miércoles, noviembre 30, 2011

Oh go 'way Devil an' leave me 'lone (1939) - Frances Anderson

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De la imposibilidad del Silencio - Alejandra Pizarnik



"Esto es muy importante para mí. Necesito del silencio (o tal vez es el silencio que me necesita). “Has venido a este mundo que no entiende nada sin palabras, casi sin palabras”. Esta frase se reitera en mí y canta en mí con extremada frecuencia. En verdad, no hago más que pensar en el silencio. Y he terminado preguntándome si el silencio existe. Pero si lo pregunto ya no hay silencio."

(fragmento de una carta de Alejandra Pizarnik a Antonio Porchia. 
París, 22 de febrero de 1963)

¿Y si consigo a una de éstas?



Me encantaría. Golpearía con más violencia las teclas sin correr el riesgo de volver a romper la pantalla. Sin embargo no podría, definitivamente, acortar otro tipo de distancias, no existiría, posiblemente, este blog. 

martes, noviembre 29, 2011

Santa Cruz, y una bienvenida llena de libros


CBC, downtown. Santa Cruz, 29 oct. 2011
photo by Mark

12:00 pm. Salimos de Half Moon Bay a Santa Cruz. El sol aquí es líquido, de manera que lo baña todo. Veo el mar a mi derecha. La carretera es larga y muy plana. Velocidad máxima: 55 Kms, anuncia un letrero. Pero Mark se adelanta un poco porque no hay un sólo auto a la vista. Coloco un cd de salsa, es extraño pero placentero escuchar a Joe Arroyo por estas tierras. Aparece un letrero anunciando la distancia a Monterrey. No es tan lejos como pensaba, le digo a Mark, o sea que sí podemos avanzar más al sur. Mark sonríe y dice: I know, I know what I'm doing. y me guiña el ojo. En adelante, pasamos por San Gregorio Bach, Historic Pescadero Road (1856), Cabrillo Hway. Año Nuevo State Park y Bean Hollow. 12: 48. Un letrero nos da la bienvenida a Santa Cruz. Pienso que estos nuevos aires me hacen sentir más tranquila, luego de lo que rompí, accidentalmente, la pantalla de mi computador, al menos estoy escribiendo mucho más en papel, y ayer por la noche seguí leyendo el libro que Mark me regaló hace unas noches en City Lights Book: "The ink dark moon. Women of the Ancient Court of Japan." incluso traduje oralmente algunos poemitas correspondientes a la poeta japonesa de Waka: Ono no Komachi (小野 小町 aprox. 825–900 d.C. La fecha da vértigo.) Mark sigue con el libro que me interesó mucho "Colour terms in greek poetry", de Eleanor Irwin, un muy muy interesante estudio sobre los colores en la poesía griega, lo que a su vez fue el pretexto para hablar de los sentidos y las percepciones en general. 


Acá también, lo primero que hacemos, bueno, después de tomar café, es visitar una librería de segunda mano llamada Logos Books & Records. Pensé que se trataba de una librería pequeñita, pero nos llevamos una grata sorpresa, ya que encontramos algunos libros que nos acompañarían en el camino. Logos existe desde 1969 y según reza un cartelito en uno de los pilares: "somos el principal comprador y el vendedor de libros usados, coleccionables y ediciones raras y de  música en la costa central. Con los años hemos crecido de una pequeña tienda de una sola habitación a un local de dos pisos." Yo me llevé:
- "Los ensayos de Arnold sobre poesía. 
- "El desayuno en Tifanny's" de Truman Capote
- Una biografía de William Burroughs, en una edición inglesa que me gusto mucho.
- "República busca rey" de John Steinbeck (en español)

