jueves, abril 23, 2015

A Felicidade - Tom Zé



Tristeza não tem fim

Felicidade sim

A felicidade é como a pluma

Que o vento vai levando pelo ar

Voa tão leve

Mas tem a vida breve

Precisa que haja vento sem parar


A felicidade do pobre parece

A grande ilusão do carnaval

A gente trabalha

O ano inteiro

Por um momento de sonho

Pra fazer a fantasia

De rei ou de pirata ou jardineira

Pra tudo se acabar na quarta-feira

A felicidade é como a gota

De orvalho numa pétala de flor

Brilha tranqüila

Depois de leve oscila

E cai como uma lágrima de amor.


A minha felicidade está sonhando

Nos olhos da minha namorada

É como esta noite
P
assando, passando
E
m busca da madrugada

Falem baixo por favor

Pra que ela acorde alegre como o dia

Oferecendo beijos de amor.

miércoles, abril 22, 2015

Sobre el arte - William Faulkner



"El arte es más simple de lo que cree la gente, pues hay muy pocas cosas sobre las que escribir. Todas las cosas conmovedoras son eternas en la historia humana y ya han sido tratadas anteriormente, y si alguien escribe con la suficiente energía, sinceridad y humildad, y con la inalterable determinación de no darse por satisfecho nunca, nunca jamás, ese alguien volverá a tratar esas mismas cosas, pues el arte, como la pobreza, cuida a los suyos y comparte su pan."

(Cartas Escogidas, William Faulkner)


lunes, abril 20, 2015

Roberto Bolaño


(Girona, 1981)


¿Para qué le ha servido a usted la literatura?

Podría dar una respuesta aparentemente poética: “Para no morirme”. Pero es falso: yo seguiría vivo y probablemente con mejor salud si no hubiera optado por la literatura. A mí la literatura me ha servido básicamente para leer. En el momento en que decido que voy a ser escritor, me pongo a leer. Y gracias a la literatura he podido leer libros maravillosos, increíbles, como encontrar tesoros. Y en mi vida, que ha sido más bien nómade y de una pobreza extrema en ocasiones, leer ha contrapesado esa pobreza y ha sido mi soberanía y ha sido mi elegancia. Podía estar en cualquier situación y si leía a Horacio, por ejemplo, el dandy, el que estaba viviendo por encima de sus posibilidades era yo, siempre. La literatura me ha producido riqueza. Es riqueza.

(Roberto Bolaño
 Entrevista con María Teresa Cárdenas y Erwin Díaz)

sábado, abril 18, 2015

Anna Ajmátova




Siempre odié que alguien 

se apiadara de mí, pero

una sola gota de tu piedad

bastó para hacerme sentir

como si llevara el sol dentro.

Por eso me envuelve la aurora,
por eso voy haciendo milagros:
por eso.

jueves, abril 16, 2015

Carritos - Julián Herbert



Llevo más de veinte años intentando escribir cuentos y no puedo. Tampoco me acongojo: en cualquier caso, rara vez he conseguido confeccionar textos que respondan a las expectativas del lector habitual de cualquiera de los géneros literarios. Quizá por eso aspiro a practicarlos todos. Nunca ha faltado alguien diciendo que mi novela es un poema largo al que le sobra la crónica de viajes, o que tal cuento que hice parece más un rap o un prospecto publicitario que verdadera literatura, o que a este poema le estorban los trocaicos puesto que en realidad debió ser escrito en forma de ensayo… No me molestan semejantes opiniones. Al contrario: si Ricardo Montalbán me invitara a la isla de la fantasía, mi deseo sería ser capaz de producir una literatura embrionaria, no experimental sino vagamente medieval, en vías de desarrollo. Esa es la única metonimia de la historia del discurso con la que puedo describir el mundo que percibo.

Esto no significa que ignore o desprecie las herramientas. La narratología es uno de mis vicios predilectos, sobre todo después de Genette y de las recientes indagaciones que ha hecho en este campo la poética cognitiva. Me interesa menos la retórica tradicional que la noción de que narrar es un proceso de pensamiento: un hecho neurobiológico. Por eso me obsesiona la condición pragmática y a la vez fantasmal del concepto de focalización.

Asumo que todos los cuentistas seguimos pensando como niños. Y hay dos tipos de niños: unos juegan diestramente con los carritos a control remoto, otros desarman el control y los carritos para ver cómo funcionan. Me temo que mi estirpe es la segunda. Por eso casi nunca me trae regalos santaclós.


