jueves, mayo 31, 2007

Raúl Gómez Jattín, porque es justo y necesario.

La primera vez que lo leí, dije: ¡carajo...qué poeta!

Un probable Constantino Cavafis a los 19 fue el primer poema que llegó a mis manos. Desde entonces, siempre vuelvo a la poesía Jattiniana.

Un 31 de mayo de 1945 nació el sr. Raúl del Cristo Gómez Jattín, en Cartagena, Colombia. Poeta, loco, homosexual, zoofílico. Eso y más, mucho más. Falleció trágicamente la madrugada del 22 de mayo de 1997, en un accidente (¿?) de tránsito.

Habría mucho que escribir sobre el poeta y su obra; sin embargo, dejemos a otros la labor de la crítica literaria y de las interpretaciones de su vida. Por hoy, cumplo con compartir apenas algo de su poesía (y porque falta 1 minuto para la media noche y quiero ir a dormir).

Brindo en tu nombre Raúl, donde quiera que estés.

Un probable Constantino Cavafis a los 19

Esta noche asistirá a tres ceremonias peligrosas
El amor entre hombres
Fumar marihuana
y escribir poemas.

Mañana se levantará pasado el mediodía
Tendrá rotos los labios
Rojos los ojos
y otro papel enemigo.

Le dolerán los labios de haber besado tanto
Y le arderán los ojos como colillas encendidas
Y ese poema tampoco expresará su llanto.

Ellos y mi ser anónimo

Es Raúl Gómez Jattin todos sus amigos
Y es Raúl Gómez ninguno cuando pasa
Cuando pasa todos son todos
Nadie soy yo. Nadie soy yo.
Por qué querrá esa gente mi persona
Si Raúl no es nadie pienso yo
Si es mi vida una reunión de ellos
que pasan por su centro y se llevan mi dolor
Será porque los amo
Porque está repartido en ellos mi corazón
Así vive en ellos Raúl Gómez
Llorando riendo y en veces sonriendo
Siendo ellos y siendo a veces también yo blanco papel
A que gentes de otros ámbitos conocieran sus noches estrelladas
de espermas de fandangos cuando la Candelaria
y esa alma gentil y bondadosa de ustedes mis amigos
que saben con una botella de ron blanco entre pecho y espalda
prometer este cielo y el otro
Los amo más en el exilio
Los recuerdo con un sollozo
a punto de estallar en mi loca garganta.
He aquí la prueba .

Me defiendo

Antes de devorarle su entraña pensativa
Antes de ofenderlo de gesto y palabra
Antes de derribarlo
Valorad al loco
Su indiscutible propensión a la poesía
Su árbol que le crece por la boca
con raíces enredadas en el cielo.
El nos representa ante el mundo
con su sensibilidad dolorosa como un parto.

Conjuro

Los habitantes de mi aldea
dicen que soy un hombre despreciable y peligroso
Y no andan muy equivocados
Despreciable y Peligroso
Eso ha hecho de mí la poesía y el amor
Señores habitantes
Tranquilos
que sólo a mí
suelo hacer daño.

De lo que soy

En este cuerpo
en el cual la vida ya anochece
vivo yo
Vientre blando y cabeza calva
Pocos dientes
Y yo adentro como un condenado
Estoy adentro y estoy enamorado
y estoy viejo
Descifro mi dolor con la poesía
y el resultado es especialmente doloroso
voces que anuncian: ahí vienen tus angustias
Voces quebrada: ya pasaron tus días
La poesía es la única compañera
acostúmbrate a sus cuchillos
que es la única.

Finalmente, les dejo con este poema, que encaja muy bien con este día (y conmigo).
Porque es justo y necesario...

Los Poetas, Amor Mío

Los poetas, Amor mío,
son unos hombres horribles
unos monstruos de soledad
evítalos siempre
comenzando por mí.
Los poetas, amor mío,
son para leerlos.
Léelos. Mas no hagas caso
A lo que hagan en sus vidas.