Mark encontró:
- "Fausto" de Robert Nye.
- Una biografía de Gérard de Nerval.
- El segundo volumen de las obras completas de Paul Valéry. (que me lo regaló luego de que vio mi cara de deseo ante tal libro)
-y uno de historia (porque no entiendo mi propia letra)

yo soy esa cabeza en medio de tanto libro. 
photo by Mark

Mira esto, me dice Mark, se trata de un libro sólo de fobias. Texto -ilustración. Pero entre todas, no constaba la fobia del Tiempo, que sería la mía. Sin embargo, inicialmente, la confundí con la fobia de la maquinaria, ya que el dibujo estaba primero y se trataba de unos engranajes gigantes y un hombrecito atrapado en ellos, por lo que pensé se trataba del interior de un reloj. Le pregunto a Mark cómo se llama la fobia del tiempo y él me dice que cronofobia. Es cierto, cronofobia, me gusta la palabra, a lo mejor en el futuro un poemario mío lleve ese nombre. En fin, hay muchos discos LPs que quiero revisar, y que apenas cuestan 1 dólar, pero no nos dimos cuenta precisamente del tiempo y ya nos hemos comido un par de horas, Mark se muere del hambre (y creo que en el fondo yo también) así que decidimos agarrar nuestros libros y continuar nuestro camino. 


El Tiempo es todo un personaje



"- Si conocieras al Tiempo tan bien como lo conozco yo - dijo el Sombrerero -, no hablarías de matarlo. ¡El Tiempo es todo un personaje!"

 (Alicia en el país de las maravillas. Lewis Carroll)

Next Stop: Santa Cruz



Santa Cruz, California

domingo, noviembre 27, 2011

Los diez mandamientos - George Carlin

Excelente ;)

Mierda, quebré la pantalla de mi computador



Así, sin más. Por accidente. La quebré de la manera más estúpida. La jodí. Me jodí. Al menos toda la información está a salvo. No se puede hacer absolutamente nada porque el 95 % de la pantalla parece un arcoiris, todos los colores titilan como neones de un motel de carretera. Me da miedo quemarla así que decido apagarla, pero antes, en la esquinita, en ese 5 %  a salvo, escribo: 


"acabo de chingar la compu
pero tengo libros y a Mark, 
 la noche continúa."


(fragmento de mi diario rojo)
Half Moon Bay. oct. 2011

Fernando Vallejo Premio FIL 2011



Estoy muy contenta de que el Premio FIL (Festival Internacional del Libro) de Literatura y Lenguas Romances se lo hayan otorgado este año al escritor Fernando Vallejo, quien una vez más dejó ver su lucidez y coherencia en un provocador discurso en el que de manera sencilla y amena disparó verdades sin importarle herir la susceptibilidad de nadie. El escritor de origen colombiano recibió la cantidad de 150 mil dólares, los mismos que decidió donar en su totalidad a dos instituciones benéficas de cuidado de animales en Xalapa y el DF, México. Comparto el discurso íntegro, por lo que podrán escuchar momentos tan agradables como aquellos en que, critica al PRI (Partido Revolucionario Institucional), con frases como la siguiente: "Cuando tomo dinero, me tengo que lavar las manos. Eso de la lavada de las manos que tengo es desde la infancia. Cada que cogíamos una moneda mi mamá me decía: 'vayáse a lavar las manos mijo que cogió plata'. Así fuimos educados. Puros pobres. Me hubieran educado en la escuela del PRI, yo ya estuviera millonario". Luego de ello, el Alcalde, militante justamente del PRI, abandonó la sala, pero Vallejo, en medio de aplausos y ovaciones, continuó. 

¡A su salú!

sábado, noviembre 26, 2011

Sentimental Journey - Nobuyoshi Araki



Nobuyoshi Araki publicó "Viaje sentimental", un libro de fotografías de su esposa, tomadas durante su luna de miel. Cuando ella murió, pocos años más tarde, el fotógrafo japonés pensó que esas fotografías eran el regalo más hermoso que jamás pudo tener. 

(Nobuyoshi Araki published “Sentimental Journey”, a book of pictures of his wife taken during their honeymoon. When she died a few years later, the Japanese photographer thought that those pictures were the most beautiful present he could ever had.)
(la traducción al español es mía)

Coronado St.


Coronado St. photo by CBC. California. oct. 2011

California sigue dándome buenas sorpresas. Encontré uno de mis apellidos en medio de la carretera. Pedí a Mark que frenara aún cuando el semáforo estaba en verde, por lo que tuve que disparar con rapidez. He aquí el resultado. Desde luego, como el rótulo lo indica: prohibido girar en U, prohibido regresar. Así que Monterrey, allá vamos. We keep on the road, my friends. 

