miércoles, octubre 26, 2011

Mános Chatzidákis

No sé por qué, escucho esta canción del gran compositor griego Mános Chatzidákisy me vienen a la mente tres recuerdos muy marcados. El primero,  cuando conocí el frío del páramo. Era una noche de carretera, camino a Cuenca, y el auto se dañó. Mis padres salieron para tratar de arreglarlo. Yo también salí, me senté al borde de la cuneta y respiré profundo como queriendo llenar de bosque mis pulmones. El segundo, cuando bailaba ballet, y de cómo me encantaba el olor guardado de los camerinos. En el tercero, en cambio, veo a mi cuerpo tambaleando de insomnio por las calles de Bilbao, declamando poesía a las sombras y los ruidos de la madrugada junto a un ángel decapitado que más tarde me acompañó a Roma para rendir pleitesía a los héroes que acabaron matándonos.


*gracias a Iván Brull por el descubrimiento de esta canción.