 Fuente: aquí

miércoles, abril 15, 2015

Antonin Artaud


 La máquina del ser o dibujar una mirada torcida
1946

(La machine de l’être ou dessin à regarder de traviole)

martes, abril 14, 2015

sabor vetado



Extraño el café. No lo pruebo desde febrero, desde aquella madrugada en la que tuve un colapso emocional que desembocó en una gastritis bastante fuerte, que terminó llevándome al doctor. Estaba escribiendo un perfil, por encargo, sobre el pintor y escritor ecuatoriano, Pablo Barriga, que terminó publicándose como tema central en una conocida revista literaria, pero entre medio varias cosas descisivas ocurrían en mi vida; y la palabra futuro, por momentos, se me tornaba más difusa que de costumbre. Todas mis fuerzas estaba concentradas en el presente; y todo, desde luego, lo hacía con más intensidad. Ahora estoy bien, en marzo renací, pero el café todavía lo miro desde lejos. Mijail lo prepara —como un devoto del grano oscuro—y me lo ofrece cargado como tratando de reconciliarme con la mágica bebida. Le agradezco, pero le explico que por ahora me quedo con las agüitas caseras, por lo general son de manzanilla con miel o de toronjil con valeriana: santo remedio para aliviar mi estómago en el último tiempo, al igual que la colada de manzana y la avena tostada con canela (ambas, recetas maternas en las que siempre he creído con vehemencia). Sólo mi estómago sabe cuánto dolor sentí esa madrugada de infierno. Espero volver a saborear pronto un cafecito lojano, aunque el insomnio pronostique lo contrario. Al menos me queda el aroma; inundando la casa, inundándome. 

Ex libris - André Vlaanderen



lunes, abril 13, 2015

Galeano / Grass


Hoy murieron dos buenos escritores: Eduardo Galeano y Günter Grass. Seres enormes a quienes despido con respeto y gratitud desde este rincón. 

Iba a colocar únicamente un par de fragmentos de ambos, pero dada la inmensurable información que sobre ellos se reproduce en la red (y que observo de reojo, mientras escribo este post) uno se encuentra con textos muy interesantes, valiosos (algunas entrevistas inéditas que me alegraron el día); y otros, francamente, deplorables; escritos desde el cliché y de la necesidad de resaltar la efemérides, algunos de ellos descalificándolos sin mayor argumento. 

Es por esos últimos que he querido compartir estas lúcidas líneas que el poeta argentino Mario Arteca escribió en su muro de facebook. Para ello me tomo el atrevimiento de copiarlo aquí, aunque dado el tema —que es de carácter público—, y lo generoso que suele ser Mario, seguro que lo acepta gustoso y hasta puede que llegue —al igual que yo— a empuñar la copa por estos dos monstruos. 


***

No pensaba escribir nada sobre las muertes de Galeano y Grass, pero como leo cada pseudo intelectual conservador acreditando referirse a estos dos autores sin haberlos leído y sin tener referencias reales sobre su obra (mucho Fernández Díaz, mucho Aguinis, etc.) quiero decir un par de cosas. Eduardo Galeano fue un importante escritor que supo darnos, como Cortázar, la idea de cómo ser escritor, y sin embargo rescato "Violencia y enajenación", editado por Nuestro Tiempo, que es una colección de crónicas y reportajes, cuando él se hacía llamar Hughes (o bien Gius), y del cual él mismo no reconoce su autoría. Esa cosa sentimental puesta en escritura fue fabulosa en nuestra época, un Haroldo Conti sin literatura. A "Días y noches de amor y de guerra", editado por Catálogo, lo rescato por la emoción de relatar sus momentos en Crisis y dar testimonio de violencia política del momento. Sobre Grass, rescato "El tambor de hojalata", "El juego del gato y el ratón", "Encuentro en Telgte" y "A pasos de cangrejo", del que escribí una reseña en Bazaramericano, hace unos años, y que funciona como una autobiografía sobre su época adolescente manejada por el hitlerismo. Siempre digo lo mismo: puedo no coincidir con Galeano en lo formal (no en lo ideológico, que quede claro) o con Grass, pero si alguno de los que escribimos llegamos a que nuestra muerte se recuerde, es porque alguna instancia de nuestra escritura arribó a un sitio donde nunca se pensaba llegar. Menos mal: el arte del artificio es resolver lo concreto como si fuera una realidad por inventar. Discutible, no siempre creíble. Gracias Edu, Günter, lo hicieron, y hace rato.

Mario Arteca.

Günter Grass


Buen viaje, Señor Grass.
Y gracias.