¡Vaya trío!


Dennis Hopper, John Houston & John Ford
(1971) 

viernes, noviembre 25, 2011

Mad Rush - Philip Glass

Mi corazón es este barro que nunca dejo de moldear.

Esperando a Godot - Samuel Beckett


(fragmento)


Vladimir: Esperamos a Godot.
Estragón: Es cierto. (Vladimir reemprende su ir y venir.) ¿No puedes estarte quieto?
Vladimir: Tengo frío.
Estragón: Hemos llegado demasiado temprano.
Vladimir: Siempre al anochecer.
Estragón: Pero la noche no cae.
Vladimir: Caerá de pronto como ayer.
Estragón: Y después será de noche.
Vladimir: Y podremos marcharnos.
Estragón: Y después será otra vez de día. (Pausa.) ¿Qué hacer, qué hacer?

Esperando a Godot. Ed. TUSQUETS. Barcelona. 2001

Cafe Gibraltar

 Mark, by CBC. Half Moon Bay. 2011

Esa misma noche, conocimos nada más y nada menos que a la hermana de uno de los integrantes del conocido grupo chileno de folkclor latinoamericano Quillapayun, específicamente de Ricardo Venegas. Habíamos caminado por la playa un buen rato y queríamos cenar, pero la playa estaba casi desolada por lo que aprovechamos al ver que esta mujer se acercaba. Mark le pregunto que si era del sector, y ella dijo que sí, que era chilena, pero que vivía aquí ya muchos años. ¡Chilena! exclamé yo con mucha emoción, como si al sentirla más próxima a mi tierra hubiese de inmediato una complicidad regional. Desde el inicio fue muy amable con nosotros, y me recordaba de alguna forma a una compañera de mi grupo de danza, de hecho pude adivinar que ella también fue bailarina hace tiempo, debido a por su postura del cuerpo. Esta mujer sencilla, delgada, de cabellera larga y gris, y de piel canela, nos atendió con una luminosa sonrisa cuando Mark le preguntó si nos podía recomendar algún lugar para comer. Enseguida nos indicó dos café restaurantes, sin embargo el primero era de comida italiana, y nosotros veníamos justamente de North Beach, también conocido como el barrio italiano en San Francisco. Queríamos algo diferente, así que la  segunda opción era el Café Gibraltar. Ubicado a pocos minutos, pero ya saliendo a la carretera, por la Avenida Alhambra, según dijo. Y esta vez fue Mark el que se emocionó cuando ella nos  contó que los dueños/socios/chef eran mexicano y libanés, respectivamente. Y Mark como tiene sangre polaca, mexicana y libanesa quiso ir a probar. Y yo que me gusta experimentar nuevos sabores, ni se diga. 

mi cara de satisfacción luego de leer el menú


Llegamos y el ambiente nos gusto de entrada, habían mesas, pero casi todas estaban copadas, así que decidimos sentarnos en la barra. La comida que pasaba a nuestro lado ya daba mucho que imaginar, las presentaciones de los platos eran diferentes, con un toque muy de la casa. Pedimos conejo, picaditas, humus, y yo, por mi parte quedé más que satisfecha con un plato que no sé cómo pronunciar, pero que es lo más cercano a un seco de chivo de mi país, es decir a base de carne de borrego. Fue una delicia, casi tan sabroso como el que prepara mi madre, casi. ;). Pero lo cierto es que ambos quedamos satisfechos. Y aunque el restaurante era de una tarifa más alta que la regular, valía la pena, pues el mismo mesero nos contaba que incluso los mismo platos rotan, los menús no son estáticos, siempre están experimentando, variando, haciendo de la comida un verdadero arte, un verdadero placer. 

jueves, noviembre 24, 2011

Roland Barthes


"El lenguaje es una piel: yo froto mi lenguaje contra el otro. Es como si tuviera palabras en lugar de los dedos o los dedos en la punta de mis palabras. Mi lenguaje tiembla de deseo".




(Fragmentos de un discurso amoroso)

Max Ernst



Quiero una maleta como la que pintó el señor Ernst, pero en vez de brazos yo le pondría pies.

