara y pude sacar estas fotos mientras
manejaba. A pesar de que la imagen no muestra toda la intensidad de los colores
del arcoiris, puden tener una gran idea de lo que se sintió. Al volver al Café,
la escena fue aún más surreal, pues había un Elvis Presley, con su traje de
luces, cantando Suspicius mind. ;)
NUNCA VOLVERÁ A SER AHORA: Del pulp al realismo sucio.
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"Nunca volverá a ser ahora. Trilogía de la lluvia" es un volumen con tres
libros de relatos de Vicente Muñoz Álvarez, referente dentro del
underground na...
Hace 1 semana