(1927 - 2015)


P. Trabaja bajo figuras de Goya. ¿Qué le da Goya?


R. Trabajo, en efecto, bajo una serie de grabados de Goya. Cada vez que celebro un cumpleaños importante, de los que contienen 0 o 5, mi mujer me regala alguno que todavía se vende en el mercado… Para mí es como la medida del artista, el criterio de verdad. ¡Es de una imaginación impresionante, cómo ilustra la demencia de este mundo! Tengo varios grabados de Los caprichos en los que nos muestra que está contra la Inquisición, con la demencia de la Iglesia católica por un lado y con la vida tal como es por otro… Goya es el gran ejemplo para mí, lo que me da la medida de si algo es bueno o es malo.       


(tomado de la entrevista Günter Grass: “El dolor es la principal causa que me hacetrabajar y crear” publicada por Diario El País)

Eduardo Galeano

Buen viaje, señor Galeano. Y gracias.

(1940 - 2015)



- En tus libros siempre se toca el tema político, pero tú no eres un político


E.G.: “El tema político está presente y está ausente. Está y no está. Depende de lo que se entienda por tema político. Mis libros se ocupan de todo. De todos los temas imaginables. Nada de lo humano me es ajeno, pero me interesa también la vida de los bichos, los fenómenos de la naturaleza. Por lo tanto la etiqueta de escritor político es algo que rechazo, porque me limita y me amenaza con convertirme en un autor panfletario, a las órdenes de algún partido o alguna religión, y eso no tiene nada que ver conmigo. Soy un hombre muy libre y escribo muy libremente. En realidad escribo cuando me pica la mano. Y quiero contar porqué. Esto se lo escuché una vez a un negro tamborero de Santiago de Cuba, hace muchos años. Eran como las tres de la mañana y llevaba tocando muchas horas, entonces le pregunté cómo lo hacía. Al tambor le arrancaba voces, llantos, risas, era impresionante, el tipo era un mago. Él me respondió: Yo toco cuando me pica la mano. Me pasa lo mismo, escribo cuando me pica la mano, no obedezco ninguna orden, ni las de afuera ni las de adentro. No escribo por cumplir, sino cuando me pica la mano”.


domingo, abril 12, 2015

Sarah Vaughan - Black Coffee (1949)


I'm feeling mighty lonesome
haven't slept a wink
I walk the floor and watch the door
and in between I drink
black coffee

love's a hand-me-down brew
I'll never know a sunday
in this weekday room

I'm talking to the shadows
one o'clock to four
and lord, how slow the moments go
when all I do is pour
black coffee

since the blues caught my eye
I'm hanging out on monday
my sunday dream's too dry

now, a man is born to go a-loving
a woman's born to weep and fret
to stay at home and tend her oven
and drown her past regrets
in coffee and cigarettes

I'm moody all the morning
mourning all the night
and inbetween, it's nicotine
and not much hard to fight
black coffee

feeling low as the ground
it's driving me crazy
just waiting for my baby
to maybe come around

my nerves have gone to pieces
my hair is turning gray
all I do is drink black coffee
since my man's gone away



sábado, abril 11, 2015

Adrienne Rich



“Pensar como un hombre” ha sido un halago o una limitación para las mujeres que han querido escapar a la trampa del cuerpo. No es extraño que muchas mujeres inteligentes y creativas hayan insistido en que eran “seres humanos” primero y mujeres sólo accidentalmente, que hayan minimizado su biología o sus vínculos con otras mujeres. El cuerpo ha terminado siendo tan problemático para las mujeres que a menudo han preferido prescindir de él y viajar como un espíritu incorpóreo.


(Nacimos de mujer, 1996: 81, trad. Ana Becciu).

jueves, abril 09, 2015

Kiki de Montparnasse



Brassaï
París, 1933

re-aparición

9 de abril (insomne)


No he dejado de escribir. El hecho de no haber aparecido aquí no quiere decir que no haya escrito en todo este tiempo. Estoy en una etapa creativa en la cual exploro sin clasificar, pero con mucha más conciencia sobre ese dar forma a los manuscritos pendientes, diarios por transcribir e ideas que no pasaban de serlo; por ello también mi ausencia. La he pasado bien - mal - muy bien - muy mal - y así con sus distintas variaciones; ahora mismo estoy en vilo. Sé que mis amigos sabrán entender este necesario retiro (pronto los escribiré, también los extraño), pero… that's the way the cookie crumbles como diría esa sabia expresión popular.  Renuncié a muchas cosas excepto a eso —que en el fondo es esto—, lo que me mantiene viva. He rozado el Silencio y su promesa ilusoria (alguien me contó lo que hay al otro lado del río). Amanece y tengo los ojos abiertos.

¿Alguien más sobrevivió a esta noche?