La lectura como energía - Andrés Neuman


Ojalá las librerías, lugares amados, jamás desaparezcan. Las imagino reciclándose, expandiendo sus funciones, enfatizando su rol de centro cultural. Una librería no sólo expende libros. También es un lugar de encuentro, orientación y aprendizaje. Libro impreso y digital convivirán largamente. Ambos tienen ventajas específicas. Gutenberg e Internet ni siquiera se oponen en la práctica. Además del e-reader, localizamos y compramos libros encuadernados a través de la Red. Los cambios tecnológicos necesitan dejar de ser un tema. Sólo entonces serán realidad asimilada. La lectura no se inventa ni se extingue: se transforma.
(tomado de su blog)

miércoles, noviembre 23, 2011

Tocar el horizonte


Half Moon Bay, oct. 2011
photo by Mark. 






"Entre nosotros existe un golfo de tiempo", me dice Mark. Tiene razón. Y sin embargo aquí estamos los dos, juntos, caminando sobre la arena, abiertos al mar. 

El amor es un horizonte palpable.

Visiones en la carretera

Chet Baker se aparece en el camino. Estira el brazo y nosotros estacionamos. Lo invitamos a subir. Chet Baker cierra la puerta y luego interpreta "Autum leaves", como si fuese una pequeña taberna de los años 50. El jazz, como siempre, se me enrosca en todo el cuerpo como una serpiente. Mark vuelve a arrancar. Las hojas húmedas se pegan en los vidrios. No importa que época del año sea, me dice, tú siempre olerás a otoño. Chet Baker sigue tocando. La carretera es una alfombra, en blanco y negro, que no nos cansamos de desenrollar.

Ramón Gómez de la Serna


El niño grita: “¡No vale!”… ¡Dos contra uno!”, y no sabe que toda la vida es eso: dos contra uno.


(Greguerías)

martes, noviembre 22, 2011

Next Stop: Half Moon Bay


Half Moon Bay. 2011


(fragmentos de mi diario) 
Octubre, 2011
*

Half Moon Bay. Bahía de la Media Luna. Jamás había escuchado de un pueblo con ese nombre. Me gusta. No tengo idea dónde mismo estará, pero es lo de menos, será nuestra próxima parada. No llevamos mapas,  tampoco los necesitamos. Me quito las sandalias, reclino el asiento, estiro mis piernas. Toco con mis pies el parabrisas. Mark dice que alcanzaremos a la puesta del sol, pero no hay prisa y eso es lo mejor del viaje. El día es soleado, y sin embargo yo, que casi siempre prefiero los días grises, me siento bien. Lo que necesitaba era salir, aunque ¿qué significa en verdad "salir"? Ese verbo me resulta cada vez más ambiguo.  Mark hizo bien al rentar el auto, ya que antes de irnos de San Francisco yo estaba más misántropa y paranoica que nunca, y para colmo en el Café Francés, al que yo lo llamo "el oculto", porque se supone que allí voy cuando no quiero que nadie me moleste, coincidió que unos estudiantes fueron a filmar algún trabajo para su universidad y pidieron a todos que nos moviésemos por un momento; yo no me moví, desde luego. Lo peor es que  llegaron justo el momento en que estaba llorando, y ellos me vieron con mala cara, yo me coloqué las gafas y volteé a mirar hacia la calle. Luego pidieron 15 segundos de total silencio. Y en mi cabeza me dije: ¿pero es que ellos en verdad saben lo que significa el Silencio, más allá de la palabra? ... entonces dijeron: luces, cámara, acción... y yo abrí la boca mucho, muchísimo, como si hubiese emitido un grito primal, pero lo dejé en el gesto, de mi boca no salió un sólo sonido. Mark no lo pudo evitar y se rió, pero lo hizo muy bajito, casi imperceptible. Luego me levante y dije: antes de que sigan déjenme pasar, y fue así como nos largamos en medio de cámaras y cables. 

