lunes, julio 31, 2006

Antes de partir...

12:00 am. Silencio. Frío.

Una pequeña lámpara que me ilumina. Y el peso del día que agoniza sobre mis hombros. Una vez más, mi cuerpo se halla frente al computador, disfrutando de ese íntimo y perfecto estado en el que se desnudan mis ideas…la soledad.

Mañana parto hacia el nido mismo del imperialismo, donde se gestan cerebros manipulados y que conviven en un temor propiciado por sus “prodigiosos” gobernantes.

Donde se encuentra todo tipo de hombrecitos y mujercitas (lo del diminutivo es por la relación frente a las grandes construcciones) que viven a la velocidad del tren en el transitan.

Hay de todo, como en todo. Hay de aquellos seres que al parecer nacieron para consumir y que aparentemente la grasa saturada de sus comidas le ha taponado todo tipo de humanismo.

Pero a la vez, me reconforta saber, que ahí mismo, en medio de toda esa mierda falaz de un paraíso egoísta habitan seres humanos que no toleran la prepotencia con que actúan algunos “dueños” de la verdad.

Seres humanos que repudian a los asesinos de gente inocente, sangre inocente...sangre!!!

Seres humanos que no son cómplices con el silencio indiferente, que escupen la crueldad cometida por el dinero y su amigo fiel…el poder.

Ahí en medio de la mentira maquillada de gloria, hay gente que grita basta!...

Y en medio de ell@s, también estaré yo.