*

Rentamos el auto cerca de Market St. Y con las maletas que sacamos desde la mañana de Hotel Boheme nos fuimos, además de bolsas de libros que coparon la cajuela entera. Pasamos por el Café de Martha & bros. (que ahora se llama Cumaica) en Divisadero y encontramos al griego de siempre y a las muchachas centroamericanas que atienden y con las cuales me llevo muy bien. Quise  pasar por el cuarto agarrando unos ces de blues, pero Mark dijo que ya encontraremos unos en el camino, que mejor vayamos directo y así fue. Al poco tiempo tomamos California 1 Pacific Highway y no pasó mucho tiempo hasta que el mar se abrió paso como una revelación. Mark me cuenta que no ha venido aquí desde que tenía 20 años. Pasamos por “Rock Way Beach.” Seguimos sin mapa y Mark me dice: "Todavía no aparece ningún rótulo, no sé si vamos bien, así que necesito que pongas atención. Tú eres la navegante, yo no” y luego me guiña el ojo. Sonrío y le doy un beso. “Trae cuidado, me dice, were’re not in North Beach now, so I have to pay attention.” 

*

Pasado un buen tramo, ya los letreros comenzaron a asomar. Pasamos por “Cabrillo Highway.” Hay muchos carritos estacionados a la orilla, muchos carritos que filtran la luz del sol, al parecer hay alguna competición de surfistas. No me interesa así que pasamos de largo. La vista, por el contrario es soberbia, la carretera larga y por momentos escoltada de una hilera de árboles, nadie adelante o atrás, coloco un disco de Joe Arroyo, y me río, suena "En los años 1600... " en plena carretera de California. Luego pasamos por “Moss Beach”, en el condado de San Mateo, y vemos que están rodando una película. Mark dice que esta zona es muy cotizada para utilizarlas como locaciones. 

*

Llegamos a “Half Moon Bay”. Mark dice que le resultó bastante rápido y eso que está manejando a un ritmo normal, que así, sin tráfico, es otra cosa. Yo le digo que gracias por haberme traído por acá, que sé que él no viaja, pero que parece que lo está disfrutando. "Of course, me dice. Estoy contigo y tú me haces feliz. Cuando te conocí te dije que no viajaba, yo soy de libros y café. Sonríe. Pero tú me dijiste un día que pensabas que yo nunca iba  a viajar y ya ves: fuimos hace meses, en tren, a Colorado, y ahora estamos nuevamente en la carretera. Quiero hacerte feliz, niña de otro tiempo, niña de otro siglo." 

*




                                                                                                                                                                                           

Paper moon (o de nuestra escena cotidiana)

Recordando algunos films y canciones de antaño, Mark encontró esta hilarante escena de la película Papermoon (Peter Bogdanovich, 1973), el film que trata sobre la vida de un aventurero vendedor de biblias de lujo y la amistad que surge entre éste y una niña de nueve años. La niña aprende rápidamente todos los trucos de su protector, y juntos se meterán en más de un enredo. Una excelente comedia dramática.

La escena que vimos se desarrolla en medio de una carretera. Al verla, literalmente, ambos nos partimos de risa, ya que nos sentimos muy identificados con los personajes. Es cierto, debo reconocer que a veces (muy seguido, diría Mark), tengo arranques de histeria y cabeza dura como los de la pequeña Tatum. Yo jalando la cuerda para mi lado y Mark -que también es terco-, jalándola para la suya. Sin embargo, precisamente esas escenas son las que más tarde recordamos riendo e imitándonos mutuamente, pues en el fondo lo  disfrutamos, especialmente por los desenlaces. ;)



Nota: aunque la escena está en inglés, no es necesario, para el tema en cuestión, los subtítulos, pues basta ver las reacciones de los personajes y el maravilloso ritmo del diálogo.

Cinco poemas de Ono no Komachi

Ono no Komachi 小野 小町 aprox. 825–900 d.C.

*
Is this love reality
or dream?
I cannot know,
when both reality and dreams
exist without truly existing.

*
Este amor es realidad
o sueño?
No lo puedo saber,
cuando ambos, realidad y sueños,
existen sin verdaderamente existir.


**
How sad,
to think I will end
as only
a pale green mist
drifting the far fields.

**
Qué triste,
pensar que terminaré
apenas como
una pálida bruma verde
a la deriva de los campos lejanos.


***
This abandoned house
shining
in the mountain village--
how many nights
has the autumn moon spent here?

***
Esta casa abandonada
brillando
en la villa de la montaña--
¿Cuántas noches
la luna de otoño ha pasado aquí?


****
This inn
on the road to Iwanoue
is a cold place to sleep...
Oh monk,
would you pleased lend me your robes?


The monk's reply:

Those who have given up the world
wear only a singe layer
of moss-rough cloth,
yet not to offer it would be heartless.
Let us sleep together, then.

****
Esta posada
en la carretera hacia Iwanoue
es un lugar frío para dormir...
Oh monje,
¿le gustaría prestarme sus hábitos?

La respuesta del monje:

Aquellos que han renunciado al mundo
sólo usan una simple capa

de tela de musgo áspero
sin embargo, no ofrecerla sería cruel.
Vamos a dormir juntos, entonces. 


*****
The autumn night
is long only in name--
We've done no more
than gaze at each other
and it's already dawn.


*****
La noche de otoño
es larga sólo de nombre
No hemos hecho más
que contemplarnos
y ya es el amanecer.



The ink dark moon. Love poems by Ono no Komachi and Izumi Shikibu. Women of the Ancient Court of Japan. Vintage Classics.  
La traducción al español es mía.
(Gracias a Mark por descubrirme el libro) 

lunes, noviembre 21, 2011

Next Stop: la costa de California


 on the road, self-portrait
California. oct. 2011

Amanecer más misántropa que nunca, quebrar sin querer la pantalla del computador y quedar desconectada. Y sin embargo seguir con la consigna de descubrir otros mundos dentro de éste. Quiero salir de aquí, le digo a Mark. Él me abraza y me dice vámonos. Entonces emprendemos la ruta como gitanos, nuevamente, con nuestras maletas al hombro y nuestros libros multiplicados como ecos de una misma voz. Rentamos un auto y saltamos a la carretera. Next Stop: la Costa Oeste, hacia el sur, donde en su tiempo también transitaron otros Vagabundos del Dharma. No llevo ni reloj ni mapa, no hacen falta. Sabré reconocer los refugios de Jack London, John Steinbeck, Henry Miller, Jack Kerouac, entre otros que decidieron descansar en esas playas donde el sol, un buen día, decidió no volverse a ocultar.

Tristan Tzara



"Medido con la escala de la eternidad, todo es efímero"

De armas, robos y bancos


"Dale a un hombre un arma y podrá robar un banco. Dale a un hombre un banco y podrá robar el mundo."

domingo, noviembre 20, 2011

Ragged & dirty - Willie Brown

Welcome to Tijuana - Uberto Stabile

  
"Llegué a ayer a Tijuana procedente de México DF, este hermoso, terrible e inmenso territorio del norte de la república mexicana es ya como una parte de mí, capaz de seducirme mas allá de su violenta necrológica, llena de interrogantes las grandes certezas y da respuesta inesperada a muchas otras cuestiones que del otro lado del mar, apenas tienen cabida. Llego para participar en el FELINO (Festival de Literatura del Noroeste).

El avión sobrevoló los estados de Aguascalientes y Zacatecas, y todo el desierto de Sonora hasta adentrarse en lo mas profundo del Mar de Cortés y caer inmediatamente sobre el aeropuerto de Tijuana, ya en la Baja California, rodeado de campos de baseball que anuncian las proximidad de las hamburguesas y los refrescos de cola.

Creo que ya integré el albur mexicano en mi propia lectura de las senales, después de aterrizar una correctísima azafata nos da la bienvenida a Tijuana: "por su seguridad es conveniente que permanezcan sentados en sus asientos". Tal vez no debería bajar del avión?

Esta mañana me levanté a las 5. Debo cruzar la línea. Voy sólo y a pie y me advirtieron que hay mucha cola. Desayuno unos huevos rancheros con frijoles y café americano y me pongo en ruta. Tomo un taxi hasta la línea, por la radio dan las previsiones, a las 8 de la mañana ya hay unas mil personas de cola, alrededor de dos horas para pasar. Llego y me sumo a esa triste hilera de mexicanos que deben justificar diariamente su necesidad de pasar la frontera, al otro lado de la cual, estudian, trabajan, tienen sus familiares y sobre todo tienen el futuro que en su país les niegan para vendérselo al doble de su precio solo por cruzar. En la fila no hay gringos, y si los hay son mexicanos que han obtenido la nacionalidad. Mas bien es gente humilde, estudiantes, personas mayores, otras van al médico, a los descomunales centros comerciales de San Ysidro o Chula Vista, o simplemente cruzan para sentirse mas seguros que en sus propias casas.

La fila se hace interminable. Hay gente vendiendo y pidiendo por todas partes. Y se vende todo lo que puedas imaginar: prensa, avena, café, elotes, tacos, burritos, paletas, cachuchas, quesadillas,...y se anuncia lo que se puede comprar o encontrar, carteles para vender visados, certificados, visas, invitaciones a saltarte la fila por cinco dólares o para encontrar desaparecidos sin esperanza. Un ejército de sillas de rueda y los tullidos jinetes se distribuyen estratégicamente alrededor de la descomunal fila de personas; uno canta corridos mexicanos con una guitarra, otro con pianola canciones de Roberto Carlos, otro vende pañuelos de papel y chicles, otros simplemente piden. No hay descanso, la fila permanecerá así todo el día. Y de nuevo casi sin tregua al nuevo amanecer la fila, como el dinosaurio de Monterroso, seguirá allí.

Un poco mas adelante observo la habilidad de un mexicano para no hacer la fila. Se trata de llegar a la cabecera de esta, que en su principio se mueve con mas agilidad, se agacha como si se estuviera atando un zapato y deja que uno de los tramos de unas 20 personas pase antes de levantarse como si perteneciera al grupo que acaba de pasar y se integra en la fila. Pero no soy el único que se percata y desde la misma fila le llueven improperios que ceden ante la inmediatez del paso a los EEUU.

Avanzamos lentamente, a nuestro paso se suceden cabinas de cambio, cámaras de policía, carteles con avisos intimidatorios de policía, perros policía que pasan de la mano de sus dueños policías y olfatean todo cuanto creen o entienden sospechoso: las bolsas con las tortillas, las maletas llenas de ropa, los instrumentos musicales, las mochilas de los estudiantes, los carritos de los niños, los zapatos, los pantalones, la misma fe en un mundo sin fronteras.

En el paso de aduana de nuevo los registros, las preguntas, las miradas desafiantes, son ellos ahora los que parecen policías perro. Me dejan pasar sin dejar de observar, no muchos europeos la cruzan a pie. De otro lado ya conozco la maniobra. Cambiar dinero, subir al tranvía y bajarme en H Strett. El tranvía que lleva hasta San Diego cruza barriadas periféricas de casitas prefabricadas, barrios enteros de remolques convertidos en casa, donde se hacinan los inmigrantes que huyen del miedo y de las balas y alzan agradecidos la bandera de las barras y estrellas a la puerta de sus humildes moradas. Desde el trolley, como le llaman, se divisan las colina de Tijuana, atestadas de casas que parecer querer saltar como si fuesen auténticos espaldas mojadas, y por medio la caprichosa y serpenteante valla que los divide del paraíso, construida para mas inquina con la chatarra de los vehículos militares procedentes de la guerra de Irak.

Dentro del vagón el paisaje no es menos sorprendente. Todos hablan español o spanglish. El tranvía va lleno de estudiantes mexicanos que estudian en Colegios y Universidades de EEUU, de mujeres que van a limpiar a EEUU, de personas que van comprar a las grandes superficies de los EEUU. Frente a mi solo un gringo borracho que sostiene un vaso de plástico de pepsicola y una anciana asiática que devora sin compasión su bolsa llena de patatas con ketchup de MacDonald's...

Me bajo en H Street para tomar allí el bus, el 709 con dirección al Southwesterm College, una universidad publica donde voy a presentar el documental y el libro "Tan lejos de Dios". Atravesamos toda ChulaVista, con sus casitas de madera y sus jardines con las correspondientes banderas norteamericanas. En las calles apenas hay papeleras por la sencilla razón que apenas hay transeúntes, estamos en el reino de los autos. Nos rebasa un descapotable rojo conducido por un negro que lleva la música a todo volumen y tras de el un anciano en una enorme Harley Davisson pisándole los talones, como retándole. A mi lado un joven lee una revista dedicada a las armas de fuego y las guerras mas recientes, con todo lujo de detalles y fotografías estilo Hollywood, se titula Time: The perfect killer y parece una exaltación del hombre bélico.  

Llego a mi parada, el Southwesterm College: "jale del cordón para solicitar parada". Fin. Estoy en el Departamento de Lenguas esperando al poeta y profesor Francisco Bustos. Acaba de llegar. Vamos con ellos."

*
Gracias por compartirme ese fragmento de tu diario, Uberto. Que tus ojos sigan alumbrando. 

Alfred Hitchcock



"Hay algo más importante que la lógica: es la imaginación."

sábado, noviembre 19, 2011

Cult Movies. Películas para llevarse al infierno - Vicente Muñoz Álvarez


"Tanto en la literatura como en el cine me interesan las obras que cuestionan el mundo en que vivimos, que remueven las vísceras y las conciencias, que aceleran la sangre y el corazón, mostrando sin filtros éticos ni políticos la realidad (sin duda violenta y cruel) que el hombre ha creado.
Este es, en última instancia, el criterio de fondo que he utilizado para confeccionar este top 100 de películas de culto: lo epatante, lo crítico, lo atípico, lo raro, lo provocador, lo grotesco, lo perverso, lo magnético, lo desinhibido, lo incómodo, lo hiriente, lo hipnótico, lo fascinante, lo arrebatador.
Más que una guía cinéfila al uso, este manual está concebido como un diario personal de cine, donde me he despachado a gusto con muchas películas que yo opino que nadie debería dejar de ver."

Vicente Muñoz Álvarez

“Acabar de leer este libro de artículos y reseñas no es muy distinto a salir de la penumbra de un cine y afrontar la luz de la realidad, que a la postre resulta más incómoda y, desde luego, más inhóspita que cualquiera de las ficciones que Vicente Muñoz Álvarez propone en este repertorio de títulos anómalos, argumentos enfermos y ambientes espeluznantes.”  (fragmento del epílogo de José Angel Barrueco).

El DVD incluye la película: Gritos en el pasillo y los pictográmas de Julia D. Velásquez

***

Desde este rinconcito te envío mi enhorabuena dear Vic. Qué ganas de internarme en esa escalofriante aventura. ¡Salú!

Edward Hooper

Night on El Train, 1918

Amor filial - Xi Chuan



Amor filial

Caminar 5 km, incluso 100 km, no cuenta como viajar a pie.
Es necesario caminar unos mil kilómetros para que el viaje
se transforme en voluntad, para tener un corazón filial.
El hijo filial tira del carrito con su madre arriba.
Le sugiero: "¿No sería más cómodo tomar el tren?"
Dice: "Sólo caminar es verdaderamente filial, y además se ahorra".
Va arrastrando el carrito a través de subidas y bajadas,
cruza la nieve de Shandong, los accidentes de tránsito de Hebei.
Lleva a su madre hacia Pekín a través de las fronteras.
Le digo: "Mejor quedarse en casa y disfrutar del retiro".
Responde: "La voluntad de mi madre es ver a Mao.
Si no puede ver a Mao al menos ver Tiananmen. Si no ve Tiananmen,
cuando se encuentre en la otra vida con un conocido ¿qué va a decirle?"
La madre: "Hijo, ¿con quién estás hablando?"
El hijo: "Estoy discutiendo con el cansancio".
El invierno ya anda por la mitad, el viento del norte
sueña con el viento del sur. Arrastrando el carro con su madre
llega hasta Tiananmen. En la plaza están tocando el himno
para un presidente africano temeroso del frío, impávido
frente al calor. La madre: "Ya lo vi todo. Ahora volvamos".
El carro invierte su dirección. El himno ya terminó.
Les sugiero que se queden unos días más en Pekín.
Él dice que su madre quiere morir en su casa.
Pekín es para que los pekineses jueguen con los extranjeros.
Él no puede tirar su dinero en Pekín. Además debe volver para sembrar.


Xi Chuan (Xuzhou, provincia de Jiangsu, 1963), Un país mental. 100 poemas chinos contemporáneos, selección y traducción de Miguel Angel Petrecca, Gog y Magog Ediciones, Buenos Aires, 2011.